{"id":3401,"date":"2005-12-15T12:08:34","date_gmt":"2005-12-15T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/mercosur-alca-y-las-relaciones-con-el-mundo\/"},"modified":"2005-12-15T12:08:34","modified_gmt":"2005-12-15T12:08:34","slug":"mercosur-alca-y-las-relaciones-con-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3401","title":{"rendered":"Mercosur, ALCA y las relaciones con el mundo"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La sustituci\u00f3n de importaciones a ultranza, la participaci\u00f3n en asociaciones regionales que comienza con una relaci\u00f3n estrecha con Brasil y desemboca en el Mercosur, la apertura m\u00e1s o menos extendida hacia el resto del mundo, el examen reticente de una integraci\u00f3n en el ALCA y la posterior hostilidad hacia esta organizaci\u00f3n, el deterioro de la relaci\u00f3n con Brasil y el Mercosur\u0085 son todas posturas oficiales m\u00e1s o menos recientes de gobiernos argentinos en materia de relaciones econ\u00f3micas internacionales. No parece que semejante intr\u00edngulis sobreabunde en transparencia. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Desde los tiempos de Adam Smith y de los fisi\u00f3cratas, los economistas casi sin excepci\u00f3n han venido sosteniendo que m\u00e1s comercio internacional es mejor que poco, al menos potencialmente. En el sentido de que un mayor intercambio internacional da la posibilidad de que todos mejoren. Los economistas pertenecen a una especie que se equivoca a menudo, pero tambi\u00e9n es cierto que en este caso la afirmaci\u00f3n no proviene de consultores ni de opinadores televisivos, sino de personajes que durante m\u00e1s de dos siglos reflexionan seriamente sobre las relaciones econ\u00f3micas y su vinculaci\u00f3n con la sociedad y las personas. Pocas veces ha habido entre ellos un consenso tan amplio durante tanto tiempo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Por otra parte, la experiencia mundial desde la reconstrucci\u00f3n posterior a la segunda posguerra corrobora este consenso: les fue mejor a los pa\u00edses que aumentaron mucho su comercio que a los que no lo hicieron. De hecho, les fue notablemente mejor cualquiera haya sido su punto de partida. Esta participaci\u00f3n m\u00e1s intensa en el comercio mundial se realiz\u00f3 a menudo mediante la conformaci\u00f3n de bloques regionales. La Uni\u00f3n Europea es el ejemplo m\u00e1s conspicuo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">\u00bfPor qu\u00e9, entonces, las reticencias que se observan en esta parte del globo? Supuestamente hay razones leg\u00edtimas o casi y de las otras. Estas \u00faltimas tienen que ver con la defensa de intereses que no vale la pena considerar. Las leg\u00edtimas no son m\u00e1s que dos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El temor a que la competencia internacional comporte desempleo es la primera raz\u00f3n atendible por la que mucha gente mire con desconfianza una mayor apertura. Si bien en definitiva el resultado debe ser una expansi\u00f3n de la econom\u00eda, en un primer momento puede haber sectores que se expandan mientras otros se contraen. Un ajuste de este tipo implica una readaptaci\u00f3n de los recursos humanos del capital, una reorientaci\u00f3n de inversiones, una reorganizaci\u00f3n de los canales comerciales y otros ajustes que, en lo inmediato, llevan a alg\u00fan grado de desempleo. Este puede ser mayor cuanto m\u00e1s brusco es el cambio. Pero en el largo plazo, este aspecto negativo desaparece. De ah\u00ed la necesidad de complementar la mayor apertura suavizando los efectos de corto plazo y facilitando mediante entrenamiento espec\u00edfico la readaptaci\u00f3n de los recursos humanos. Claro que esto no debe confundirse con las pol\u00edticas de pleno empleo \u0096fiscales, monetarias, de entrenamiento general de los recursos