{"id":3434,"date":"1998-07-20T12:08:34","date_gmt":"1998-07-20T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/anna-karenina\/"},"modified":"1998-07-20T12:08:34","modified_gmt":"1998-07-20T12:08:34","slug":"anna-karenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3434","title":{"rendered":"Anna Karenina"},"content":{"rendered":"<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Muchas versiones se han hecho de <i>Anna Karenina<\/i>. Greta Garbo protagoniz\u00f3 dos, una muda (<i>Loves<\/i>) y otra hacia el fin de su carrera, ya embargada por cierta solemnidad formal. Esta \u00faltima es la m\u00e1s famosa y prestigiada. La Garbo luce casi tal como la so\u00f1\u00f3 el escritor: ojos tristes, vivacidad contenida, media sonrisa, un poco descre\u00edda del amor, hasta que, con \u0093el esp\u00edritu lleno de emoci\u00f3n y alegr\u00eda culpable\u0094, con un perturbador \u0093sentimiento de decadencia moral\u0094, finalmente, y simult\u00e1neamente, con \u0093verg\u00fcenza, espanto y felicidad\u0094, se descubre enamorada. En la pel\u00edcula, dirigida por Clarence Brown, tambi\u00e9n hay un ferroviario demasiado premonitorio, un marido deplorable, siempre afligido por el qu\u00e9 dir\u00e1n, y unos di\u00e1logos precisos (de S.N. Behrman) sobre el amor que exige dedicaci\u00f3n absoluta, y el que descubre otros intereses en la vida.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Para el caso, el amante conde Wronsky le hace abandonar todo, incluso al hijo de su coraz\u00f3n, pero despu\u00e9s \u00e9l se deja llevar por la vida social, y por la doble moral de la sociedad que maltrata a esa mujer enamorada y confundida, al tiempo que halaga al rompehogares. Por fin, Wronsky se va con sus camaradas en busca de la gloria de las armas, y Anna, rechazada por todos, amada por nadie (excepto por su hijo, al que no puede ver), se mata. Con el tiempo, Vivien Leigh, Zully Moreno, Jacqueline Bisset y Maya Plisetskaia, protagonizaron res\u00famenes m\u00e1s o menos similares. Dicho sea de paso, la versi\u00f3n rusa es un film-ballet de Margarita Pilijina, digno de revisar. No un ballet filmado, sino un film-ballet, una categor\u00eda en que los rusos fueron maestros, y que hoy pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3. Y la versi\u00f3n argentina llamada <i>Amor prohibido<\/i>, fue algo bastante libre, ya poco recordado, lo \u00faltimo que hizo en Argentina el matrimonio Amadori-Moreno antes de embarcarse para Espa\u00f1a (se film\u00f3 en 1955, s\u00f3lo se pudo estrenar en 1958).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Todas esas obras logran transmitir la historia de Anna Karenina. Pero, sin embargo, apenas asumen un aspecto de la novela. En ella, Anna Karenina aparece casi al final de la primera parte, y desaparece con la s\u00e9ptima. Los lectores confirman efectivamente su muerte al promediar la octava y \u00faltima parte, y a\u00fan les queda por leer lo que ocurri\u00f3 con los otros personajes, am\u00e9n de las conclusiones que saca el otro personaje principal, que, curiosamente, no es ni el marido ni el amante de Anna, sino un allegado indirecto a la familia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Eso es lo que recupera la nueva versi\u00f3n, que ahora vemos, y cuyo t\u00edtulo original, <i>Leo Tolstoy\u00b4 s Anna Karenina<\/i>, dice a las claras su integraci\u00f3n a esa bienvenida tendencia actual, desde <i>Bram Stoker\u00b4s Dracula<\/i> en adelante (si no un poco antes) de volver a las fuentes literarias, en vez de seguir refritando guiones resumidos, que a veces, para colmo, no provienen de la novela, sino de alguna pieza teatral inspirada en la novela (p.ej., para seguir con el caso, el famoso <i>Dr\u00e1cula<\/i> con Bela Lugosi).