{"id":3416,"date":"2005-12-15T12:08:34","date_gmt":"2005-12-15T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/historia-de-una-identidad\/"},"modified":"2005-12-15T12:08:34","modified_gmt":"2005-12-15T12:08:34","slug":"historia-de-una-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3416","title":{"rendered":"Historia de una identidad"},"content":{"rendered":"<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Hace exactamente cuarenta a\u00f1os, el entonces director de <span style=\"FONT-VARIANT: small-caps\">Criterio<\/span>, Jorge Mej\u00eda, escrib\u00eda la \u00faltima de sus \u0093Cr\u00f3nicas del Concilio\u0094 y anunciaba el comienzo de una nueva serie: \u0093Cr\u00f3nica de la vida de la Iglesia\u0094. Era el final esa \u0093gran explosi\u00f3n pentecostal\u0094 en la que tuvo \u0093la gracia de tomar parte activa\u0094 y el comienzo de una nueva etapa. Los lectores de unas y otras cr\u00f3nicas, sus disc\u00edpulos y amigos, o los simples feligreses de sus misas en la Catedral o el Instituto de Cultura Religiosa Superior, reconocer\u00e1n al mismo Jorge Mej\u00eda de entonces en este libro. Les parecer\u00e1 inclusive estar escuch\u00e1ndolo, no s\u00f3lo ley\u00e9ndolo. El cardenal Mej\u00eda quiso compartir su propia historia, a m\u00e1s de ochenta a\u00f1os del primer llamado, a la vida, en el seno de una familia tradicional argentina. Es la suya una identidad que se enhebra desde los antepasados, desde los padres y hermanos evocados con ternura y nostalgia, y que en los numerosos sobrinos encuentra hoy el anclaje afectivo con esas ra\u00edces y con el pa\u00eds. El final es abierto, porque como cristiano se pone en manos de su Se\u00f1or con el estado de \u00e1nimo de Juan Pablo II en su testamento cuando hac\u00eda suyas las palabras de Sime\u00f3n: \u0093Ahora puedes dejar a tu siervo partir en paz\u0094, pero al mismo tiempo, mucho es el servicio que la Iglesia, a trav\u00e9s del Sucesor de Pedro, espera a\u00fan de Jorge Mej\u00eda. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Historia de una identidad<\/span><\/i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\"> es el t\u00edtulo de la obra. Identidad de hijo, amigo, seminarista, sacerdote, sobre todo sacerdote (\u0093no he sido, en realidad, otra cosa\u0094), obispo, cardenal, que se deja guiar por el soplo del Esp\u00edritu. Cada uno de estos aspectos de su identidad es objeto de una reflexi\u00f3n, de un <i>pour m\u00e9moire<\/i>\u0094 de lo que se atesora, o que duele a\u00fan, pero que sobre todo, se sintetiza en la identidad del cristiano que ama a la Iglesia. \u0093Me he preguntado a veces, y otras me la han preguntado, c\u00f3mo es que llegu\u00e9 a ocuparme, todav\u00eda en Argentina, despu\u00e9s en Roma, y por lo visto hasta el fin de mis d\u00edas (si todo sigue como hasta ahora), de relaciones con las otras iglesias cristianas y, sobre todo, con el juda\u00edsmo\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Quien esto escribe fue a la vez testigo de su excepcional contribuci\u00f3n al di\u00e1logo ecum\u00e9nico y a la relaci\u00f3n con el juda\u00edsmo en la Argentina y Am\u00e9rica latina primero, y luego en la Iglesia universal. El lector argentino echar\u00e1 de menos que el autor, <i>cives romanus<\/i>, no dedique m\u00e1s espacio a las etapas de su ministerio en la Argentina, aunque fuerza es reconocer que no siempre encontr\u00f3 comprensi\u00f3n y reconocimiento en la iglesia local, virtudes tambi\u00e9n escasas, supongo, en la urbe y en el orbe. Mej\u00eda entabl\u00f3 una relaci\u00f3n de profundo amor con Roma, en su juventud como estudiante, durante la dif\u00edcil posguerra, reinando P\u00edo XII, figura que Mej\u00eda reivindica, y al hacerlo tambi\u00e9n cumple con la verdad hist\u00f3rica y un deber de gratitud y justicia que lo enaltece, luego la de los a\u00f1os fervientes del Concilio, en el que particip\u00f3 como perito, y desde hace ya treinta a\u00f1os, en el gobierno central de la Iglesia, en la Comisi\u00f3n de Relaciones Religiosas con el Juda\u00edsmo, la Comisi\u00f3n \u0093Justicia y Paz\u0094, la Congregaci\u00f3n para los Obispos y la Biblioteca y Archivo. Misteriosos caminos de Dios, tan sorprendentes quiz\u00e1s para el padre Mej\u00eda si le hubieran dicho \u0096cuando era perito conciliar\u0096, que ser\u00eda \u0093Cardenal de la Santa Iglesia Romana\u0094, y su otrora compa\u00f1ero de estudios, Papa. Precisamente Juan Pablo II, alguna vez se lo coment\u00f3 directamente: \u0093\u00bfQu\u00e9 dir\u00edan nuestros profesores del Ang\u00e9lico?\u0094. La figura de este Papa llega al lector con c\u00e1lida proximidad. Mej\u00eda tuvo el privilegio de intervenir decisivamente en dos de los grandes momentos del pontificado: la visita a la sinagoga de Roma y la Jornada de As\u00eds. Y esta cercan\u00eda alcanza una dimensi\u00f3n admirable, emocionante, \u00edntima, a manera de ep\u00edlogo o de inesperado cap\u00edtulo final en su testimonio de los \u00faltimos momentos de Juan Pablo II, no porque \u00e9l no haya sido cr\u00edtico (con gran libertad, la misma del padre Mej\u00eda de <span style=\"FONT-VARIANT: small-caps\">Criterio<\/span>) de algunas decisiones del entorno papal en la proximidad de ese final. Y estas memorias, se cierran en los albores de un nuevo pontificado. Jorge Mej\u00eda conoce bien al actual Papa, cuya personalidad traza con la profundidad de quien ha compartido durante a\u00f1os altas responsabilidades. Numerosas ilustraciones, de im\u00e1genes y documentos, agregan inter\u00e9s a este libro del que los lectores de <span style=\"FONT-VARIANT: small-caps\">Criterio <\/span>tuvieron el anticipo de un cap\u00edtulo sobre la compleja y tr\u00e1gica Argentina de los sesenta y setenta y la inolvidable etapa de su direcci\u00f3n.<span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace exactamente cuarenta a\u00f1os, el entonces director de Criterio, Jorge Mej\u00eda, escrib\u00eda la \u00faltima de sus \u0093Cr\u00f3nicas del Concilio\u0094 y anunciaba el comienzo de una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3416","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-T6","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3416"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3416\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}