{"id":3353,"date":"1998-09-06T12:08:34","date_gmt":"1998-09-06T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/hegemonia-y-orden-internacional\/"},"modified":"1998-09-06T12:08:34","modified_gmt":"1998-09-06T12:08:34","slug":"hegemonia-y-orden-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3353","title":{"rendered":"Hegemon\u00eda y orden internacional"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Como respuesta a los atentados perpetrados semanas antes contra sus embajadas en Dar es Salaam, Tanzania, y en Nairobi, Kenya, Estados Unidos atac\u00f3 dos bases terroristas en Afganist\u00e1n y en Sud\u00e1n. La grave crisis econ\u00f3mico-financiera producida por el efecto <i>vodka<\/i> alej\u00f3 pr\u00e1cticamente la atenci\u00f3n de los medios sobre aquellos sucesos. Su importancia, sin embargo, no puede ser soslayada, puesto que a trav\u00e9s de ellos se advierte el germen de un nuevo contexto internacional.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">* * *<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El ataque norteamericano a las bases terroristas en los mencionados pa\u00edses tiene cierto paralelo con la acci\u00f3n militar llevada a cabo a principios de a\u00f1o contra Saddam Hussein, cuando \u00e9ste se neg\u00f3 a aceptar las inspecciones de Naciones Unidas. En ambos casos, la decisi\u00f3n de Estados Unidos se produjo en momentos de aparente debilidad (y por <i>debilidades<\/i>) del presidente Bill Clinton: mientras en febrero se destapaba el caso Lewinsky, en esta ocasi\u00f3n el mandatario estadounidense, entre compungido y amenazante, se disculpaba frente a los ciudadanos de su pa\u00eds por haber mentido previamente sobre sus relaciones con la joven pasante de la Casa Blanca.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para algunos esa situaci\u00f3n explica en gran medida la reacci\u00f3n de Estados Unidos: nada m\u00e1s beneficioso que un golpe de efecto internacional en defensa de sus intereses para cambiar los t\u00e9rminos de la complicada situaci\u00f3n interna, ya que ello implica apoyo inmediato y distrae la atenci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica. Por otra parte, no resulta novedoso que ese pa\u00eds incurra en acciones internacionales para cubrir o apaciguar desbordes internos. Pocas cosas entusiasman m\u00e1s al ciudadano norteamericano que un presidente dispuesto a hacer justicia por mano propia m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras, aunque esa justicia implique a veces la ruptura de principios que pocos estadounidenses aceptar\u00edan en su propia casa. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Sin embargo, entender la decisi\u00f3n de Clinton como un gesto motivado por su propia debilidad interna puede ocultar otras razones particularmente significativas. Por un lado, que Estados Unidos, a diferencia de lo sucedido en febrero con Saddam Hussein, ha sido ahora la v\u00edctima directa de los atentados terroristas, los que se produjeron contra sus propias embajadas y a costa tambi\u00e9n de la vida de norteamericanos. Para la sociedad estadounidense, se trata de un agravio dif\u00edcil de aceptar sin que medie la acci\u00f3n y la represalia de su gobierno. Por otra parte, en funci\u00f3n de un estricto realismo pol\u00edtico internacional, ser\u00eda extra\u00f1o pensar que el pa\u00eds m\u00e1s poderoso del mundo renuncia a reprimir una acci\u00f3n terrorista que lo tiene como su destinatario predilecto. Y ello adem\u00e1s sentar\u00eda el peligroso precedente de una violencia impune: que quien produce un hecho de este tipo puede retornar a su casa satisfecho por el objetivo cumplido y dispuesto a preparar el pr\u00f3ximo sin mayor obst\u00e1culo en su futuro.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esta perspectiva, posiblemente, explique no s\u00f3lo la acci\u00f3n inconsulta de Estados Unidos, sino tambi\u00e9n el respaldo europeo que obtuvo. A diferencia de lo sucedido a principios de a\u00f1o, cuando el \u00fanico apoyo internacional a la acci\u00f3n contra Hussein fue el de Gran Breta\u00f1a, en esta ocasi\u00f3n el ataque contra las bases terroristas cont\u00f3 con la anuencia de las principales potencias europeas \u0096incluida la generalmente precavida Francia\u0096. El mismo Boris Yeltsin pareci\u00f3 m\u00e1s molesto por no haber sido consultado previamente por el presidente norteamericano que