{"id":3610,"date":"1997-12-09T12:08:34","date_gmt":"1997-12-09T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/la-creencia-critica\/"},"modified":"1997-12-09T12:08:34","modified_gmt":"1997-12-09T12:08:34","slug":"la-creencia-critica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3610","title":{"rendered":"La creencia cr\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La correspondencia entre la ciencia y la fe ha sido, es y ser\u00e1, un tema de debate. Cada \u00e9poca tiene una conciencia propia de ambos t\u00e9rminos y de sus relaciones. Ya las cartas de Pablo intentan ordenar los campos de la sabidur\u00eda humana y divina en una jerarqu\u00eda que se expresa por paradojas: \u0093Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio\u0094 (1 Cor. 3,18). Y, bas\u00e1ndose en las Escrituras (Is. 29,14) afirma: \u0093Destruir\u00e9 la sabidur\u00eda de los sabios y rechazar\u00e9 la ciencia de los inteligentes\u0094 (1 Cor. 1,19)\u0094. Es m\u00e1s, \u0093mientras los jud\u00edos piden milagros y los griegos van en busca de sabidur\u00eda, nosotros, en cambio, predicamos a un Cristo crucificado, esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos y locura para los paganos, pero fuerza y sabidur\u00eda de Dios para los que han sido llamados, tanto jud\u00edos como griegos. Porque la locura de Dios es m\u00e1s sabia que la sabidur\u00eda de los hombres y la debilidad de Dios es m\u00e1s fuerte que la fortaleza de los hombres\u0094 (1 Cor.1, 22-25). \u00bf Cu\u00e1l es el sentido de estas contundentes expresiones en este fin del segundo milenio cristiano? \u00bfQui\u00e9nes son los inteligentes cuya ciencia es rechazada? \u00bfDe qu\u00e9 ciencia se trata?<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ciertamente la ciencia a la que se refiere Pablo no se reduce a la ciencia de los cient\u00edficos, abarcar\u00eda todas las actividades del conocimiento humano. Y este conocimiento no puede, por su propia naturaleza humana, competir con la sabidur\u00eda de Dios. Sin embargo, es su reflejo, es un don divino, un regalo prodigioso del Creador a la humanidad. Pero esta inteligencia no puede ser simplemente la de \u0093los inteligentes\u0094&#8230; Nos resulta dif\u00edcil salir de este v\u00e9rtigo de significados, de esta constante transmutaci\u00f3n de sentidos espirituales y profanos. Tal vez un camino ser\u00eda volver a la persona concreta del cient\u00edfico, m\u00e1s que analizar qu\u00e9 es el conocimiento cient\u00edfico, sus alcances y limitaciones. En primer lugar, el cient\u00edfico es un hombre de fe. Fe en sus propias ideas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La fidelidad del cient\u00edfico<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfDe d\u00f3nde proviene esa fe que tiene el cient\u00edfico en sus propias ideas, aun antes de haberlas comprobado (o probado, si es un matem\u00e1tico)? Se trata de un tema digno de atenci\u00f3n, que trasciende, tal vez, a la misma psicolog\u00eda. \u00bfEstar\u00e1 ligado acaso con ese \u0093entusiasmo divino\u0094 que los fil\u00f3sofos griegos pusieron misteriosamente en el origen del filosofar? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En todo caso, la fidelidad es un signo de persistencia en la acci\u00f3n, contra viento y marea. Y <i>sin fidelidad no hay ciencia.<\/i> En efecto, muchas veces la historia de las ciencias recoge testimonios admirables. Son vidas enteras \u0093consagradas\u0094 (otro t\u00e9rmino extra\u00eddo del vocabulario religioso) a un mismo y \u00fanico tema, generaciones que se suceden, sin desmayo, tratando de demostrar una intuici\u00f3n, una conjetura. En algunos casos la fidelidad se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, como sucedi\u00f3 con la prueba reciente del famoso teorema de Fermat, enunciado como \u0093conjetura\u0094 matem\u00e1tica en el siglo XVII. De manera que los cient\u00edficos son \u0093fieles\u0094 a la ciencia, eso es ya algo importante para iluminar un aspecto poco estudiado de las correspondencias entre fe y ciencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por de pronto, la ciencia no es un cristal terminado sino un organismo en perpetua transformaci\u00f3n. Los cient\u00edficos son los actores de ese crecimiento