{"id":3583,"date":"1998-03-06T12:08:34","date_gmt":"1998-03-06T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/una-oracion-liberadora\/"},"modified":"1998-03-06T12:08:34","modified_gmt":"1998-03-06T12:08:34","slug":"una-oracion-liberadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3583","title":{"rendered":"Una oraci\u00f3n liberadora"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En noviembre del a\u00f1o pasado, por segunda vez consecutiva, fui hu\u00e9sped por unos pocos d\u00edas del monasterio Madre de Cristo, de las hermanas trapenses de Hinojo (Provincia de Buenos Aires).<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hinojo se encuentra entre Azul y Olavarr\u00eda, y el monasterio est\u00e1 aproximadamente a unos dos kil\u00f3metros de la poblaci\u00f3n, en un hermoso paisaje de campos cultivados y suaves lomadas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ser hu\u00e9sped del monasterio permite entrar en un especial ritmo de oraci\u00f3n, y al mismo tiempo de paz y serenidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La principal ocupaci\u00f3n de las hermanas es el canto del oficio divino, de modo que siete veces por d\u00eda entran en la capilla y cantan salmos, antiguos himnos y leen pasajes de la Escritura.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esta renovada ceremonia tiene sencillez y solemnidad a la vez. El ritmo pausado, las palabras claramente pronunciadas, los movimientos serenos, crean un clima de profundo recogimiento religioso. Alrededor de treinta mujeres, muchas de ellas muy j\u00f3venes, alaban al Se\u00f1or, le piden su misericordia, le ofrecen su amor, le ruegan por toda la humanidad. En esta oraci\u00f3n adquiere total sentido la vocaci\u00f3n contemplativa de la Iglesia y su efecto ben\u00e9fico sobre el pueblo de Dios.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esos momentos de oraci\u00f3n pueden ser libremente compartidos por los hu\u00e9spedes desde una capilla lateral. El monasterio brinda unos d\u00edas de retiro, pero uno se encuentra en total libertad con respecto a qu\u00e9 hacer, por d\u00f3nde moverse y hasta con qui\u00e9n hablar. Se nos pide silencio, pero se conversa en la mesa, y la hermana hospedera (cargo que se ejerce de modo rotativo) habla con los hu\u00e9spedes, se ofrece para escuchar a quien lo necesite, y el capell\u00e1n, un sacerdote trapense, est\u00e1 dispuesto para dar orientaci\u00f3n y confesar.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Las hermanas pasan la mayor parte de su vida diaria en silencio. Son monjas de clausura de una de las \u00f3rdenes m\u00e1s austeras de la Iglesia y tratar con ellas constituye una verdadera sorpresa. Conoc\u00ed a cuatro hermanas y me asombr\u00f3 su libertad, su sencillez, su capacidad de o\u00edr, y tambi\u00e9n sus diferencias. Eran personalidades muy distintas que mostraban la vitalidad de la vida religiosa, que permite esa diversidad que Dios ha dado a la Creaci\u00f3n y que el Esp\u00edritu plenifica en la Redenci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Las monjas, que sintetizan su vida en las palabras de san Benito <i>Ora et labora<\/i>, se mantienen con su trabajo: producen bombones, estampas y almanaques, cultivan la quinta y comercializan o consumen lo que consiguen con su esfuerzo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Como ejemplo de la actitud profundamente cristiana que descubr\u00ed en la orden, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n un episodio que de alg\u00fan modo compart\u00ed. En la casa de hu\u00e9spedes estaban la anciana madre y la hermana de una religiosa venidas de Per\u00fa para visitarla. Esa visita le permit\u00eda a la hermana compartir momentos con sus familiares, pero toda la comunidad suspendi\u00f3 su silencio la v\u00edspera de su regreso a Per\u00fa para despedirlas en un clima de alegr\u00eda. Pude ver luego a la madre algo triste por la despedida pero confortada por el amor cristiano y por lo tanto profundamente humano de toda la comunidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En este clima de oraci\u00f3n, de serenidad, de testimonios de vida y de contacto con la naturaleza, el Se\u00f1or se hace presente desde la fe, en una fuerte invitaci\u00f3n a la renovaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Una llega con conflictos, cargada de todos los miedos en que vivimos, confundida, acelerada. Y esta visita de menos de tres d\u00edas nos introduce en otra dimensi\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En 1996 hab\u00eda visitado el monasterio en una circunstancia especialmente dif\u00edcil: en menos de un a\u00f1o hab\u00edan muerto cuatro personas queridas. En los momentos de oraci\u00f3n descubr\u00ed con fuerza, no desde lo intelectual, sino desde una comprensi\u00f3n de sabidur\u00eda espiritual, que esas personas queridas no eran m\u00edas, me las hab\u00eda dado el Se\u00f1or, y con emoci\u00f3n se las pude ofrecer. Esta oraci\u00f3n fue liberadora y la viv\u00ed como una gracia muy especial.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Al a\u00f1o siguiente regres\u00e9 y volv\u00ed a experimentar profundas vivencias de encuentro con el Se\u00f1or desde la fe.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estos encuentros no pasan simplemente por lo emocional, ni por alcanzar un pensamiento m\u00e1s claro o un razonamiento m\u00e1s elaborado. Son ante todo experiencias de vida espiritual en que las estructuras mundanas de inseguridad, de miedo, de confusi\u00f3n, dan paso a la vida de Cristo. El Se\u00f1or cura y ense\u00f1a ante nuestra libre respuesta, y por a\u00f1adidura ese efecto sanador nos mejora f\u00edsica y espiritualmente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esa visita dej\u00f3 en m\u00ed un soplo del Esp\u00edritu, que no me llev\u00f3 a idealizar la vida mon\u00e1stica, tom\u00e1ndola como \u00fanico modelo de vida cristiana, sino a tratar de hacer presente al Se\u00f1or en mi propia vida diaria.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En noviembre del a\u00f1o pasado, por segunda vez consecutiva, fui hu\u00e9sped por unos pocos d\u00edas del monasterio Madre de Cristo, de las hermanas trapenses de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3583","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-VN","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3583\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}