por el hecho en s\u00ed mismo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Perjuicios de la decisi\u00f3n<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Sin duda, la acci\u00f3n norteamericana no dejar\u00e1 de ocasionar perjuicios importantes, tambi\u00e9n para Estados Unidos. Hubo encendidas y l\u00f3gicas reacciones diplom\u00e1ticas contra esa acci\u00f3n por parte de las naciones directamente afectadas, de sus vecinos \u00e1rabes y africanos, y de potencias involucradas, como Rusia. En el corto plazo, es razonable suponer que estas reacciones negativas crear\u00e1n nuevos obst\u00e1culos al ya afectado proceso de paz en Medio Oriente y, en general, reforzar\u00e1n la posici\u00f3n de los sectores m\u00e1s duros de los pa\u00edses implicados. En este sentido, la acci\u00f3n norteamericana da lugar para que estos sectores unifiquen la posici\u00f3n de sus pa\u00edses alrededor de claves ideol\u00f3gicas y religiosas que alejan las posibilidades de acercamiento y de di\u00e1logo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Igualmente grave, el terrorismo fundamentalista prometi\u00f3 vengar lo sucedido, y existen probadas razones para esperar que as\u00ed sea. Por lo tanto, no cabe sino aguardar una mayor espiral de violencia. Una espiral que supondr\u00e1 m\u00e1s vidas, tanto norteamericanas como de aquellos que ocasionalmente los reciban como sus hu\u00e9spedes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por otra parte, la acci\u00f3n unilateral e inconsulta de Estados Unidos asesta un nuevo golpe a la esperanza y al proceso mismo de generar un contexto internacional que favorezca la coordinaci\u00f3n y el desarrollo de acciones multilaterales consensuadas en temas de inter\u00e9s com\u00fan. Ello, a su vez, afecta el camino posible hacia un orden en el que Naciones Unidas se transforme progresivamente en un organismo real y efectivo de toma de decisiones que obliguen y fuercen a los pa\u00edses del planeta. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tanto el ataque terrorista a las embajadas como la respuesta norteamericana nos introducen de lleno en lo que se presenta como un contexto caracter\u00edstico del siglo XXI. Por un lado, tiende a alejarse cada vez m\u00e1s la sombra de la carrera armamentista y las amenazas del holocausto nuclear a las que nos expusieran las superpotencias durante la Guerra Fr\u00eda. Asimismo es un mundo donde los conceptos de soberan\u00eda territorial, seguridad militar y fronteras armadas parecen ceder ante los avances del intercambio comercial y econ\u00f3mico, la integraci\u00f3n regional y la globalizaci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por otro lado, sin embargo, no son pocos los temores: enfrentamientos locales de car\u00e1cter \u00e9tnico o tribal; l\u00edderes nacionales con pretensiones de hegemon\u00eda regional; formas in\u00e9ditas de terrorismos, instalados aun en el coraz\u00f3n mismo de las principales potencias (como en Estados Unidos), y motivados no por objetivos de lucha colonial o liberaci\u00f3n econ\u00f3mica, sino por creencias fundamentalistas \u0096raciales, \u00e9tnicas, religiosas\u0096; y cascadas de violencia originadas a partir de cualquiera de estas posibilidades. Junto a esto, un inconmovible legado del orden de posguerra: un pa\u00eds fuerte y con vocaci\u00f3n imperial, Estados Unidos, \u00fanico con los recursos y los incentivos para contener por mano propia cualquiera de estos conatos conflictivos e imponer un orden seguro en el contexto internacional. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Los \u00f3rdenes posibles<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfCabe esperar alg\u00fan orden de esta situaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1les son las caracter\u00edsticas que puede revestir? Por un lado, es posible que persista y se profundice la actual situaci\u00f3n de equilibrio internacional. Un equilibrio dominado por una potencia cada vez m\u00e1s hegem\u00f3nica, que decide discrecionalmente cu\u00e1ndo actuar por su cuenta y cu\u00e1ndo consensuar; con potencias importantes aceptando con relativa comodidad el puesto de gendarme que Estados Unidos gusta ejercer, y que a ellas les gusta disfrutar; y con organismos internacionales sustantivamente d\u00e9biles como producto del escaso entusiasmo e inter\u00e9s que prestan las potencias centrales a su fortalecimiento. En este caso, el orden, no institucional, surgir\u00e1 del eventual di\u00e1logo de conveniencia que lleven adelante las potencias principales, bajo la supervisi\u00f3n y el poder de veto y acci\u00f3n unilateral estadounidense. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Un segundo orden ser\u00eda aquel donde Estados Unidos desista de su costoso rol hegem\u00f3nico, y surjan en su lugar equilibrios regionales que organicen los distintos espacios de integraci\u00f3n que se conformen progresivamente. Un mundo ordenado por diversas \u0093uniones europeas\u0094, con potencias principales que descentralizan su organizaci\u00f3n internacional, y con pa\u00edses que centralizan su orden regional en esos bloques pol\u00edticos. El orden, con alcance regional, surgir\u00eda eventualmente del equilibrio logrado entre los distintos bloques conformados. Se pueden prever, sin embargo, amenazas y problemas originados en regiones que no logren conformarse, como as\u00ed tambi\u00e9n conflictos interregionales producidos por la competencia entre las partes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Finalmente, un tercer orden posible ser\u00eda aquel donde las potencias no desisten de su protagonismo, pero deciden subordinarlo a la acci\u00f3n de Naciones Unidas. Se trata de un escenario donde los principales pa\u00edses abandonan su \u0093derecho\u0094 a utilizar la fuerza de modo unilateral, y transfieren esa capacidad a la entidad supranacional. All\u00ed, las decisiones se toman de manera negociada y tienen car\u00e1cter obligatorio para todas las partes, respaldadas por la acci\u00f3n conjunta del organismo internacional. Eventualmente, ciertos mecanismos de decisi\u00f3n pueden reconocer las diferencias de capacidades y recursos de los pa\u00edses, como hoy sucede con el Consejo de Seguridad. El orden, en este caso, ser\u00e1 institucional, en la medida en que sea producto de un \u00e1mbito com\u00fan de decisiones y previamente aceptado como tal. Los conflictos y los actos de violencia no desaparecer\u00e1n, como en ninguno de los otros casos, pero s\u00f3lo en este contexto es posible justificar con todo derecho las acciones que se puedan emprender para responder a ellos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Aunque preferible a los fines de avanzar en la conformaci\u00f3n de un orden internacional m\u00e1s justo, este \u00faltimo contexto es el menos esperable en funci\u00f3n de las actuales perspectivas e intereses de las principales potencias. Ninguna parece dispuesta a ceder mucho de sus ventajas actuales por inciertos beneficios futuros. Es en este contexto que a todas ellas les resulta mucho m\u00e1s confortable el primer orden, el del equilibrio imperial, que cualquiera de los otros. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Bajo esta l\u00f3gica rigurosa de los intereses inmediatos, a lo que se suma la inexistencia de estadistas capaces de ver m\u00e1s all\u00e1 de sus propias narices (y pa\u00edses), es dif\u00edcil percibir c\u00f3mo pasar del orden del equilibrio imperial al del orden supranacional. Una v\u00eda intermedia, quiz\u00e1s, sea considerar esos \u00f3rdenes como progresivos. As\u00ed, una eventual profundizaci\u00f3n en la conformaci\u00f3n de bloques regionales \u0096sin descontar algunos de sus efectos negativos\u0096 podr\u00eda llevar a superar la todav\u00eda aplastante supremac\u00eda del inter\u00e9s nacional en la definici\u00f3n del orden mundial. As\u00ed, un primer orden superior al de las naciones y pa\u00edses permitir\u00eda percibir efectos positivos de procesos institucionales de mayor integraci\u00f3n. Aunque no eliminadas, las distancias entre el orden nacional y el internacional (y sus intereses respectivos) quedar\u00edan sin duda acortadas. Y en este contexto ser\u00eda m\u00e1s sencillo percibir los beneficios de la creaci\u00f3n de un orden mundial supranacional.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como respuesta a los atentados perpetrados semanas antes contra sus embajadas en Dar es Salaam, Tanzania, y en Nairobi, Kenya, Estados Unidos atac\u00f3 dos bases&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-3353","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-S5","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3353"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3353\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}