{"id":3370,"date":"1998-08-19T12:08:34","date_gmt":"1998-08-19T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/quotno-quiero-ningun-monumento\/"},"modified":"1998-08-19T12:08:34","modified_gmt":"1998-08-19T12:08:34","slug":"quotno-quiero-ningun-monumento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3370","title":{"rendered":"\u00abNo quiero ning\u00fan monumento\u0094"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Concesio, 26 de septiembre de1897. Una fecha, el nombre de una peque\u00f1a aldea, que permanecer\u00e1n en la memoria de la Iglesia y de la humanidad, vinculados al recuerdo de quien aquel d\u00eda, en ese desconocido rinc\u00f3n de la provincia de Brescia, se asomaba a la vida y a la historia: Giovanni Battista Montini, el futuro Pablo Vl. Un Papa llamado a desempe\u00f1ar su funci\u00f3n en un momento de extraordinaria importancia y dificultad, y que supo responder al Se\u00f1or con generosidad sin reservas. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Casi paralelamente, mas no sin profundos sobresaltos para la Iglesia, el mundo vivir\u00eda el esfuerzo del pasaje de antiguas situaciones coloniales a nuevas independencias, de una situaci\u00f3n de subdesarrollo extendido y a veces extremo a la b\u00fasqueda impaciente de r\u00e1pidos progresos en el plano pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico, y del dominio de ideolog\u00edas asfixiantes, ampliamente dominantes en vastas regiones del mundo, a la afirmaci\u00f3n progresiva \u0096especialmente en la Europa del denominado socialismo real\u0096 de un lento pero incontenible esfuerzo para el regreso a la libertad: un mundo en fermento y en ebullici\u00f3n, en el que la Iglesia no ser\u00eda tan solo testigo, sino activo part\u00edcipe. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">De hecho, ella elegir\u00eda vivir ese importante per\u00edodo de la historia de la humanidad no de modo aislado e indiferente, sino haciendo suyas \u0093las alegr\u00edas y las esperanzas, las tristezas y las angustias\u0094 de la familia humana. Otro amplio campo abierto al compromiso de la Iglesia, de sus pastores, especialmente del Pastor supremo, por la posici\u00f3n de prestigio y por las nuevas posibilidades de acci\u00f3n que la comunidad internacional iba reconoci\u00e9ndole cada vez m\u00e1s.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Los a\u00f1os de la preparaci\u00f3n <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Giovanni Battista Montini llegar\u00eda a las grandes responsabilidades a las que estaba destinado en plenitud de energ\u00edas, pr\u00f3ximo a los 66 a\u00f1os, rico de las cualidades con las que la Providencia lo hab\u00eda generosamente dotado y de los frutos de una inmejorable educaci\u00f3n familiar y eclesi\u00e1stica, preparado y forjado por una amplia, variada y poco com\u00fan experiencia humana y sacerdotal. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Inteligencia superior, viv\u00edsima curiosidad intelectual, hondo inter\u00e9s por todas las problem\u00e1ticas espirituales, culturales y humanas del momento. Dotes sabiamente cultivadas durante largos a\u00f1os de estudio, de meditaci\u00f3n, de pacientes lecturas, de encuentros con distintos interlocutores. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Una cultura amplia y una sed pr\u00e1cticamente insaciable de nuevas adquisiciones. Ya Papa, cu\u00e1ntas veces confesaba, como con un suspiro de pesar y nostalgia, el sue\u00f1o de poder encerrarse en su biblioteca, con sus libros: \u00a1y cu\u00e1ntos ten\u00eda! En cambio \u0096como es suerte inevitable de un Papa\u0096, entre papeles, audiencias, preparaci\u00f3n de discursos y estudio de documentos, sus d\u00edas se ve\u00edan inexorablemente comprometidos; quedaban las noches, y no poca parte de \u00e9stas, tras haber terminado muy tarde de trabajar, las dedicaba a la lectura de libros a menudo voluminosos, que con mucha frecuencia mostraban sus se\u00f1ales y anotaciones. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Al mismo tiempo, una espiritualidad alimentada en s\u00f3lidas fuentes y continuamente tendida hacia cumbres cada vez m\u00e1s altas, hasta alcanzar puntas \u0096discretas y casi escondidas, como era en su estilo\u0096 de santidad genuina. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Joven sacerdote, inteligente y bien preparado, sus superiores lo env\u00edan a Roma y seguidamente se lo encauza hacia el servicio de la Santa Sede, en lugar del ministerio parroquial, o en oficinas o en un seminario diocesano, como antes hab\u00eda pensado y tal vez esperado. Sigue un per\u00edodo de preparaci\u00f3n espec\u00edfica en la Academia destinada a la formaci\u00f3n de los j\u00f3venes diplom\u00e1ticos de la Santa Sede, con una estancia experimental de algunos meses en una nunciatura apost\u00f3lica (que fue la de Varsovia, en 1923 a\u00fan en fase de organizaci\u00f3n). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Despu\u00e9s, a causa de sus condiciones de salud, abandona la perspectiva de un servicio en las representaciones diplom\u00e1ticas de la Santa Sede diseminadas por el mundo, para ingresar en cambio en un servicio estable en el centro, en la Secretar\u00eda de Estado. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Con el paso de los a\u00f1os van aumentando sus responsabilidades, pero aumenta tambi\u00e9n su estima. Agudeza de pensamiento, elegancia de estilo, trabajo hecho \u0093pronto y bien\u0094, como se expresaba el secretario de Estado, cardenal Pacelli, caracterizaban a monse\u00f1or Montini. Reci\u00e9n cumplidos los 40 a\u00f1os, fue nombrado a fines de 1937 jefe de la secci\u00f3n de la que hab\u00eda sido miembro durante diecis\u00e9is a\u00f1os, con el t\u00edtulo de sustituto de Asuntos Ordinarios, funci\u00f3n que mantuvo cuando, elegido Papa el cardenal Pacelli, la Secretar\u00eda de Estado pas\u00f3 a la direcci\u00f3n del cardenal Luigi Maglione. Al morir \u00e9ste en 1944 sin que el Papa nombrase un sucesor, su autoridad y sus responsabilidades evidentemente se incrementaron mucho. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Cambio de rumbo <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Nubes cada vez m\u00e1s amenazadoras se cern\u00edan sobre Europa. Muere P\u00edo XI. En agosto de 1939 su sucesor trata una vez m\u00e1s de detener la ya inminente ca\u00edda al abismo. Su admonici\u00f3n: \u0093Nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra\u0094 se hallaba en un texto preparado por monse\u00f1or Montini, quien en realidad hab\u00eda escrito: \u0093Todo se pierde con la guerra\u0094. Le pareci\u00f3 entonces al Papa demasiado absoluta esa afirmaci\u00f3n, que pocos a\u00f1os despu\u00e9s la invenci\u00f3n del arma nuclear har\u00eda plenamente acorde con la tr\u00e1gica realidad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Nadie pod\u00eda dudar de que el servicio prestado con tanta competencia y con creciente prestigio por parte de monse\u00f1or Montini se ver\u00eda coronado con un nombramiento como miembro del Colegio Cardenalicio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A fines de noviembre de 1952 se anunciaba para enero del a\u00f1o siguiente el segundo consistorio de P\u00edo XII, con el nombramiento de 24 nuevos cardenales. El Papa quiso que fuera de dominio p\u00fablico que los nombres de monse\u00f1or Montini y del responsable de la otra Secci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Estado, monse\u00f1or Tardini, los hab\u00eda colocado \u00e9l encabezando la lista preparada para el consistorio, pero que los interesados hab\u00edan solicitado insistentemente que se les dispensara de aceptar. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La principal consecuencia para los dos prelados fue que, al no ser cardenales, no participar\u00edan en el futuro c\u00f3nclave como electores y que, en la pr\u00e1ctica, aunque no seg\u00fan el derecho, no se encontrar\u00edan entre los posibles sucesores de P\u00edo XII: sucesi\u00f3n que, por lo que se refer\u00eda a monse\u00f1or Montini, muchos habr\u00edan considerado incluso probable.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Arzobispo de Mil\u00e1n <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero una sorpresa a\u00fan m\u00e1s fuerte, casi traum\u00e1tica para muchos, reservar\u00eda a la opini\u00f3n p\u00fablica, el 3 de noviembre de 1954, la decisi\u00f3n de P\u00edo XII de prescindir de los servicios del pro-secretario de Estado monse\u00f1or Montini, nombr\u00e1ndolo arzobispo de Mil\u00e1n como sucesor del fallecido cardenal Ildefonso Schuster. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Sucesor de Pedro <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cualesquiera que fueran las intenciones o las previsiones del papa P\u00edo XII, lo cierto es que el 21 de junio de 1963, tras la desaparici\u00f3n del Sumo Pont\u00edfice Juan XXIII, fue indudablemente un d\u00eda de particular importancia en la vida de la Iglesia, que hab\u00eda entrado en una fase de confrontaci\u00f3n cada vez m\u00e1s exigente con la \u00e9poca moderna. Pablo VI empieza, en la C\u00e1tedra de Pedro, un servicio que se prolongar\u00eda hasta el d\u00eda radiante de la Transfiguraci\u00f3n, el 6 de agosto de 1978. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Su mirada honda y pensativa, que tanto impresionaba al interlocutor cuando la conversaci\u00f3n tocaba temas m\u00e1s serios, oteaba el amplio panorama y los \u0093signos de los tiempos\u0094 \u0096como se dio en llamarlos\u0096 para tratar de descubrir cada vez con mayor claridad lo que la Providencia le ped\u00eda que hiciera al servicio de la Iglesia y de la humanidad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La colegialidad episcopal <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Entre las numerosas cuestiones eclesi\u00e1sticas que reclamaban su atenci\u00f3n y responsabilidad algunas se destacaban por el especial inter\u00e9s que parec\u00edan despertar en su \u00e1nimo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En primer lugar, la colegialidad episcopal y su relaci\u00f3n con el primado del Sucesor de Pedro. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La instituci\u00f3n del S\u00ednodo de los Obispos es testimonio elocuente, aunque no el \u00fanico, de tales sentimientos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El ecumenismo <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La cuesti\u00f3n de la colegialidad era para \u00e9l fundamental por estar vinculada a otra que igualmente le preocupaba, la del ecumenismo: ese movimiento de acercamiento que hab\u00eda hallado en Juan XXIII un promotor profundamente convencido, pero que encontraba tantas lentitudes, incertidumbres y dificultades. Precisamente al inicio de su pontificado, Pablo VI vivi\u00f3 una experiencia particularmente hermosa en este campo, relacionada con un acontecimiento igualmente singular: la de haber sido el primer Sucesor de Pedro que pod\u00eda realizar el sue\u00f1o de todo cristiano, visitar los lugares de la vida, pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Cristo. Y, en esa ocasi\u00f3n, el hist\u00f3rico abrazo con el patriarca ecum\u00e9nico de Constantinopla. Aten\u00e1goras abrigaba por Pablo VI un aprecio, mejor dicho, un afecto fuera de lo ordinario; su nombre \u0096dec\u00eda\u0096 no debe ser Pablo VI, sino Pablo II, como inmediato sucesor del Ap\u00f3stol de los gentiles. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El Concilio Vaticano II <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Colegialidad y ecumenismo, junto a muchos otros puntos de vital inter\u00e9s para la Iglesia, fueron objeto de la labor del concilio ecum\u00e9nico Vaticano II, querido e iniciado por Juan XXIII, quien, tras haberle dado un fuerte impulso, indicando sus objetivos y su caracter\u00edstica fundamental \u0096sustancialmente su car\u00e1cter y finalidades eminentemente pastorales\u0096, s\u00f3lo hab\u00eda alcanzado a ver su primera sesi\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La actitud que Pablo VI se hab\u00eda propuesto mantener ante el Concilio \u00e9l mismo quiso precisarla, asegurando en seguida a los Padres conciliares que su intenci\u00f3n era \u0093orar, hablar, deliberar y actuar\u0094 con ellos, sin \u0093ninguna voluntad de dominio ni ninguna b\u00fasqueda de poder absoluto\u0094, sino con el \u00fanico \u0093deseo y voluntad de obedecer el mandato divino que nos constituye entre vosotros en Pastor supremo\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Muchos \u0096y a veces divergentes\u0096 han sido y sin duda alguna seguir\u00e1n siendo las opiniones sobre su acci\u00f3n en el Concilio. Creo sin embargo indudable que a la hora de dar una definitiva valoraci\u00f3n hist\u00f3rica de \u00e9ste, se reconocer\u00e1n ampliamente su sabidur\u00eda y