{"id":3356,"date":"1998-09-06T12:08:34","date_gmt":"1998-09-06T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/la-deificacion-del-mercado\/"},"modified":"1998-09-06T12:08:34","modified_gmt":"1998-09-06T12:08:34","slug":"la-deificacion-del-mercado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3356","title":{"rendered":"La deificaci\u00f3n del mercado"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Se puede definir el \u0093pensamiento \u00fanico\u0094 como el pensamiento dominante en materia econ\u00f3mica, que en el fondo consiste en deificar al mercado. Esta deificaci\u00f3n est\u00e1 asociada a una m\u00edstica de la competitividad y de la competencia, y al \u00e9nfasis dado a la racionalidad econ\u00f3mica, entendida como la prioridad absoluta del rendimiento del capital sobre toda otra consideraci\u00f3n. Definir un problema es ya un paso importante para ayudar a buscar soluciones, pero admito que la cr\u00edtica gana si se aboca espec\u00edficamente a despejar caminos para acercarse a la soluci\u00f3n de los problemas denunciados. Es por otra parte una manera de contestar a quienes no comparten este punto de vista, entre ellos el licenciado Juan Llach quien, en su excelente libro <i>Otro siglo, otra Argentina, <\/i>defiende con talento y buena fe su gesti\u00f3n de gobierno y se queja de \u0093los cr\u00edticos sin propuestas del pensamiento \u00fanico\u0094. Es por eso que voy a intentar explicar c\u00f3mo se puede cuestionar al \u0093pensamiento \u00fanico\u0094 y esbozar la orientaci\u00f3n que deber\u00eda tener una propuesta alternativa. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">***<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Es evidente que ni el capitalismo ni el sistema de libre cambio son objetables como instrumentos del extraordinario desarrollo del mundo occidental primero, y luego de varios pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, hoy llamados \u0093emergentes\u0094. Lo que s\u00ed se puede enfrentar, es la transformaci\u00f3n de un mecanismo que permite el desarrollo econ\u00f3mico, medio para alcanzar el progreso de las sociedades humanas, en un fin en s\u00ed mismo. Es cuestionable la pretensi\u00f3n de transformar la acumulaci\u00f3n capitalista mediante la maximizaci\u00f3n de las ganancias en el coraz\u00f3n del sistema occidental. Esto equivale a transformar los capitales y los mercados (servidores de los hombres y de las sociedades) en centro de atenci\u00f3n de estas mismas sociedades, colocando al hombre al servicio del capital y de los mercados. La econom\u00eda ha dejado de ser un instrumento de la pol\u00edtica y es la pol\u00edtica la que pasa a ser un instrumento de la econom\u00eda. Tal la perversi\u00f3n que a mi juicio tiene graves consecuencias pol\u00edticas, sociales y culturales, y que es necesario combatir. A esto llaman \u0093pensamiento \u00fanico\u0094, que no es m\u00e1s que la teor\u00eda econ\u00f3mica liberal en estado puro, aplicada hoy sin los frenos sociales con los cuales tuvo que enfrentarse pr\u00e1cticamente desde su fundamentaci\u00f3n por Adam Smith, pero sobre todo durante la segunda mitad del siglo XIX y la mayor parte del XX. En los a\u00f1os 80 se fue transformando en la teor\u00eda dominante, y en excluyente desde la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn a fines de 1989. La desintegraci\u00f3n del poder sindical en el mundo, y el replanteo del poder del Estado, que cedi\u00f3 gran parte de sus prerrogativas y se puso al servicio de la desregulaci\u00f3n de los mercados financieros, permiti\u00f3 que la teor\u00eda de libre mercado se aplicase en un contexto cada vez m\u00e1s cercano a su ideal te\u00f3rico, sin los contrapesos que antes la integraron de manera relativamente armoniosa a la vida de las naciones. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En consecuencia, lo primero que debemos hacer, es cuestionar aquellos aspectos de la teor\u00eda que nos parecen imposibles considerar como dogmas cient\u00edficamente demostrados. El primero es el de la \u0093racionalidad instrumental\u0094. Esta supone que los individuos, cuando tratan sus asuntos econ\u00f3micos se manejan como seres perfectamente racionales y toman decisiones con la informaci\u00f3n necesaria para que esta racionalidad funcione. Tal manera de ver las cosas es sin duda muy \u00fatil para analizar y explicar los fen\u00f3menos econ\u00f3micos, pero muy simplificadora. Por lo tanto, es arbitrario extrapolar a todas las situaciones econ\u00f3micas que vive una sociedad cada vez m\u00e1s compleja las conclusiones que surgen de un an\u00e1lisis efectuado sobre premisas tan acotadas. Mario Bunge enfrenta lo que \u00e9l llama \u0093el economicismo\u0094, al cual define como \u0093la tesis de que el \u00fanico m\u00f3vil de las acciones humanas es la maximizaci\u00f3n de las utilidades\u0094. Sostiene que este postulado supuestamente evidente desde el punto de vista l\u00f3gico, es en realidad una cuesti\u00f3n de \u00edndole psicol\u00f3gica y que \u0093los resultados de las investigaciones experimentales de la conducta econ\u00f3mica individual son ambiguos\u0094. Agrega: \u0093el hombre de negocios inmerso en el mercado real carece de la libertad del sujeto experimental\u0094, para recordarnos finalmente que \u0093si una teor\u00eda no es sensible a los datos emp\u00edricos, si no se para ni se cae gracias a la experiencia, no es cient\u00edfica\u0094. Por lo tanto es arbitrario sostener, seg\u00fan lo hace el pensamiento dominante, que los mercados siempre act\u00faan a fin de obtener el mejor resultado posible para todos los sujetos econ\u00f3micos que participan en \u00e9l, siempre y cuando se los deje funcionar sin ninguna traba. Sin duda esta premisa es valedera en muchos casos, pero no se puede, a partir de esta constataci\u00f3n, inferir que el mercado debe manejar sin ninguna regulaci\u00f3n todas las actividades de una sociedad en donde se enfrentan la oferta y la demanda de bienes o de servicios.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Otro aspecto objetable de la teor\u00eda liberal es el que presupone \u0093la separabilidad absoluta de las funciones de preferencia de los agentes econ\u00f3micos\u0094, que al considerar que los hombres no se influyen unos a otros rechaza el hecho social mismo. En <i>L\u0092homme mondial<\/i> Philippe Engelhard explica que esta manera de ver al hombre s\u00f3lo como individuo minimiza la sociedad, y enfrenta los fundamentos de la sociolog\u00eda que estudia el comportamiento del hombre en tanto y en cuanto individuo inmerso en uno o varios grupos que definen su pertenencia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Las conductas de los actores econ\u00f3micos en mercados desregulados, con cada vez mayor independencia de las leyes, son a la vez causa y consecuencia de una exagerada p\u00e9rdida de participaci\u00f3n de los gobiernos. Esto lleva a lo que Stefano Zamagni llama la \u0093cultura del contrato\u0094, en donde el acuerdo consensuado entre las partes sustituye a la Ley, lo cual puede dar lugar a injusticias si las partes contratantes tienen entre ellas una gran disparidad de poder. Lo que ocurre en muchos sectores del mercado laboral es claro al respecto, igual que la situaci\u00f3n de dependencia de los proveedores de grandes empresas multinacionales o grandes hipermercados. Tambi\u00e9n la pol\u00e9mica sobre las ventas por debajo del costo es claro ejemplo de los abusos a los que puede llevar lo que Zamagni llama \u0093hipercompetencia\u0094. Esta pretende imponerse a toda otra reglamentaci\u00f3n de orden p\u00fablico con tal de obtener posiciones dominantes en determinados mercados. Esto desata los fen\u00f3menos de concentraci\u00f3n de capitales y de poder, mediante fusiones o adquisiciones de empresas por grupos econ\u00f3micos que se colocan en posiciones dominantes y posibles de tornarse invulnerables. Si estas situaciones no son reguladas, asistimos a la instalaci\u00f3n de monopolios, con la consiguiente muerte de la competencia, motor de la teor\u00eda de libre cambio. Todos son ejemplos cabales de que la famosa \u0093racionalidad instrumental\u0094 no funciona siempre correctamente en el mundo real, y, por lo tanto, el libre mercado sin un marco regulatorio que sea algo m\u00e1s que te\u00f3rico, tal como lo requieren los sostenedores del \u0093pensamiento \u00fanico\u0094, no garantiza un funcionamiento de los mercados que beneficie por igual a todos los participantes, sean ellos productores o consumidores. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esta minimizaci\u00f3n de lo pol\u00edtico que acompa\u00f1a la implementaci\u00f3n del pensamiento dominante, acorrala a la administraci\u00f3n del Estado en un rol pasivo de <i>laissez-faire<\/i> pr\u00e1cticamente en todos los aspectos econ\u00f3micos. La \u00fanica excepci\u00f3n consiste en utilizar su estructura para destruir su presencia regulatoria subsistente a\u00fan en algunos nichos de los circuitos econ\u00f3micos y financieros. Esto lleva a la impotencia de los gobiernos incapaces de aplicar ninguna pol\u00edtica coherente, so pretexto de que pueden ser inmediatamente sancionados por los mercados. Es lo que el soci\u00f3logo e historiador franc\u00e9s Emmanuel Todd llama \u0093el pensamiento cero\u0094 en su libro <i>L\u0092illusion \u00e9conomique<\/i>, lo que plantea una cuesti\u00f3n tan grave como es la verdadera vigencia de la democracia pol\u00edtica. \u00c9sta empezar\u00e1 a cuestionarse si en vez de gobernar por intermedio de sus representantes, el soberano debe atenerse \u00fanicamente a lo que prescriban las \u0093anticipaciones racionales\u0094 de los grandes capitales transnacionales. Aqu\u00e9llas, dicho sea de paso, no parecen haber sido tan racionales en sus decisiones de inversi\u00f3n, a juzgar por los descalabros producidos durante la crisis de M\u00e9jico, a fines de 1994, y en el sudeste asi\u00e1tico, desde julio de 1997, cuando Tailandia comenz\u00f3 a tambalear arrastrando a todos sus vecinos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero esta par\u00e1lisis que el \u0093pensamiento \u00fanico\u0094 impone a los gobiernos es m\u00e1s una consecuencia de la difusi\u00f3n de dicha teor\u00eda en las mentes de los gobernantes que de la realidad objetiva. Basta analizar el caso de Francia entre 1997 y 1998, para darnos cuenta de que cuando hay voluntad pol\u00edtica aplicada inteligentemente, existe la posibilidad de legislar sin provocar una explosi\u00f3n de los mercados. En abril de 1997, el presidente Jacques Chirac disolvi\u00f3 el parlamento franc\u00e9s para superar la situaci\u00f3n de grave tensi\u00f3n social provocada por su primer ministro Alain Jupp\u00e9. \u00c9ste, mediante ajustes sucesivos que reduc\u00edan la capacidad de consumo de los franceses, pretend\u00eda encuadrar el d\u00e9ficit del presupuesto del Estado dentro de la cifra tope del 3% pactada en el acuerdo de Maastricht. Los electores cambiaron la mayor\u00eda parlamentaria de una manera dr\u00e1stica, transmitiendo un claro mensaje a los pol\u00edticos. Este mensaje fue recogido por el nuevo primer ministro socialista Lionel Jospin, que supo con su gabinete aplicar medidas keynesianas como la rebaja del IVA a varios productos de primera necesidad, y un incremento her\u00e9tico del 4% del salario m\u00ednimo, a la par que increment\u00f3 el impuesto a las ganancias de las empresas para financiar un programa de creaci\u00f3n de 600.000 empleos juveniles en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. A pesar de las protestas de los liberales de la oposici\u00f3n, que pronosticaron una p\u00e9rdida de control de los d\u00e9ficits, lo que ocurri\u00f3 fue exactamente lo contrario. Se recuper\u00f3 el consumo, se increment\u00f3 como l\u00f3gica consecuencia la recaudaci\u00f3n fiscal, se redujo significativamente el d\u00e9ficit del presupuesto, empez\u00f3 a disminuir la desocupaci\u00f3n y la actividad econ\u00f3mica est\u00e1 creciendo a un ritmo de m\u00e1s del 3% anual. Sin duda la revaluaci\u00f3n del d\u00f3lar ayud\u00f3, pero un inteligente manejo de la coyuntura aceler\u00f3 el proceso y permiti\u00f3 demostrar que, si bien acotada, la capacidad de gobernar existe y puede ser \u00fatil contra lo que piensan los liberales ortodoxos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Otro aspecto a se\u00f1alar, es que en la mayor parte del mundo occidental donde el libre cambio se aplica de manera bastante ortodoxa desde hace ya casi dos d\u00e9cadas, como en Estados Unidos e Inglaterra, y una d\u00e9cada en los dem\u00e1s pa\u00edses, todos los actores econ\u00f3micos utilizan las infraestructuras construidas por el Estado que quieren destruir. Por supuesto tambi\u00e9n los recursos humanos formados gracias a los fondos p\u00fablicos gastados