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Bernard Rose, el director de <i>Amada inmortal<\/i>, recuper\u00f3 la importancia, la figura y los textos de ese personaje principal pero descuidado, apenas mencionado por las anteriores versiones: el amigo Constantino Dimitrievich Levine, el aparentemente torpe y campiri\u00f1o pretendiente de la princesita Kitty Cherbatzky, concu\u00f1ada de Anna Arcadievna, esposa de Alexis Karenin. Se entiende, con tantos nombres y parentescos, muchos guionistas anteriores prefirieron simplificar. Kitty, Constantin, mucho gusto, y a otra cosa. Pero este hombre, tom\u00e9mosle confianza y llam\u00e9mosle Kostya, es, de alg\u00fan modo, la propia voz de Tolstoi en las varias cuestiones sociales, morales y espirituales que el libro considera a lo largo de sus p\u00e1ginas. Y es quien redescubre una luz lateral, de comprensi\u00f3n y descanso, junto a las conocidas estaciones de amor pasional, sacrificio, prejuicio, desamor, despecho y locura que la mujer enamorada va sufriendo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Constantino es el hombre l\u00facido de su tiempo, que trata de acompa\u00f1ar la angustia de su hermano, integrado a la clase trabajadora pero destruido por el alcohol, y siente el beneficioso placer de las labores rurales, y la pureza de la vida sana, ajena a las intrigas y los abusos de la clase parasitaria. Est\u00e1 a favor de la ciencia, y descree de la religi\u00f3n y de los fil\u00f3sofos oficiales, pero es sensible a algo superior. Cuando su esposa, la finalmente alcanzada y transformada Kitty, comienza a dar a luz, \u00e9l comienza a rezar. Y al terminar la historia, hace las m\u00e1s sinceras y hondas reflexiones. \u0093Este sentimiento nuevo no me ha cambiado, no me deslumbra ni me hace feliz como pensaba. S\u00e9 solamente que se desliz\u00f3 en mi alma con el sufrimiento (&#8230;) Continuar\u00e9 rezando sin poderme explicar por qu\u00e9 raz\u00f3n lo hago, pero \u00a1no importa! (&#8230;) cada minuto de mi existencia tendr\u00e1 un sentido indudable que estar\u00e1 en m\u00ed poder imprimir a cada una de mis acciones: \u00a1el sentido del bien!\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Kostya aprende del dolor ajeno, y piensa en Dios, mientras Anna endiosa a un hombre, con sed de absoluto, y al sentirse desplazada solo piensa que \u0093estamos todos destinados al sufrimiento, y buscamos s\u00f3lo el medio de disimularlo\u0094. Curiosamente ninguna versi\u00f3n, ni aun esta \u00faltima que se acerca un poco m\u00e1s al libro, registra que la pobre infeliz se arrepiente en el \u00faltimo instante, y se echa atr\u00e1s, pero ya es tarde (algo parecido a lo que le ocurre con su enamoramiento). Dicho sea de paso, tampoco nadie advirti\u00f3 que en esa circunstancia Tolstoi hace pasar la vida entera de su criatura en un segundo, como se dice vulgarmente, y como dicen que suele ocurrir ante el peligro de muerte. Cinematogr\u00e1ficamente, eso ser\u00eda traducible por una suerte de \u0093clip\u0094 que agilice y dramatice al mismo tiempo la acci\u00f3n, y que adem\u00e1s es un recurso moderno. Por desgracia, Rose se apoya en otro p\u00e1rrafo, y saca una evocaci\u00f3n de infancia (la protagonista arroj\u00e1ndose al agua limpia y fresca) que est\u00e1 en el libro, pero que detiene la pel\u00edcula. O peor a\u00fan, la estira.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">No es el \u00fanico error. Tambi\u00e9n sintetiza la evoluci\u00f3n de Nicolai, de m\u00edstico a borracho, y de borracho a miembro de una cooperativa de trabajo, present\u00e1ndolo apenas como un comunista provocador. Ignora, como todos, la complejidad de Wronsky, realmente generoso y atento, aunque inmaduro y c\u00f3modo, como buen hijo soltero. Y reduce el papel del hijo de Anna, casi a la m\u00ednima expresi\u00f3n. En cambio, mejora un poco el retrato habitual del muy feligr\u00e9s pero poco cristiano conde Alexis Karenin, y casi alcanza la excelencia en el viaje de la angustiada mujer hacia la estaci\u00f3n ferroviaria, algo que el libro desarrolla mediante un doloroso mon\u00f3logo, y que el filme expresa en un preciso y muy expl\u00edcito ralentado sin palabras. Y, sobre todo, aunque no termine de empalmarse con los otros, recupera la importancia de Kostya. Eso solamente ya justifica la existencia de esta pel\u00edcula.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Alguna cr\u00edtica s\u00f3lo vio, sin embargo, la belleza de las locaciones y de la protagonista, Sophie Marceau.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchas versiones se han hecho de Anna Karenina. 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