{"id":3385,"date":"1998-08-09T12:08:34","date_gmt":"1998-08-09T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/los-movimientos-eclesiales\/"},"modified":"2016-05-06T13:48:36","modified_gmt":"2016-05-06T16:48:36","slug":"los-movimientos-eclesiales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3385","title":{"rendered":"Los movimientos eclesiales"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 14.15pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">De repente vino del cielo un ruido como el de una r\u00e1faga de viento impetuoso, que llen\u00f3 toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Esp\u00edritu Santo. <\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">(<i>Hch <\/i>2, 2-4) <i><?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">1.<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> Con estas palabras los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos introducen en el coraz\u00f3n del evento de Pentecost\u00e9s; nos presentan a los disc\u00edpulos que, reunidos con Mar\u00eda en el cen\u00e1culo, reciben el don del Esp\u00edritu. Se realiza as\u00ed la promesa de Jes\u00fas y se inicia el tiempo de la Iglesia. Desde ese momento, el viento del Esp\u00edritu llevar\u00e1 a los disc\u00edpulos de Cristo hasta los \u00faltimos confines de la tierra. Los llevar\u00e1 hasta el martirio por el intr\u00e9pido testimonio del Evangelio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Lo que sucedi\u00f3 en Jerusal\u00e9n hace dos mil a\u00f1os, es como si esta tarde se renovara en esta plaza, centro del mundo cristiano. Como entonces los Ap\u00f3stoles, tambi\u00e9n nosotros nos encontramos reunidos en un gran cen\u00e1culo de Pentecost\u00e9s, anhelando la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu. Aqu\u00ed queremos profesar con toda la Iglesia que \u0093uno s\u00f3lo es el Esp\u00edritu, (&#8230;) uno s\u00f3lo el Se\u00f1or, uno s\u00f3lo es Dios, que obra todo en todos\u0094 (1<i> Co<\/i> 12, 4-6). \u00c9ste es el clima que queremos revivir, implorando los dones del Esp\u00edritu Santo para cada uno de nosotros y para todo el pueblo de los bautizados. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Un acontecimiento de comuni\u00f3n eclesial <o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">2.<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> Saludo y agradezco al cardenal James Francis Stafford, presidente del Consejo pontificio para los laicos, las palabras que ha querido dirigirme, tambi\u00e9n en nombre vuestro, al inicio de este encuentro. Asimismo, saludo a los cardenales y obispos presentes. Dirijo mi agradecimiento en particular a Chiara Lubich, Kiko Arg\u00fcello, Jean Vanier y Mons. Luigi Giussani, por sus conmovedores testimonios. Saludo tambi\u00e9n a los fundadores y responsables de las nuevas comunidades y de los movimientos aqu\u00ed representados. Quiero dirigirme a cada uno de vosotros, hermanos y hermanas pertenecientes a los distintos movimientos eclesiales. Hab\u00e9is acogido con prontitud y entusiasmo la invitaci\u00f3n que os dirig\u00ed en Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 1996, y os hab\u00e9is preparado esmeradamente, bajo la direcci\u00f3n del Consejo pontificio para los laicos, para este extraordinario encuentro, que nos proyecta hacia el gran jubileo del a\u00f1o 2000. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Este acontecimiento es verdaderamente in\u00e9dito: por primera vez los movimientos y las nuevas comunidades eclesiales se re\u00fanen, todos juntos, con el Papa. Es el gran \u0093testimonio com\u00fan\u0094 que recomend\u00e9 para el a\u00f1o dedicado al Esp\u00edritu Santo, en el camino de la Iglesia hacia el gran jubileo. El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 aqu\u00ed con nosotros. \u00c9l es el alma de este admirable acontecimiento de comuni\u00f3n eclesial. En verdad, \u0093\u00e9ste es el d\u00eda en que actu\u00f3 el Se\u00f1or: sea nuestra alegr\u00eda y nuestro gozo\u0094<i> (Sal<\/i> 117, 24). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Una corriente de vida nueva <o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span><strong>3.