eficacia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En realidad, todos los documentos conciliares \u0096algunos con bastante esfuerzo\u0096 obtuvieron ampl\u00edsimas mayor\u00edas de voto. Que no hubiera unanimidad absoluta pod\u00eda comprenderse, por triste que pareciera; pero en algunos temas la oposici\u00f3n de la minor\u00eda result\u00f3 ser extremadamente tenaz, hasta provocar, en el caso harto conocido de monse\u00f1or Lef\u00e8bvre, dolorosas rupturas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Despu\u00e9s del Concilio <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Y el \u0093posconcilio\u0094, con sus disensiones, sus pol\u00e9micas, los retrasos o algunas exageraciones precipitadas e ileg\u00edtimas en la aplicaci\u00f3n de sus conclusiones, no fue, en los a\u00f1os de Pablo VI, esa fase de serena, gozosa y fructuosa cosecha de los frutos de las largas fatigas conciliares que \u00e9l se esperaba. Ello le provoc\u00f3 un hondo dolor, que a veces manifest\u00f3. Pero habr\u00eda sido dif\u00edcil esperar que una renovaci\u00f3n tan grande en la secular vida de la Iglesia como la ideada por el Vaticano II se realizara sin sobresaltos, resistencias y abusos, m\u00e1xime en una \u00e9poca de tan hondas perturbaciones sociales y culturales en todo el mundo. Abusos seguramente deplorables y peligrosos, pero ciertamente superables con la ayuda del Esp\u00edritu, que gui\u00f3 la labor del Concilio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pablo VI lo sab\u00eda: actuaba y esperaba. Al anunciar el A\u00f1o Santo de 1975 escrib\u00eda: \u0093Nos parece que, a diez a\u00f1os de la clausura del Concilio Vaticano II, el A\u00f1o Santo puede ser la conclusi\u00f3n de un tiempo de reflexi\u00f3n y de reforma y la apertura de una nueva etapa de construcci\u00f3n teol\u00f3gica, espiritual y pastoral que se desarrolle sobre las bases fatigosamente sentadas y consolidadas en los a\u00f1os pasados\u0094 (Bula<i> Apostolorum limina,<\/i> I). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Con el mundo comunista <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Su serenamente audaz predecesor hab\u00eda dejado a Pablo VI otro legado: una herencia que era al mismo tiempo un reto y una grave responsabilidad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tras la llegada del r\u00e9gimen comunista, el estado de la Iglesia cat\u00f3lica en los pa\u00edses de Europa de allende la \u0096en expresi\u00f3n de Winston Churchill\u0096 Cortina de Hierro, era parecido al de un campo devastado. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Al impedirse las relaciones con la Santa Sede, \u00e9sta lograba saber muy poco, y no pod\u00eda hacer pr\u00e1cticamente nada para tratar de ayudar a esas Iglesias. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Las cosas parecen cambiar un poco con la llegada de Juan XXIII, al haberse modificado mientras tanto \u0096aunque s\u00f3lo superficialmente\u0096 tambi\u00e9n la atm\u00f3sfera general de las relaciones entre Este y Oeste, tras el nombramiento de Nikita Kruschev como secretario del Partido Comunista sovi\u00e9tico. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Gran alegr\u00eda supuso para el Papa la participaci\u00f3n de algunos obispos de allende la Cortina de Hierro en la primera sesi\u00f3n del Concilio Vaticano II, si bien deplorando la ausencia de muchos otros. Otra alegr\u00eda, una vez clausurada la sesi\u00f3n, fue la puesta en libertad del metropolita Jozep Slipyi. El encuentro con el yerno de Kruschev, Adjubej, le confirm\u00f3 posteriormente los amistosos sentimientos del l\u00edder sovi\u00e9tico hacia su persona. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No era mucho, pero lo cierto es que se trataba de una apertura en una muralla que hab\u00eda permanecido impenetrable durante a\u00f1os. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pablo VI no mostr\u00f3 ninguna duda a la hora de hacer suyo el compromiso de proseguir el Concilio Ecum\u00e9nico, aun previendo los problemas que ello le causar\u00eda. Antes de tomar una decisi\u00f3n para la prosecuci\u00f3n del di\u00e1logo con los gobiernos comunistas, quiso en cambio pedir la opini\u00f3n de los miembros de la Congregaci\u00f3n de Asuntos Eclesi\u00e1sticos Extraordinarios, heredera de la Congregaci\u00f3n<i> \u0093super Negotiis Extraordinariis Regni Galliarum\u0094<\/i> instituida por P\u00edo Vl en 1793 tras estallar la Revoluci\u00f3n Francesa; formaban parte de ella, adem\u00e1s de antiguos nuncios apost\u00f3licos, cardenales como Tisserant, Confalonieri y Ottaviani. Si bien con distintos matices y consejos de prudencia, el parecer fue positivo. El Papa acord\u00f3 entonces informar a los gobiernos h\u00fangaro y checoslovaco que la Santa Sede estaba dispuesta a continuar las conversaciones iniciadas bajo su antecesor.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Y no le pareci\u00f3 poca cosa obrar para este fin, tan acorde con la misi\u00f3n de la Iglesia. Y las objeciones, seria y respetuosamente examinadas, no le parecieron tales como para prevalecer, en una visi\u00f3n global del inter\u00e9s de la Iglesia, no s\u00f3lo bajo el aspecto institucional, sino a\u00fan m\u00e1s como comunidad de almas redimidas por Cristo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Visi\u00f3n global: hacia el presente y en la perspectiva del futuro. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Iglesia y el Papa ve\u00edan; y aun confiando sobre todo en Dios y sin excluir, naturalmente, la posibilidad de intervenciones providenciales extraordinarias, se sent\u00edan confortados en sus esperanzas, sabiendo que pod\u00edan contar ya con la evoluci\u00f3n natural de las cosas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La sociedad y sus problemas <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Adem\u00e1s de la Iglesia, el mundo: la comunidad de miles de millones de hombres que viven sobre la faz de la tierra, millones de los cuales son tambi\u00e9n sus miembros. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pablo VI era bien consciente de que la misi\u00f3n propia de la Iglesia \u0096en palabras de la constituci\u00f3n conciliar<i> Gaudium et spes<\/i>\u0096 \u0093no es de orden pol\u00edtico, econ\u00f3mico o social\u0094, sino espiritual. Pero era igualmente consciente de los v\u00ednculos que precisamente a causa de su misi\u00f3n religiosa hacen a la Iglesia \u0093real e \u00edntimamente solidaria con el g\u00e9nero humano y con su historia\u0094, especialmente cuando los problemas del mundo presentan aspectos e implican cuestiones de orden moral. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El primero de estos problemas, la \u0093gran y universal cuesti\u00f3n de la paz\u0094, como Pablo VI la defin\u00eda en la enc\u00edclica<i> Ecclesiam suam.<\/i> A ella declaraba sentirse particularmente obligado a dirigir no s\u00f3lo su \u0093vigilante y cordial atenci\u00f3n\u0094, sino su \u0093inter\u00e9s m\u00e1s asiduo y eficaz\u0094, contribuyendo a la educaci\u00f3n de los hombres a la paz, fomentando \u0093la convivencia arm\u00f3nica y la colaboraci\u00f3n fruct\u00edfera entre los pueblos\u0094 (casi un anticipo de lo que ser\u00eda el tema de la Conferencia de Helsinki sobre Seguridad y Cooperaci\u00f3n en Europa), dispuesto a intervenir \u0093para coadyuvar a las partes en conflicto con vistas a soluciones honrosas y fraternas\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Un programa que el Papa se esforz\u00f3 por realizar fielmente, siguiendo las huellas de Juan XXIII y cediendo despu\u00e9s la antorcha a su sucesor Juan Pablo II, que de la paz ha hecho igualmente uno de los puntos caracter\u00edsticos de su pontificado y que \u0096resulta interesante notarlo\u0096 con la mediaci\u00f3n papal entre la Argentina y Chile ha realizado concretamente la disposici\u00f3n anunciada por Pablo Vl a intervenir en ayuda de las partes en conflicto para alcanzar un honroso entendimiento. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Numeros\u00edsimos son los actos y palabras de Pablo VI en favor de la paz. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El mundo que encontr\u00f3 al llegar al pontificado yac\u00eda aplastado bajo el peso de actos o amenazas de guerra: es suficiente recordar Vietnam o el Oriente Pr\u00f3ximo. Pero se cern\u00eda especialmente sobre gran parte del mundo la fisura entre el Este y el Oeste de Europa, con los Estados Unidos de Am\u00e9rica enfrentados a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Guerra fr\u00eda, pero armada y en peligro continuo de transformarse en guerra guerreada, con el espectro de un conflicto nuclear a sus espaldas; peligro que precisamente por su incalculable gravedad se hab\u00eda transformado casi en una garant\u00eda: s\u00f3lo casi, eso s\u00ed, como se experiment\u00f3 en octubre de 1962, durante la crisis de los misiles sovi\u00e9ticos en Cuba. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Vinculado a las guerras o a la amenaza de guerras, el enorme peso de los armamentos, que desangraban muchas econom\u00edas, enriqueciendo por desgracia a otras. Particularmente grave y peligrosa la carrera armamentista nuclear entre los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pablo VI pudo hacer resonar su grito de profeta desarmado ante el mundo, hablando el 4 de octubre de 1965 a la Asamblea general de las Naciones Unidas: \u0093Nunca unos contra otros, jam\u00e1s, jam\u00e1s en lo sucesivo. Es la paz, la paz, la que debe guiar el destino de los pueblos y de toda la humanidad\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00c9l sigui\u00f3 haciendo que ese grito resonara de cien maneras y en centenares de ocasiones. Y con la instituci\u00f3n de la Jornada mundial a ella consagrada, quiso que en cada principio de a\u00f1o la Iglesia y el mundo reflexionaran sobre el problema de la paz. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00a1De la paz con la justicia! Porque bien sab\u00eda \u0096y es preciso que nadie lo olvide\u0096 que una paz sin justicia, am\u00e9n de no ser una paz aut\u00e9ntica, es tambi\u00e9n una paz esencialmente inestable. \u0093Justicia y Paz\u0094 fue precisamente el nombre de la Comisi\u00f3n (hoy Pontificio Consejo) por \u00e9l instituida en enero de 1967. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Es el a\u00f1o de la<i> Populorum progressio,<\/i> la enc\u00edclica sobre el desarrollo del Tercer Mundo: ese desarrollo que responde a una exigencia de justicia, pero que es tambi\u00e9n \u0096conforme a una expresi\u00f3n que goz\u00f3 merecida suerte\u0096 \u0093el nuevo nombre de la paz\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para dar un fuerte apoyo moral a la lucha contra la carrera armamentista y contra la acumulaci\u00f3n de las armas, especialmente at\u00f3micas, Pablo VI, con una decisi\u00f3n que suscit\u00f3 en algunos una cierta sorpresa, dispuso en febrero de 1971 que la Santa Sede adhiriera al Tratado de no proliferaci\u00f3n de armas nucleares. Y a finales de mayo de 1978, algo m\u00e1s de dos meses antes de su muerte, pareci\u00f3 casi querer sellar solemnemente su acci\u00f3n a favor de la paz y contra la amenaza de las armas haciendo llegar su mensaje a la Sesi\u00f3n especial de las Naciones Unidas sobre el Desarme (sesi\u00f3n que fue, en realidad, la primera; a la segunda, en junio de 1982, el papa Juan Pablo II mand\u00f3 presentar otro amplio mensaje). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tampoco quisiera dejar de recordar, en este contexto, la decisi\u00f3n tomada por Pablo VI, superando algunas perplejidades iniciales, de que la Santa Sede participara a pleno t\u00edtulo en la Conferencia para Seguridad y Cooperaci\u00f3n en Europa, concluida en Helsinki el 1 de agosto de 1975; un gesto en favor de la paz en Europa y en el mundo, cosa que preocupaba much\u00edsimo al Santo Padre, pero tambi\u00e9n en favor del compromiso de Europa entera por el respeto de los derechos y de las libertades fundamentales del hombre, incluidos los de car\u00e1cter religioso. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La persona <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para cerrar esta demasiado pobre celebraci\u00f3n de un gran Papa, quedar\u00eda por a\u00f1adir una \u00faltima palabra sobre la persona y la espiritualidad de Pablo VI. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Breve palabra, aunque mucha podr\u00eda decir quien tuvo el privilegio de tener un largo trato con Pablo VI, si bien prevalentemente de encuentros de trabajo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">S\u00f3lo pues alg\u00fan rasgo o recuerdo. Por otra parte, el Instituto que lleva su nombre ha publicado y sigue publicando escritos y documentos de Pablo VI y sobre \u00e9l que ponen cada vez en mayor relieve su figura y actividad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Sucedido inmediatamente a Juan XXIII, percibi\u00f3 en un principio que el pueblo, romano y de todo el mundo, tal vez sent\u00eda respecto de \u00e9l una cierta desilusi\u00f3n, que dir\u00edamos sentimental. El<i> Papa Giovanni<\/i> bastaba que se presentara, con ese rostro bueno y sonriente, para cautivar inmediatamente a los corazones. Sin embargo, dif\u00edcil ser\u00eda hallar una persona m\u00e1s cordial \u0096aunque controlada\u0096 y m\u00e1s buena y sensible que Pablo VI. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La acogida que Roma y los romanos le reservaron a su regreso de Tierra Santa, la tarde de Reyes de 1964, fue grandiosa. A la ma\u00f1ana siguiente, habl\u00e1ndome de ello, el Papa se mostraba casi maravillado: \u0093\u00a1Si se hubiera tratado de P\u00edo XII,<i> defensor civitatis<\/i>! Pero yo llevo aqu\u00ed pocos meses, y poco he podido hacer hasta ahora&#8230;\u0094. No me fue dif\u00edcil responderle que era la primera vez desde la toma de Roma en 1870 que el Papa se alejaba tanto de su sede, y los romanos casi hab\u00edan tenido la impresi\u00f3n de haberlo perdido. Al verlo regresar, el entusiasmo popular hab\u00eda estallado. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Desde entonces los encuentros incluso con grandes masas, fuera y dentro de Italia, se volvieron para \u00e9l algo normal. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hombre de s\u00f3lida fe, se comprometi\u00f3 en\u00e9rgicamente, como Papa, a defenderla y proclamarla. \u00c9sta \u0096afirm\u00f3 en la homil\u00eda de su \u00faltima celebraci\u00f3n de la fiesta de los santos Pedro y Pablo, el 29 de junio de 1978\u0096, fue \u0093la tentativa infatigable, vigilante, agobiante que nos ha movido en estos quince a\u00f1os de pontificado\u0094. Y recordaba de manera especial su \u0093Credo del Pueblo de Dios\u0094 de diez a\u00f1os antes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Y fue hombre de firme esperanza, fundada en la fe y por la fe sostenida. Ella ilumina su compromiso personal durante el Concilio y explica su tenacidad a la hora de proseguir, incluso<i> contra spem,<\/i> las conversaciones con reg\u00edmenes contrarios a la Iglesia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Iglesia, su gran amor. En su \u0093Pensamiento sobre la muerte\u0094 escrib\u00eda: \u0093Ruego al Se\u00f1or que me otorgue la gracia de hacer de mi pr\u00f3xima muerte un don de amor a la Iglesia. Podr\u00eda decir que la he amado siempre, para ella, no para otra cosa, creo haber vivido\u0094. Seguidamente, como con timidez conmovedora, a\u00f1ad\u00eda: \u0093Pero quisiera que la Iglesia lo supiera, y que yo tuviera la fuerza de dec\u00edrselo, como una confianza del coraz\u00f3n, que s\u00f3lo en el extremo de la vida se tiene el valor de hacer\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero su amor no se limitaba a la Iglesia. Ampliando el discurso, se dirig\u00eda un poco m\u00e1s abajo a la humanidad: \u0093Oh hombres, compr\u00e9ndanme, los amo a todos en la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (&#8230;) As\u00ed los miro, as\u00ed los saludo, as\u00ed los bendigo. A todos\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Con esta profesi\u00f3n de amor voy a cerrar ya mi modesta conmemoraci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En las notas para su testamento, el Papa escrib\u00eda: \u0093No quiero ning\u00fan monumento\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Querido y gran Pablo VI, tu monumento ya lo has tenido, y nadie podr\u00e1 destruirlo: \u00a1en la memoria y en el coraz\u00f3n de la Iglesia y del mundo!<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>Texto original italiano:<i> O. R.<\/i> 24\/25-11-97; traducci\u00f3n de <i>Ecclesia<\/i>. Selecci\u00f3n de Ignacio J. Navarro.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Concesio, 26 de septiembre de1897. Una fecha, el nombre de una peque\u00f1a aldea, que permanecer\u00e1n en la memoria de la Iglesia y de la humanidad,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3370","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Sm","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3370"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3370\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}