{"id":3412,"date":"2005-12-15T12:08:34","date_gmt":"2005-12-15T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/un-becario-en-tiempo-de-peregrinaje\/"},"modified":"2005-12-15T12:08:34","modified_gmt":"2005-12-15T12:08:34","slug":"un-becario-en-tiempo-de-peregrinaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3412","title":{"rendered":"Un becario en tiempo de peregrinaje"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Muchas veces he escuchado en este mismo \u00e1mbito del Museo Nacional de Arte Decorativo, que dirijo desde hace 14 a\u00f1os, las nostalgias de los noveles acad\u00e9micos y los agradecimientos a padres y familiares, y en la medida en que eran testimonios de historias ajenas, me resultaban reiterativos y, en cierta manera, prescindibles. Hoy, que me toca a m\u00ed la honrosa designaci\u00f3n de acad\u00e9mico, me siento en la feliz obligaci\u00f3n de insistir en el profundo reconocimiento a mis propios padres (que ya no est\u00e1n), a mi mujer, que me acompa\u00f1a y me sufre desde hace cuarenta a\u00f1os, a mis cuatro estupendos hijos y sus c\u00f3nyuges, y a los nietos \u0096una maravillosa docena hasta hoy\u0096 que fueron agreg\u00e1ndose en el tiempo para enriquecernos como familia fuerte, diversa y unida. Como dijo Andr\u00e9 Malraux frente a la Acr\u00f3polis: \u0093cada uno es la suma de todos los que lo hicieron, juntos\u0094.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Y en esta historia personal de agradecimientos no olvido a mis maestros y profesores, que alguna vez fueron mis padres, y mis muchos alumnos que hasta hoy han ido siendo, camada tras camada, un poco mis hijos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Pero, a riesgo de vulnerar el protocolo, quiero destacar la presencia de una persona <i>que est\u00e1 aqu\u00ed presente, <\/i>un arquitecto, un ilustre miembro de esta Academia que \u0091me hizo junto a \u00e9l\u0092. Me refiero a Alfredo Casares. La vida me dio la oportunidad de conocerlo de ni\u00f1o, de ser su alumno en la Facultad, luego dibujante en su estudio, m\u00e1s tarde su socio, y siempre lo admir\u00e9 como profesional, como docente y sobre todo, como persona noble e \u00edntegra en todas sus actuaciones.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Tambi\u00e9n \u00e9l, habitualmente tan formal en sus presentaciones, en 1965 viol\u00f3 el protocolo cuando, siendo decano de la Facultad de Arquitectura de la UBA, tom\u00f3 el juramento de pr\u00e1ctica a los nuevos graduados, pero al llegar mi turno detuvo la ceremonia y dedic\u00f3 a mis padres, a m\u00ed y a la que todav\u00eda era mi novia, hoy mi esposa, un breve discurso con conceptos laudatorios (y sin duda exagerados). Reconozco que me sent\u00ed muy feliz y bastante inc\u00f3modo, y me puse colorado de pies a cabeza. Hoy, a cuarenta a\u00f1os de ese episodio, tomo desquite de esa generosa impropiedad y hago lo mismo, pero a la inversa. Alfredo Casares, juicioso arquitecto, profesor extraordinario; maestro de vida y hombre de bien, muchas gracias<b> <\/b>por todo lo que recib\u00ed de usted, y muchas gracias a mis colegas acad\u00e9micos por haber permitido \u0096quiz\u00e1s sin ser conscientes de ello\u0096 esta oportunidad de seguir mi camino avanzando sobre las huellas de mi gran maestro. Repito: Alfredo, muchas gracias.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Me reconozco como un becario permanente<b> <\/b>de la vida, entre otras cosas porque siempre he tenido la suerte de trabajar en lo que me gusta y porque me han gustado y me gustan, y sigo desenvolvi\u00e9ndome en relaci\u00f3n con muy diversos g\u00e9neros del gran \u00e1rbol del arte, adem\u00e1s de ser jardinero de tres invernaderos de la gesti\u00f3n museol\u00f3gica. A esta altura reconozco que mi curr\u00edculum es un verdadero galimat\u00edas y cada tanto me pregunto, como si fuera un universitario veintea\u00f1ero, hacia d\u00f3nde deber\u00e9 enderezar mi vocaci\u00f3n en el futuro.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Como dije antes por boca de Malraux, todos somos un poco el resultado de los que nos han hecho, juntos. Hoy veo a muchas personas que han formado partes de mi ADN art\u00edstico y cultural, personas que a lo largo del tiempo han dado diversidad y riqueza de sustancia a mi formaci\u00f3n, a mis inquietudes y a mis trabajos. Varios de ellos, que he seguido y admirado en diversas etapas de mi vida, est\u00e1n aqu\u00ed y son desde ahora mis colegas acad\u00e9micos, arquitectos, pintores, escultores, grabadoras, fot\u00f3grafo, dise\u00f1ador industrial, compositores, music\u00f3loga, catedr\u00e1ticos y cr\u00edticos de arte y empresarias del arte y la m\u00fasica, as\u00ed como quien me acompa\u00f1a en este ingreso acad\u00e9mico, este gran profesor, director de orquesta y noble amigo que es Guillermo Scarabino.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">\u00a1C\u00f3mo no dar gracias a la vida, c\u00f3mo no reconocerme y reconocerse un becario de este tiempo de peregrinaje terrestre si se ha recibido desde arriba la oportunidad de un itinerario tan fascinante y desde aqu\u00ed abajo el regalo de gu\u00edas excepcionales y de compa\u00f1eros de viaje tan calificados! Por todo eso, lo que tantas veces mis o\u00eddos escucharon desde afuera, como testimonios ajenos, hoy me toca repetirlo desde mi coraz\u00f3n (o sea desde muy adentro). A la Academia Nacional de Bellas Artes y a todos los que habitan dentro de m\u00ed y que me han ayudado a ser lo que soy (o lo que parezco ser, porque nunca se est\u00e1 seguro de serlo): \u00a1muchas, muchas gracias!<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchas veces he escuchado en este mismo \u00e1mbito del Museo Nacional de Arte Decorativo, que dirijo desde hace 14 a\u00f1os, las nostalgias de los noveles&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3412","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-T2","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3412"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3412\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}