{"id":3369,"date":"1998-08-19T12:08:34","date_gmt":"1998-08-19T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/para-los-siglos-venideros\/"},"modified":"1998-08-19T12:08:34","modified_gmt":"1998-08-19T12:08:34","slug":"para-los-siglos-venideros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3369","title":{"rendered":"Para los siglos venideros"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hace medio milenio un hombre de unos cuarenta y cinco a\u00f1os (hab\u00eda nacido un 14 de abril de 1452), est\u00e1 trepado a un andamio en el refectorio de Santa Maria delle Grazie en las afueras de Mil\u00e1n. Aunque no lo parece, trabaja febrilmente. Ya maneja los pinceles con furia, ya se aleja de la pared especialmente preparada, y se detiene durante horas para contemplar el progreso de su obra. Cada tanto se retira del lugar para dedicar su esfuerzo al modelado del monumento a Francesco Sforza, padre del actual duque de Mil\u00e1n, Ludovico el Moro, as\u00ed llamado por el color aceitunado de su piel. Sorprende la agilidad con que el hombre se mueve. Su porte es principesco, su rostro tan perfecto y noble como el resto de su persona. Su nombre es Leonardo da Vinci. Desde los treinta a\u00f1os vive en Mil\u00e1n por gracia de su natural gobernante Lorenzo de Medici \u0096conocido como el Magn\u00edfico\u0096, ya que Leonardo ha nacido en Vinci, un pueblito en las afueras de Florencia, hijo del notario Ser Piero y de una campesina, Catalina. Se trata de un hijo natural, lo que poco importa en aquellos a\u00f1os del Renacimiento it\u00e1lico y europeo (pensemos en Alberto el Sabio, Erasmo de Rotterdam o el propio Sforza, duque de Mil\u00e1n, para no se\u00f1alar al pr\u00edncipe por excelencia Cesare Borgia, hermano de Lucrecia e hijos ambos del papa Alejandro VI).<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Volvamos al refectorio donde Leonardo trabaja en lo que habr\u00e1 de ser una de las obras maestras de todos los tiempos, <i>La \u00daltima Cena<\/i>. El maestro eligi\u00f3 el momento dram\u00e1tico en que Cristo exclama: \u0093Uno de vosotros me traicionar\u00e1\u0094. Cunde el desconcierto y el horror. Los Ap\u00f3stoles se miran espantados entre s\u00ed. Las actitudes y los rostros hablan por s\u00ed mismos. Tan s\u00f3lo Judas Iscariote, el tesorero de la cofrad\u00eda, traiciona con sus facciones la bajeza moral. Al tiempo vuelca con su gesto el salero de la mesa. El episodio marca a los trece comensales y a la sal derramada. La obra quedar\u00e1 terminada en 1499. Tuve oportunidad de verla en pleno proceso de su \u00faltima restauraci\u00f3n. Pese a los embates del tiempo, incluyendo un bombardeo en 1943 que hizo volar paredes adyacentes, la inmortal pintura mantiene su prestancia. Contemplarla es una lecci\u00f3n de arte y de vida. Solamente Shakespeare ha podido llegar a tal hondura psicol\u00f3gica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Como para rematar el milagro, tan solo el rostro de Cristo permanece en condici\u00f3n de esbozo. La emulsi\u00f3n empleada en la pintura al aceite, pese a los esfuerzos del genio, comenz\u00f3 su lento proceso de deterioro, lo que oblig\u00f3 a las sucesivas restauraciones. Peor suerte corri\u00f3 su monumento ecuestre a Francesco Sforza, modelado en arcilla, prometi\u00f3 ser el m\u00e1s notable de los monumentos ecuestres de todos los tiempos. Llegada la hora de fundirlo, el bronce fue destinado para ca\u00f1ones para combatir a las tropas francesas que amenazaban Mil\u00e1n. Nada pudo resistir la invasi\u00f3n y fueron los arqueros del invasor los que destruyeron la estatua destroz\u00e1ndola con sus flechas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Curioso destino el de este Leonardo, cuyas obras sin terminar o mal terminadas llevaron a la exclamaci\u00f3n de Le\u00f3n X (el papa Medici) enterado de que Leonardo preparaba barnices para una obra futura: \u0093Mal podr\u00e1 