{"id":3430,"date":"1998-07-20T12:08:34","date_gmt":"1998-07-20T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/conferencias-memorables-e-hiperconferencias-digitales\/"},"modified":"1998-07-20T12:08:34","modified_gmt":"1998-07-20T12:08:34","slug":"conferencias-memorables-e-hiperconferencias-digitales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3430","title":{"rendered":"Conferencias memorables e hiperconferencias digitales"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Subttulos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Conferencias memorables<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando viaj\u00e9 como becario a Par\u00eds, me puse en contacto por primera vez con el poder transformador de la oratoria. Esa sublime proporci\u00f3n que todo lo envuelve, esa mesura elegante en las frases son el tesoro m\u00e1s preciado de la lengua de Montaigne. Un idioma como el franc\u00e9s cuando brota del coraz\u00f3n de un sabio se transforma, adem\u00e1s, en una conjura casi m\u00e1gica. Aprend\u00ed que salir de la Com\u00e9die Fran\u00e7aise y entrar en el Coll\u00e8ge de France no significaba romper el encanto. Absorb\u00eda con la misma fruici\u00f3n la melod\u00eda de los versos de Racine que la precisa entonaci\u00f3n de Merleau-Ponty. Tambi\u00e9n escuch\u00e9 la voz ronca de Jean Paul Sartre predicando el evangelio castrista, a la vuelta de su primera visita a la Cuba revolucionaria. Sartre le\u00eda muy bien, no improvisaba y leyendo ante un p\u00fablico que colmaba el aula magna de la Sorbona, escribir\u00eda un ensayo \u0093pol\u00edticamente correcto\u0094 para esos tiempos pero fundamentalmente enga\u00f1oso. En el mismo \u0093Amphi\u0094 escuch\u00e9 a \u0093Corbu\u0094 (o dicho de modo vulgar, en el mismo Anfiteatro escuch\u00e9 a Le Corbusier). Una conferencia actuada que el arquitecto de gruesos lentes y gestos vigorosos ilustr\u00f3 con admirables dibujos sobre inmensos papeles blancos, cuyos restos se disputaron decenas de admiradores\/as. Y en el XXI Congreso Internacional de Psicolog\u00eda de Par\u00eds, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, escuch\u00e9 a mi maestro Jean Piaget cuando cumpli\u00f3 80 a\u00f1os. Frente a miles de colegas de todo el mundo pronunci\u00f3 su gran conferencia, el congreso era en su honor, comenzando con una frase que se hizo c\u00e9lebre: \u0093<i>le pass\u00e9 ne m\u00b4int\u00e9resse pas&#8230;<\/i>\u0094, y pas\u00f3 a exponer sus proyectos, que continuar\u00eda hasta su l\u00facida muerte. Nunca en mi vida escuch\u00e9 una ovaci\u00f3n semejante y esa manera confiada de forzar el futuro me sirvi\u00f3 de modelo desde entonces. A \u00e9stas podr\u00eda agregar la serie inolvidable sobre \u0093El Misterio y el Hombre\u0094 en la Semana de los Intelectuales Cat\u00f3licos de Par\u00eds con Gabriel Marcel, Paul Ricoeur, Etienne Gilson, Jean Guitton, y tantos otros. Pero no es el caso de redactar un elenco de figuras prestigiosas que me elevaron con su palabra. Lo que quise decir es que algunas conferencias est\u00e1n ligadas, seguramente, a un momento sutilmente receptivo de nuestra propia vida.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Otras conferencias merecer\u00edan citarse por su rareza. Salto de la Sorbona a la Gregoriana y a una clase magistral a la que concurr\u00ed como oyente, de la cual s\u00f3lo recuerdo que \u00a1era en lat\u00edn! Toda clase en lat\u00edn suena a conferencia. No pas\u00f3 mucho tiempo sin que yo me sometiera al mismo arcaizante ejercicio en las clases de filosof\u00eda, que eran tambi\u00e9n en lat\u00edn, en Fribourg. En Oxford, recuerdo, asist\u00ed a una brillante ceremonia de un doctorado <i>honoris causa<\/i> en un lat\u00edn interminable. En cambio, en la Academia Pontificia de Ciencias, parad\u00f3jicamente, no se habla en lat\u00edn. All\u00ed tuve el privilegio de presenciar en el aula de la Casina P\u00edo IV la magn\u00edfica exposici\u00f3n del gran genetista italiano Luigi Cavalli-Sforza, profesor en Stanford, sobre los mapas ling\u00fc\u00edsticos y gen\u00e9ticos de las distintas comunidades humanas (ver: <i>History and Geography of Human Genes<\/i>. Princeton, 1994). Una conferencia, en el Vaticano, de un hombre de ilustre estirpe renacentista en un palacio de un papa de la familia de los Medici, en ingl\u00e9s, nuestro lat\u00edn actual, y despu\u00e9s el almuerzo en el jard\u00edn de oto\u00f1o que seguramente recorri\u00f3 Galileo. Una conferencia para no olvidar.