{"id":3437,"date":"1998-07-20T12:08:34","date_gmt":"1998-07-20T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/cuentos-de-inmigrantes\/"},"modified":"1998-07-20T12:08:34","modified_gmt":"1998-07-20T12:08:34","slug":"cuentos-de-inmigrantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3437","title":{"rendered":"Cuentos de inmigrantes"},"content":{"rendered":"<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Aunque editado en Uruguay y compuesto por cuentos que transcurren en ese pa\u00eds, este libro puede interesar aqu\u00ed, ya que su tema refleja un ambiente cultural caracter\u00edstico tambi\u00e9n de Argentina: el ambiente de los inmigrantes. Por lo dem\u00e1s, no s\u00f3lo el tema emparenta a las dos orillas, sino un estilo literario. No sin raz\u00f3n muchos autores han hablado de una \u0093literatura rioplatense\u0094, que a veces acerca a Buenos Aires m\u00e1s a Uruguay que a otros \u00e1mbitos literarios argentinos.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Cuentos de inmigrantes<\/span><\/i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"> es el resultado de un concurso convocado en junio de 1996 por dos editoriales, junto con el Ministerio de Educaci\u00f3n y Cultura y la Intendencia Municipal de Montevideo. Se presentaron ciento cincuenta cuentos. En el libro se publicaron diez: el que mereci\u00f3 el primer premio, y nueve menciones. El primer premio est\u00e1 muy bien otorgado. Correspondi\u00f3 al argentino Carlos B\u00e8gue, escritor de trayectoria, que mereci\u00f3 aqu\u00ed el Primer Premio Municipal de Literatura, en 1984, por su libro de cuentos <i>Oscuro tesoro de la muerte<\/i>, y obtuvo tambi\u00e9n la Menci\u00f3n Casa de las Am\u00e9ricas, de Cuba, en 1967; ha merecido adem\u00e1s otros premios y menciones. Otro excelente libro de cuentos de Carlos B\u00e8gue es <i>El paseo del centauro<\/i> (Grupo Editor Latinoamericano, 1993). Ha publicado tambi\u00e9n, en 1986, <i>Los Cardales<\/i>, libro de poes\u00eda. Es, adem\u00e1s, colaborador de Criterio.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">\u0093Cineg\u00e9tica\u0094 se llama el cuento premiado de Carlos B\u00e8gue. No cometeremos el error de revelarlo; baste decir que narra la actividad miserable de un hombre de Pontevedra, de unos setenta a\u00f1os, que, llegado a estas costas, para paliar su hambre caza disimuladamente palomas en una plaza. Conserva esa habilidad por haber sido en su juventud montero de un duque de Espa\u00f1a. El hombre es los restos humillantes de otra m\u00e1s antigua humillaci\u00f3n, tan admirablemente descrita por Miguel Delibes en <i>Los santos inocentes<\/i>. Un d\u00eda, en medio de su actividad, se encuentra con una paisana, una viuda tambi\u00e9n entrada en a\u00f1os. Poco a poco, a ambos los ir\u00e1 vinculando la afinidad, la mentira, la nostalgia, el inter\u00e9s y el malentendido. El jurado otorg\u00f3 a B\u00e8gue el premio, entre otras cosas, por su \u0093refinado sentido del humor\u0094. Es cierto lo de refinado, pero es algo m\u00e1s que sentido del humor; es iron\u00eda dram\u00e1tica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Los otros nueve cuentos son de valor literario desparejo, pero aportan el inter\u00e9s que presenta toda s\u00edntesis: italianos, noruegos, espa\u00f1oles, rusos, jud\u00edos y africanos; hombres y mujeres que llegan a estas tierras con su pasado y su misterio, con sus esperanzas y frustraciones. Aportan lo que traen y son modificados por lo que encuentran, como el ucraniano Te\u00f3filo, \u0093a quien los suyos llamaban Tolco\u0094, \u0093viejo ya cansado y siempre rabioso anticlerical\u0094, que en su juventud se hab\u00eda encargado de pintar escenograf\u00edas y telones para espect\u00e1culos art\u00edsticos, y termina en Uruguay remodelando iglesias y pintando San Jorges, v\u00edrgenes, cristos, santos y \u00e1ngeles.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Uno de los mejores cuentos es el \u00faltimo, \u0093La casa de Rasmussen\u0094, que comienza narrando una aventura que nace de la nostalgia: reflotar y restaurar un barco semihundido que durante d\u00e9cadas ha sido como la casa de un viejo y querible marino noruego que vive ahora en el Uruguay, pero que se va revelando de poco a poco como un hombre acosado por el horror de su propio pasado y por el peso que antiguas acciones le imponen a su conciencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">La idea de \u0093Las copas\u0094 es buena. Narra la evoluci\u00f3n de un joven italiano (Genaro) que gana y pierde un oficio y una propiedad. Parte de ese proceso est\u00e1 determinado por un s\u00f3rdido despertar sexual que lo marcar\u00e1 no s\u00f3lo a \u00e9l sino a todo el \u00e1mbito del relato. Pero la idea no ha sido del todo bien desarrollada; sobre todo, las voces italianas no est\u00e1n bien incorporadas a la voz del relato, cosa que obstaculiza la credibilidad de los personajes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Dos cuentos inquietantes: \u0093La casa de piedras\u0094 y \u0093La lata de yerba\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Al comienzo del libro se anota que el jurado decidi\u00f3 \u0093no incluir para su evaluaci\u00f3n final a una amplia mayor\u00eda (de los ciento cincuenta cuentos) que no se ajustaban a la categor\u00eda \u0091cuento\u0092, sino a la de \u0091cr\u00f3nica o testimonio de vida\u0092\u0094. Esta decisi\u00f3n no ha sido del todo cumplida con la inclusi\u00f3n de algunas de las menciones que componen el libro.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque editado en Uruguay y compuesto por cuentos que transcurren en ese pa\u00eds, este libro puede interesar aqu\u00ed, ya que su tema refleja un ambiente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3437","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Tr","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3437"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3437\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}