{"id":3622,"date":"1997-12-09T12:08:34","date_gmt":"1997-12-09T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/apuntes-sobre-el-sinodo-de-america\/"},"modified":"1997-12-09T12:08:34","modified_gmt":"1997-12-09T12:08:34","slug":"apuntes-sobre-el-sinodo-de-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3622","title":{"rendered":"Apuntes sobre el S\u00ednodo de Am\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Cuando este n\u00famero de CRITERIO llegue al lector, ya se habr\u00e1 dado a conocer en Roma el mensaje de los padres sinodales al finalizar sus sesiones el 12 de diciembre. No ser\u00e1 \u00e9se, con todo, el documento m\u00e1s importante que produzca el S\u00ednodo. M\u00e1s bien habr\u00e1 otro, de car\u00e1cter reservado, destinado al Santo Padre, con las recomendaciones votadas. El Papa podr\u00e1 escribir posteriormente una \u00abExhortaci\u00f3n postsinodal\u00bb, a partir de los elementos recogidos durante las sesiones del encuentro. Se especula sobre la posibilidad de que dicha exhortaci\u00f3n sea dada a conocer en tierra americana, en alg\u00fan momento durante 1998.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">En esta nota, por tanto, s\u00f3lo cabe compartir algunas impresiones recogidas cuando la Asamblea Especial para Am\u00e9rica del S\u00ednodo de los Obispos ha completado con \u00e9xito la primera mitad de su camino.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">El domingo 16 de noviembre el Santo Padre presidi\u00f3 la concelebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda con los padres sinodales asistentes a la primera sesi\u00f3n especial. En su homil\u00eda, le\u00edda por partes sucesivamente en italiano, espa\u00f1ol, portugu\u00e9s, ingl\u00e9s y franc\u00e9s, Juan Pablo II defini\u00f3 hist\u00f3ricamente al S\u00ednodo americano como \u00abuna mirada sobre la historia desde la fe\u00bb y sobre la misi\u00f3n que el continente americano est\u00e1 llamado a cumplir, a m\u00e1s de quinientos a\u00f1os de la evangelizaci\u00f3n. El Papa invitaba a no separar la historia cristiana de las Am\u00e9ricas sino a considerarlas en su conjunto, aun preservando las originalidades espec\u00edficas de cada subregi\u00f3n. Adem\u00e1s, exhortaba a mirar el presente m\u00e1s que el pasado. Es decir, que la historia de la que nos hablaba es aquella que depende de nosotros de aqu\u00ed en m\u00e1s. Para ello, debemos poner la atenci\u00f3n en las se\u00f1ales de la presencia salvadora de Cristo, su palabra y su sacrificio al servicio de la conversi\u00f3n y la evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Durante las dos primeras semanas se sucedi\u00f3 una riqu\u00edsima serie de exposiciones de los padres sinodales ante el plenario. Los \u00abauditores\u00bb, entre los que se contaban religiosas, religiosos, sacerdotes y laicos, tuvieron la oportunidad de hacer conocer sus puntos de vista ante el plenario del S\u00ednodo, como as\u00ed tambi\u00e9n los cinco \u00abdelegados fraternos\u00bb que fueron invitados a participar de las sesiones.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Las impresiones personales recogidas se refieren sucesivamente a: <i>a) <\/i>gestos y actitudes; <i>b) <\/i>contenidos tem\u00e1ticos; y <i>c) <\/i>opciones abiertas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">En cuanto a los <i>gestos y actitudes<\/i>, debe destacarse la permanente presencia del Papa en el aula sinodal, el buen humor que d\u00eda a d\u00eda trasmiti\u00f3 a los participantes y la cordialidad con que los fue recibiendo a almorzar o a cenar a lo largo de estas semanas. Ello contribuy\u00f3 a crear un clima de di\u00e1logo y entendimiento, no obstante la multitud de pareceres sobre cuestiones dif\u00edciles. Por regla general, las intervenciones no eran aplaudidas, pero algunas s\u00ed lo fueron, sobre todo aquellas marcadas por un valor testimonial, con fuertes contenidos simb\u00f3licos. Entre los gestos destacables, merece ser citado el que se diera oportunidad de hablar en el plenario tambi\u00e9n a los auditores. Fue frecuente la menci\u00f3n a la mediaci\u00f3n de <i>Mar\u00eda<\/i>. Tambi\u00e9n se