{"id":3534,"date":"1998-04-30T12:08:34","date_gmt":"1998-04-30T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/una-mirada-antropologica-francisco-maglio\/"},"modified":"1998-04-30T12:08:34","modified_gmt":"1998-04-30T12:08:34","slug":"una-mirada-antropologica-francisco-maglio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3534","title":{"rendered":"Una mirada antropol\u00f3gica: Francisco Maglio"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">\u0093\u00bfDoctor, <\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">por qu\u00e9 me tengo que morir?\u0094 Claro, habr\u00eda que repreguntar: \u00bfpor qu\u00e9 tuviste que nacer? Pero es demasiado fuerte. O repetir con Borges: \u0093Morir es una costumbre que suele tener la gente\u0094.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ambos son designios filos\u00f3ficamente inexplicables. \u0093El llegar a ser, lo mismo que el dejar de ser de nuestra existencia son las dos partes del mismo secreto\u0094, se\u00f1ala el neurofisi\u00f3logo J. Eccles (premio Nobel) en <i>The Human Mystery<\/i>. Tanto no tiene explicaci\u00f3n la muerte como no la tiene la vida. Pero lo que s\u00ed puede encontrarse es el sentido de ambas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La primera sensaci\u00f3n ante la proximidad de la muerte es de angustia. Quien la niega, yo dir\u00eda en t\u00e9rminos psicoanal\u00edticos que es tal su angustia que no advierte su propia muerte. En <i>Las siete \u00faltimas palabras de Cristo<\/i>, el oratorio del barroco alem\u00e1n Schultz, resulta sobrecogedor o\u00edr aquel grito de quien pende de la cruz:<i> \u00a1Padre m\u00edo!, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado<\/i>? Es el terrible <i>Eli, Eli, lama sa-bachtani<\/i>, del texto b\u00edblico. As\u00ed, pues, a partir de que el mismo Salvador se angustia, \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros, pobres mortales, para no angustiarnos?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En la huella de los grandes fil\u00f3sofos griegos reconocemos dos tipos de angustia: la tan\u00e1tica, o sea la muerte por <i>ensimidad<\/i>, donde todo acaba con ella, y la may\u00e9utica, que puede hacer parir cosas. Es \u00e9sta la que movida por la angustia alumbra trascendencia como sentido de la muerte, no como explicaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El <i>homo sapiens<\/i> se considera tal no tanto por sus caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas, biol\u00f3gicas o intelectuales, antes bien por hacer algo que nadie hab\u00eda hecho hasta el momento de su aparici\u00f3n en la escala evolutiva, ni tampoco nadie lo har\u00eda de ah\u00ed en m\u00e1s, fuera de la especie humana: enterrar a sus muertos. Ah\u00ed comienza la humanidad. Esto es, adquiere conciencia objetiva de su propia finitud. Los elefantes van a morir a determinados lugares, pero es instintivo, no hay reflexi\u00f3n en ello. Por eso LeviStrauss dice que los primeros signos de la humanidad sobre la tierra son las tumbas. Es decir, como si aquel <i>homo sapiens<\/i> hubiera estado leyendo a Heidegger cuando apunta: <i>\u0093La realidad ontol\u00f3gica de la vida es la muerte\u0094. <o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-tab-count: 1\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-tab-count: 1\"><\/span><\/span><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>De tumbas y semillas <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cabe aqu\u00ed una breve digresi\u00f3n. M\u00faltiples hallazgos arqueol\u00f3gicos en territorio americano han comprobado la costumbre de enterrar a los muertos en grandes vasijas de barro, colocando dentro el cuerpo bien ligado y envuelto con cuerdas de algod\u00f3n. Este rito, com\u00fan a muchas culturas precolombinas se debe, seg\u00fan deducen algunos estudiosos, a que las vasijas est\u00e1n simbolizando el \u00fatero, que har\u00e1 nacer el alma a otra vida. De ah\u00ed que el hombre primitivo, inclusive fuera de Am\u00e9rica y remont\u00e1ndonos hasta casi sus mismos or\u00edgenes, entierre a sus muertos en posici\u00f3n fetal. Es \u00e9se un mensaje del que todav\u00eda no acusamos recibo. Este <i>homo sapiens, <\/i>que debi\u00f3 abrir vientres de animales hembras frente a la angustia de un parto demorado, una vez abierto el vientre de las mujeres pudo observar que a la vida ven\u00edamos en la misma posici\u00f3n. Se dijo entonces: \u0093si as\u00ed llegamos a la vida, al muerto coloqu\u00e9moslo en id\u00e9ntica postura para irse\u0094. \u00bfA d\u00f3nde? Adonde todav\u00eda hoy no lo sabemos en el nivel racional (s\u00ed desde la fe&#8230; quienes la tenemos). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Algo est\u00e1 claro: con la muerte no se termina la vida. Por eso la gran revoluci\u00f3n despu\u00e9s del neol\u00edtico, en el plano subjetivo, es que ese sujeto cazador o recolector, que pas\u00f3 diez mil a\u00f1os caminando la tierra, en alg\u00fan momento enterr\u00f3 algo que tuvo en su mano, y eso fue la semilla. Y vio as\u00ed que de eso que hab\u00eda enterrado, muerto, germinaba al tiempo una planta. En ese momento la tribu deja el nomadismo y se asienta en poblaciones urbanas. Lo que comprende el hombre del neol\u00edtico en el nivel subjetivo es, pues, la necesidad trascendente de la muerte para el proceso de la vida y no como el final de \u00e9sta. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A partir de ah\u00ed la trascendencia, como sentido de la muerte, atraviesa todas las culturas, sin excepci\u00f3n. Y advi\u00e9rtase que no estamos hablando de la trascendencia en sentido teol\u00f3gico. Lenin, ante el cad\u00e1ver insepulto de Marx, dir\u00e1 refiri\u00e9ndose al muerto: \u0093<i>Sus ideas atravesar\u00e1n las edades\u0094<\/i>. \u00bfNo es esto trascendencia?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093Pensar que despu\u00e9s de la muerte no hay nada<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> -observar\u00e1 S\u00e1bato- <i>no es de ateos, es de necios presuntuosos\u0094.<\/i> Es que el \u0093despu\u00e9s de m\u00ed no hay nada\u0094 es un puro acto de soberbia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Si yo tengo sentido de la trascendencia -aunque no sepa hacia d\u00f3nde- (reencarnado en otro, creer\u00e1n los budistas; \u00a1al cielo, al cielo ir\u00e9!, cantar\u00e1n los cat\u00f3licos fervientes; al para\u00edso con las hur\u00edes, se regocijar\u00e1n los devotos del Islam), esto origina esperanza, y la esperanza es un principio organizador de mi propia vida. Todas las culturas est\u00e1n atravesadas por la muerte, de ah\u00ed que no haya ninguna donde ella no est\u00e9 ritualizada y simbolizada. As\u00ed por ejemplo, el Libro de los Muertos, en la egipcia, lleva por subt\u00edtulo <i>Hacia la luz<\/i>. Tambi\u00e9n en todas las religiones, teol\u00f3gicamente hablando, aparece esta trascendencia, como sentido del entorno circular vida-muerte (que siglos despu\u00e9s retomar\u00e1n desde la \u00f3ptica de la filosof\u00eda los estoicos).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093No es porque nos enfermamos que morimos; como nos vamos a morir, nos podemos enfermar\u0094<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">, apunta Foucault con lucidez. A partir de aqu\u00ed, entonces, la vida adquiere sentido cualitativo, no cuantitativo. La vida, as\u00ed, es el paso necesario para la muerte. Paso imprescindible que todos habremos de dar alg\u00fan d\u00eda.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El Talmud dice: <i>\u0093En el mismo instante en que nacemos ya hemos vivido tiempo suficiente para morir\u0094<\/i>. Un pensamiento que andando el tiempo se har\u00e1 carne en la poes\u00eda castellana del siglo de oro.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-tab-count: 2\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tiempo, que todo lo mudas:<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">t\u00fa que con las horas breves<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">lo que nos diste nos quitas,<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">lo que llevaste nos vuelves;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">t\u00fa, que con los mismos pasos<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">que cielos y estrellas mueves,<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">en la casa de la Vida<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">pisas umbral de la Muerte.