terminar mi encargo un hombre que comienza por el final\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Es que a Leonardo le interesaba m\u00e1s el proceso que la obra misma. Se trataba de una personalidad bien resumida por Vasari: \u0093Se ve a la Providencia hacer llover los dones m\u00e1s preciosos sobre ciertos hombres, a menudo con regularidad, a veces con profusi\u00f3n; se la ve reunir sin medida en un mismo ser la belleza, la gracia, el talento y llevar cada una de esas cualidades a tal perfecci\u00f3n que hacia donde quiera que se mueva ese privilegiado, cada una de sus acciones es en tal modo divina que superando a todos los dem\u00e1s hombres, sus cualidades aparecen como lo que en verdad son, como concedidas por Dios y no adquiridas por la industria humana&#8230;\u0094. Admitido que lo que \u0093Natura non da, Salamanca non presta\u0094, creo que el caso de Leonardo como pocos es ejemplo de laboriosidad y empe\u00f1o. A \u00e9l debemos la frase: \u0093Dios nos regala sus dones al precio de nuestro trabajo\u0094. Y tambi\u00e9n aquello del \u0093Ostinato rigore\u0094 (obstinado rigor) que ilustr\u00f3 con un arado, as\u00ed como su \u0093Destinato rigore\u0094 (rigor del destino) est\u00e1 ilustrado con una br\u00fajula. No exagero si digo que nada despreciaba Leonardo tanto como al vago y a la Pereza. As\u00ed lo confirma su f\u00e1bula de la navaja de afeitar que escap\u00f3 de su estuche para esconderse de su tarea. Tan solo cosech\u00f3 la herrumbre de su holgazaner\u00eda.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Es imposible en los l\u00edmites de un art\u00edculo encerrar la personalidad de Da Vinci. Hagamos lo posible por sintetizar su actitud frente a la vida. Aunque proveniente del cen\u00e1culo de Medici que hab\u00eda rescatado la filosof\u00eda de Plat\u00f3n con el brillante Marsilio Ficino, los escritos de Leonardo citan con mucho m\u00e1s frecuencia a Arist\u00f3teles, estrella de los escol\u00e1sticos y del lema \u0093Nihil est in intellectum quod prima non est in sensu\u0094 (Nada hay en el intelecto que antes no haya pasado por nuestros sentidos). Si bien Leonardo dej\u00f3 su espacio al misterio como algo que por serlo es mejor dejarlo tranquilo, puso su enorme empe\u00f1o en todo lo atinente a la experimentaci\u00f3n, al punto que bien puede ser considerado precursor de Bacon y del m\u00e9todo inductivo para la ciencia moderna. Esto no impide que en la mayor\u00eda de los casos fuese m\u00e1s proyectista que realizador de sus propios inventos, no con la pura imaginaci\u00f3n de un Julio Verne sino dej\u00e1ndonos los proyectos de sus m\u00e1quinas que van desde el aeroplano (calcado del vuelo de las aves) hasta el submarino, sin omitir el helic\u00f3ptero y el paraca\u00eddas. Entre las m\u00e1quinas de guerra dej\u00f3 dibujos del tanque y de la ametralladora, por mencionar algunas de sus preocupaciones.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La inteligencia de Leonardo le permiti\u00f3 abordar con m\u00e9todo cient\u00edfico los secretos de la naturaleza. Sin embargo, fue su extraordinaria sensibilidad la que, unida a su privilegiado intelecto, animar\u00eda las grandes conquistas de su arte que a mi entender culmina con <i>La Virgen de las Rocas<\/i> del Louvre y <i>La Gioconda<\/i>. \u00a1Qu\u00e9 decir de esas obras maestras que alberga el Louvre! <i>El \u00c1ngel de la Virgen<\/i> que apunta con su dedo \u00edndice mientras nos mira desde las napas m\u00e1s profundas del misterio. La inmortal sonrisa de <i>Mona Lisa<\/i> del Giocondo a quien, seg\u00fan tradici\u00f3n, hizo posar al son de la\u00fades para extremar la dulzura de la expresi\u00f3n. Y esos paisajes que rodean a las figuras, paisajes rocosos en los que se mezcla la sabidur\u00eda del ge\u00f3logo con la sensibilidad del poeta, algo que llev\u00f3 a Leonardo a afirmar que la pintura es poes\u00eda muda.