{"id":3364,"date":"1998-09-06T12:08:34","date_gmt":"1998-09-06T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/vida-de-simone-weil\/"},"modified":"1998-09-06T12:08:34","modified_gmt":"1998-09-06T12:08:34","slug":"vida-de-simone-weil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3364","title":{"rendered":"Vida de Simone Weil"},"content":{"rendered":"<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">\u0093No hay hombre, ni mujer, que no pueda sentirse indigno de abordar esta vida\u0094. As\u00ed se expresa Simone P\u00e9trement, amiga y confidente de Simone Weil, quien escribi\u00f3 este libro reci\u00e9n ahora traducido al espa\u00f1ol y considerado, desde su aparici\u00f3n hace 25 a\u00f1os en Francia, como la \u0093biograf\u00eda can\u00f3nica\u0094 de ese singular\u00edsimo ser que fue Simone Weil.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Hay una imagen conductora, de estas p\u00e1ginas y de la vida que nos cuenta: a los 11 a\u00f1os Simone Weil, \u0093la virgen roja\u0094, marchaba detr\u00e1s de los desocupados que manifestaban por el Boulevard Saint-Michel. Ese fue su andar: detr\u00e1s de la justicia, detr\u00e1s del dolor. Las etapas de este itinerario, documentadas tanto existencial como intelectualmente en estas p\u00e1ginas, son tan inabarcables en una rese\u00f1a como parecieran serlo en los escasos a\u00f1os de su protagonista. Formada filos\u00f3ficamente bajo la tutela de Alain, cuya impronta portar\u00e1 toda la vida a pesar de las discrepancias, Weil ejercer\u00e1 intermitentemente como profesora de liceos. Paralelamente comenzar\u00e1 a crecer su compromiso con los movimientos obreros, especialmente con los c\u00edrculos anarco-sindicalistas, al tiempo que publica sus escritos tanto filos\u00f3ficos como sociales. Nada menos que George Steiner, entre los tantos que se ocuparon de sus ideas, considera a Weil \u0093la \u00fanica mujer fil\u00f3sofa de la tradici\u00f3n occidental\u0094. La profundidad de reflexi\u00f3n sobre lo social \u0096en gran parte sin traducir y que esta biograf\u00eda nos acerca es testimoniada por Albert Camus: \u0093Desde Marx&#8230; el pensamiento pol\u00edtico y social no hab\u00eda producido en Occidente nada m\u00e1s penetrante y prof\u00e9tico\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Profetismo o realismo, la de Weil fue una de las primeras voces que se alz\u00f3 contra el espejismo de un naciente comunismo que comenzaba a replegarse sobre s\u00ed: a burocratizarse. En casa de sus padres discuti\u00f3, a gritos, con el mism\u00edsimo Trotsky sobre si la URSS era un estado obrero o no, discusi\u00f3n de la cual, documentar\u00e1 el mismo Trotsky, surgi\u00f3 la Cuarta Internacional.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">\u0093El hombre m\u00e1s realizado, el m\u00e1s verdaderamente humano es aquel que es a la vez trabajador manual y pensador\u0094, dej\u00f3 escrito S. Weil: incapaz de hacer de sus ideas otra cosa que vida, dej\u00f3 de ense\u00f1ar y comenz\u00f3 a trabajar como obrera en la f\u00e1brica Renault. Su experiencia, contada por P\u00e9trement y por la misma Simone, irradia la sinceridad y el realismo que s\u00f3lo el dolor, el padecido, puede dar: \u0093All\u00ed recib\u00ed para siempre la marca de la esclavitud como la marca a hierro candente que los romanos pon\u00edan en la frente de sus esclavos m\u00e1s despreciados. Despu\u00e9s me he considerado siempre como una esclava\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Pasa la Semana Santa de 1938 en la abad\u00eda benedictina de Solesmes; all\u00ed se ahonda la etapa que abarcar\u00e1 y enhebrar\u00e1 su vida, su experiencia m\u00edstica: \u0093El pensamiento de la pasi\u00f3n de Cristo entr\u00f3 en m\u00ed de una vez para siempre\u0094. Simone, que har\u00e1 del sufrimiento humano el n\u00facleo de su propia teolog\u00eda, ve en Cristo \u0096no en la Iglesia\u0096 lo que consider\u00f3 la \u00fanica marca aut\u00e9ntica de una religi\u00f3n: un Dios a imagen y semejanza de la condici\u00f3n humana. Un Dios que no escatima el sufrimiento: \u0093Sufrimiento, superioridad del hombre sobre Dios. Fue precisa la Encarnaci\u00f3n para que esa superioridad no resultara escandalosa\u0094. Su reiterado acercamiento al catolicismo no llegar\u00e1 nunca al bautismo; una vez m\u00e1s elige la vereda del desheredado: \u0093permanezco al lado de todo aquello que no puede entrar en la Iglesia\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">1942: refugiada en los Estados Unidos de la persecuci\u00f3n nazi, lejos de encerrarse en la seguridad, parte hacia la solidaridad. Viaja a Inglaterra y se re\u00fane con De Gaulle y las Fuerzas Francesas Libres, donde se aboca al proyecto de un cuerpo de enfermeras que ejerzan en \u0093primera l\u00ednea de fuego\u0094. Tambi\u00e9n all\u00ed har\u00e1 de la historia de los vencidos su propio destino: se niega a comer otra raci\u00f3n que no sea la que comen los obreros franceses bajo la ocupaci\u00f3n. En agosto de 1943 muere de tuberculosis, o de haber elegido el dolor solidario hasta el final: hasta el sacrificio. Ten\u00eda 34 a\u00f1os.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">M\u00e1s que la biograf\u00eda de un ser singular y de un testimonio acerca de su \u00e9poca, este libro es el espejo de un posible compromiso con la vida. Un libro de reflexi\u00f3n e interpelaci\u00f3n. Un documento insoslayable.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0093No hay hombre, ni mujer, que no pueda sentirse indigno de abordar esta vida\u0094. 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