abundantemente en el sector de la salud y de la educaci\u00f3n, lo que es particularmente v\u00e1lido para Europa. El tema de las infraestructuras puede ser solucionado, por lo menos parcialmente, mediante el mecanismo de las privatizaciones, pero el problema planteado por la formaci\u00f3n de los hombres es mucho m\u00e1s complejo. Existe una tendencia a obtener ahorros de corto plazo por parte del Estado, a costa de la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n o, en su defecto, por un arancelamiento de los estudios en universidades o establecimientos terciarios p\u00fablicos. Basta observar el nivel de las universidades privadas en nuestro pa\u00eds, salvo honrosas excepciones, para darse cuenta de que un sistema educativo superior de este tipo, va en desmedro de la calidad de la formaci\u00f3n. Ah\u00ed tenemos un ejemplo de c\u00f3mo una visi\u00f3n de corto plazo puede tener un costo elevad\u00edsimo en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Es cierto que para lo que com\u00fanmente llamamos \u0093mercados\u0094 s\u00f3lo prevalecen las inquietudes de corto plazo, lo que es perfectamente \u0093racional\u0094 para quienes pretenden maximizar sus ganancias aqu\u00ed y ahora. Pero, en esos casos, lo que es bueno para el mercado, no lo es necesariamente para la sociedad en su conjunto.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Existe otro tema fundamental que el \u0093pensamiento \u00fanico\u0094 subestima totalmente: la identidad cultural de los distintos pa\u00edses. Esto tiene graves consecuencias pol\u00edticas en el nivel planetario, ya que los grupos econ\u00f3micos dominantes crean reglas de juego que implican exportar su cultura a todas partes junto con sus capitales. Cada vez m\u00e1s sectores de muchos pa\u00edses se resisten a perder su identidad y se abroquelan detr\u00e1s de sus creencias, dando lugar a un fundamentalismo \u00e9tnico, y a veces religioso, de sumo riesgo. Este fen\u00f3meno no es privativo de los pa\u00edses del Tercer Mundo o de los mercados emergentes, y hasta se puede palpar en los grupos neo-nazis de Alemania o en los seguidores de Le Pen en Francia. El Estado Providencia, que creci\u00f3 desmesuradamente despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, actu\u00f3 de mediador entre la cultura y la t\u00e9cnica al insertar al ciudadano en un pacto social donde se le aseguraba trabajo sin irrumpir en su vida privada, pero haci\u00e9ndolo part\u00edcipe de los destinos de la comunidad. Hoy, al desaparecer el Estado como actor de la vida econ\u00f3mica, el ciudadano se encuentra sometido a las fuerzas del mercado y sin amparo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El proceso de globalizaci\u00f3n, cuya aceleraci\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente asociada al \u0093pensamiento \u00fanico\u0094, sigue una din\u00e1mica impuesta por los centros financieros y econ\u00f3micos del mundo, y utiliza todos los adelantos tecnol\u00f3gicos. Pero es necesario subrayar que esta din\u00e1mica no tiene nada de infalible ni est\u00e1 estrictamente determinada. Por lo tanto, es necesario divulgar esta realidad, para que reflexionen los grandes empresarios, financistas, organismos internacionales y gobiernos que lideran este proceso y analicen m\u00e1s detenidamente las consecuencias de sus decisiones. Adaptarse a una corriente difundida en el nivel mundial no exime a ninguno de los actores de usar su sentido com\u00fan, el cual es frecuentemente vapuleado por quienes se escudan detr\u00e1s de un fen\u00f3meno mundial como la globalizaci\u00f3n. Esto permite a los grupos privados maximizar sus ganancias y a los gobiernos evitar conflictos con los mercados, lo que trae beneficios de corto plazo, pero genera desequilibrios y problemas de mediano y largo plazo que las futuras generaciones deber\u00e1n atender. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>En la Argentina <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Entre nosotros los estragos de la hiperinflaci\u00f3n crearon las condiciones necesarias para que la sociedad aceptara el regreso a pol\u00edticas de mercado aplicadas sin ning\u00fan matiz. La ley de convertibilidad, la apertura econ\u00f3mica, la desregulaci\u00f3n de la mayor parte de las actividades de producci\u00f3n de bienes y de servicios, y la privatizaci\u00f3n de las empresas estatales, permitieron lograr la estabilidad. El fuerte ingreso de capitales favoreci\u00f3 el incremento del cr\u00e9dito y el auge de la demanda, por lo que se recuper\u00f3 la actividad econ\u00f3mica y el crecimiento del PBI alcanz\u00f3 un 34% entre principios de 1991 y fines de 1994. La contraparte de este proceso fue un fuerte endeudamiento externo, del sector p\u00fablico sobre todo, pero tambi\u00e9n del privado, y una reestructuraci\u00f3n profunda del aparato productivo del pa\u00eds siguiendo las normas de un darwinismo feroz; al mantenerse fijo el tipo de cambio, los incrementos de costos que se produjeron durante los primeros a\u00f1os tuvieron que ser absorbidos por las empresas industriales sometidas a la competencia externa con una fuerte distorsi\u00f3n desfavorable en los precios relativos. Las que no pudieron aumentar su productividad, por lo menos en el nivel de los incrementos de costos, quebraron, y esto explica el porqu\u00e9 de la desaparici\u00f3n de sectores enteros de la industria argentina. Este impacto negativo fue compensado en parte por la inversi\u00f3n en otros sectores de bienes transables, pero sobre todo en servicios, lo que no impidi\u00f3 un fuerte incremento de la desocupaci\u00f3n. La crisis mejicana de fines de 1994, que se contagi\u00f3 al mercado financiero argentino en el primer trimestre de 1995, agrav\u00f3 el problema y la desocupaci\u00f3n alcanz\u00f3 su pico m\u00e1ximo en octubre de 1994 con 18% de la fuerza de trabajo sin empleo; la ayuda del FMI permiti\u00f3 mantener la paridad del peso, y recuperar poco a poco el nivel de los dep\u00f3sitos, pero el PBI retrocedi\u00f3 un 4,5% durante 1995. A partir de 1996, y en 1997, el pa\u00eds volvi\u00f3 a conocer un alto nivel de crecimiento y empez\u00f3 a reducirse lentamente la desocupaci\u00f3n. Sin embargo el d\u00e9ficit del presupuesto, que reapareci\u00f3 en 1994, y fue contenido en aproximadamente el 1,5% del PBI, no pudo ser eliminado y es una fuente de endeudamiento permanente. Como consecuencia de precios relativos distorsionados en contra de los bienes transables, la balanza comercial volvi\u00f3 al desequilibrio a fines de 1996, y present\u00f3 un fuerte d\u00e9ficit de 5 mil millones de d\u00f3lares en 1997, mientras que las perspectivas para 1998 estiman un desequilibrio de 8.000 millones, y el d\u00e9ficit en cuenta corriente estar\u00e1 cerca de los 20.000 millones de d\u00f3lares. Esto demuestra que el pa\u00eds sigue consumiendo m\u00e1s de lo que produce y que el incremento de la deuda es el principal sost\u00e9n de la actividad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El balance es contrastado. Hubo un fuerte incremento del Producto, si bien demasiado dependiente del endeudamiento, pero su repartici\u00f3n fue muy desigual, ya que 20% de la poblaci\u00f3n sigue bajo la l\u00ednea de pobreza y un 5% por debajo de la l\u00ednea de indigencia, mientras que el 20% m\u00e1s favorecido vio aumentar fuertemente sus ingresos, sobre todo el 5% superior, en tanto la clase media sufri\u00f3 una seria dispersi\u00f3n de los suyos. La desocupaci\u00f3n tiene mucho que ver con esta situaci\u00f3n; es un problema que sorprendi\u00f3 a las autoridades, quienes tard\u00edamente ensayaron algunos paliativos para disminuir el estado de indefensi\u00f3n en que se encontraban los desocupados. La situaci\u00f3n de los padres de familia es particularmente dram\u00e1tica, porque al sufrimiento personal, consecuencia de la baja de la autoestima que generalmente acompa\u00f1a esta desgracia, se suman las consecuencias sobre los hijos. Estos crecen en el seno de una familia con una imagen paterna muy desvalorizada, lo que suele tener serias repercusiones en los j\u00f3venes. De ah\u00ed que los programas oficiales de empleo, aun con sueldos muy bajos e insuficientes para solucionar el problema econ\u00f3mico, son importantes porque ayudan al restablecimiento de la autoridad paterna revalorizada por el empleo, a pesar de que \u00e9ste sea precario. El panorama social se complic\u00f3 tambi\u00e9n por las reestructuraciones del sistema de previsi\u00f3n social; se ampliaron las edades m\u00ednimas de jubilaci\u00f3n y se modific\u00f3 el sistema de c\u00e1lculo de la jubilaci\u00f3n para intentar reducir el d\u00e9ficit del sistema, lo que agrav\u00f3 la situaci\u00f3n de muchos desocupados pr\u00f3ximos a la jubilaci\u00f3n y de los propios jubilados que vieron reducirse su poder de compra. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>A primera vista se puede decir que, en lo econ\u00f3mico, el resultado es favorable, pero socialmente deja mucho que desear. En realidad, tambi\u00e9n se puede dudar de la sostenibilidad de los resultados obtenidos, ya que \u00e9stos, adem\u00e1s de los esfuerzos de productividad concretos realizados por toda la poblaci\u00f3n, han sido el fruto del ingreso de capitales, una parte bajo la forma de inversi\u00f3n directa incorporada al patrimonio del pa\u00eds, pero otra muy importante bajo la forma de pr\u00e9stamos. Dichos pr\u00e9stamos explican el crecimiento del endeudamiento, que alcanza los 100.000 millones de d\u00f3lares para el sector p\u00fablico y alrededor de 20.000 millones para el sector privado. Pero debe inquietar a\u00fan m\u00e1s, que s\u00f3lo el 39% de los bienes de capital importados se dirigen al sector de bienes transables y por lo tanto la mayor parte se invierte en el sector de servicios, importante para mejorar el nivel de vida de la poblaci\u00f3n y en el largo plazo la productividad de los sectores transables, pero sin ning\u00fan efecto en el corto plazo sobre las exportaciones.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esta situaci\u00f3n es producto de que aqu\u00ed la conversi\u00f3n al neoliberalismo o \u0093pensamiento \u00fanico\u0094 fue obra de conversos, que siempre tienden a sobre-actuar, fen\u00f3meno bastante generalizado en Latinoam\u00e9rica. Carlos Fuentes, al comentar un documento de Jorge Casta\u00f1eda y Roberto Mangabeira, nos dice que \u0093el poder p\u00fablico en consecuencia, se somete a esta \u0091l\u00f3gica&#8217;, aplicada en Am\u00e9rica latina con el fervor antes reservado al tomismo o al positivismo, es decir con m\u00e1s fidelidad que en sus propios pa\u00edses de origen, dado que el capitalismo japon\u00e9s, el europeo y aun el norteamericano tienen frenos, equilibrios, sanciones y cap\u00edtulos sociales m\u00e1s amplios que los del nuevo dogma latinoamericano\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">***<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El panorama es inquietante, y lo es m\u00e1s la pasividad que frente a estos y otros acuciantes problemas parecen demostrar tanto el gobierno como gran parte de la oposici\u00f3n. Es necesario pensar ya en c\u00f3mo salir de la trampa en que nos encontramos. Por el Mercosur somos socios de Brasil, que se encuentra en una situaci\u00f3n m\u00e1s delicada que la nuestra, aun considerando que le quedan por realizar la mayor parte de las privatizaciones. A pesar de tener una pol\u00edtica cambiaria mucho m\u00e1s flexible (el real se deval\u00faa un 7% anual) su problema de precios relativos es tambi\u00e9n serio y la eventualidad de un ajuste cambiario existe.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Est\u00e1 claro que el piloto autom\u00e1tico aplicado por las autoridades econ\u00f3micas, expresi\u00f3n pr\u00e1ctica del \u0093pensamiento \u00fanico\u0094, ya no es suficiente. Hasta ahora permiti\u00f3 que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n usufructuara del sistema a costa de olvidarse de la minor\u00eda marginada. Pero ahora de lo que se trata es de volver a dar competitividad a nuestros productos, para que nuestra econom\u00eda siga funcionando, y as\u00ed se vaya absorbiendo la desocupaci\u00f3n. Para esto es necesario volver a usar el sentido com\u00fan, a fin de buscar la forma que nos permita vivir m\u00e1s de lo nuestro y menos del esfuerzo ajeno. Esperemos que nuestros dirigentes, tanto del oficialismo como de la oposici\u00f3n, depongan sus dogmatismos y se dediquen a resolver este muy dif\u00edcil problema del cual depende nuestro futuro cercano.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se puede definir el \u0093pensamiento \u00fanico\u0094 como el pensamiento dominante en materia econ\u00f3mica, que en el fondo consiste en deificar al mercado. 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