y muchos de ellos \u0093se consagran\u0094 a la ciencia con la pasi\u00f3n necesaria para convertir a su actividad en una verdadera \u0093misi\u00f3n\u0094. En lo que sigue me referir\u00e9 s\u00f3lo a \u00e9stos (los otros son \u0093asalariados\u0094, en el sentido evang\u00e9lico). La irresistible pasi\u00f3n de investigar, la curiosidad por abrir nuevos campos del conocimiento, por resolver un problema, por plantear otro, tal vez no sea cong\u00e9nita pero seguramente se nutre en experiencias muy precoces. En algunos casos la precocidad se convierte en una caracter\u00edstica distintiva. Pero aunque no todo cient\u00edfico haya sido necesariamente un ni\u00f1o prodigio, todos los cient\u00edficos son \u0093fieles\u0094 a unas (pocas) ideas originales (y originantes), muchas de ellas generadas en la juventud. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">De aqu\u00ed extraemos una importante ense\u00f1anza pr\u00e1ctica, es preciso alentar con atenci\u00f3n y cari\u00f1o las vocaciones cient\u00edficas en germen. Y \u0093vocaci\u00f3n\u0094 es una palabra que resuena insistentemente en un esp\u00edritu religioso. Estamos ante otra analog\u00eda, por as\u00ed decir, \u0093pr\u00e1ctica\u0094 entre fe y ciencia. Hay vocaciones religiosas y vocaciones cient\u00edficas. En algunos casos excepcionales ambas se entrelazan sin perder sus respectivas identidades. Pensemos en los ejemplos geniales de Gregor Mendel, sacerdote y fundador de la gen\u00e9tica moderna en el siglo pasado, y en el de Georges Lema\u00eetre, pionero de la nueva astrof\u00edsica, en \u00e9ste. \u00bfQu\u00e9 nos deparar\u00e1 el siglo XXI en el terreno de una \u0093consagraci\u00f3n religiosa a la ciencia\u0094? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Una misma atracci\u00f3n por la verdad y dos ministerios en profunda armon\u00eda. La humanidad est\u00e1 sedienta de un testimonio integral, valiente y humilde en la b\u00fasqueda de la verdad. La reciente visita del Juan Pablo II a la tumba de su amigo J\u00e9r\u00f4me Lejeune, genetista eminente, puede ser entendida como un gesto prof\u00e9tico hacia la consagraci\u00f3n del laico a la ciencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero no todo llamado es claro, la vocaci\u00f3n incipiente se prueba en el crisol de mil dificultades. En este sentido podemos leer siempre con provecho la autobiograf\u00eda del joven James Watson en <i>La doble h\u00e9lice<\/i>, donde narra apasionadamente las idas y vueltas, las desilusiones y fracasos, las exaltaciones e iluminaciones, que acompa\u00f1aron el descubrimiento de la doble h\u00e9lice de los \u00e1cidos nucleicos. Ese hallazgo cambi\u00f3 la historia de la biolog\u00eda y fue producto de un talento pertinaz puesto al servicio de una obsesi\u00f3n, de \u0093una creencia muy personal\u0094 sobre la uni\u00f3n ordenada de ciertas macromol\u00e9culas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La creencia del cient\u00edfico<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>\u00bfQu\u00e9 corresponde a la \u0093creencia\u0094 en el \u00e1mbito de la ciencia? A los miembros de una Iglesia los identificamos como \u0093creyentes\u0094 y podemos identificar sus creencias (en el Credo, por ejemplo). A los miembros de la comunidad cient\u00edfica (de hoy y de siempre) les atribuimos una creencia en la ciencia. Pero hay muchas maneras de creer en la ciencia. La filosof\u00eda de la ciencia de estos \u00faltimos a\u00f1os se ha esmerado en detallar sus variedades. Es un tema apasionante en s\u00ed, pero que nos desviar\u00eda del nuestro. Simplemente digo que la creencia no es s\u00f3lo v\u00e1lida en una Iglesia determinada sino en una comunidad cient\u00edfica. Thomas Kuhn llam\u00f3 \u0093paradigma\u0094 al conjunto de creencias admitidas en el n\u00facleo duro de las ciencias de una \u00e9poca. Por eso, el <i>cambio de paradigma es un cambio de creencias.