{"id":3351,"date":"1998-09-16T12:08:34","date_gmt":"1998-09-16T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/eduardo-frei-montalva-1911-1982\/"},"modified":"1998-09-16T12:08:34","modified_gmt":"1998-09-16T12:08:34","slug":"eduardo-frei-montalva-1911-1982","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3351","title":{"rendered":"Eduardo Frei Montalva (1911-1982)"},"content":{"rendered":"<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Editada con el patrocinio de la Fundaci\u00f3n que lleva el nombre de quien por primera vez en Am\u00e9rica llevara al gobierno a la Democracia Cristiana (auspicio reforzado con el apoyo econ\u00f3mico de la entidad alemana hom\u00f3loga que honra el recuerdo de Konrad Adenauer), la lectura de esta obra no dejar\u00e1 de turbar la memoria de cuantos de este lado de la cordillera no supieron o no quisieron mantener vivo al PDC, criatura nacida con f\u00f3rceps en v\u00edsperas del derrocamiento de Per\u00f3n en 1955 y que nunca lleg\u00f3 a ponerse los pantalones largos.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Eduardo Frei Montalva fue figura prominente de la historia pol\u00edtica chilena durante medio siglo y entre las m\u00faltiples facetas de una personalidad avasalladora brill\u00f3 en \u00e9l la fidelidad a sus ideas y el tes\u00f3n inclaudicable con que supo llevarlas adelante. En 1931 integr\u00f3 el grupo de j\u00f3venes universitarios que se deslumbr\u00f3 ante lo que \u00e9l mismo denominara \u0093la visi\u00f3n luminosa del humanismo cristiano\u0094. Aquella pl\u00e9yade juvenil, requerida por su compromiso de fe, juzg\u00f3 necesario abrir cauce a una opci\u00f3n pol\u00edtica inspirada por el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia. Por entonces, \u00e9l y sus amigos, miembros de la Juventud Cat\u00f3lica, decidieron transplantarse al viejo tronco peluc\u00f3n \u0096el Partido Conservador\u0096 aunque con la idea de cambiar su fisonom\u00eda, pues \u00e9l mismo, si bien estaba erigido como representante exclusivo de los cat\u00f3licos en el mundo pol\u00edtico chileno (con la bendici\u00f3n de la Iglesia), era liberal en su concepci\u00f3n de la econom\u00eda y tradicionalista en lo cultural, posturas que los reci\u00e9n incorporados no aceptaban. As\u00ed, dentro ya de dicha comunidad, se constituyeron en la Falange Nacional, un nombre de horrenda resonancia. Luego de la guerra espa\u00f1ola Maritain los influenci\u00f3 para bien y olvidaron los delirios corporativistas, aunque no cambiar\u00edan de nombre hasta mucho m\u00e1s adelante. La crisis entre la c\u00fapula dirigente y la juventud falangista se gestaba desde mediados de 1937 y llev\u00f3 a una pronta ruptura. La vida independiente de la Falange comenz\u00f3 en circunstancias dif\u00edciles que se habr\u00edan de prolongar por casi veinte a\u00f1os. La derecha \u0096y en particular los conservadores\u0096 se convirtieron en sus enemigos implacables, la izquierda continu\u00f3 mir\u00e1ndola con recelo, sin tomar en serio su af\u00e1n de renovaci\u00f3n y justicia social. Incluso buena parte del Episcopado le era hostil y continuaba, por tradici\u00f3n y afinidad, su centenario apoyo al Partido Conservador. Tal identificaci\u00f3n no era casual: en el episcopado trasandino los apellidos fueron mayoritariamente una mera prolongaci\u00f3n de la gu\u00eda social. Acaso entre nosotros, pero por razones inversas, la Iglesia apoyar\u00e1 al peronismo desde el vamos (salvo cuando el enigm\u00e1tico episodio de la quema de los templos forzara un cambio de actitud), de quien siempre recibi\u00f3 favores y prebendas, un toma y daca que para bien de todos parece estar en v\u00edas de ser corregido, aunque tard\u00edamente, en los umbrales del tercer milenio.