humanos, de provisi\u00f3n de condiciones generales aptas para crear oportunidades de trabajo\u0096 todas ellas necesarias se constituyan o no asociaciones de pa\u00edses para aumentar el comercio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La segunda raz\u00f3n atendible tiene que ver con la protecci\u00f3n m\u00e1s o menos abierta que ejercen los pa\u00edses, o bloques de pa\u00edses, con poder monop\u00f3lico para extraer beneficios adicionales a expensas de los que no lo tienen. Como lo har\u00eda cualquier agente con poder de fijar precios, se trata de elegir aquellos que les permitan aumentar sus beneficios a expensas de los dem\u00e1s, aun si el tama\u00f1o de la torta a repartir termine siendo menor. Es natural que los pa\u00edses m\u00e1s peque\u00f1os resistan una situaci\u00f3n de este calibre. Pero tengamos en cuenta tambi\u00e9n que a\u00fan as\u00ed puede convenir una mayor apertura. Porque si en todos los casos fuese mejor no comerciar con quien tiene poder monop\u00f3lico, no deber\u00edamos comprar hojitas de afeitar ni ciertos medicamentos, ni muchas otras cosas. La mayor\u00eda, de cualquier manera, lo hace porque de alguna manera cree que se sentir\u00eda peor barbudo o enfermo que compr\u00e1ndole a alguien con poder monop\u00f3lico.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Es en este contexto que vale la pena analizar los problemas y los dilemas que enfrentan los pa\u00edses peque\u00f1os que, como el nuestro, tienen margen para una mayor apertura, pero advierten que frente a ellos hay todo un bloque de pa\u00edses grandes y ricos que se obstinan en mantener distorsiones rayanas en lo escandaloso y no muestran ninguna vocaci\u00f3n para cambiar las cosas. Las restricciones al comercio agr\u00edcola que imponen los grandes gigantes asi\u00e1ticos, la Uni\u00f3n Europea y los Estados Unidos, y los subsidios a la producci\u00f3n interna de los dos \u00faltimos, son uno de los mayores obst\u00e1culos para que se pueda avanzar hacia niveles mayores de intercambio mundial. Esto afecta a muchos pa\u00edses, algunos no tan peque\u00f1os, en particular al nuestro, y constituye la mayor fuente de dudas frente a las oportunidades de una mayor integraci\u00f3n con el resto del mundo. Las hay, por ejemplo, sobre la medida en que los pa\u00edses europeos quieren realmente aflojar sus posiciones m\u00e1s extremas. La propuesta europea para la pr\u00f3xima reuni\u00f3n de la organizaci\u00f3n mundial del comercio, por ejemplo, muestra que no quieren ceder nada. Tambi\u00e9n las hay sobre las verdaderas intenciones de los Estados Unidos, que supedita la eliminaci\u00f3n de sus subsidios a que los europeos hagan lo mismo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La situaci\u00f3n esquematizada hasta aqu\u00ed ayuda a entender algo de los vaivenes, de los logros y las pifias de la pol\u00edtica exterior en materia de relaciones econ\u00f3micas internacionales. Muestra tambi\u00e9n que la capacidad negociadora juega un rol importante en los resultados. Por ejemplo, el sentido del Mercosur puede analizarse desde esa situaci\u00f3n de hecho. Porque esta organizaci\u00f3n no s\u00f3lo ampl\u00eda el acceso a los mercados entre sus miembros sino que, y sobre todo, permite negociar desde una posici\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida que la que puedan tener cada uno por separado. Desde ya que ser\u00eda mejor una asociaci\u00f3n m\u00e1s amplia. Pero el Mercosur podr\u00eda ser una manera indirecta y eficaz de conseguirla en condiciones m\u00e1s ventajosas. Por supuesto que para que funcione bien hay que armarlo en serio evitando las rencillas peri\u00f3dicas sobre pollos, zapatillas, tornillos y otros admin\u00edculos y, sobre todo, coordinar pol\u00edticas fiscales, monetarias y cambiarias. Cosa que la man\u00eda de pensar s\u00f3lo con horizontes de corto plazo ha venido ignorando temerariamente. Por el contrario, el Mercosur no sirve para gran cosa si lo queremos usar destartalado como parece estar ahora.