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ahora salto a Boston y a Cambridge, las ciudades hermanas de Massachussetts, que recorre un caudaloso r\u00edo de inteligencia. All\u00ed asist\u00ed a tres conferencias memorables. La de Neil Armstrong en el MIT al poco tiempo de su caminata lunar; la enorme sala geod\u00e9sica dise\u00f1ada por Buckminster Fuller estaba repleta a reventar. Apareci\u00f3 en escena el astronauta cual nuevo Ulises, h\u00e9roe del mundo libre, y coment\u00f3 su conquista espacial mostrando un film incomparable. En otra ocasi\u00f3n, escuch\u00e9 a Noam Chomsky, el anti-h\u00e9roe, cuando en el mismo lugar y con un p\u00fablico semejante, en plena guerra del Vietnam denunci\u00f3 con rigor y valent\u00eda la pol\u00edtica b\u00e9lica de Estados Unidos. En cualquier otro pa\u00eds lo habr\u00edan detenido en el acto, pero all\u00ed no. Sigui\u00f3 ense\u00f1ando ling\u00fc\u00edstica e investigando el formalismo de la sintaxis universal en el MIT sin ser molestado por su activismo pol\u00edtico en ning\u00fan momento (ver la espl\u00e9ndida biograf\u00eda de R.F. Barsky <i>Noam Chomsky: A Life of Dissent<\/i>, MIT Press, 1997, publicada tambi\u00e9n en internet: www.mitpress.mit.edu). La tercera conferencia memorable fue en Harvard, en el bell\u00edsimo Carpenter Center for the Visual Arts, dise\u00f1ado por Le Corbusier, donde asist\u00ed a un curso de Rudolf Arnheim sobre la psicolog\u00eda de la visi\u00f3n. Nunca olvidar\u00e9 la profusi\u00f3n de diapositivas y sobre todo el impacto que me produjo la proyecci\u00f3n del cuadro de Carlo Crivelli <i>La Anunciaci\u00f3n con San Emidio<\/i> (ahora en la National Gallery de Londres) en el momento crucial de la disertaci\u00f3n, cuando el rayo del Esp\u00edritu Santo penetra en la alcoba de la Virgen, por una apertura <i>ad hoc<\/i> en el muro, para no alterar el rigor de la perspectiva y de las l\u00edneas de fuga.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En este recorrido por las m\u00e1s altas cumbres de mi cordillera de conferencias he descubierto que hay varios estilos. Algunos oradores no necesitaron m\u00e1s que su palabra, como Piaget, otros se sirvieron de im\u00e1genes audiovisuales de alt\u00edsima tecnolog\u00eda, como Armstrong. El artista Le Corbusier dibuj\u00f3 como un virtuoso al mismo tiempo que hablaba. Arnheim, psic\u00f3logo del arte, cre\u00f3 un cl\u00edmax est\u00e9tico manipulando sabiamente el ritmo de sus proyecciones. Pero todos transmitieron un fervor peculiar e incidieron sobre la audiencia, dejando rastros indelebles en el p\u00fablico.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Hiperconferencias digitales<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ese estilo personal que distingue al conferencista puede hoy expresarse con un nuevo grado de libertad gracias a los recursos de las comunicaciones y de la inform\u00e1tica. Desear\u00eda describir brevemente lo que ha significado para m\u00ed contar con un sitio en internet para dar una conferencia multitudinaria. Por sus caracter\u00edsticas t\u00e9cnicas llamar\u00e9 hiperconferencia a este \u0093hipertexto narrado\u0094. Un hipertexto es una combinaci\u00f3n de textos escritos y de im\u00e1genes audiovisuales, conectados entre s\u00ed por enlaces digitales (links). Cuando leemos un diario en internet estamos leyendo un hipertexto, podemos saltar de un contenido a otro (incluso cambiar de diario en el medio de la lectura de un editorial que no nos interesa), guardar en la memoria de nuestra computadora lo que s\u00ed nos interesa, sea imagen o texto (o sonido, cuando existe un comentario hablado o un registro musical), imprimir un gr\u00e1fico, hacer nuestra cr\u00edtica y enviarla directamente al autor o al editor con s\u00f3lo pulsar una tecla. Leer un hipertexto no es recorrer un camino trazado, es una navegaci\u00f3n libre y requiere la ejercitaci\u00f3n de un nuevo estilo de (hiper)lectura, un nuevo h\u00e1bito digital. Lo mismo sucede en una hiperconferencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ante todo \u00bfc\u00f3mo se prepara? De la misma manera que un hipertexto: seleccionando los links entre textos e im\u00e1genes, componiendo algunas, copiando otras, ya sea con un scanner o extray\u00e9ndolas de las innumerables bases de im\u00e1genes de dominio p\u00fablico (o privado, previo pago de un arancel) que se encuentran en la red. En definitiva, se edita cuidadosamente una conferencia, con todas sus referencias, de manera tal que haciendo un simple click con el ubicuo mouse el orador tendr\u00e1 a su disposici\u00f3n ingentes recursos propios y ajenos a su disposici\u00f3n para dictar su hiperconferencia. Un proyector adecuado conectado a la computadora ser\u00e1 el espacio visual para el auditorio; el otro, el digital, estar\u00e1 activo en la red de internet para brindar todas las conexiones necesarias. Un espacio digital abierto a la improvisaci\u00f3n tanto como a la m\u00e1s rigurosa interpretaci\u00f3n de un programa preestablecido.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El desarrollo de una hiperconferencia tiene tres fases: <i>ante<\/i>, <i>durante et post<\/i>. La conferencia puede estar en internet con antelaci\u00f3n para que los asistentes se vayan familiarizando con el tema. Viene luego la presentaci\u00f3n propiamente dicha frente al p\u00fablico. Hice una interesante experiencia recientemente en la Universidad Nacional de Cuyo. Durante varias horas, con los debidos intervalos, expuse sobre la cultura digital, con ayuda de ideas propias y ajenas. A estas \u00faltimas acced\u00eda a trav\u00e9s de los links preestablecidos y de esa manera viajamos por Am\u00e9rica, Europa y Asia siguiendo un recorrido preciso pero a la vez libre, haciendo escalas en distintos sitios de la red. Finalmente, la hiperconferencia no desaparece al t\u00e9rmino de la exposici\u00f3n, podr\u00e1 mantenerse siempre activa en la red si fuera necesario. M\u00e1s a\u00fan, observamos que puede incluso crecer y perfeccionarse con el tiempo. Por ejemplo, se han incorporado fotos digitales tomadas en el momento y mi hiperconferencia ya se est\u00e1 enriqueciendo con las preguntas de los participantes que recibo por correo electr\u00f3nico. Y lo que resulta novedoso es que las ideas no se pierden, aunque no queden por escrito (no tiene sentido \u0093imprimir\u0094 una hiperconferencia). Por ejemplo, cualquiera puede volver a recorrer este mismo trayecto hipertextual visitando nuestro sitio en la red (www.byd.com.ar). As\u00ed lo han hecho ya algunos colegas que no estuvieron presentes en Mendoza, algunas reflexiones vienen desde las ant\u00edpodas (debemos dar siempre una versi\u00f3n en ingl\u00e9s, si queremos globalizar nuestras ideas). Adem\u00e1s, los que estuvieron presentes tendr\u00e1n la oportunidad de retornar a visitar los sitios de mayor inter\u00e9s y seguir explorando alguna idea que fuera expuesta pero poco profundizada. Cuentan con todos los datos necesarios para ello. A diferencia de una conferencia acotada en el tiempo, que concluye cuando se va el expositor y no siempre deja rastros en la memoria del auditorio, la hiperconferencia no s\u00f3lo permanece sino que se enriquece con el tiempo y el intercambio de comentarios. En lugar de ser un hecho ocasional podr\u00eda tener una presencia permanente si el tema lo merece. Se puede prever que la hiperconferencia ser\u00e1 la modalidad de elecci\u00f3n en el corto plazo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Y a los efectos pr\u00e1cticos, lo que me alegra, es que ya no preciso viajar m\u00e1s con una masa de papeles, transparencias o diapositivas. Solicito a los organizadores que se conecte una computadora a internet y a un proyector. De la red saco toda la informaci\u00f3n que ya prepar\u00e9 previamente en mi sitio de la red y en la pantalla proyecto lo que deseo transmitir a la audiencia. Viajo liviano de equipaje, el trabajo lo hice en casa. Pero en el bolsillo llevo una tiza por las dudas si todo falla, un plan B que desde la antig\u00fcedad ha servido para escribir en la siempre fiel pizarra.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencias memorables &nbsp; Cuando viaj\u00e9 como becario a Par\u00eds, me puse en contacto por primera vez con el poder transformador de la oratoria. 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