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Para Frei, presidente de la agrupaci\u00f3n, cada comicio fue un fracaso personal doloroso, y en su depresi\u00f3n subsiguiente a la tercera derrota consecutiva, lleg\u00f3 a pensar seriamente en abandonar la partida. Elegido finalmente, a los 38 a\u00f1os, senador para el per\u00edodo 1949-1957, con la nueva investidura p\u00fablica se le abrieron otras posibilidades, desde una activa vida internacional hasta descollar en la c\u00e1mara alta como temido analista y cr\u00edtico de los equipos econ\u00f3micos gubernamentales. Paralelamente desarrollaba con pluma incisiva su condici\u00f3n de ensayista social a trav\u00e9s de libros doctrinarios (<i>La pol\u00edtica y el esp\u00edritu<\/i>, <i>La verdad tiene su hora<\/i>) y colaboraciones period\u00edsticas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Por acuerdo entre los conservadores socialcristianos y los falangistas naci\u00f3 en 1957 el PDC, que iba a convertirse en una de las dos fuerzas de alternativa para lograr una profunda transformaci\u00f3n de las estructuras sociales. La otra ser\u00eda la izquierda marxista.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Ocupan la primera parte del libro esta protohistoria de la DC chilena, los preparativos para postular la candidatura presidencial de Frei, su aplastante victoria del \u00b464 que lo llev\u00f3 al poder con m\u00e1s del 56% de los votos, un sucinto an\u00e1lisis de su gobierno, el posterior traspaso del mismo a la Unidad Popular \u0096en la persona de Salvador Allende\u0096, su oposici\u00f3n al r\u00e9gimen socialista tras observar c\u00f3mo se impon\u00eda la l\u00ednea dura de la revoluci\u00f3n violenta y colapsaba la econom\u00eda, hasta desembocar en el cruento golpe de las fuerzas armadas. La segunda parte, mucho m\u00e1s extensa, es una recopilaci\u00f3n de escritos y discursos de quien, en plena dictadura desafi\u00f3 infructuosamente a Pinochet (quien lo motejara de \u0093Kerensky chileno\u0094) a un debate p\u00fablico televisivo sobre el plebiscito convocado en 1980 para aprobar una Constituci\u00f3n que bajo la f\u00f3rmula de una \u0093democracia protegida\u0094 facultaba al general para seguir gobernando hasta 1997.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Eduardo Frei falleci\u00f3 a principios del \u00b482 sin vislumbrar siquiera el restablecimiento de la democracia, a la cual hab\u00eda consagrado su vida. En un pa\u00eds sin caudillos, \u00e9l y Allende lo fueron, cada uno a su manera, cada uno con sus prop\u00f3sitos y con un camino bien delimitado. Pablo Neruda, colega de ambos en el senado de la rep\u00fablica, retrat\u00f3 as\u00ed a Frei en sus <i>Memorias<\/i>: \u0093Es un hombre curioso, sumamente premeditado, muy alejado de la espontaneidad allendista. No obstante, estalla a menudo en risas violentas, en carcajadas estridentes. A m\u00ed me gusta la gente que se r\u00ede a carcajadas (yo no tengo ese don). Pero hay carcajadas y carcajadas. Las de Frei se le caen como piedras de la boca y salen de un rostro preocupado, serio, vigilante de la aguja con que cose su hilo pol\u00edtico vital. Es una risa s\u00fabita que asusta un poco, como el graznido de ciertas aves nocturnas. Por lo dem\u00e1s, su conducta suele ser parsimoniosa y fr\u00edamente cordial\u0094. Quiz\u00e1s esas mismas carcajadas persigan al poeta en el m\u00e1s all\u00e1 por haber lechuceado el futuro de la DC chilena con voz apocal\u00edptica, no exenta de mala fe: \u0093Despu\u00e9s del triunfo de Allende, Frei, un pol\u00edtico ambicioso y fr\u00edo, crey\u00f3 indispensable una alianza reaccionaria suya para retornar al poder. Era una mera ilusi\u00f3n, el sue\u00f1o congelado de una ara\u00f1a pol\u00edtica. Su tela sobrevivir\u00e1, de nada le valdr\u00e1 el golpe de estado que ha propiciado\u0094. Hoy, en Chile, existe un gobierno de coalici\u00f3n que bajo las mismas banderas de Frei encabeza su hijo Eduardo Frei Ruiz-Tagle, sucesor del que ejerciera Patricio Aylwin tras el restablecimiento democr\u00e1tico. \u00bfMa\u00f1ana?&#8230; Hablar\u00e1n las urnas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Un ap\u00e9ndice con 32 fotograf\u00edas ilustra el tr\u00e1nsito del biografiado por este mundo, desde las faldas maternas hasta su sepelio multitudinario.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editada con el patrocinio de la Fundaci\u00f3n que lleva el nombre de quien por primera vez en Am\u00e9rica llevara al gobierno a la Democracia Cristiana&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3351","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-S3","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3351"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3351\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}