{"id":3578,"date":"1998-03-06T12:08:34","date_gmt":"1998-03-06T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/iquestcual-orden-mundial\/"},"modified":"1998-03-06T12:08:34","modified_gmt":"1998-03-06T12:08:34","slug":"iquestcual-orden-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3578","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1l orden mundial?"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y de la progresiva desintegraci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, pareci\u00f3 que nuevas y diversas condiciones posibilitaban la construcci\u00f3n de un nuevo orden mundial. Sin embargo, decisiones y hechos fueron estableciendo serias dificultades al respecto. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">***<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A fines de los \u009180 y comienzos de los \u009190, el colapso del bloque sovi\u00e9tico pon\u00eda fin a la Guerra Fr\u00eda. Con ello, conclu\u00eda esa larga \u00e9poca signada por un armamentismo suicida y por un enfrentamiento feroz entre las superpotencias, a trav\u00e9s de conflictos regionales en distintos puntos del globo. Pero no s\u00f3lo ello. Para muchos, la nueva situaci\u00f3n tendr\u00eda una consecuencia directa tambi\u00e9n sobre las posibilidades de las Naciones Unidas para cumplir un rol que hasta entonces le hab\u00eda sido negado en los hechos. Esto es, la posibilidad de transformarse en un lugar de di\u00e1logo real, efectivo y constructivo entre las naciones, de ser, en el largo plazo, el \u0093primer paso e introducci\u00f3n hacia la organizaci\u00f3n jur\u00eddico-pol\u00edtica de la Comunidad mundial\u0094 (<i>Pacem in terris<\/i>, 144). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En efecto, la interacci\u00f3n entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial hab\u00eda sido una dura relaci\u00f3n de fuerzas y poder\u00edo militar. Lejos se estaba de querer confiar en la ONU la resoluci\u00f3n de cuestiones que ambas partes prefer\u00edan dirimir por sus propios medios. Para las grandes potencias, las cuestiones internacionales se decid\u00edan bilateralmente y a partir de un esquema polarizado, en el que los intereses estrat\u00e9gicos de los m\u00e1s fuertes eran el criterio principal de cualquier movimiento externo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>El mundo que sigui\u00f3 a la Guerra Fr\u00eda adquiri\u00f3 pronto caracter\u00edsticas francamente distintas del contexto internacional anterior. Esto fue producto no s\u00f3lo de la ca\u00edda del muro y de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La nueva circunstancia mundial estuvo signada tambi\u00e9n por un proceso de globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica que uni\u00f3 a los pa\u00edses y las culturas de una manera nunca experimentada. Tal interacci\u00f3n cre\u00f3 nuevas redes entre los pa\u00edses y los hizo interdependientes en un sentido mucho m\u00e1s complejo. En este contexto, la ONU aparec\u00eda como el escenario ideal para organizar las relaciones entre los pa\u00edses de un modo distinto, casi como un nuevo \u00e1mbito multilateral desde el que se podr\u00eda entonces pensar y decidir, efectivamente, un nuevo orden internacional. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Lo que acaba de suceder -y a\u00fan no ha concluido- en el Golfo ha vuelto a poner en evidencia las serias dificultades que encuentra el dise\u00f1o y la construcci\u00f3n de un nuevo orden mundial. Signos de esta dificultad ya se hab\u00edan esbozado con ocasi\u00f3n de la invasi\u00f3n de Saddam Hussein a Kuwait y la posterior reacci\u00f3n internacional liderada por Estados Unidos, adem\u00e1s de otros hechos de menor incidencia estrat\u00e9gica, como fue la crisis haitiana.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">* * * <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El contexto de posguerra fr\u00eda no promet\u00eda, por otra parte, un mundo exento de problemas. Ante la ausencia de dos bloques fuertemente controlados sobre los que se basaba la \u0093paz armada\u0094 posterior a la Segunda Guerra, era previsible el surgimiento de competencias menores para ganar preponderancia y liderazgos regionales. Junto a ello (y quiz\u00e1s como consecuencia) se pod\u00eda esperar el renacer de l\u00edderes y dictadores nacionales que excedieran los controles a los que antes estaban sujetos por la competencia EE.UU.-URSS. En algunos lugares del mundo, como Medio Oriente, tales surgimientos pod\u00edan ser particularmente complicados, dada la importancia de la regi\u00f3n para la econom\u00eda mundial. Esto finalmente ha sucedido, y la irracionalidad de muchos jefes nacionales ha sido alimentada por la venta de material b\u00e9lico del m\u00e1s diverso tipo por parte de las grandes potencias mundiales, como se hiciera p\u00fablico recientemente en el caso iraqu\u00ed. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Sin embargo, la construcci\u00f3n de un nuevo orden mundial que apuntara al fortalecimiento de las Naciones Unidas no ha encontrado solamente el problema de impredecibles l\u00edderes regionales, sino tambi\u00e9n el de Estados Unidos. Es que al desaparecer la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, ese pa\u00eds ha quedado como la \u00fanica superpotencia mundial, con una fuerza militar y estrat\u00e9gica sin comparaci\u00f3n en el contexto internacional. Precisamente por ello, Estados Unidos se encuentra en la mejor de las condiciones para imponer su criterio y decisi\u00f3n en el contexto de las naciones del mundo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Desde esta perspectiva, Estados Unidos no tiene motivo alguno para apoyar y fortalecer a las Naciones Unidas, que por otra parte poco pueden sin su asistencia. \u00bfPor que aceptar\u00eda la primera potencia del mundo un l\u00edmite a su poder, si tiene capacidad para imponer su decisi\u00f3n de manera unilateral?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La reciente crisis ha puesto esta tensi\u00f3n de manifiesto. Ante la preferencia de la mayor\u00eda de los pa\u00edses miembros del Consejo de Seguridad por agotar las instancias diplom\u00e1ticas, Estados Unidos decidi\u00f3 obrar por su cuenta y construir una amenaza militar que fuera cre\u00edble para el l\u00edder iraqu\u00ed. M\u00e1s a\u00fan, antes del viaje del secretario de las Naciones Unidas, Kofi Annan, Estados Unidos hab\u00eda decidido mantener su capacidad de respuesta unilateral al resultado de la negociaci\u00f3n. Ante el inminente viaje del l\u00edder de la ONU, la secretaria de Estado norteamericano, Madeleine Albright, hab\u00eda expresado que \u0093Estados Unidos apoya el viaje de Annan, pero se reserva el derecho de estar en desacuerdo, si sus resultados no son coherentes con las resoluciones del Consejo de Seguridad y con nuestro propio inter\u00e9s nacional\u0094.<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">As\u00ed entonces, lo que hoy presenciamos en el contexto internacional no es aquel deseado orden mundial, organizado (o en camino de organizarse) alrededor de una ONU fortalecida. Por el contrario, estamos ante la presencia de un liderazgo recurrente: el de Estados Unidos, esta vez sin competencia alguna, y con supremac\u00eda militar.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La \u0093pax americana\u0094<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Est\u00e1 claro que no se trata de cualquier liderazgo. La fortaleza de la sociedad norteamericana, de sus instituciones democr\u00e1ticas, de su opini\u00f3n p\u00fablica, de su mundo acad\u00e9mico e intelectual, hacen de Estados Unidos una potencia altamente racional y previsible. Esa fortaleza constituye un factor cr\u00edtico y un l\u00edmite para cualquier gobierno norteamericano, que se encuentra, en este sentido, severamente condicionado por un contexto pol\u00edtico y social que no da lugar para aventuras imprudentes y extremas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No por ello, sin embargo, el problema deja de existir. Por un lado, porque Estados Unidos, como pa\u00eds, tiene sus propios intereses estrat\u00e9gicos. Como lo confirmara la secretaria de Estado norteamericana, el criterio final de acci\u00f3n del pa\u00eds es su inter\u00e9s nacional. Estos intereses podr\u00e1n, en muchas ocasiones, no coincidir con el de importantes potencias mundiales (como esta vez). En estos casos, Estados Unidos obrar\u00e1 por su cuenta.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Otras veces, como nuestra historia -argentina y latinoamericana- lo ha demostrado largamente, los intereses estrat\u00e9gicos norteamericanos no coinciden ni siquiera con valores que la sociedad norteamericana profesa expl\u00edcitamente y de manera absoluta para s\u00ed y para sus ciudadanos. El apoyo de Estados Unidos a tantos dictadores que atentaron contra los derechos humanos y los mecanismos democr\u00e1ticos, la venta sistem\u00e1tica de armas y material b\u00e9lico a tantos de ellos, son acciones contrapuestas a los principios morales b\u00e1sicos de la mayor\u00eda de la sociedad norteamericana. Y la mayor parte de estas acciones queda oculta para la opini\u00f3n p\u00fablica bajo el r\u00f3tulo de secreto de Estado.