<\/strong> En Jerusal\u00e9n, hace casi dos mil a\u00f1os, el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, ante una multitud asombrada y burlona por el cambio inexplicable que notaba en los Ap\u00f3stoles, Pedro proclama con valent\u00eda: \u0093A Jes\u00fas de Nazaret, hombre acreditado por Dios entre vosotros (&#8230;) lo matasteis clav\u00e1ndolo en la cruz por mano de los imp\u00edos; pero, Dios lo resucit\u00f3\u0094 <i>(Hch <\/i>2, 22-24). Esas palabras de san Pedro manifiestan la autoconciencia de la Iglesia, fundada en la certeza de que Jesucristo est\u00e1 vivo, act\u00faa en el presente y cambia la vida. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El Esp\u00edritu Santo, que ya actu\u00f3 en la creaci\u00f3n del mundo y en la antigua alianza, se revela en la Encarnaci\u00f3n y en la Pascua del Hijo de Dios, y casi \u0093estalla\u0094 en Pentecost\u00e9s para prolongar en el tiempo y en el espacio la misi\u00f3n de Cristo Se\u00f1or. El Esp\u00edritu constituye as\u00ed la Iglesia como corriente de vida nueva, que fluye en la historia de los hombres. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong><em>Redescubrimiento de la dimensi\u00f3n carism\u00e1tica <o:p><\/o:p><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span><strong>4.<\/strong> A la Iglesia que, seg\u00fan los Padres, es el lugar \u0093donde florece el Esp\u00edritu\u0094<i> (Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica,<\/i> n. 749), el Consolador ha donado recientemente con el concilio Vaticano II un renovado Pentecost\u00e9s, suscitando un dinamismo nuevo e imprevisto. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Siempre, cuando interviene, el Esp\u00edritu produce estupor. Suscita eventos cuya novedad asombra; cambia radicalmente a las personas y la historia. \u00c9sta fue la experiencia inolvidable del concilio ecum\u00e9nico Vaticano II, durante el cual, bajo la gu\u00eda del mismo Esp\u00edritu, la Iglesia redescubri\u00f3 que la dimensi\u00f3n carism\u00e1tica es parte constitutiva de su esencia: \u0093El mismo Esp\u00edritu Santo no s\u00f3lo santifica y dirige al pueblo de Dios mediante los sacramentos y los ministerios y lo llena de virtudes. Tambi\u00e9n reparte gracias especiales entre los fieles de cualquier estado o condici\u00f3n y \u0091distribuye sus dones a cada uno seg\u00fan quiere\u0092 (1<i> Co<\/i> 12, 11). Con esos dones hace que est\u00e9n preparados y dispuestos a asumir diversas tareas o ministerios que contribuyen a renovar y construir m\u00e1s y m\u00e1s la Iglesia\u0094<i> (Lumen gentium,<\/i> 12). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Los aspectos institucional y carism\u00e1tico son casi co-esenciales en la constituci\u00f3n de la Iglesia y concurren, aunque de modo diverso, a su vida, a su renovaci\u00f3n y a la santificaci\u00f3n del pueblo de Dios. Partiendo de este providencial redescubrimiento de la dimensi\u00f3n carism\u00e1tica de la Iglesia, antes y despu\u00e9s del Concilio se ha consolidado una singular l\u00ednea de desarrollo de los movimientos eclesiales y de las nuevas comunidades. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Apertura al Esp\u00edritu <o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">5.<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> Hoy la Iglesia se alegra al constatar el renovado cumplimiento de las palabras del profeta Joel, que acabamos de escuchar: \u0093Derramar\u00e9 mi Esp\u00edritu Santo sobre cada persona&#8230;\u0094<i> (Hch<\/i> 2, 17). Vosotros, aqu\u00ed presentes, sois prueba tangible de esta \u0093efusi\u00f3n\u0094 del Esp\u00edritu. Cada movimiento difiere del otro pero todos est\u00e1n unidos en la misma comuni\u00f3n y para la misma misi\u00f3n. Algunos carismas suscitados por el Esp\u00edritu irrumpen como viento impetuoso que aferra y arrastra a las personas hacia nuevos caminos de compromiso misionero al servicio radical del Evangelio proclamando sin cesar las verdades de la fe, acogiendo como don la corriente viva de la tradici\u00f3n y suscitando en cada uno el ardiente deseo de la santidad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hoy, a todos vosotros, reunidos en la plaza de San Pedro, y a todos los cristianos quiero gritar: \u00a1Abr\u00edos con docilidad a los dones del Esp\u00edritu! \u00a1Acoged con gratitud y obediencia los carismas que el Esp\u00edritu concede sin cesar! No olvid\u00e9is que cada carisma es otorgado para el bien com\u00fan, es decir, en beneficio de toda la Iglesia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Etapa de madurez <o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">6.