{"id":3400,"date":"2005-12-15T12:08:34","date_gmt":"2005-12-15T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/iquestinvasiones-barbaras\/"},"modified":"2005-12-15T12:08:34","modified_gmt":"2005-12-15T12:08:34","slug":"iquestinvasiones-barbaras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3400","title":{"rendered":"\u00bfInvasiones b\u00e1rbaras?"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En entrevista reciente (<i>La Naci\u00f3n, <\/i>20.11.05<i>)<\/i>, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Andr\u00e9 Glucksmann afirma que los incendios de autos en Francia no han sido provocados por inmigrantes excluidos ni por sectores isl\u00e1micos, sino que son un ejemplo cl\u00e1sico del nihilismo destructivo franc\u00e9s. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Impresi\u00f3n sorprendente que no debe ser desde\u00f1ada, pues quien hoy ser\u00eda uno de los mejores int\u00e9rpretes de Clausewitz desentra\u00f1a los misterios de la violencia y la guerra. Recuerda los argumentos fundamentales de su ensayo sobre la propagaci\u00f3n universal del odio: \u0093yo soy, luego yo destruyo; destruyo, luego existo&#8230;\u0094, por ello no cree que los sucesos recientes de Par\u00eds y otras ciudades francesas y europeas tengan que ver necesariamente con el fen\u00f3meno isl\u00e1mico. Habr\u00eda entonces una cierta racionalidad en esas revueltas emparentada con las racionalidades de la violencia extrema.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Sin embargo, el abordaje de estos fen\u00f3menos puede hacerse desde otras laderas: la violencia urbana, la delincuencia, y las representaciones que invitan a ver en la sociedad s\u00f3lo una entidad amenazada de \u0093destructuraci\u00f3n\u0094 y en la naci\u00f3n un ser cultural condenado a la descomposici\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En la Francia del mundial de f\u00fatbol 1998, en un contexto de crecimiento econ\u00f3mico y empleo, el triunfo deportivo de los franceses los llev\u00f3 a la gloria de la autoestima. Parad\u00f3jicamente se publicaban los discordantes resultados de una investigaci\u00f3n conducida por el soci\u00f3logo Michel Wieviorka <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">1<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> para un programa sobre la <i>violencia y el sentimiento de inseguridad.<\/i> En medio de un creciente desasosiego, la derecha asociaba sentimiento de inseguridad con violencia objetiva (los llamados <i>rod\u00e9os<\/i> y autos en llamas); y la izquierda moderada, renuente a dejar a la derecha extrema la ocasi\u00f3n para excesos ideol\u00f3gicos, el reconocimiento discreto de la necesidad de replanteo del Estado republicano y algunas de sus concepciones sobre la laicidad, era desplazada paulatinamente hacia un laicismo anacr\u00f3nico. Tema sensible en el escenario presente de Francia y en el desarrollo de su historia moderna y contempor\u00e1nea. A medida que la investigaci\u00f3n progresaba, la izquierda modificar\u00eda sensiblemente su perspectiva y se apropiar\u00eda con naturalidad pol\u00edtica del <i>tema de la inseguridad<\/i>. La clase pol\u00edtica francesa y el mundo intelectual fueron convergiendo en la necesidad de asociar las dos dimensiones del problema: la realidad objetiva de la violencia ascendente y sus percepciones, necesariamente subjetivas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La violencia urbana en Francia (no era s\u00f3lo en ella, como se advertir\u00e1 comparativamente entonces y despu\u00e9s) se ven\u00eda desarrollando desde fines de los a\u00f1os 70. Tres tipos de an\u00e1lisis se fueron imponiendo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El primero consisti\u00f3 en ver en las diferentes expresiones de la violencia marcas de disfunciones sociales e institucionales y, m\u00e1s gravemente, una crisis profunda de la sociedad. Desde esa perspectiva los motines, los incendios de autos, la violencia escolar, las <i>incivilidades<\/i> y la delincuencia cotidiana denunciaban la incapacidad del sistema entero para funcionar como se esperaba de un Estado articulado y \u0093fuerte\u0094 como el franc\u00e9s. Hab\u00eda degradaci\u00f3n, <i>panne, <\/i>bloqueos. Que alentaban en el nacionalismo antiliberal reacciones m\u00e1s o menos racistas y xen\u00f3fobas, pero a su vez pon\u00edan de manifiesto la probabilidad de la declinaci\u00f3n general de un <i>modelo social de integraci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Un segundo an\u00e1lisis, en cierto