{"id":3495,"date":"1998-05-26T12:08:34","date_gmt":"1998-05-26T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/el-espiritu-de-ciencia\/"},"modified":"1998-05-26T12:08:34","modified_gmt":"1998-05-26T12:08:34","slug":"el-espiritu-de-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3495","title":{"rendered":"El Esp\u00edritu de ciencia"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt\"><b><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El septiforme don<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Subttulos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 14.15pt; TEXT-INDENT: -14.15pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El comienzo de la sabidur\u00eda es: adquiere la sabidur\u00eda, a costa de todos tus bienes adquiere la inteligencia, haz acopio de ella y ella te ensalzar\u00e1. <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>(Prov 4)<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt; TEXT-ALIGN: right\" align=right><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Los dones del Esp\u00edritu son regalos de Dios. Uno de ellos es el don de ciencia. Estamos habituados a una interpretaci\u00f3n que le otorga a la Ciencia una may\u00fascula teol\u00f3gica pero tal vez sea oportuno meditar y contemplar la maravillosa riqueza de la humild\u00edsima ciencia humana, tal como se presenta en este fin de milenio. Tambi\u00e9n ella podr\u00eda ser santa. Como la hermana pobreza de san Francisco, la hermana ciencia no siempre es muy apreciada ni considerada en algunos c\u00edrculos creyentes. En general cuando se habla de la ciencia actual, desde el p\u00falpito o desde el llano, se le adjunta una terrible advertencia: \u0093las maravillas de la ciencia, s\u00ed, pero\u0085\u0094. En cambio no se escucha tanto: \u0093las maravillas del arte, s\u00ed, pero\u0085\u0094. Sin embargo, tanto las artes como las ciencias han modificado, modifican y modificar\u00e1n el mundo y la sociedad, no son neutras expresiones de la inteligencia humana, por la simple raz\u00f3n de que nada humano, realmente, puede desprenderse de su significado trascendente y de sus consecuencias morales. Pero una cosa es reconocer este hecho y otra, muy diferente, es la censura previa, generalmente impl\u00edcita, a la ciencia. Es, en efecto, muy improbable que un predicador haga un elogio de la ciencia, sin dedicar una atenci\u00f3n particular a sus eventuales consecuencias malignas. La libertad siempre es riesgosa, pero es un don de Dios; tambi\u00e9n la ciencia es libertad y riesgo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Todo ser\u00eda m\u00e1s calmo y ordenado si nuestra libertad espiritual fuese la de un mono inteligente y si la ciencia fuera infusa. Pero como dice el libro de los Proverbios, la inteligencia se adquiere con el mayor esfuerzo. Es m\u00e1s, se trata de una dura competencia. \u0093\u00bfNo saben que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el premio? Corran, entonces, de manera que lo ganen\u0094 (1 Cor 10, 24). Nadie adquiere ciencia sin un esfuerzo may\u00fasculo. No existe un sabio <i>light <\/i>ni basta una prueba de <i>multiple choice <\/i>para tener <i>brevet <\/i>de inteligente. La ciencia enaltece al hombre que la practica pues es un reflejo de la ciencia divina. En esto estriba su dignidad absoluta: la ciencia, la m\u00e1s modesta, tambi\u00e9n puede ser un don del Esp\u00edritu. Los animales no hacen ciencia ni son inteligentes ni libres, viven en sus nichos ecol\u00f3gicos, f\u00edsicos y comportamentales. Los humanos, en cambio, tenemos la capacidad ilimitada de trascender nuestra condici\u00f3n natural pues hemos sido hechos a la imagen de Dios. \u0093Si esta es la primera obra que realizan, nada de lo que se propongan hacer les resultar\u00e1 imposible, mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua\u0094 (Gen 11,6). Claro est\u00e1 que si atentamos contra nuestra solidaridad fraterna convertiremos a nuestra sociedad humana en una nueva Babel y nos desviaremos del recto camino. Muchas veces nos hemos perdido por nefastas decisiones individuales y colectivas. Los ejemplos abundan a cada esquina de la historia. Pero tambi\u00e9n sabemos c\u00f3mo rectificar el rumbo a tiempo. Los ejemplos positivos abundan, aunque no tengan tanta prensa como las cat\u00e1strofes. Hace m\u00e1s ruido un Titanic que se hunde que el descubrimiento del c\u00f3digo gen\u00e9tico. Y sin embargo el segundo ha cambiado para siempre el destino del hombre, al rectificar las ilusiones y maldiciones de un lamarckismo impl\u00edcito en nuestra sociedad, donde se heredar\u00edan fatalmente los caracteres adquiridos, buenos y malos. Ahora conocemos mejor c\u00f3mo se transmiten los genes \u0096y las responsabilidades\u0096 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Ya no nos preguntaremos \u0093\u00bfqui\u00e9n ha pecado, \u00e9l o sus padres?\u0094 (Mt 9,2).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Y comenzamos lentamente a valorar m\u00e1s la educaci\u00f3n que nos ayuda a mejorar y salir de la miseria, del cuerpo y del alma. El magisterio es tambi\u00e9n un don divino. Y no s\u00f3lo el magisterio de la Iglesia sino el del m\u00e1s modesto docente en el lugar m\u00e1s perdido del planeta tanto como en la c\u00e1tedra m\u00e1s encumbrada. Habr\u00e1 grados y estilos de ciencia y de sabidur\u00eda, nadie lo niega, pero siempre una \u00fanica fuente. \u0093El Esp\u00edritu da a uno la sabidur\u00eda para hablar, a otro la ciencia para ense\u00f1ar, seg\u00fan el mismo Esp\u00edritu\u0094 (1Cor 1,8). Es m\u00e1s, estamos en los umbrales de dar un salto gigantesco en la inteligencia humana hacia una transformaci\u00f3n nunca vista que ya se vislumbra, prof\u00e9ticamente. \u0093Yo derramar\u00e9 mi esp\u00edritu sobre todos los hombres: sus hijos e hijas profetizar\u00e1n, sus ancianos tendr\u00e1n sue\u00f1os prof\u00e9ticos y sus j\u00f3venes ver\u00e1n visiones\u0094 (Jl 3,1). Hoy las profec\u00edas han tomado una amplitud insospechada a la luz de la ciencia y de la tecnolog\u00eda, que han cambiado la vida humana. Ya no son unos pocos sabios e investigadores iluminados quienes forman \u0093la sociedad de las luces\u0094 como en el siglo XVIII sino una enorme comunidad intelectual en acelerada globalizaci\u00f3n que no tiene fronteras en el planeta y que ha lanzado al espacio nuevas semillas de inteligencia con sus naves y robots. Y en esta comunidad verdaderamente prof\u00e9tica hay varones y mujeres, j\u00f3venes y ancianos de todas las naciones. \u00a1Joel nos adelanta que alg\u00fan d\u00eda todos los hombres seremos profetas! Pero en el a\u00f1o dos mil ya somos millones.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093Les aseguro que el que cree en m\u00ed har\u00e1 tambi\u00e9n las obras que yo hago y a\u00fan mayores\u0094 (Jn 14,12). Estas obras \u0093a\u00fan mayores\u0094 se interpretan generalmente como los milagros de Jes\u00fas de hace dos mil a\u00f1os que algunos santos han tenido la gracia excepcional de continuar renovando. Pero siguiendo en el cauce generoso y sin l\u00edmites de los dones del Esp\u00edritu no parece arriesgado postular que los \u0093milagros\u0094 de la ciencia actual sean una prolongaci\u00f3n genuina, ya no excepcional sino habitual, de una obra humana que cada d\u00eda se supera a s\u00ed misma hasta alcanzar niveles inimaginables. En estos tiempos lit\u00fargicos hemos escuchado la par\u00e1bola conmovedora del ciego. \u00bfAcaso, si lo pensamos objetivamente, devolver la vista al ciego de nacimiento, no es lo que se hace a diario en oftalmolog\u00eda al eliminar una catarata cong\u00e9nita? \u00bfO somos tan necios para preguntar: \u0093\u00bfQu\u00e9 te ha hecho? \u00bfC\u00f3mo te abri\u00f3 los ojos?