<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> Por su naturaleza, los carismas son comunicativos, y suscitan la \u0093afinidad espiritual entre las personas\u0094 (cf.<i> Christifideles laici,<\/i> 24) y la amistad en Cristo, que da origen a los \u0093movimientos\u0094. El paso del carisma originario al movimiento ocurre por el misterioso atractivo que el fundador ejerce sobre cuantos participan en su experiencia espiritual. De este modo, los movimientos reconocidos oficialmente por la autoridad eclesi\u00e1stica se presentan como formas de autorrealizaci\u00f3n y reflejos de la \u00fanica Iglesia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Su nacimiento y difusi\u00f3n han aportado a la vida de la Iglesia una novedad inesperada, a veces incluso sorprendente. Esto ha suscitado interrogantes, malestares y tensiones; algunas veces ha implicado presunciones e intemperancias, por un lado; y no pocos prejuicios y reservas, por otro. Ha sido un per\u00edodo de prueba para su fidelidad, una ocasi\u00f3n importante para verificar la autenticidad de sus carismas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hoy ante vosotros se abre una etapa nueva: la de la madurez eclesial. Esto no significa que todos los problemas hayan quedado resueltos. M\u00e1s bien, es un desaf\u00edo, un camino por recorrer. La Iglesia espera de vosotros frutos \u0093maduros\u0094 de comuni\u00f3n y de compromiso. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong><em>Respuesta al desaf\u00edo del fin del milenio<o:p><\/o:p><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span><strong>7.<\/strong> En nuestro mundo, frecuentemente dominado por una cultura secularizada que fomenta y propone modelos de vida sin Dios, la fe de muchos es puesta a dura prueba y no pocas veces sofocada y apagada. Se siente, entonces, con urgencia la necesidad de un anuncio fuerte y de una s\u00f3lida y profunda formaci\u00f3n cristiana.<b> <\/b>\u00a1Cu\u00e1nta necesidad existe hoy de personalidades cristianas maduras, conscientes de su identidad bautismal, de su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n en la Iglesia y en el mundo! \u00a1Cu\u00e1nta necesidad de comunidades cristianas vivas! Y aqu\u00ed entran los movimientos y las nuevas comunidades eclesiales: son la respuesta, suscitada por el Esp\u00edritu Santo, a este dram\u00e1tico desaf\u00edo del fin del milenio. Vosotros sois esta respuesta providencial. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Los verdaderos carismas no pueden menos de tender al encuentro con Cristo en los sacramentos. Las realidades eclesiales a las que os hab\u00e9is adherido os han ayudado a redescubrir vuestra vocaci\u00f3n bautismal, a valorar los dones del Esp\u00edritu recibidos en la confirmaci\u00f3n, a confiar en la misericordia de Dios en el sacramento de la reconciliaci\u00f3n y a reconocer en la Eucarist\u00eda la fuente y el culmen de toda la vida cristiana. De la misma manera, gracias a esta fuerte experiencia eclesial, han nacido espl\u00e9ndidas familias cristianas abiertas a la vida, verdaderas<i> iglesias dom\u00e9sticas;<\/i> han surgido muchas vocaciones al sacerdocio ministerial y a la vida religiosa, as\u00ed como nuevas formas de vida laical inspiradas en los consejos evang\u00e9licos. En los movimientos y en las nuevas comunidades hab\u00e9is aprendido que la fe no es un discurso abstracto ni un vago sentimiento religioso, sino vida nueva en Cristo, suscitada por el Esp\u00edritu Santo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Garant\u00eda de autenticidad <o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">8. <\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfC\u00f3mo conservar y garantizar la autenticidad del carisma? Es fundamental, al respecto, que cada movimiento se someta al discernimiento de la autoridad eclesi\u00e1stica competente. Por esto, ning\u00fan carisma dispensa de la referencia y de la sumisi\u00f3n a los pastores de la Iglesia. Con palabras muy claras el Concilio escribe: \u0093El juicio acerca de su (de los carismas) autenticidad y la regulaci\u00f3n de su ejercicio pertenece a los que dirigen la Iglesia. A ellos compete sobre todo no apagar el Esp\u00edritu, sino examinarlo todo y quedarse con lo bueno (cf.