<o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por eso, tambi\u00e9n, hay ideas ortodoxas y heterodoxas en permanente pugna en las ciencias (tanto como en las religiones). A veces la ortodoxia cient\u00edfica crea sus propios dogmas. De los descubrimientos de Watson y Crick surgi\u00f3, por ejemplo, el primer \u0093dogma\u0094 de la biolog\u00eda molecular: la informaci\u00f3n gen\u00e9tica fluye del n\u00facleo de la c\u00e9lula al citoplasma, pero no a la inversa. Al cabo de un tiempo se descubri\u00f3 que la informaci\u00f3n puede pasar en sentido contrario gracias a la enzima transcriptasa inversa y el dogma se abandon\u00f3. Este es el destino de los dogmas en las ciencias. Otras veces, los cient\u00edficos premian a la heterodoxia, como sucedi\u00f3 recientemente con el premio Nobel concedido a Stanley Prusiner por su descubrimiento de los \u0093priones\u0094 (<i>proteinaceus infectuous particles<\/i>), esas extra\u00f1as prote\u00ednas que infectan sin poseer el material gen\u00e9tico necesario para reproducirse, contra la creencia admitida por casi todos sus colegas. En definitiva, la ortodoxia tiende a conservar las creencias, la heterodoxia a transformarlas. Pero \u0093para conservar hay que transformar\u0094. Por eso decimos en el \u00e1mbito cristiano <i>\u0093Ecclesia semper reformanda\u0094. <\/i>Podemos traducir iglesia por asamblea, por comunidad de cient\u00edficos y la expresi\u00f3n sigue siendo v\u00e1lida.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ser\u00eda aconsejable hacer alg\u00fan d\u00eda una fenomenolog\u00eda de la noci\u00f3n de creencia en las ciencias. Nos llevar\u00edamos muchas sorpresas interesantes. Arrastramos, en efecto, cientos de a\u00f1os de oposici\u00f3n filos\u00f3fica entre la <i>doxa<\/i> (opini\u00f3n subjetiva, creencia) y la <i>episteme<\/i> (conocimiento objetivo). Ahora advertimos que la creencia est\u00e1 inserta en el coraz\u00f3n mismo de la ciencia m\u00e1s avanzada. \u00bfPero, de qu\u00e9 creencia estamos hablando? Otra vez m\u00e1s debemos confrontarnos con Pablo, el primero en guiar la nave cristiana en el proceloso mar pagano. \u0093No tengan relaciones indebidas con los que no creen. Porque, \u00bfqu\u00e9 tienen en com\u00fan la justicia con la iniquidad, o la luz con las tinieblas\u0094 (2 Cor. 6,14). En este sentido paulino, cortante, el Credo es nuestro s\u00edmbolo de uni\u00f3n pero tambi\u00e9n de separaci\u00f3n. Al cient\u00edfico Pascal le importaba \u00fanicamente el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>La creencia cr\u00edtica<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para terminar este r\u00e1pido paso de una orilla a la otra, de la ciencia a la fe, queda por ver cu\u00e1l es el r\u00edo o el mar que las separa.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La cr\u00edtica es una divisi\u00f3n, una separaci\u00f3n. Tal vez, la operaci\u00f3n esencial de la cr\u00edtica sea, precisamente, ese tajo en el conocimiento que deja dos bordes cortantes, la ciencia y la fe. Una \u0093creencia cr\u00edtica\u0094, en cambio, servir\u00eda para sanar la herida abierta por la pura inteligencia cr\u00edtica. \u0093Distinguir para unir\u0094, dec\u00edan los escol\u00e1sticos. \u0093Creer cr\u00edticamente\u0094 podr\u00edamos decir ahora. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Tratar\u00e9 de justificar esta posici\u00f3n. Por una parte entrevimos, aunque sin entrar en detalles, que la creencia es propia de la fe tanto como de la ciencia. Pero tambi\u00e9n advertimos que no es un t\u00e9rmino un\u00edvoco y que se expresa diferentemente en el plano racional y en el espiritual (religioso). Por otra parte, la cr\u00edtica en su sentido literal es una ruptura. \u00bfLa cr\u00edtica puede romper una creencia? S\u00ed, por supuesto. Pero una creencia cr\u00edtica, esa es mi tesis, no necesitar\u00e1 llegar a la ruptura brutal, al rechazo final. Puede ser gentil y correctora, constantemente alerta para percibir las grandezas y las debilidades de una teor\u00eda cient\u00edfica. Pero esa teor\u00eda, y aqu\u00ed est\u00e1 la novedad, no ser\u00e1 ya un dogma revestido de racionalidad, sino un cuerpo de creencias razonables. Tal vez la creencia cr\u00edtica sea un instrumento para alcanzar la deseada sensatez de la sabidur\u00eda. Aquella sabidur\u00eda que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la ciencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La correspondencia entre la ciencia y la fe ha sido, es y ser\u00e1, un tema de debate. 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