{"id":3474,"date":"1998-06-22T12:08:34","date_gmt":"1998-06-22T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/divorciados-vueltos-a-casar-2\/"},"modified":"1998-06-22T12:08:34","modified_gmt":"1998-06-22T12:08:34","slug":"divorciados-vueltos-a-casar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3474","title":{"rendered":"Divorciados vueltos a casar"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Vivimos en Neuqu\u00e9n (Capital), tenemos cuarenta a\u00f1os de casados y siempre hemos participado en movimientos familiares de Iglesia; actualmente integramos el Secretariado Diocesano para la Familia.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Neuqu\u00e9n es una de las ciudades de mayor crecimiento en el pa\u00eds. En 1970 ten\u00eda 30.000 habitantes y hoy cuenta con m\u00e1s de 200.000. Su poblaci\u00f3n est\u00e1 integrada predominantemente por parejas j\u00f3venes, que han buscado en esta zona de desarrollo econ\u00f3mico una vida nueva y un mayor bienestar. Estas familias desarraigadas, sin \u00e1mbitos familiares de contenci\u00f3n, han hecho de Neu-qu\u00e9n una ciudad donde abundan los divorcios, las separaciones y las uniones de hecho.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ante esta realidad, en la parroquia en la que trabajamos, decidimos llevar adelante las Jornadas de reflexi\u00f3n cristiana y convivencia para las parejas de divorciados vueltos a casar en segunda uni\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tomamos como base cuadernillos de jornadas similares del Movimiento Familiar Cristiano y, siguiendo la metodolog\u00eda de los Encuentros Conyugales del padre Calvo, despu\u00e9s de un prolongado per\u00edodo de preparaci\u00f3n y an\u00e1lisis desde el punto de vista sociol\u00f3gico, teol\u00f3gico y moral, nos propusimos realizarlas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Form\u00f3 parte del equipo ani-mador, un matrimonio de divorciados vueltos a casar, que hab\u00edan realizado un largo camino personal de reencuentro con Dios desde esa situaci\u00f3n y hab\u00edan logrado su aceptaci\u00f3n e inserci\u00f3n en la Iglesia, de la que eran en ese momento responsables de la catequesis diocesana.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Al presentarse los matrimonios y responder a la pregunta: \u00bfQu\u00e9 esperan de esta Jornada?, advertimos que no hab\u00eda en su coraz\u00f3n resentimiento o rebeld\u00eda hacia la Iglesia por el rechazo o la imposibilidad de recibir los sacramentos, sino un gran dolor por la discriminaci\u00f3n (de los otros y de ellos mismos).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Durante la Jornada estuvo presente el Obispo diocesano, quien al dirigirse a ellos dijo, entre otras cosas, que la Iglesia no s\u00f3lo no los rechazaba sino que los aceptaba como hijos sufrientes y queridos de Dios; precisamente por ese sufrimiento y por la pobreza que padec\u00edan, e invit\u00f3 a las parejas, a que pusieran en com\u00fan qu\u00e9 es lo que sent\u00edan o qu\u00e9 era lo que ten\u00edan que decir. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Una de las se\u00f1oras dijo: \u0093Yo me cas\u00e9 y tuve dos hijas, una de ellas discapacitada. Mi esposo no pudo soportar el dolor de esta hija y nos abandon\u00f3 a las tres. En la vida y sin esperarlo, encontr\u00e9 a Juan (el nombre no importa), quien no s\u00f3lo me acept\u00f3 a m\u00ed, sino tambi\u00e9n a mis dos hijas, a quienes ama y cuida. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A mi hija discapacitada, cuando la ven por la calle, se acercan, le dicen &#8216;pobrecita&#8217;, le hacen una caricia, pero siguen de largo. La discriminan. Yo siempre particip\u00e9 en la vida de la iglesia, pero despu\u00e9s de mi divorcio, cuando me separ\u00e9 y me volv\u00ed a casar, me quedaba en el fondo del templo, porque me sent\u00eda discriminada. Porque, igual que a mi hija, sent\u00eda que mi Padre, a la hora de comer, me echaba afuera, me dejaba debajo de la mesa\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esto, dicho con profundo dolor y sin resentimiento, hizo que nadie, ni siquiera el propio Obispo, pudiera evitar que se le cayeran unas l\u00e1grimas. Fue el relato de un coraz\u00f3n sufriente, que nos hizo comprender el dolor profundo del divorciado vuelto a casar. Porque nadie se casa para separarse, cada uno desea realizar el mejor proyecto de su vida. Y, con culpa o sin ella, el proyecto no llega a buen fin.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tras estas Jornadas, continuamos reuni\u00e9ndonos con los matrimonios participantes. Luego de algunos meses, comprendimos que cada uno deb\u00eda integrarse en su propia comunidad parroquial y que no deb\u00eda formarse ning\u00fan grupo de divorciados vueltos a casar, porque hacerlo ser\u00eda llevar a cabo una nueva discriminaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Entendimos as\u00ed lo que es la misericordia hacia los divorciados vueltos a casar. Y desde el coraz\u00f3n pudimos no discriminar. Nos dimos cuenta de que, hasta entonces, a pesar de que lo dec\u00edamos, no nos sent\u00edamos iguales al trabajar juntos en la Iglesia con ellos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Esta experiencia se renov\u00f3 en otras Jornadas. Ha sido un regalo de Dios compartir el dolor del fracaso, del rechazo, de la discriminaci\u00f3n y la alegr\u00eda profunda que experimentan cuando descubren que la Iglesia es Madre, que los acepta, que no los discrimina y que ellos pueden recorrer el camino de la vida cristiana.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos en Neuqu\u00e9n (Capital), tenemos cuarenta a\u00f1os de casados y siempre hemos participado en movimientos familiares de Iglesia; actualmente integramos el Secretariado Diocesano para la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3474","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-U2","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3474\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}