{"id":3438,"date":"1998-07-20T12:08:34","date_gmt":"1998-07-20T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/la-identidad\/"},"modified":"1998-07-20T12:08:34","modified_gmt":"1998-07-20T12:08:34","slug":"la-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3438","title":{"rendered":"La identidad"},"content":{"rendered":"<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Chantal y Jean-Marc se aman. Son felices porque en la convivencia en su piso parisino encontraron la libertad que tanto anhelaba una y la estabilidad que tanto buscaba el otro. Y fundamentalmente son felices porque hallaron un amor pleno, que los completa y los hace s\u00f3lo uno. Pero, a partir de un simple \u0096o no tanto\u0096 comentario al pasar de Chantal, sobreviene una crisis que precipitar\u00e1 una ruptura insalvable. O, al menos, eso es lo que parece ocurrir en este m\u00faltiple juego de apariencias que plantea <i>La identidad<\/i>, \u00faltima novela de Milan Kundera.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">El autor checo retoma un tema que ya hab\u00eda explorado con \u00e9xito en <i>La insoportable levedad del ser<\/i>, su obra m\u00e1s famosa: los vericuetos de la pasi\u00f3n. Al igual que \u00e9sta, <i>La identidad<\/i> es una historia de amor. No relata ninguna epopeya rom\u00e1ntica, sino que refleja la complejidad de las relaciones amorosas entre dos personajes comunes y reconocibles. Una complejidad (seguramente experimentada por todos los que alguna vez han estado enamorados) que nace en los propios conflictos inherentes a la psicolog\u00eda humana y en el intento de hacer feliz a aquel a quien uno ama.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">El problema comienza cuando Chantal descubre que los hombres ya no la miran como antes. Y, en un intento por elevar la autoestima de su mujer, Jean-Marc decide convertirse en un admirador an\u00f3nimo y escribirle cartas de amor. Pero estas cartas, pensadas por Jean-Marc s\u00f3lo como un est\u00edmulo del juego er\u00f3tico, terminan transform\u00e1ndose en motivo de duda y de desconfianza rec\u00edproca. Y todo empieza a mezclarse, as\u00ed en la pareja como en la propia acci\u00f3n de la novela, al punto de quedar librado al lector determinar d\u00f3nde est\u00e1 el l\u00edmite entre la realidad, el sue\u00f1o y la imaginaci\u00f3n de los protagonistas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Kundera propone jugar con la dualidad ya desde el t\u00edtulo, que apunta uno de los dos temas medulares de la novela: \u00bfCu\u00e1l identidad? \u00bfLa que uno percibe realmente como propia, o la que se manifiesta en el complejo v\u00ednculo de la pareja?\u00bfConoce uno realmente al ser que tanto ama? \u00bfEn qu\u00e9 medida sus acciones no son solamente una puesta en escena para reforzar a\u00fan m\u00e1s ese amor? \u00bfC\u00f3mo se puede complacer al otro y seguir siendo uno mismo? \u00bfLas personas son siempre id\u00e9nticas a s\u00ed mismas, o el tiempo y la vida las van moldeando? Kundera siembra preguntas que a cada uno le toca resolver, si es que encuentra las respuestas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">El otro punto clave es el de la realidad que gradualmente va convirti\u00e9ndose en enso\u00f1aci\u00f3n. Eso es lo que ocurre con la historia de los protagonistas, pero es tambi\u00e9n lo que ocurre dentro de ella. O, dicho de otra manera, Kundera intenta indagar c\u00f3mo una acci\u00f3n o un indicio es interpretado en un sentido absolutamente contrario al que ten\u00eda originalmente y de esta manera c\u00f3mo la realidad se convierte, en la imaginaci\u00f3n de los amantes, en una ficci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Son varios los contrastes que se pueden rastrear en el libro. Adem\u00e1s de la doble acepci\u00f3n del concepto de identidad y de la antinomia sue\u00f1o-realidad, est\u00e1 reflejado el problema de la doble personalidad (las \u0093dos caras\u0094 que tiene Chantal: una en su trabajo como creativa publicitaria y otra en la intimidad con su marido) y, desde el aspecto formal, existen dos puntos de vista para un mismo narrador omnisciente que permiten armar el rompecabezas del pensamiento de cada uno de los personajes. Contrastes todos que, en \u00faltima instancia, remiten otra vez a la oposici\u00f3n (y complemento) entre los dos integrantes de una pareja.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3Libtextos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">La identidad<\/span><\/i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"> cumple con el objetivo que el propio autor declar\u00f3 haberse trazado en cuanto a \u0093escribir libros divertidos, f\u00e1ciles de leer y dif\u00edciles de comprender\u0094 (<i>La Naci\u00f3n<\/i>, 29-4-90). Y, en este sentido, es un \u0093Kundera t\u00edpico\u0094 que ser\u00e1 recibido con agrado por sus seguidores y rechazado de plano por sus detractores. Al igual que en sus obras anteriores, emplea un lenguaje conciso, descripciones justas, di\u00e1logos cre\u00edbles y reflexiones insertas en el relato (como la teor\u00eda de Jean-Marc sobre la decadencia de la amistad) que seguramente ser\u00e1n consideradas como simples artilugios para hacer sentir culto a un lector inculto (por sus cr\u00edticos ac\u00e9rrimos, que ha sabido granjearse varios) o como ideas puestas en discusi\u00f3n para incitar a la reflexi\u00f3n (sostendr\u00e1n sus adeptos, que tambi\u00e9n los tiene y muchos). El resultado innegable es una novela \u00e1gil y una interesante mirada sobre la vida y el amor que, por momentos, consigue instalar en sus p\u00e1ginas un espejo que parece devolvernos nuestros propios rostros.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chantal y Jean-Marc se aman. Son felices porque en la convivencia en su piso parisino encontraron la libertad que tanto anhelaba una y la estabilidad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3438","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Ts","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3438"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3438\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}