\u0094 (Jn 9,30) y no osamos rendirnos a la evidencia del progreso de la ciencia humana?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Veremos obras \u0093a\u00fan mayores\u0094, nos anunci\u00f3 Jes\u00fas, y las de la medicina moderna no son de las menores; es m\u00e1s, las ciencias m\u00e9dicas est\u00e1n fundadas en un profund\u00edsimo acto de solidaridad y de compasi\u00f3n que da sentido pleno al prodigio tecnol\u00f3gico que nos cura y sana. \u00bfY esto no es un triunfo del Esp\u00edritu en la ciencia de los hombres que se abre a la humanidad como una fuente inagotable de inteligencia? Los nuevos prodigios cient\u00edficos crecen sin cesar en torno de nosotros en este fin de milenio y no podemos ponerles l\u00edmite. La Alianza con nuestro Creador nos asegura que esa fuente no se agotar\u00e1 jam\u00e1s. \u0093La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante\u0094 (Jn 15,8). Frutos de verdad. Y lo que es esencial: la verdad nos har\u00e1 libres. Hacia esa libertad camina, dificultosamente pero sin detenerse, toda la humanidad. \u0093Sabemos que la creaci\u00f3n entera, hasta el presente, gime y sufre dolores de parto. Y no s\u00f3lo ella: tambi\u00e9n nosotros, que poseemos las primicias del esp\u00edritu, gemimos interiormente anhelando que se realice la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo\u0094 (Rom 8, 22-23).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El templo del saber<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 14.15pt 0pt 1cm; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfNo saben que ustedes son templo de Dios y que el esp\u00edritu de Dios habita en ustedes? <\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 14.15pt 0pt 1cm; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">(1Cor 3,16)<b><o:p><\/o:p><\/b><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Nuestro cuerpo es tambi\u00e9n templo de la ciencia. \u0093Yo voy a hacer que un esp\u00edritu habite en ustedes y vivir\u00e1n. Pondr\u00e9 nervios en ustedes, har\u00e9 crecer carne sobre ustedes, los recubrir\u00e9 de piel, les infundir\u00e9 el esp\u00edritu y vivir\u00e1n\u0094 (Ez 37,6). Esta impresionante profec\u00eda no se refiere \u00fanicamente a la resurrecci\u00f3n de la carne en t\u00e9rminos escatol\u00f3gicos sino a la vida cotidiana de un organismo complej\u00edsimo que se despliega en una red prodigiosa de comunicaciones que superan nuestro entendimiento. \u0093All\u00ed donde est\u00e9 tu tesoro, estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n\u0094 (Mt 6,21). Y todo lo que apreciamos, todo lo que valoramos, nuestra memoria, nuestros amores y nuestros descubrimientos constituyen el tesoro de nuestro cerebro. Somos esa \u0093ca\u00f1a pensante\u0094 que pensaba Pascal, tan extremadamente fr\u00e1gil que basta una burbuja en la sangre para que se destruya. Y sin embargo sabemos que el Se\u00f1or no quebrar\u00e1 la ca\u00f1a doblada aunque muchas veces nuestro cerebro se convierta en una caverna donde el temor y el odio, la venganza y la avaricia, la lujuria y la codicia se acumulan como un detritus mental dif\u00edcil de eliminar. Pero tambi\u00e9n all\u00ed llegar\u00e1 la luz de la ciencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En efecto, asistimos hoy deslumbrados a esta revalorizaci\u00f3n del organismo en lo que tiene de m\u00e1s humano, en la exploraci\u00f3n minuciosa de esa corteza cerebral \u00a1qu\u00e9 tiene m\u00e1s componentes que estrellas posee nuestra galaxia! La ciencia se genera en el cerebro individual, no reside en los libros ni en las c\u00e1tedras, tampoco en los bits que corren a la velocidad de la luz en internet sino en las neuronas materiales, en sus mol\u00e9culas transmisoras y estructurales, en las ubicuas redes neurales. La