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No bastaba la ciencia para captar la realidad en su m\u00e1s profundo significado. Cuando Leonardo afirma que \u0093el arte \u00e9 cosa mentale\u0094, aboga por la jerarqu\u00eda del artista confundido con simple artesano. M\u00f3vil similar al de Marcel Duchamp para reivindicar la jerarqu\u00eda del arte y no como algunos, tomando el r\u00e1bano por las hojas, han aducido como justificaci\u00f3n a su holgazaner\u00eda para aprender un oficio tan exigente como el de las artes pl\u00e1sticas o musicales (Leonardo improvisaba en el la\u00fad), y para qu\u00e9 decir po\u00e9ticas o pros\u00edsticas cuya libertad parte del conocimiento de las reglas gramaticales, as\u00ed como las pl\u00e1sticas parten del dominio del dibujo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La vida de Leonardo fue tormentosa como los tiempos que le tocaron vivir. No es casual que dejara sus cinco mil hojas manuscritas, escritas de derecha a izquierda con su mano de zurdo. Se lo ha criticado por no compartir sus secretos. Leonardo no ten\u00eda pasta de m\u00e1rtir y evit\u00f3 expandirse sobre su \u0093Sol no se mueve\u0094 para evitarse el dolor de cabeza de Galileo obligado a jurar que la tierra no se mov\u00eda, a lo que adit\u00f3 la frase \u0093E pur, si muove\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Rodeado de disc\u00edpulos bellos y adolescentes como Salai o Melzi, no se le conocieron a Leonardo relaciones amorosas con el sexo opuesto. Tras mucho trajinar al servicio de personajes tan cuestionados como Cesare Borgia, como inspector de fortificaciones, Leonardo, de exquisita bondad para quienes lo conocieron, termin\u00f3 sus d\u00edas en el castillo de Cloux cerca de Amboise en 1519. Seg\u00fan una discutida tradici\u00f3n, habr\u00eda muerto en brazos de Francisco I. La imaginaci\u00f3n de otro grande como Ingres as\u00ed lo pint\u00f3, dejando sentado que las m\u00e1s sublimes verdades lo son del coraz\u00f3n, cuna de los sentimientos que tiene la \u00faltima palabra para los mayores exploradores del esp\u00edritu humano.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Molusco insaciable de secretos<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Que renuevan corrientes submarinas,<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Remolinas miradas femeninas<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Sonriendo con frescura de bocetos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Enhebraste las luces mortecinas<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Con teoremas que diste al esqueleto.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Imposible evadirse de tu reto<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pulido con audacias florentinas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tem\u00e1tico obsesivo de la guerra<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">De v\u00edrgenes, poleas, muchachones<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Basta y sobra a tu cosmos un fragmento,<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Porque eras extranjero en esta tierra<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Liberaste de jaula a los gorriones<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=PoesaTexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Haci\u00e9ndolos volver a tu elemento.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><em>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p align=right><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\"><em>R.S.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace medio milenio un hombre de unos cuarenta y cinco a\u00f1os (hab\u00eda nacido un 14 de abril de 1452), est\u00e1 trepado a un andamio en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Sl","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3369\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}