modo \u0093cl\u00e1sico\u0094, ve\u00eda y ve en la violencia contempor\u00e1nea un medio al servicio de fines, para nada inocentes; una violencia instrumental que lleva a los j\u00f3venes, por ejemplo, a motines, incendios, destrucciones y amenazas, para atraer la atenci\u00f3n del periodismo \u0096sobre todo televisivo\u0096 con recursos suplementarios sugerentes y conductas asociadas con el tr\u00e1fico de drogas o disponibles para marcar por intimidaci\u00f3n el control de \u0093territorios\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Un tercer abordaje se interesa por el <i>actor<\/i> de la violencia. \u00c9sta representa demandas, sentidos, deseos de sujetos individuales o colectivos que se manifiestan desbordados. La violencia es acci\u00f3n. El sentido que expone traduce conflictualidades sin canales pol\u00edticos institucionales de expresi\u00f3n: los sortean si existen o los repudian con acciones y escenarios apropiados para que esas percepciones se hagan patentes. Subjetividades frustradas, colectividades o grupos marginados, excluidos con expresi\u00f3n prohibida. Las conductas violentas de los j\u00f3venes proceden de un reconocimiento de rechazo o de la convicci\u00f3n insoportable de que la sociedad es <i>cerrada<\/i> \u0096bloqueada dir\u00eda Michel Crozier\u0096, sorda a demandas sociales que no tienen nada de ileg\u00edtimas, incapaz de honrar promesas de igualdad y solidaridad. La violencia deviene aqu\u00ed un deseo extremo de modificar una situaci\u00f3n intolerable en el corto plazo, cuya posibilidad no se debate. Bajo ciertas condiciones \u0096observamos al pasar\u0096 aquella violencia puede indicar la gestaci\u00f3n de otras conductas <i>no violentas<\/i>. Pero en este caso deben existir ejemplaridades pol\u00edticas y sociales que evoquen posibilidades de crear nuevas relaciones, y hacer de la democracia republicana participaci\u00f3n responsable y competitiva de personas en la elaboraci\u00f3n del destino colectivo, que por lo tanto las incluye. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Por supuesto que la ausencia de aquellas ejemplaridades, notables en la gestaci\u00f3n de la Europa de posguerra \u0096pensemos en grandes viejos como Adenauer, De Gasperi, Schumann y, luego, De Gaulle\u0096, explican parte de la degradaci\u00f3n comprobada. Es verdad que el tema isl\u00e1mico es cuesti\u00f3n; que el multiculturalismo tambi\u00e9n lo es. Y asimismo la inmigraci\u00f3n que Europa recibir\u00e1, y puede sospecharse que en el plazo mediano. Pues tan pronto se sobrevuelan los desiertos africanos, se cree percibir desde la altura \u0093r\u00edos de petr\u00f3leo\u0094, y esos \u0093r\u00edos\u0094 son personas, miles caminando por el desierto en direcci\u00f3n a salidas o trampas continentales. Arnold Toynbee, cuya reivindicaci\u00f3n recomienda Rafael Braun desde hace tiempo y comparto, dir\u00eda que es el <i>proletariado externo <\/i>que amenaza a las antiguas y modernas potencias imperiales, seg\u00fan el notable <i>Estudio de la Historia<\/i> cuyos magistrales trece vol\u00famenes fueron publicados hace poco m\u00e1s de medio siglo, en 1946.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La violencia en Francia es hoy, como lo era en los a\u00f1os 70, un fen\u00f3meno aparentemente germinal, una de las variantes de la enfermedad senil de una sociedad industrial en declinaci\u00f3n y de instituciones republicanas en crisis en t\u00e9rminos de sentido y de p\u00e9rdida de los sentidos. Lo que no debe impedir observar y tratar con naciones que se \u0093inventan\u0094 dentro de naciones antiguas, y que forman parte de la desconcertante deriva del siglo en el que hemos dado apenas unos pasos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\"><span style=\"mso-tab-count: 1\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>1<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">.<i> Violence en France<\/i>. Du Seuil, Paris, 1999. La investigaci\u00f3n comenz\u00f3 en 1996.<\/span><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En entrevista reciente (La Naci\u00f3n, 20.11.05), el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Andr\u00e9 Glucksmann afirma que los incendios de autos en Francia no han sido provocados por inmigrantes&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3400","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-SQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3400"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3400\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}