{"id":3598,"date":"1998-02-07T12:08:34","date_gmt":"1998-02-07T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/el-largo-plazo-y-la-distancia-cero\/"},"modified":"1998-02-07T12:08:34","modified_gmt":"1998-02-07T12:08:34","slug":"el-largo-plazo-y-la-distancia-cero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3598","title":{"rendered":"El largo plazo y la distancia cero"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Las escalas de tiempo son cada d\u00eda m\u00e1s dif\u00edciles de controlar. El corto, mediano y largo plazo en los proyectos personales e institucionales, los planes quinquenales de los gobiernos, la rigurosa sucesi\u00f3n de generaciones en las fases de una cultura y dem\u00e1s sistemas de escalonar el tiempo y de programar el futuro se hacen a\u00f1icos con mayor frecuencia en el momento actual que en el pasado. No se trata, simplemente, de una aceleraci\u00f3n de la historia y de un acortamiento secular (para muchos el siglo XX fue muy corto, comenz\u00f3 en 1914 y termin\u00f3 en 1989). Hay algo m\u00e1s que merece ser destacado. Se trata de un aumento incesante de la complejidad de los sistemas vitales y sociales.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por una parte, el ser humano vive m\u00e1s tiempo; por otra, vive m\u00e1s comunicado con los dem\u00e1s. El transporte y las telecomunicaciones convergen hacia la anulaci\u00f3n de la distancia en el planeta. A los efectos pr\u00e1cticos ya la distancia es cero en la <i>world wide web<\/i>. Pero este &#8216;milagro&#8217; tecnol\u00f3gico no se traduce en un cambio inmediato del comportamiento humano. El retardo es m\u00e1s claro en aquellas conductas que requieren un largo per\u00edodo de asimilaci\u00f3n, como sucede en los procesos de aprendizaje. En particular, las instituciones educativas tienen una demora significativa en la incorporaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por el momento, no parece visualizarse un cambio radical en la educaci\u00f3n y vivimos una aparente calma, haciendo \u0093m\u00e1s de lo mismo\u0094&#8230; Pero por poco tiempo. Este cambio, que ser\u00e1 explosivo, producir\u00e1 una globalizaci\u00f3n del conocimiento, una distribuci\u00f3n del saber, como jam\u00e1s se ha visto. Vivimos ahora confundidos ante la superposici\u00f3n catastr\u00f3fica de muchas \u0093eras educativas\u0094, que van desde el m\u00e1s deplorable analfabetismo en algunos territorios de nuestra Am\u00e9rica hasta la c\u00faspide de la instrucci\u00f3n <i>on line<\/i>, como es el caso de Singapur, pasando por las reacciones corporativas en Europa y por los programas fundamentalistas de algunos Estados musulmanes. Estamos ciertamente muy lejos de haber logrado un consenso en educaci\u00f3n, tal como ha sucedido en tantos otros dominios de las actividades humanas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Este retardo es preocupante en todos los niveles, internacional, regional y nacional. No hay educador que pueda modificar el curso inexorable de las transformaciones de car\u00e1cter tecnol\u00f3gico que voltear\u00e1n los muros de las aulas tradicionales. Algo semejante ha sucedido en otros \u00e1mbitos, como los de la pol\u00edtica y el comercio, contra las evaluaciones de muchos expertos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Imagino la creaci\u00f3n de equipos variados y distribuidos por el pa\u00eds y por el mundo, de investigadores de m\u00faltiples disciplinas dedicados a pensar en el largo plazo. Partimos de la hip\u00f3tesis de que los problemas educativos de hoy, muchos de ellos acuciantes, no ser\u00e1n los del futuro. Ser\u00e1n otros, totalmente in\u00e9ditos para la humanidad. Y no estamos preparados ni siquiera para imaginarlos. Se trata de un desaf\u00edo cient\u00edfico y no de una propuesta de ciencia ficci\u00f3n. Necesitamos aunar fuerzas entre quienes compartimos una misma concepci\u00f3n te\u00f3rica o, por lo menos, esta percepci\u00f3n pr\u00e1ctica de que se est\u00e1 gestando otro tipo de educaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las escalas de tiempo son cada d\u00eda m\u00e1s dif\u00edciles de controlar. 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