{"id":3614,"date":"1997-12-09T12:08:34","date_gmt":"1997-12-09T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/el-hombre-espiritual-y-el-intelectual\/"},"modified":"1997-12-09T12:08:34","modified_gmt":"1997-12-09T12:08:34","slug":"el-hombre-espiritual-y-el-intelectual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3614","title":{"rendered":"El hombre espiritual y el intelectual"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">M\u00e1s que retomar el hilo de las sesiones precedentes, quisiera reflexionar hoy sobre el hombre espiritual y sobre el intelectual, sobre lo que los separa, intentar definir la vida espiritual distingui\u00e9ndola de lo que llamamos\u0093cultura\u0094, para considerar finalmente la situaci\u00f3n del hombre espiritual en el mundo, y m\u00e1s particularmente en el mundo<i> de hoy.<\/i> El t\u00e9rmino \u0093hombre espiritual\u0094 corre el peligro de ser entendido mal, de hacer pensar en <i>espiritismo <\/i>o en otros comportamientos que irritan a nuestra sensibilidad contempor\u00e1nea. Lo conservo, sin embargo, como soluci\u00f3n provisoria, no hallando una expresi\u00f3n mejor para designar lo que busco decir. Si alguno de ustedes tiene una sugerencia, la recibir\u00e9 con gusto <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El hecho es -y me parece muy importante darse cuenta claramente de esto- que lo que en general llamamos el intelecto, lo intelectual, la<i> inteligencia<\/i> asume dos fen\u00f3menos completamente diversos, ligados uno a otro como una cosa y su sombra o (para hacernos eco de quien intent\u00f3 aclarar esta diferencia por primera vez) como la realidad y su simulacro. Por una parte existe el intelectual en cuanto \u0093trabajador cultural\u0094, profesional o incluso creador, que representa una realidad social que se puede definir objetivamente y analizar desde una perspectiva sociol\u00f3gica. Se trata de un hombre que posee una cierta formaci\u00f3n, competencias o diplomas en virtud de los cuales ejercita una actividad particular con la que se gana la vida. De la misma forma en la que cualquier otra persona se gana la vida haciendo otra cosa -el zapatero fabricando zapatos, el obrero marcando cada d\u00eda la tarjeta en la f\u00e1brica-, el escritor vive de la propia escritura, y lo que produce es impreso, vendido, comprado como todas las otras mercanc\u00edas subordinadas a las leyes de la econom\u00eda. Se dir\u00e1 que todo esto es evidente y que yo hablo<i> grosso modo,<\/i> pero se trata justamente de un oficio, de un medio de mantenimiento que tiene una historia y se inserta entre otras actividades humanas en un medio bien definido. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfY la otra parte? La cosa no es tan simple ni tan evidente. No se trata de algo que pueda ser definido desde el exterior, observando y comprobado que los hombres hacen esto o aquello. Quienes califico de \u0093hombres espirituales\u0094 en general escriben tambi\u00e9n ellos y ejercitan el mismo tipo de actividad que aqu\u00e9llos para quienes la cultura es un medio de mantenimiento. En apariencia, se dir\u00eda que se trata de lo mismo. Los \u0093hombres espirituales\u0094 son escritores como los otros, profesores como los otros, dan cursos como los otros, etc\u00e9tera -respecto a esto no pueden ser distintos de los simples intelectuales-. Sin embargo, por m\u00e1s dif\u00edcil que sea de aprehender, la diferencia es muy profunda. Plat\u00f3n es el primero en llamar la atenci\u00f3n sobre el abismo que separa a un hombre como S\u00f3crates de un Pzot\u00e1goras o de un Hippias, de todos aquellos virtuosos brillantes que entienden de todo, desde c\u00f3mo imitar a los<i> maitres-a-penser<\/i> hasta c\u00f3mo hacer dinero. Hay, claramente, una diferencia. \u00bfPero de qu\u00e9 se trata? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A lo largo de<i> su<\/i> camino de pensamiento, Plat\u00f3n se aplicar\u00e1 con intensidad a aprehenderla, consagrando a este interrogante el m\u00e1ximo esfuerzo y la mejor parte de su obra escrita. Pero aqu\u00ed es posible preguntar si alcanza, en efecto, a presentar una definici\u00f3n clara y precisa de esto, incluso en el<i> Sofista,<\/i> obra de su plena madurez en la que la problem\u00e1tica de esta dualidad es elaborada m\u00e1s profundamente que en cualquier otra parte. En este di\u00e1logo se ve c\u00f3mo el otro -el sofista, es decir el intelectual, el profesional de la cultura- se disimula, hace piruetas, se sustrae cada vez que se cree haberlo localizado. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Visi\u00f3n c\u00f3mica \u00bfno es as\u00ed? Plat\u00f3n pone como principio que la figura del hombre espiritual es perfectamente clara y concreta, mientras que el sofista es un personaje turbio, que se esconde a la sombra de esta claridad. Mi punto de partida de hoy es un poco diferente. Para m\u00ed, el profesional de la cultura es alguien evidente a una primera aproximaci\u00f3n, en el sentido de que se dedica a actividades bien precisas, que se pueden constatar desde el exterior, describir, definir sociol\u00f3gicamente, econ\u00f3micamente, etc\u00e9tera, en tanto que quien resulta un problema es el hombre espiritual. Si Plat\u00f3n invierte la perspectiva es porque, siendo \u00e9l mismo un hombre profundamente espiritual, la espiritualidad le parec\u00eda natural y evidente. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero volvamos a nuestra perspectiva. \u00bfC\u00f3mo aclarar la diferencia? \u00bfC\u00f3mo saber qu\u00e9 es un hombre espiritual? A modo de prueba se podr\u00eda partir de la palabra del gran fil\u00f3sofo moderno que busc\u00f3 definir un cierto tipo de vida espiritual, diciendo: la filosof\u00eda es el mundo a la inversa. \u00bfEn qu\u00e9 sentido \u0093a la inversa\u0094? \u00bfEn qu\u00e9 sentido la filosof\u00eda pone al rev\u00e9s la realidad de los otros, los que no son hombres espirituales? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La filosof\u00eda es diferente en la medida en que, a sus ojos, el mundo no es evidente. Todos nosotros vivimos en un mundo visible, que nos es dado y que consideramos real. En realidad es algo que simplemente est\u00e1 all\u00ed y que aceptamos sin interrogarnos en lo m\u00e1s m\u00ednimo, como una base sobre la que nos movemos de un modo natural, puesto que nuestra vida en el mundo es -tambi\u00e9n ella- de una evidencia que no crea problemas. Todas nuestras reacciones son aprendidas del mismo modo en que aprendemos a denominar los objetos, seg\u00fan una lengua que nos es transmitida tal como es. Recibimos todos nuestros modos de ver de la tradici\u00f3n, todas nuestras ideas de la escuela, todo viene, por as\u00ed decirlo, prescripto. Incluso all\u00ed donde manifestamos una cierta iniciativa, lo hacemos contando con el apoyo de algo que consideramos claro y evidente. En general, a menos que sea presa de una gran infelicidad, el hombre no advierte la necesidad de otras cosas -la vida, simplemente recibida y vivida siguiendo el surco, se despliega sin desgarraduras-. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Son raras las experiencias que muestran c\u00f3mo justamente este modo de vida, todo este mundo heredado y no problem\u00e1tico, pueda<i> desilusionar,<\/i> en cuanto expuesto a la negatividad. No es algo que suceda todos los d\u00edas pero, a fin de cuentas, en un modo o en otro, todos pasamos por all\u00ed. Vemos que las personas con las que vivimos y actuamos, nuestros compa\u00f1eros de trabajo, de pensamiento y de estudio, son inconsecuentes, y que nosotros mismos lo somos. Todos -tanto nosotros como los dem\u00e1s- est\u00e1n desgarrados, golpeados por las contradicciones. Todos se traicionan a s\u00ed mismos, ven fracasar sus proyectos de vida, repudian aquello en lo que hab\u00edan cre\u00eddo. Y hay experiencias a\u00fan m\u00e1s duras, m\u00e1s trastornantes -la muerte imprevista, la ruina de toda una sociedad-. Experiencias que todos ustedes han conocido durante la infancia y que nosotros, vuestros mayores, hemos atravesado m\u00e1s de una vez en el curso de nuestra vida. Experiencias que nos hacen entender imprevistamente que la vida, en apariencia tan evidente, es en realidad problem\u00e1tica, sin que se pueda decir bien en qu\u00e9 sentido algo \u0093renguea\u0094 y \u0093no gira hacia el lado justo\u0094. En un primer momento nos decimos que est\u00e1<i> en el orden de las cosas,<\/i> que estos disgustos insignificantes, desacuerdos y discordancias no tienen importancia y que nada nos impide pasar de largo. Despu\u00e9s de todo, el mundo no cesa en ning\u00fan momento de dirigirnos su palabra. Nuestra acci\u00f3n es s\u00f3lo una respuesta a las solicitudes del mundo, al hecho de que las cosas tienen para nosotros un significado: nos conviene, en suma, continuar haciendo esto o aquello. Ahora, si quisi\u00e9ramos acercar el o\u00eddo a lo negativo que se hace sentir de improviso y llegar hasta el fondo del camino que nos se\u00f1ala, suceder\u00eda que ya nada nos dir\u00eda algo, nada nos empujar\u00eda m\u00e1s a un hacer, a una acci\u00f3n o a una reacci\u00f3n, permanecer\u00edamos suspendidos en el vac\u00edo. \u00a1No se puede vivir as\u00ed! Y sin embargo es all\u00ed, en este vac\u00edo, donde se encuentra el principio de la vida espiritual. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ya he hablado varias veces de Plat\u00f3n. En Plat\u00f3n, el personaje de S\u00f3crates representa el nacimiento de la vida espiritual. Ahora bien, la vida espiritual de S\u00f3crates consiste en tratar de determinar, a trav\u00e9s del di\u00e1logo con los dem\u00e1s, si en todos los problemas que la vida plantea, desde los m\u00e1s simples hasta los m\u00e1s complejos, estos hombres son capaces (si<i> \u00e9l mismo<\/i> es capaz) de mantenerse de acuerdo consigo mismo, de ser consecuentes; si lo que transcurre bajo sus ojos como evidente basta efectivamente para asegurar una vida coherente, consonante consigo misma; si estos hombres son realmente quienes creen ser y si su personalidad, cuya cohesi\u00f3n parece indudable, no acaba disgreg\u00e1ndose en el transcurso del di\u00e1logo. La experiencia que realiza S\u00f3crates, el resultado que adviene con un m\u00e9todo tan simple, gracias a una habilidad que no se sustrae a nada excepto a la no-problematicidad, es aplastante: \u00e9l no halla<i> en ninguna parte<\/i> caracteres realmente constantes, capaces de realizar la propia identidad. No pretende ni siquiera tener<i> \u00e9l mismo<\/i> un tal car\u00e1cter, estar dotado por una facultad que faltar\u00eda en los dem\u00e1s. La consonancia es \u00fanicamente el fin que se propone y al cual tiende. S\u00f3crates simplemente est\u00e1<i> en camino.<\/i> Posee un saber sobre las experiencias negativas que<i> nunca<\/i> pierde de vista, a diferencia del hombre com\u00fan que busca olvidarlas e, instintivamente, pasar de largo, dici\u00e9ndose que no son tantas, que as\u00ed va el mundo y que todo acabar\u00e1 por ordenarse ya sea en un modo o en otro. El hombre espiritual, al contrario, se expone precisamente a lo negativo, su vida es una vida a la intemperie. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Realizar un proyecto de vida que haga lugar a esta exposici\u00f3n a lo negativo es, en un cierto sentido, comenzar una vida<i> nueva.<\/i> A diferencia de la vida com\u00fan, que se limita a una evidencia y a una seguridad sobre la que no se interroga, que no mira nada m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed, que sobrevuela sobre la incongruencia y sobre la negatividad, el hombre espiritual vive expresamente a partir de lo negativo. Como si toda cosa se colocara bajo un signo diverso, y ya nada tiene el mismo valor que tiene en el curso pac\u00edfico y lineal de la vida ingenua. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">He hablado ya de las experiencias negativas que la vida comporta para todos, pero que en un primer momento todos buscamos eludir. M\u00e1s all\u00e1 de este primer nivel existen otras, m\u00e1s profundas. Experiencias que hacen aparecer la singularidad, la extra\u00f1eza de nuestra situaci\u00f3n, por el hecho mismo de que<i> somos<\/i> y de que el<i> mundo es;<\/i> que nos hacen comprender c\u00f3mo el hecho de que las cosas nos<i> aparezcan<\/i> y que nosotros mismos estemos entre ellas,<i> no<\/i> es evidente, sino que, por el contrario, representa un prodigio extraordinario. No nos asombramos: asombrarse es no considerar nada como evidente, quedarse sin palabras, detenerse, inmovilizarse, no funcionar m\u00e1s. Es una barrera. Una barrera desmesurada frente a la cual se corre el riesgo de encallar de tal modo que no sea ya posible volver al comienzo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfNo es extra\u00f1o asombrarse as\u00ed? Materialmente el mundo permanece id\u00e9ntico a lo que era antes, las cosas que nos circundan son siempre las mismas. las mismas mesas y sillas, los mismos hombres, las mismas estrellas, y sin embargo algo ha cambiado<i> completamente.<\/i> Ninguna cosa nueva ha aparecido, ninguna realidad que no haya estado ya all\u00ed, pero aparece algo que no es cosa ni realidad, a saber, el hecho de que todo esto <i>es<\/i>. Este <i>es <\/i>no es una cosa. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La existencia nueva que comienza desde ese momento permite asimismo vivir en modo tal que no es posible ya aceptar la vida tal como es, sin aceptar al mismo tiempo su problematicidad. Esta se convierte en nuestro elemento, en el aire que respiramos. Ya no podemos considerar nada como dado de una vez por todas, no podemos ya contar con nada -todo lo que con anterioridad consideramos como evidente, ya no lo es: todo lo que cre\u00edamos saber se transforma en prejuicio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estos son algunos aspectos, tomados <i>grosso modo<\/i>: el comportamiento que no cierra m\u00e1s los ojos frente a las experiencias negativas sino