{"id":3363,"date":"1998-09-06T12:08:34","date_gmt":"1998-09-06T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/otro-siglo-otra-argentina\/"},"modified":"1998-09-06T12:08:34","modified_gmt":"1998-09-06T12:08:34","slug":"otro-siglo-otra-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3363","title":{"rendered":"Otro siglo, otra Argentina"},"content":{"rendered":"<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">La palmaria sensaci\u00f3n de haber hecho un viaje circular \u0096pero nunca in\u00fatil\u0096 por los vericuetos de la econom\u00eda, queda latente en el lector luego de atravesados los tres mojones del periplo que propone la obra: la Argentina en la crisis del Estado moderno, la reforma de la econom\u00eda y las bases de una nueva etapa del desarrollo de la Argentina, y la Argentina del bicentenario.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Contra los profetas de la \u0093oscuridad finisecular\u0094, Llach se permite so\u00f1ar la tercera etapa de nuestro desarrollo econ\u00f3mico, lejos ya de los arrabales de la Rep\u00fablica, \u0093la de la <i>econom\u00eda subsidiaria, integrada y abierta<\/i>, la m\u00e1s fruct\u00edfera de todas&#8230;\u0094 (p. 10). M\u00e1s all\u00e1 de los tentadores y pasatistas paisajes de la posmodernidad \u0096dice el autor\u0096 \u0093<i>las nuevas instituciones no emanar\u00e1n ni de la econom\u00eda ni del sentarse a esperar<\/i>. Ser\u00e1 menester conquistarnos a nosotros mismos y gestar una <i>integraci\u00f3n al mundo<\/i>, <i>una nueva y m\u00e1s integrada geograf\u00eda<\/i>, una recobrada <i>industriosidad<\/i>, el <i>ahorro productivo <\/i>como modo de vida, <i>una nueva constituci\u00f3n social<\/i> centrada en la persona, capaz de revitalizar las empresas y el trabajo, y de democratizar el capital y la educaci\u00f3n en pos de una \u0091s\u00edntesis superadora\u0092 tanto del capitalismo salvaje, como del \u0091Estado Providencia\u0092, un <i>Estado reinventado para el siglo XXI<\/i>, y basado en <i>la total transparencia de nuestros gobiernos y procedimientos p\u00fablicos<\/i> y en una <i>renovaci\u00f3n de la representaci\u00f3n pol\u00edtica<\/i>\u0094(p. 11).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Al epilogar Llach su bien documentado trabajo que, dicho al pasar, excede cualquier defensa de su gesti\u00f3n a la vera del ministro Cavallo, retoma \u0096redonde\u00e1ndola\u0096 su idea primigenia (de aqu\u00ed la imagen del viaje circular): \u0093Lo que esta nueva etapa augura y reclama es reemplazar el protagonismo de los Estados por el de la sociedad. Esto s\u00f3lo ser\u00e1 posible si las personas, las familias y las asociaciones libres asumen muchas de sus responsabilidades que fueron cediendo desde\u00f1osamente a las burocracias y al Estado. Por un lado, las que exige una nueva constituci\u00f3n social. Por otro, las de renovar los sistemas de representaci\u00f3n y de los partidos pol\u00edticos. S\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 fortalecerse la esencia de nuestra constituci\u00f3n pol\u00edtica, que es el v\u00ednculo entre el gobierno y la sociedad, hoy peligrosamente debilitado\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">En 1989, se sabe, la historia labr\u00f3 tres actas de defunci\u00f3n: la del comunismo en Europa y Asia; la del estatismo inflacionario en Am\u00e9rica latina y la del viejo Estado Benefactor, aqu\u00ed y all\u00e1. Tambi\u00e9n hay acuerdo en que las reformas llevadas a cabo desde 1991 en el pa\u00eds sentaron las bases de un sistema econ\u00f3mico capaz de afrontar la globalizaci\u00f3n, o sea, el nuevo rol del capitalismo, convenientemente maquillado. Hubo errores en la obra reformista (algunos demasiado gruesos, tal vez) y de elevad\u00edsimos costos como el desempleo (de infausto efecto en la estructura familiar al \u0093ningunear\u0094 con grave menoscabo la figura paterna), la marginalidad o el lento pero inexorable genocidio de los jubilados, reducidos a parias del sistema tras una vida de trabajo. Llach no soslaya ni la corrupci\u00f3n contagiosa ni a estos cenicientos de la modernizaci\u00f3n, tan ansiosos de una respuesta \u00e9tica a sus justas demandas. Y lo hace advertido de que no atenderlas implicar\u00e1 m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, comprometer el propio funcionamiento de la econom\u00eda. El \u0093m\u00e1s vale prevenir que curar\u0094 no deber\u00eda olvid\u00e1rselo, m\u00e1xime cuando pareciera que la resistencia a las desigualdades tambi\u00e9n est\u00e1 llegando a su fin, al comp\u00e1s del siglo y del mism\u00edsimo milenio.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Escrito con meridiana claridad y soltura, algo bastante singular en la prosa de los herederos de Adam Smith, este cr\u00edtico (y nunca cr\u00edptico) an\u00e1lisis de Llach deja abierta la puerta para el di\u00e1logo fecundo y constructivo, rara costumbre en los niveles de gobierno y siempre ingrato a los o\u00eddos sordos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Dice David Hume que el ensayista es como un embajador entre el pa\u00eds del saber formal y el pa\u00eds de la conversaci\u00f3n. Acaso sea \u00e9sta la mayor virtud del trabajo de Llach al alumbrar una materia tan \u00e1rida para el lego. Que el nombre de Vincenzo Bellini aparezca en la dedicatoria \u0093porque sin su m\u00fasica este libro no existir\u00eda\u0094 es un dato nada desde\u00f1able.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palmaria sensaci\u00f3n de haber hecho un viaje circular \u0096pero nunca in\u00fatil\u0096 por los vericuetos de la econom\u00eda, queda latente en el lector luego de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3363","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Sf","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3363"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3363\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}