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Tambi\u00e9n los problemas de una asociaci\u00f3n mayor, que incluya a todos los pa\u00edses americanos, se entienden mejor en este contexto. Hay una importante mayor\u00eda de pa\u00edses de Am\u00e9rica que quiere llegar a un acuerdo de este tipo. Las grandes dudas tienen que ver, por un lado, con la verdadera vocaci\u00f3n de los Estados Unidos para tal acuerdo. Hasta ahora, incluso durante el gobierno de Clinton, cuando lleg\u00f3 el momento de que el Congreso apoyara un proceso semejante, los resultados fueron bien mezquinos. Para la Argentina, por otra parte, la gran cuesti\u00f3n sigue siendo la de los subsidios a la agricultura. La actitud de los Estados Unidos es, como se mencion\u00f3 m\u00e1s arriba, la de proclamar que es necesario suprimirlos, pero que esto es imposible mientras la Uni\u00f3n Europea los mantenga. Como se ve, la meta es apetecible pero las dificultades son reales. Una situaci\u00f3n que requiere mucho tino, mucha paciencia y una verdadera vocaci\u00f3n americanista, \u00bfo bolivariana?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Estas dificultades por s\u00ed solas no alcanzan para entender el fracaso de la \u00faltima reuni\u00f3n de presidentes americanos en Mar del Plata. Se podr\u00eda haber llegado f\u00e1cilmente a una soluci\u00f3n o salida que dejara las puertas abiertas a un acuerdo futuro estableciendo que en pr\u00f3xima reuni\u00f3n de la organizaci\u00f3n mundial de comercio, todos, incluido los Estados Unidos, abogar\u00edan por una disminuci\u00f3n m\u00e1s sustancial y efectiva de la que rid\u00edculamente sostienen ahora europeos y japoneses. Esto hubiera requerido una verdadera intenci\u00f3n de llegar a un acuerdo por parte de la Argentina que no apareci\u00f3 por ning\u00fan lado. M\u00e1s all\u00e1 de cu\u00e1les hayan sido las verdaderas intenciones, la sensaci\u00f3n que prevaleci\u00f3 entre los participantes fue que el gobierno argentino jug\u00f3 a dos puntas. Qued\u00f3 as\u00ed como uno de los protagonistas principales del desacuerdo en nombre del Mercosur. El resultado final fue quedar enfrentado con los Estados Unidos, lejos de la posici\u00f3n que buscaba la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos. Mientras tanto, el presidente brasile\u00f1o se llev\u00f3 a Bush a pasear a Brasil y consigui\u00f3 que reconociera a este pa\u00eds como l\u00edder continental. Para la Argentina no luce como un logro diplom\u00e1tico, m\u00e1s bien se parece a un papel\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La formulaci\u00f3n de una estrategia concreta en materia de inserci\u00f3n en la econom\u00eda internacional sigue siendo una cuesti\u00f3n no resuelta. Frente a problemas concretos y complejos seguimos sin definir si queremos aislarnos, como cuando nuestros estrategas vaticinaban la tercera guerra mundial, si preferimos insertarnos en el Mercosur en serio o m\u00e1s o menos y, en caso afirmativo, si lo vemos como una posici\u00f3n que nos lleva hacia algo m\u00e1s comprensivo o pensamos quedarnos plantados all\u00ed. Mientras no sepamos esto, la est\u00e9ril experiencia de lo que pas\u00f3 en Mar del Plata se puede seguir repitiendo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sustituci\u00f3n de importaciones a ultranza, la participaci\u00f3n en asociaciones regionales que comienza con una relaci\u00f3n estrecha con Brasil y desemboca en el Mercosur, la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-SR","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3401"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3401\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}