que elige el propio domicilio en su interior, la puesta en cuesti\u00f3n de lo que normalmente se considera evidente, la creaci\u00f3n de una nueva posibilidad de vivir a partir de esta esfera abierta. Vivir no sobre tierra firme sino sobre un elemento m\u00f3vil: vivir en el <i>desarraigo<\/i>. Se podr\u00e1 objetar que esto que digo puede valer en relaci\u00f3n a la filosof\u00eda, pero no puede aplicarse a todos los otros campos de la vida espiritual. Hablando de \u0093vida espiritual\u0094 se piensa tambi\u00e9n en el arte y en la religi\u00f3n, es decir en la vida activa, vivida en el sacrificio, la abnegaci\u00f3n y la responsabilidad; se piensa tambi\u00e9n en la fundaci\u00f3n de instituciones sociales como el derecho, etc\u00e9tera. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La objeci\u00f3n es fundada, pero en todas partes podemos trazar la misma l\u00ednea de demarcaci\u00f3n y distinguir por una parte la actividad descriptible desde el exterior, constatada como un hecho e integrada en el complejo de las relaciones f\u00e1cticas y, al contrario, el modo de vida y la manera de actuar de hombres a trav\u00e9s de los cu\u00e1les la problematicidad hace su entrada en este campo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para ser concretos, tomemos el ejemplo de la poes\u00eda. Pensemos en la poes\u00eda de Homero, en general considerada ingenua y capaz de ofrecer la imagen de una vida serena, sin sobresaltos. Ahora bien, sabemos que la \u00e9poca hom\u00e9rica es en realidad una encarnaci\u00f3n de y una reflexi\u00f3n sobre la experiencia trastornadora del per\u00edodo postmic\u00e9nico que vive el fin de la edad heroica. Sintiendo el nombre de Homero, \u00bfqui\u00e9n no piensa en la gran escena del encuentro entre Aquiles y Pr\u00edamo al final de la<i> Il\u00edada,<\/i> en el cara a cara de estos dos hombres que, habi\u00e9ndose causado mutuamente la ruina, se reencuentran en uno de esos momentos de desarraigo en los que la vida humana es como una tregua entre dos combatientes, y entre los dos alcanzan la conciencia de s\u00ed, la conciencia de lo que es el hombre? El mismo personaje de Aquiles, con su elecci\u00f3n de una vida breve pero gloriosa, representa una orientaci\u00f3n que va<i> contra la corriente<\/i> con respecto a esa vida normal que es fundamental para el sentimiento pol\u00edtico griego. Se podr\u00eda asimismo citar a Dante, que ve la vida no problem\u00e1tica \u0093de este mundo\u0094 a trav\u00e9s del prisma del \u0093m\u00e1s all\u00e1\u0094, de la vida que conoce gracias a su peregrinaje por el<i> otro<\/i> mundo. Sin hablar de Rilke, que vive en una permanente \u00f3smosis entre el otro mundo y una vida presente que tiende continuamente a desvanecerse y que interpela sin cesar el lugar<i> de donde<\/i> proviene y<i> hacia el cual<\/i> se dirige. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La filosof\u00eda en su conjunto, a decir verdad, no es otra cosa que el despliegue esta problematicidad, recogida y expresada por los grandes pensadores. Es una lucha por sustraer a la problematicidad algo que emerja de ella para encontrar una nueva tierra firme, pero que en cuanto tal ser\u00eda nuevamente problematizable. En esto consiste la sabidur\u00eda griega originaria: seg\u00fan las palabras de Her\u00e1clito -\u0093el fuego gobierna todo\u0094- el fuego, es decir el fulgor que en la noche revela la aurora, pero tambi\u00e9n vuelve visible la<i> oscuridad:<\/i> el emerger de todo lo que se halla fuera de las tinieblas a las que toda cosa pertenece y que el fuego \u00fanicamente desgarra pero no vence. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En el per\u00edodo cl\u00e1sico, que toma a S\u00f3crates como modelo, est\u00e1 el incansable esfuerzo de Plat\u00f3n para deducir de la investigaci\u00f3n misma todo lo que se pueda hallar en ella, para descubrir en la investigaci\u00f3n un fundamento s\u00f3lido -bajo la forma de la metaf\u00edsica-. La inconsistencia del mundo circundante, que \u00e9l pone al desnudo, induce a Plat\u00f3n a centrar la atenci\u00f3n \u00fanicamente sobre lo que alcanza a aclarar esta inconstancia de las cosas, a ver que nada hay en este mundo que pueda servir de criterio. Por consiguiente, propone el criterio del ser verdadero, partiendo de la investigaci\u00f3n para alcanzar una nueva<i> tierra firme,<\/i> merced a un peligroso salto que no dejar\u00e1 de inspirar y descarriar a los pensadores de los dos mil a\u00f1os siguientes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Seguir este movimiento significar\u00eda redise\u00f1ar toda la historia de la filosof\u00eda y del pensamiento humano -la v\u00eda que, partiendo de la realidad no problem\u00e1tica, es solicitada por una investigaci\u00f3n con la que se esfuerza por alcanzar una nueva tierra firme; v\u00eda siempre retomada y renovada, que a fin de cuentas encuentra algo, pero no lo que la filosof\u00eda ten\u00eda desde el inicio mismo. Lo que la filosof\u00eda termina descubriendo no es una tierra nueva, sino simplemente un nuevo modo de trabajar la vieja. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Lo que la filosof\u00eda descubre en la aurora de los tiempos modernos no se llama m\u00e1s filosof\u00eda sino ciencia. Es, si se quiere, una nueva certeza. Certeza que proviene de la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica, y en este sentido es fruto de la actividad espiritual. Certeza que ofrece algo s\u00f3lido en la medida en que nos asegura la posibilidad de dominar nuestra vida y el mundo circunstante -pero cuyas seguridades son de una especie singular, fundadas sobre lo negativo-. La experiencia a la que nos conduce la ciencia no es m\u00e1s la de la<i> problematicidad<\/i> de la vida ni la de la<i> problematicidad <\/i>de la realidad, sino la de la privaci\u00f3n de todo sentido en general. Lo que la ciencia ofrece -al menos la ciencia concebida seg\u00fan la orientaci\u00f3n que desde el siglo XVII no deja de confirmarse- es la realidad efectivamente despojada de todo sentido, cualquiera sea \u00e9ste. Por consiguiente, es por esta raz\u00f3n que podemos hacer con ella lo que queramos, ya que se nos ofrece como un simple dep\u00f3sito de fuerzas. Es este el resultado de la<i> actividad espiritual,<\/i> el resultado de la larga lucha espiritual de los siglos precedentes. Esta lucha espiritual prosigue y, despu\u00e9s de un buen momento, sus desenlaces son cada vez m\u00e1s negativos. Ella representa, sin embargo, la vida del esp\u00edritu, el camino que el hombre espiritual emprende en cada caso y que no le es posible evitar. A veces pareciera que la \u00faltima palabra de la vida espiritual es simplemente remitirnos al punto de partida: a la vida tal como nos es dada, m\u00e1s all\u00e1 de la cual nos ser\u00eda imposible penetrar. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para el hombre espiritual nada hay m\u00e1s cruel que este escepticismo, que, a fin de cuentas, lo deja suspendido en el vac\u00edo, en la medida en que todas las modalidades de la investigaci\u00f3n fracasan una tras otra y se revelan invariablemente vac\u00edas y vanas. Frente a esta situaci\u00f3n es absolutamente natural que la vida espiritual como tal pierda su propio atractivo, visto que reniega de s\u00ed misma y se desvaloriza. No es insignificante si la filosof\u00eda, despu\u00e9s de dos mil a\u00f1os de esfuerzo, sufre hoy el reinado del nihilismo y se abandona a creer que no hay otra base de discusi\u00f3n que no sea aquella sobre la cual la vida espiritual se despliega actualmente, como fruto de todas las b\u00fasquedas emprendidas. Se trata, de parte de la filosof\u00eda, como de una negaci\u00f3n, de un repudio de s\u00ed: m\u00e1s all\u00e1 de la problematicidad del mundo y de la vida, m\u00e1s all\u00e1 de la b\u00fasqueda de un sentido, est\u00e1 la idea de un sentido en cuanto esencialmente inhallable, la convicci\u00f3n seg\u00fan la cual el resultado \u00faltimo puede ser s\u00f3lo<i> nihil.<\/i> <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Confrontemos esta actitud con las exigencias planteadas frente a la vida de los primeros hombres espirituales. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">S\u00f3crates y Plat\u00f3n son los art\u00edfices de una problematizaci\u00f3n de la vida, hombres que no aceptan la realidad tal como se presenta sino que la ven como incierta. Incertidumbre que los induce, sin embargo, a deducir la<i> posibilidad<\/i> de<i> otra vida,<\/i> de una diversa orientaci\u00f3n de la existencia, de un<i> fundamento nuevo,<\/i> que s\u00f3lo entonces proporcionar\u00eda un criterio para el ser y para el no ser. Est\u00e1n tan firmemente convencidos como para desafiar a duelo a la realidad ingenua. Sabemos c\u00f3mo Plat\u00f3n define la situaci\u00f3n del hombre espiritual en el mundo y en la sociedad. Si encontramos la lectura de su obra -especialmente la<i> Rep\u00fablica<\/i> -siempre tan apasionante, es tambi\u00e9n porque hallamos all\u00ed una definici\u00f3n cl\u00e1sica de la relaci\u00f3n del hombre espiritual con el conjunto de la sociedad -se trata por cierto de la sociedad antigua, pero todos podemos advertir que la definici\u00f3n conserva todav\u00eda hoy su actualidad-. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Seg\u00fan Plat\u00f3n hay tres actitudes posibles. La primera es el itinerario seguido por S\u00f3crates -mostrar a los otros qu\u00e9 es realmente el mundo, mostrar que es oscuro, problem\u00e1tico, que no lo<i> poseemos-.<\/i> Lo que quiere decir entrar<i> en conflicto<\/i> con \u00e9l y avanzar hacia la muerte. Plat\u00f3n expone rigurosamente la l\u00f3gica de este proceso. La segunda posibilidad es la elegida por Plat\u00f3n mismo -el exilio interior, el alejamiento de la arena p\u00fablica, del contacto y del conflicto con el mundo y sobre todo con la comunidad, en la esperanza de encontrar, gracias a la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica, las bases para una comunidad de hombres espirituales y de una sociedad en el interior de la cual los hombres espirituales podr\u00edan vivir. La tercera posibilidad es la de convertirse en sofista. No hay otras. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Presentado de este modo, hay aqu\u00ed algo de lo que no se puede dejar de advertir la fuerza y la actualidad -a menos, ciertamente, de estar entre los que consideran que el escepticismo es la \u00faltima palabra-.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Fil\u00f3sofos como S\u00f3crates y como Plat\u00f3n no son sofistas, creo que esto es claro. Son hombres realmente espirituales que se entregan a la b\u00fasqueda con la mayor buena fe y que se comprometen para no dejarse enga\u00f1ar por las ilusiones y no sucumbir frente al simulacro de un mundo ilusorio donde creer segura la propia posici\u00f3n. Lo que se proponen es buscar, y en el modo m\u00e1s radical. El desaf\u00edo de estos fil\u00f3sofos, de estos grandes rebeldes y demoledores que rechazan los sortilegios de las ilusiones y no quieren bajo ninguna circunstancia abandonar la esfera de la problematicidad -por lo dem\u00e1s, es por esto que son hombres espirituales-, este gran desaf\u00edo es efectivamente de una actualidad innegable. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfPero c\u00f3mo es posible que estos fil\u00f3sofos nos hablen? \u00bfPor qu\u00e9 estos hombres espirituales consideran positivo el hecho de dirigirnos la palabra y sostienen que vale la pena hacerlo? Todo discurso de este tipo es un acto, y el acto est\u00e1 provisto de sentido s\u00f3lo si hay un sentido que realizar, si algo nos solicita, si una realidad, cualquiera sea, nos interpela -mientras que all\u00ed donde todo es vano y desprovisto de valor no tiene ning\u00fan sentido hablar. Por otra parte, tambi\u00e9n se nos puede preguntar si no hay incoherencia en el nihilismo de los que niegan en lugar de problematizar. \u00bfAcaso la negaci\u00f3n es la \u00faltima palabra de la problematizaci\u00f3n? \u00bfO bien la problematizaci\u00f3n es fundamentalmente diferente de la negaci\u00f3n, lo que ser\u00eda, a su modo, m\u00e1s negativo que la negaci\u00f3n pura y simple y que, justamente por esta raz\u00f3n, har\u00eda posible sin embargo un proyecto de vida? Quiz\u00e1s veamos las cosas m\u00e1s claramente retrocediendo a los or\u00edgenes de la problematizaci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Dijimos que cuando se manifiesta la extra\u00f1eza de todo lo que nos circunda, el prodigio dentro del que nos encontramos, en el interior del cual actuamos y reaccionamos, no se trata de la manifestaci\u00f3n de una cosa nueva. Lo que se manifiesta de este modo no es una nueva realidad, no obstante se manifiesta algo que no es una pura nada, o que s\u00f3lo lo es en la \u00f3ptica de la realidad de las cosas. \u00bfNo indica este hecho, tal vez, que pertenece a la naturaleza de la realidad -siempre que se la considere en su totalidad: como realidad que se manifiesta, que aparece- algo que es en s\u00ed mismo problem\u00e1tico, que es en s\u00ed mismo interrogante,<i> oscuridad<\/i>? Lo que no equivale a decir que se trata de una oscuridad debida simplemente a nuestra ignorancia, a una deficiencia de nuestro saber subjetivo, sino que esta<i> cosa<\/i> es el<i> presupuesto<\/i> del hecho mismo de que todas las cosas aparezcan en el mundo. Ahora bien, el hecho de que las cosas aparezcan en el mundo, de que el mundo aparezca, es el hecho m\u00e1s fundamental de la realidad que vivimos, que es fen\u00f3meno. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">As\u00ed, sin alcanzar la tierra firme de una realidad cualquiera, es claro sin embargo que la interrogaci\u00f3n es algo m\u00e1s que un capricho subjetivo, que la investigaci\u00f3n no es una simple actitud entre otras igualmente posibles, que no tiene nada de arbitrario sino que, por el contrario, se apoya sobre el fundamento m\u00e1s profundo de nuestra vida. En otros t\u00e9rminos, es s\u00f3lo<i> aqu\u00ed<\/i> -y no donde hab\u00edamos cre\u00eddo al comienzo- que estamos propiamente fundados. Tal vez habr\u00eda all\u00ed una posibilidad para todos &#8211; para quien busca y para quien cree haber hallado, para quien muestra c\u00f3mo no se consigue nada y para quien cree a pesar de todo haber entrevisto nuevamente una certeza-, una posibilidad para todos, no obstante el desacuerdo que nos divide, de ponernos de acuerdo en un nivel fundamental, en el plano de la vida espiritual. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En la vida espiritual, por consiguiente, es posible encontrar una ciudad<i> sin tierra firme,<\/i> superar sin dogmatismos la negatividad absoluta, el nihilismo, el escepticismo negativo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La situaci\u00f3n actual del hombre espiritual pareciera, en un cierto sentido, m\u00e1s dif\u00edcil que nunca. Cuando vemos los grandes impulsos espirituales del pasado disgregarse entre las manos de los pensadores m\u00e1s radicales de nuestro tiempo, como si la vida espiritual misma nos obligase a abandonarlos y a adoptar respecto a ellos una actitud esc\u00e9ptica (concretamente: a abandonar las preguntas y las respuestas metaf\u00edsicas), esto pareciera, a primera vista, dar raz\u00f3n a los adversarios del esp\u00edritu. El mundo y la vida contempor\u00e1neos, en efecto, son extra\u00f1os a la espiritualidad, sin por esto sufrir de mala conciencia. La situaci\u00f3n puede parecer casi desesperada, pero comporta asimismo aspectos que la hacen aparecer bajo una luz un poco menos l\u00fagubre. Consideremos alguno. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En primer lugar est\u00e1 el hecho que concierne propiamente al nihilismo. Se puede de ahora en m\u00e1s hablar de la historia del nihilismo moderno, distinguir, como alguien lo ha hecho, tres etapas en el desarrollo del edificio de pensamiento que tiene inicio con Nietzsche. La primera etapa es la de un nihilismo alegre, creador, en cuya \u00f3ptica el absurdo de todo justifica una actitud optimista, la creencia de que es posible hacer con la realidad lo que queramos, forjarla a nuestro placer. Frente a la imposibilidad evidente de forjar la realidad seg\u00fan el placer de cualquiera que sea, esta actitud es sustituida por el nihilismo que se subordina a una potencia objetiva. No entrar\u00e9 aqu\u00ed en detalles. Todos sabemos que fen\u00f3menos de este tipo son innumerables en la historia reciente, incluso m\u00e1s all\u00e1 de las dos guerras mundiales. En la segunda postguerra, finalmente, se comienza a hablar de un nihilismo de la resignaci\u00f3n, de un nihilismo perplejo, que no toma posici\u00f3n, completamente desarraigado, que rechaza cualquier soluci\u00f3n y cualquier amparo. Esta \u00faltima versi\u00f3n, que asemeja a una suerte de par\u00e1lisis interior, espiritual, comienza a darse cuenta de que el nihilismo precedente no era bastante radical, en el sentido de que carec\u00eda de escepticismo frente al escepticismo. Pero no tiene la fuerza para elevarse hacia esta posici\u00f3n, que a partir de ahora tendr\u00eda algo positivo. No obstante, permanece el hecho de que la posible suspensi\u00f3n de la negaci\u00f3n absoluta, representada por el escepticismo respecto al escepticismo, conduce esta idea a su conclusi\u00f3n coherente -a trav\u00e9s de un itinerario que reconduce al socratismo-. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Otro fen\u00f3meno singular que se manifiesta en nuestros d\u00edas -y cuya aparici\u00f3n precisamente en nuestros d\u00edas no tiene nada de fortuito- es el hecho de que la ciencia, el elemento de nuestra vida espiritual y de nuestro horizonte hist\u00f3rico -que sin duda ha contribuido en la mayor medida a la generalizaci\u00f3n de las ideas y de las disposiciones de \u00e1nimo nihilistas- descubre un escepticismo respecto a su propia concepci\u00f3n nihilista, una sospecha de una idea de ciencia en cuanto mera ciencia de hechos, desprovista de sentido. A\u00fan las ciencias m\u00e1s objetivas -la f\u00edsica por ejemplo- progresivamente van tomando conciencia de los l\u00edmites de la objetivaci\u00f3n. Por otra parte, el mismo fen\u00f3meno es atestiguado por los progresos de la tendencia estructuralista, en el sentido en que el estructuralismo considera al propio objeto no s\u00f3lo en la \u00f3ptica de la totalidad sino tambi\u00e9n en la de la significaci\u00f3n. Cualquiera sea el campo considerado, las estructuras son siempre estructuras<i> significantes.