<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 1cm; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Francisco de Quevedo<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La muerte interdicta<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfQu\u00e9 ocurre ahora en la posmodernidad? La muerte est\u00e1 interdicta, se oculta, porque para esta sociedad hedonista, consumista, materialista, la muerte es un obst\u00e1culo poderoso. Es que ese sentido reflexivo de la muerte hace que una vida se organice de otra manera distinta de la de los c\u00e1nones actuales. \u0093<i>En mi vida debo hacer cosas dignas de ser escritas, o escribir cosas dignas de ser le\u00eddas\u0094,<\/i> como proclamaba Benjamin Franklin. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Este mundo es el camino<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">para el otro, que es morada<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">sin pensar;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">mas cumple tener buen tino<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">para errar esta jornada<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">sin errar.<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 68.05pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Jorge Manrique<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero si para m\u00ed el gran valor es el placer por el placer mismo, si no comparto con mi pr\u00f3jimo, si no soy solidario, obviamente para m\u00ed la muerte es obst\u00e1culo. Otra cuesti\u00f3n: echemos un vistazo a los modernos \u0093jardines de paz\u0094. No hay tumbas; no est\u00e1n los muertos. Y uno necesita los muertos, porque como sosten\u00edan los griegos: <i>\u0093la vida de los muertos<\/i> <i>est\u00e1 en la memoria de los vivos\u0094.<\/i> Y al muerto debemos recordarlo con algo, con algo ritualizado. Lo cual no significa caer en la necrofilia. En los cementerios de M\u00e9jico, en cambio, donde es dable observar la influencia de las culturas maya y azteca (ambas de contenido trascendente) las l\u00e1pidas, en vez de estar colocadas en sentido vertical, como en nuestra necr\u00f3polis, son horizontales; casi altares. Y sobre ellas se ven objetos no perecederos que pertenecieron al difunto (tal la red si fue pescador o una muleta si era cojo). El d\u00eda de los muertos (\u0093los muertitos\u0094, dicen all\u00e1 con sin igual ternura) los deudos re\u00fanense ante la tumba, tienden un mantel encima y all\u00ed mismo, frente al objeto ritual del finado, comer\u00e1n la comida preferida del que se fue y brindar\u00e1n por \u00e9l.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 8.5pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Solamente los muertos conocen el reverso de las<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 175.75pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: left\" align=left><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>piedras<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 8.5pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">solamente las piedras conocen el reverso de los<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 172.9pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: left\" align=left><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">muertos.<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36.85pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Olga Orozco, <i>De los juegos peligrosos<\/i><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ante los valores hoy vigentes nos dir\u00edamos gobernados por una tr\u00edada infame y pagana, que conforman Pluto (dios de la riqueza), Apolo (dios de la juventud) y Mercurio (dios de los ladrones). En consecuencia, los viejos, los feos, los honestos y los pobres quedan fuera del sistema. La cultura del cuerpo, tan en boga, poco tiene que ver con los ideales de armon\u00eda perseguidos por los griegos. Antes bien, se gu\u00eda por las pautas que condicionan el mercado. Ahora bien: no solamente la sociedad oculta la muerte. Tambi\u00e9n la oculta la propia medicina. Hay un pacto de silencio. Siempre les digo a los m\u00e9dicos j\u00f3venes: \u0093Tomen un texto cualquiera de medicina. \u00bfD\u00f3nde aparece la palabra muerte?