pregunta es \u0093c\u00f3mo se corporiza la mente\u0094, c\u00f3mo se producen en nuestro cerebro las ideas y las im\u00e1genes, las deducciones y las inferencias que son esenciales no s\u00f3lo para sobrevivir sino para pensar, para probar un teorema, para crear una sinfon\u00eda, para dialogar con un amigo: \u00a1Qu\u00e9 desaf\u00edo maravilloso para el esp\u00edritu es este mundo del intelecto en su intimidad material! \u0093Yo dije: ustedes son dioses\u0094 (Jn 10,34)\u0085 pero morir\u00e1n como cualquier hombre\u0094 (Salmo 82,6). Es esta la paradoja constante que nos confunde y nos estimula, que nos hunde y nos eleva: un alma inmortal en un cuerpo mortal destinado a resucitar para siempre. Pero no temamos, se nos ha dicho claramente \u0093todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios\u0094 (1 Cor 1, 23).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El gozo del Esp\u00edritu<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 14.15pt 0pt 1cm; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El Esp\u00edritu Santo, que el Padre enviar\u00e1 en mi nombre les ense\u00f1ar\u00e1 todo y les recordar\u00e1 lo que les he dicho.<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 14.15pt 0pt 1cm; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">(Jn 14,26)<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 14.15pt 0pt 1cm; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Celebramos al Par\u00e1clito, que aboga por nosotros ante el Padre y que ilumina la Iglesia de Cristo en el misterio magno de la Trinidad Sant\u00edsima. \u00c9l nos ense\u00f1ar\u00e1 todo, pero nosotros seguimos comprendiendo muy poco, tan poco como los ap\u00f3stoles antes de la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Estamos en buena compa\u00f1\u00eda, podr\u00edamos decir para justificarnos. Si ellos, que compartieron la \u00faltima cena del Maestro no entend\u00edan, \u00bfqu\u00e9 podremos nosotros aprender a dos mil a\u00f1os de su Pasi\u00f3n y Muerte? La Fe nos asegura la presencia entre nosotros del Esp\u00edritu Consolador que nos ense\u00f1ar\u00e1 todo lo que precisamos saber. \u0093El fruto del esp\u00edritu es: amor, alegr\u00eda y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia\u0094 (2 Cor 5,22). Y esta sobreabundancia permanente nos garantiza la b\u00fasqueda serena de la verdad. El sabio hace acopio de inteligencia pues se le brinda a raudales. Nunca quedar\u00e1 defraudado pues la naturaleza es inagotable y el conocimiento crece de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Una generaci\u00f3n pasa su testimonio a la siguiente, la ciencia se perfecciona sin cesar, como que est\u00e1 alimentada por el Esp\u00edritu. Los mayores sabios se sienten peque\u00f1os ante sus propios descubrimientos, tan enorme es la conquista, tan exquisita es la recompensa de conocer la verdad. Pocas cosas son comparables en esta tierra al gozo que procura la ciencia, es como el roc\u00edo matutino que hace brillar la m\u00ednima hierba, que cubre todo con un manto real y da relieve hasta a las cosas m\u00e1s insignificantes para el ojo fatigado o distra\u00eddo. El Esp\u00edritu tambi\u00e9n puede inspirar nuestras ciencias. Ante \u00e9l nos inclinamos y agradecemos al Creador por habernos dado vida y vida inteligente. Misteriosa y sublime inteligencia.<b><o:p><\/o:p><\/b><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El septiforme don &nbsp; El comienzo de la sabidur\u00eda es: adquiere la sabidur\u00eda, a costa de todos tus bienes adquiere la inteligencia, haz acopio de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3495","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Un","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3495"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3495\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}