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El segundo problema es que Estados Unidos, a pesar de la fortaleza de sus instituciones democr\u00e1ticas, no est\u00e1 exento de vaivenes pol\u00edticos que no siempre parecen del primer mundo (o al menos, no del primer mundo que vale la pena imitar). Y lo que es m\u00e1s importante, estos avatares internos influyen en sus propias decisiones externas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En el caso concreto al que nos referimos, el enfrentamiento con Saddam Hussein ha ocurrido en momentos en que el asedio interno a la figura del presidente Clinton llegaba a l\u00edmites extremos a causa del esc\u00e1ndalo sexual. Y no es descabellado pensar que el rigor y la dureza del presidente norteamericano hayan tenido algo que ver con la necesidad de aparecer fuerte y decidido en el contexto interno, tal como lo estuvo ante Hussein. Tal estrategia, por otra parte, registra antecedentes en la pol\u00edtica exterior norteamericana.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Es de notar, sin embargo, que la amplia falta de apoyo por parte de significativas potencias internacionales (Francia, Alemania, Rusia) y de los pa\u00edses de Medio Oriente a la decisi\u00f3n de Estados Unidos de atacar Irak, limit\u00f3 el accionar de \u00e9ste. (Algunos apoyos a la iniciativa era l\u00f3gicos, como el Gran Breta\u00f1a, su aliado principal en la OTAN: otros, en cambio, rayaron en la ridiculez, como el de nuestro pa\u00eds) Esto podr\u00eda indicar que a la hora de actuar Estados Unidos busca cierto consenso m\u00ednimo, y que en caso de no encontrarlo, est\u00e1 dispuesto a ceder en sus acciones. El problema sigue siendo, sin embargo, que ese l\u00edmite no est\u00e1 institucionalizado. Esto es, no se verifica por medio de un consenso que se plasma en una decisi\u00f3n com\u00fan y por medio de mecanismos institucionales, sino de manera discrecional y circunstancial.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>L\u00edmites y alcances de un nuevo orden<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Subttulos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 14.15pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A diferencia del orden pol\u00edtico nacional, el orden mundial no cuenta todav\u00eda con el poder de un Estado supranacional que organice y controle la acci\u00f3n de aquellos que lo integran. Es esto lo que hace que muchos identifiquen ese orden con una suerte de estado de naturaleza en el que impera, en \u00faltima instancia, la ley del m\u00e1s fuerte. En este sentido, el contexto internacional plantea a\u00fan de manera dram\u00e1tica la tensi\u00f3n entre el gobierno de la ley y el gobierno de los hombres. Al no existir instituciones apoyadas por un Estado que obligue a su acatamiento, las acciones dependen finalmente del poder de aquellos que las implementan. La ONU no ha resuelto a\u00fan ese problema. Y las grandes potencias tienen fuertes incentivos para no apoyar mecanismos que puedan, en \u00faltima instancia, limitar ese poder. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ante la amenaza de l\u00edderes regionales violentos e impredecibles, un contexto internacional con el liderazgo de EE.UU. parece preferible a un escenario sin l\u00edder alguno. Pero tambi\u00e9n es cierto que un mundo donde la ONU tuviera un peso mayor que el que actualmente tiene, y en el que las potencias estuvieran dispuestas a tomar decisiones negociadas, ser\u00eda mejor que aquel en el que una potencia decide discrecionalmente. Mucho m\u00e1s si estas potencias -y otras cercanas- son capaces de armar b\u00e9licamente a los mismos l\u00edderes que sus propios hijos deber\u00e1n enfrentar m\u00e1s tarde. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La construcci\u00f3n de espacios regionales no s\u00f3lo econ\u00f3micos, sino tambi\u00e9n pol\u00edticos, como lo es hoy la Uni\u00f3n Europea, pueden constituir una instancia positiva en el dise\u00f1o progresivo de entidades supranacionales. En otras palabras, lo que posiblemente sea muy dif\u00edcil \u00abdesde arriba\u00bb, como es el caso hoy de las Naciones Unidas, podr\u00eda suceder \u00abdesde abajo\u00bb, esto es, desde la institucionalizaci\u00f3n de aquellas entidades regionales como una etapa intermedia para la organizaci\u00f3n posterior de una entidad mayor. Aun as\u00ed, los intereses inmediatos de las grandes potencias pondr\u00e1n siempre un l\u00edmite a tales proyectos. Acaso s\u00f3lo la presencia y acci\u00f3n de grandes estadistas, capaces de observar y construir hacia el ma\u00f1ana, podr\u00edan vencer esas limitaciones. A juzgar por los sucesos que percibimos, el fin de siglo no parece abundar en recursos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y de la progresiva desintegraci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, pareci\u00f3 que nuevas y diversas condiciones posibilitaban la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-3578","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-VI","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3578"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3578\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}