\u0094 En su lugar son todos eufemismos: <i>excitus letalis<\/i>, pron\u00f3stico ominoso u otros parecidos que, si a\u00fan no existen, ya se encargar\u00e1n de inventarlos. En los registros de cualquier servicio de terapia intensiva puede leerse: \u0093Hoy a la hora tal el paciente equis presenta un paro cardio-respiratorio, no respondiendo a las maniobras de resucitaci\u00f3n\u0094. Punto.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La educaci\u00f3n triunfalista que nos han dado en la Facultad hace que la muerte sea vista como un fracaso de la medicina y no como una parte del proceso de la vida&#8230; Conclusi\u00f3n: debemos negarla. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Entre el ultrapositivismo cient\u00edfico y el ultra pragmatismo materialista en lo filos\u00f3fico matan a la muerte, priv\u00e1ndola de sentido, y as\u00ed vampirizan a la vida, pues como se\u00f1al\u00f3 Heidegger: <i>\u0093la finitud de la temporalidad<\/i> (la muerte) <i>es el fundamento oculto de la historicidad del hombre\u0094<\/i>. Quiz\u00e1s temamos a la muerte desde nuestra peque\u00f1ez porque al rev\u00e9s de Spinoza, tengamos miedo a ser eternos.<span style=\"mso-tab-count: 1\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La sociedad contempor\u00e1nea, sociedad econom\u00e9trica que lleva a un \u0093canibalismo mercantil\u0094 nos ha vaciado de sentido. Este \u0093vac\u00edo existencial\u0094 constituye la gran neurosis de nuestro tiempo que las fuerzas de un salvaje fundamentalismo del mercado intentan llenar con una suerte de cornucopia consumista cuyo resultado es vampirizarnos el sentido. El sentido, una categor\u00eda social intr\u00ednseca a la pluralidad de seres humanos, no puede entenderse como <i>yo\u00edsmo<\/i><b> <\/b>sino que debe contextualizarse en la <i>otredad.<\/i> Un individualismo hipertrofiado, en consecuencia, terminar\u00e1 no encontr\u00e1ndole sentido a la vida (<i>\u0093la vida es una herida absurda\u0094, <\/i>trovaba Disc\u00e9polo ante la angustia de la soledad) y si se vive sin sentido tambi\u00e9n se muere sin sentido. De aqu\u00ed, pues, nace la urgencia de disfrazar a la muerte, desimboliz\u00e1ndola, desritualiz\u00e1ndola, incluso maquill\u00e1ndola (<i>Los seres queridos<\/i>, la c\u00e9lebre novela de Evelyn Waugh, revela la horrorosa vacuidad de tales subterfugios). Este ocultamiento de la muerte resulta casi esquizofr\u00e9nico cuando le impedimos a un ni\u00f1o que acompa\u00f1e a su abuelo moribundo porque puede herir su sensibilidad y, para distraerlo, le compramos un <i>video-game<\/i> donde se le ense\u00f1a a matar. Realmente no tenemos una pedagog\u00eda de la muerte, s\u00ed una pedagog\u00eda de la violencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La mayor\u00eda de la hombres no suele pensar en la muerte mientras su vida discurre por senderos normales o sus asuntos marchan viento en popa. S\u00f3lo acepta detenerse a reflexionar sobre ella cuando la parca misma se le atraviesa en el camino: por caso, la muerte de un familiar o de un amigo. Pero incluso entonces suele olvidarse pronto del tema. Sin embargo, la muerte es, desde nuestro nacimiento, el acto supremo de nuestra existencia. Y lo es, incluso, aunque no se crea en ninguna forma de inmortalidad o supervivencia, ya que es el fin, el t\u00e9rmino de cuanto ha constituido nuestra vida.<i><o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Muertes dignas e indignas <o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esa educaci\u00f3n m\u00e9dica triunfalista que ve a la muerte como un fracaso profesional, encuentra en el desarrollo tecnol\u00f3gico una buena excusa de ocultamiento en el llamado \u0093encarnizamiento terap\u00e9utico\u0094. Rodeamos al paciente de sofisticados aparatos, una aparatolog\u00eda que nos aleja de \u00e9l en el instante m\u00e1s trascendentalmente reflexivo de la vida, que es justamente la misma muerte. No estamos en contra de la tecnolog\u00eda, que por cierto ha salvado y salvar\u00e1 con \u00e9xito tant\u00edsimas vidas, sino en contra de su endiosamiento, por encima de ese encuentro singular e irrepetible con el paciente muriente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esta experiencia reflexiva permitir\u00e1 mensurar lo vivido y descifrar su significaci\u00f3n escatol\u00f3gica o lo que es lo mismo, desentra\u00f1ar su destino. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La tecnolog\u00eda tanatocr\u00e1tica, al oponerse a esta situaci\u00f3n, medicaliza la muerte, se la roba al moribundo. Raz\u00f3n ten\u00eda Rilke al pedir <i>\u0093yo quiero morir de mi propia muerte, no de la muerte de los m\u00e9dicos\u0094.<o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Empleada racionalmente, esa tecnolog\u00eda posibilita la continuaci\u00f3n de la vida, en cantidad y calidad; su empleo irracional, en cambio, prolonga agon\u00edas, innecesariamente, impidiendo una muerte digna, entendiendo como tal, aquella sin dolor, con lucidez para esa experiencia reflexiva y fundamentalmente con capacidad para recibir y transmitir afectos. Es la distanasia, uno de los m\u00e1s graves problemas \u00e9ticos que se le plantean a un m\u00e9dico. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tal cuesti\u00f3n la defini\u00f3 con acierto la Iglesia hace ya veinte a\u00f1os al hablar de m\u00e9todos proporcionados y m\u00e9todos desproporcionados. En otras palabras, ordinarios y extraordinarios. Estos \u00faltimos lo son no tanto por la complejidad de la tecnolog\u00eda, sino por ser aplicados en un momento de la vida donde su prolongaci\u00f3n tiene tres caracter\u00edsticas: l) precaria, 2) dolorosa y 3) injustificadamente costosa.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Yo he visto a familias quedarse en la calle para que el agonizante est\u00e9 diez d\u00edas m\u00e1s conectado al respirador artificial. Dadas aquellas tres condiciones, ense\u00f1a el magisterio de la Iglesia, los m\u00e9dicos no est\u00e1n moralmente obligados a prolongarla. Desconectar los aparatos, en este caso, es eutanasia pasiva, algo muy diferente a la eutanasia activa de cualquier <i>Dr. Death<\/i> capaz de conculcar el juramento hipocr\u00e1tico.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En alg\u00fan momento de mi actividad profesional, trabajando en terapia intensiva dentro de un sanatorio, jam\u00e1s dej\u00e9 de explicarles claramente el punto a los familiares del paciente, haci\u00e9ndoles ver el poco tiempo de vida que el mismo ten\u00eda por delante. Muchos aceptaban entonces pasarlo a una habitaci\u00f3n para poder acompa\u00f1arlo con mayor asiduidad, rode\u00e1ndolo de cari\u00f1o. No falt\u00f3, empero, el llamado de atenci\u00f3n desde la direcci\u00f3n del instituto. \u0093\u00bfSabe doctor? Usted est\u00e1 atentando contra los intereses de la instituci\u00f3n al sacar al paciente de terapia intensiva\u0094. \u0093Ya lo s\u00e9. Pero si me ordenan abstenerme de tales consejos son ustedes quienes atentan contra mis intereses morales. Y ante semejante disyuntiva no cabe un solo minuto de duda: aqu\u00ed tienen mi renuncia.\u0094<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La dignidad del dolor dej\u00e9mosla para los m\u00e1rtires. Acaso por una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de los escol\u00e1sticos medievales en alg\u00fan momento se lleg\u00f3 a enaltecer el valor del sufrimiento. El hombre com\u00fan tiene vocaci\u00f3n de felicidad, no de m\u00e1rtir. A\u00fan se puede ser feliz en la tristeza.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Es m\u00e1s: si yo, m\u00e9dico, al paciente en estado terminal, con el fin de aliviarle el dolor le aumento la dosis de analg\u00e9sicos sabiendo que \u00e9stos le aceleran la muerte, no falto a lo \u00e9tico. Es lo que en moral se llama <i>principio de doble efecto<\/i>.<b> <\/b>Y esto ya lo ense\u00f1\u00f3 P\u00edo XII en los a\u00f1os 50 en su conferencia ante los anestesistas, al distinguir claramente cuando el efecto que se busca no es matar sino aliviar al enfermo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tras haber asistido a miles de moribundos, un pedido es constante:<i> \u0093Doctor, d\u00edgame si voy a morir. Mire, debo hacer tal o cual cosa pendiente\u0094.