<\/i> El estructuralismo contempor\u00e1neo no se da cuenta del todo del alcance que, por su influencia, este deslizamiento ha provocado en las ciencias, y que, por lo dem\u00e1s, adquiere todo<i> <\/i>su alcance s\u00f3lo en relaci\u00f3n con otro fen\u00f3meno significativo de nuestra \u00e9poca. Este \u00faltimo tema es el descubrimiento de la idea humana que finalmente llega a desmentir la concepci\u00f3n del ser y del ente que ha vuelto posible el desarrollo de las ciencias matem\u00e1ticas de la naturaleza y, por consiguiente, el de la ciencia factol\u00f3gica, con su visi\u00f3n de la realidad que comprende tambi\u00e9n el c\u00e9lebre dualismo cartesiano, es decir la escisi\u00f3n del mundo en sujeto y objeto. La idea humana recusa al sujeto, niega esta dualidad y permite dirigir al fen\u00f3meno, a la manifestaci\u00f3n de la realidad y del mundo en su totalidad, una mirada completamente diversa. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No se trata por ahora m\u00e1s que de d\u00e9biles se\u00f1ales de luz, que parecen indicar c\u00f3mo el reino de la noche no es (quiz\u00e1s) a\u00fan absoluto. Pero todav\u00eda otra cosa debe ser tomada en consideraci\u00f3n. El hecho de que este mundo cruel, del que hemos hecho y continuamos haciendo experiencia, el mundo inhumano de las guerras mundiales, de las conmociones revolucionarias y de todo la que vemos en torno nuestro, este mundo -me parece- s\u00f3lo es comprensible porque los hombres que han afrontado estas terribles cat\u00e1strofes no han cedido de manera puramente pasiva. Muchos de ellos se han arrojado voluntariamente si no directamente con jovialidad, a las fauces de este Moloch -como si se dieran cuenta de que el mundo dado y la vida inmediata no fuesen todo, que es posible sacrificarlos y, en este sacrificio, entrever ese fuego entre las tinieblas del que hablaba Her\u00e1clito. M\u00e1s all\u00e1 de los horrores de nuestra \u00e9poca, existe esta conciencia del sentido del sacrificio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Resumiendo, se podr\u00eda decir que el hombre espiritual hoy no tiene ning\u00fan motivo para resignarse, puesto que, al contrario, se perfilan nuevas posibilidades. El hombre espiritual deber\u00e1 dejar de tener miedo y, justamente en eso que entrev\u00e9, all\u00ed, fundar una actitud intr\u00e9pida. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El hombre espiritual capaz de sacrificarse, capaz de<i> ver<\/i> el sentido y el significado del sacrificio,<i> no puede<\/i> temer nada. El hombre espiritual no es evidentemente un pol\u00edtico, no es un hombre pol\u00edtico en el sentido com\u00fan del t\u00e9rmino. No toma parte en el conflicto que divide al mundo. Pero es pol\u00edtico en otro sentido, y puede serlo en la medida en que proyecta sobre la imagen de la sociedad y de todo lo que encuentra en torno suyo la<i> no-evidencia de la realidad.<\/i> <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El conflicto descripto por Plat\u00f3n es una realidad. Retornamos aqu\u00ed a lo que hab\u00edamos dicho ya sobre la actualidad de la<i> Rep\u00fablica.<\/i> La vida adoptada con esta actitud es precisamente lo que las potencias positivas de la realidad no toleran y no quieren ver, lo que no entra en su contabilidad, aquello contra lo que luchan con todas sus fuerzas -lo intolerable-. Y el hombre espiritual debe por cierto defender su propia posici\u00f3n frente a las presiones que se ejercen contra \u00e9l. Lo que no equivale a decir que debe hacer propaganda. Todo se reduce a una elecci\u00f3n mucho m\u00e1s simple. O adhiere o no adhiere al programa de vida espiritual seg\u00fan hemos delineado. En base a esto, o es un hombre espiritual o es un sofista, alguien que simula, que produce cultura con fines de lucro. Ahora, no hay peor sofista que aquel que finge creer que la pol\u00edtica del hombre espiritual ser\u00eda indigna de su actividad espiritual propiamente dicha, algo que tender\u00eda a volverla vana y a abolirla.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>CRITERIO public\u00f3 el 24 de marzo de 1977 (N\u00ba 1760) el texto del documento de los intelectuales checoslovacos denominado <i>Carta &#8217;77.<o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">Texto original de <i>Nombres<\/i>, Revista de Filosof\u00eda, (U.N. C\u00f3rdoba),VI, nn. 8-9; nov. 1996. <\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">Traducci\u00f3n de Diego Tati\u00e1n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s que retomar el hilo de las sesiones precedentes, quisiera reflexionar hoy sobre el hombre espiritual y sobre el intelectual, sobre lo que los separa,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Wi","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}