<i> 1 Ts<\/i> 5, 12 y 19-21)\u0094<i> (Lumen gentium,<\/i> 12). \u00c9sta es la garant\u00eda necesaria de que el camino que recorr\u00e9is es el correcto. En la confusi\u00f3n que reina en el mundo de hoy es muy f\u00e1cil equivocarse, ceder a los enga\u00f1os. En la formaci\u00f3n cristiana que dan los movimientos no ha de faltar jam\u00e1s el elemento de esta obediencia confiada a los obispos, sucesores de los Ap\u00f3stoles, en comuni\u00f3n con el Sucesor de Pedro. Conoc\u00e9is los criterios de eclesialidad de las asociaciones laicales, que recoge la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica<i> Christifideles laici<\/i> (cf. n. 30). Os pido que los acept\u00e9is siempre con generosidad y humildad, insertando vuestras experiencias en las Iglesias locales y en las parroquias, permaneciendo siempre en comuni\u00f3n con los pastores y atentos a sus indicaciones. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Un fuego encendido <o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">9.<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> Jes\u00fas dijo: \u0093He venido a traer fuego a la tierra y \u00a1cu\u00e1nto desear\u00eda que ya estuviera encendido!\u0094<i> (Lc<\/i> 12, 49). Mientras la Iglesia se prepara a cruzar el umbral del tercer milenio, acojamos la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or, para que su fuego se encienda en nuestro coraz\u00f3n y en el de nuestros hermanos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hoy, en este cen\u00e1culo de la plaza de San Pedro, se eleva una gran oraci\u00f3n:<i> <\/i>\u0093<i>\u00a1Ven Esp\u00edritu Santo!<\/i> \u00a1Ven y renueva la faz de la tierra!<b> <\/b>\u00a1Ven con tus siete dones!<b> <\/b>\u00a1Ven, Esp\u00edritu de vida, Esp\u00edritu de verdad, Esp\u00edritu de comuni\u00f3n y de amor! La Iglesia y el mundo tienen necesidad de ti. \u00a1Ven, Esp\u00edritu Santo, y haz cada vez m\u00e1s fecundos los carismas que has concedido! Da nueva fuerza e impulso misionero a estos hijos e hijas tuyos aqu\u00ed reunidos. Ensancha su coraz\u00f3n y reaviva su compromiso cristiano en el mundo. Hazlos mensajeros valientes del Evangelio, testigos de Jesucristo resucitado, Redentor y Salvador del hombre. Afianza su amor y su fidelidad a la Iglesia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A Mar\u00eda, primera disc\u00edpula de Cristo, Esposa del Esp\u00edritu Santo y Madre de la Iglesia, que acompa\u00f1\u00f3 a los Ap\u00f3stoles, en el primer Pentecost\u00e9s, dirijamos nuestra mirada para que nos ayude a aprender de su<i> fiat<\/i> la docilidad a la voz del Esp\u00edritu. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Hoy, desde esta plaza, Cristo os repite a cada uno: \u0093Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda la creaci\u00f3n\u0094<i> (Mc<\/i> 16, 15). \u00c9l cuenta con cada uno de vosotros. La Iglesia cuenta con vosotros. El Se\u00f1or os asegura: \u0093Yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u0094<i> (Mt <\/i>28<i>,<\/i> 10). Estoy con vosotros. Am\u00e9n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De repente vino del cielo un ruido como el de una r\u00e1faga de viento impetuoso, que llen\u00f3 toda la casa en la que se encontraban&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-SB","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3385"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12237,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3385\/revisions\/12237"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}