<\/i> Algunos deber\u00e1n pedirle perd\u00f3n a alguien, otros decirle <i>te amo<\/i> a quien jam\u00e1s se atrevieron a confes\u00e1rselo. Algo es claro: no hay instante m\u00e1s reflexivo que el de la conciencia de la muerte. Con justeza escribi\u00f3 Montaigne: \u0093<i>Los muertos m\u00e1s muertos son los que no piensan en el \u00faltimo viaje\u0094. <\/i>Es el momento de la \u00faltimas decisiones -no s\u00f3lo en lo afectivo- y no tenemos ning\u00fan derecho, nosotros los m\u00e9dicos, a prohibirle ese momento. Es la hora en que cada uno, mensurando lo vivido, puede descifrar su destino. Como m\u00e9dicos no tenemos con el paciente m\u00e1s derechos que los que \u00e9l nos da en lo que le compete darlos, y arrogarnos otros es ejercer el poder sobre el paciente por mejor intencionados que estemos, aun desprovistos de toda sevicia. Llevados por la buena intenci\u00f3n de mejorar algunos par\u00e1metros biol\u00f3gicos solemos ejercer a la postre un control tal sobre el paciente que \u0093medicalizamos\u0094 su vida, posponiendo sus propios proyectos a nuestros objetivos terap\u00e9uticos y all\u00ed es cuando \u0093enfermamos curando\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando ocurre a la inversa, ese momento final, la <i>decatexis<\/i> de los griegos, no es terror\u00edfico ni doloroso; la muerte tiene lugar en calma, probable paso hacia un mundo y un modo de existencia posterior que el muriente ya ha entrevisto.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Partimos cuando nacemos,<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">andamos mientras vivimos,<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">y llegamos<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">al tiempo que fenecemos;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">as\u00ed que cuando morimos<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 42.5pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">descansamos.<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 107.7pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Jorge Manrique<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093Ya no hay nada que hacer\u0094. T\u00edpica frase con que nos dirigimos a los familiares de un enfermo cuya muerte es ineluctable. M\u00e1s bien deber\u00edamos decir: \u0093Ya no hay nada que tratar\u0094, porque en realidad queda todav\u00eda mucho por hacer; m\u00e1s a\u00fan, es cuando m\u00e1s podemos hacer. Tenemos recursos invalorables: el efecto sanador de nuestra palabra, de nuestras manos y de nuestra presencia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Herederos del dualismo cartesiano mente y cuerpo, nos constituimos en plomeros del cuerpo antes que en m\u00e9dicos de la persona; \u00e9sta requiere algo m\u00e1s que medicamentos y aparatos, nos necesita a nosotros como persona-m\u00e9dico y en esta relaci\u00f3n la palaba manda. Pero \u00bfqu\u00e9 decirle a un paciente en esas circunstancias? Siempre juntas con un mensaje de esperanza, las palabras ser\u00e1n un b\u00e1lsamo. Y si a veces \u00e9stas no alcanzan, entonces est\u00e1n nuestras manos, esas manos <i>\u0093vencedoras del<\/i> <i>silencio<\/i>\u0094 como las defin\u00eda Evaristo Carriego. Raz\u00f3n ten\u00eda quien dijo que en terapia intensiva los enfermos a veces se mueren con \u0093hambre de piel\u0094. En nosotros est\u00e1 saciarlos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Por \u00faltimo, el efecto sanador de nuestra propia presencia permite que el paciente sienta que estamos a su lado, que vibramos en ese encuentro irrepetible de persona-persona, que estamos en su misma <i>sinton\u00eda corporal<\/i>. Entonces, ayudando as\u00ed a bien morir nos estamos ayudando a bien vivir.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0093\u00bfDoctor, por qu\u00e9 me tengo que morir?\u0094 Claro, habr\u00eda que repreguntar: \u00bfpor qu\u00e9 tuviste que nacer? Pero es demasiado fuerte. O repetir con Borges: \u0093Morir&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[],"class_list":["post-3534","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-V0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3534"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3534\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}