subray\u00f3 la necesidad de que el <i>ecumenismo<\/i> no fuera un ap\u00e9ndice de las actividades eclesiales sino una categor\u00eda que informara a todas ellas. El llamado a la <i>santidad<\/i> de los hijos de la Iglesia, incluyendo en ello menciones al testimonio del martirio al que fueron llamados sus hijos en tierra americana, fue tambi\u00e9n constante. En un mismo registro pueden ser incluidas referencias a la actitud pastoral de \u00abpedagog\u00eda del encuentro\u00bb, o a la \u00abpastoral de la proximidad\u00bb, o a las advertencias contra la \u00abeclesiolatr\u00eda\u00bb. Se record\u00f3, en tal sentido, que deber\u00eda existir una \u00abopci\u00f3n preferencial por los pecadores\u00bb y que \u00ab<i>salus animarum suprema lex<\/i>\u00bb. Esas actitudes nos hacen pensar que m\u00e1s que un s\u00ednodo doctrinal, \u00e9ste ser\u00e1 un s\u00ednodo de fuerte impronta pastoral, evangelizadora y gestual. El S\u00ednodo, por tanto, habr\u00e1 servido para consolidar y fomentar la comuni\u00f3n y la solidaridad de la Iglesia en Am\u00e9rica, objetivo propuesto inicialmente por el Santo Padre.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Con relaci\u00f3n a <i>los contenidos<\/i>, la gran variedad de los temas sobre los que se habl\u00f3 a lo largo de las intervenciones de los padres sinodales hizo recordar los procedimientos que sigue la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que las primeras semanas son dedicadas a un debate en el que todos expresan su visi\u00f3n sobre todas las cosas que juzgan importantes. En general, los padres sinodales vinculaban sus exposiciones con algunos de los puntos del <i>Instrumentum laboris<\/i> y muchos interven\u00edan en representaci\u00f3n de las respectivas conferencias episcopales. Alg\u00fan obispo con buen sentido del humor aludi\u00f3 a las inevitables repeticiones diciendo que, aunque <i>todo<\/i> hab\u00eda sido dicho ya, no <i>todos<\/i> lo hab\u00edan dicho. Las exposiciones abarcaron una multitud de temas entre los que se contaban familia y vida, vida consagrada, laicos y ministerios laicales, juventud, pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica, distintas manifestaciones de religiosidad popular y otras cuestiones afines. Otras intervenciones aludieron a temas de naturaleza distinta, como la corrupci\u00f3n en la vida p\u00fablica, el narcotr\u00e1fico y la violencia. Muchos padres sinodales se refirieron a las migraciones, la deuda externa y las condiciones de pobreza y exclusi\u00f3n. En este contexto no faltaron menciones al neoliberalismo y a la necesidad de que la \u00e9tica informe las relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas regionales. Otros pusieron el \u00e9nfasis en la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de los fieles y el clero, o en la importancia de los medios de comunicaci\u00f3n. Merece ser destacada la intervenci\u00f3n del cardenal Sodano, secretario de Estado, quien se refiri\u00f3 negativamente respecto de ciertos nacionalismos y elogi\u00f3, por el contrario, la soluci\u00f3n pac\u00edfica de las controversias, como hab\u00eda ocurrido en el caso de la Argentina y Chile con relaci\u00f3n al Canal de Beagle, donde la mediaci\u00f3n de la Iglesia hab\u00eda tenido un papel decisivo. En la misma l\u00ednea, los obispos ecuatorianos y peruanos emitieron una declaraci\u00f3n relativa a la controversia que mantienen los respectivos pa\u00edses. En general puede decirse que los contenidos de las intervenciones alud\u00edan expresamente, con frecuencia, al contexto y a las tradiciones culturales propias del norte y del sur del continente y se refirieron a los <i>destinatarios<\/i> de la evangelizaci\u00f3n, a los <i>procedimientos y condicionantes<\/i> a ella vinculados y a los <i>distintos agentes<\/i> encargados de hacerla efectiva. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Hubo algunas <i>cuestiones u opciones<\/i> que quedaban abiertas al promediar las tareas del S\u00ednodo, ya que sobre ellas se manifestaron matices diferentes. Tales los casos de las <i>sectas<\/i>, de la <i>globalizaci\u00f3n,<\/i> y de la <i>estructura<\/i> que asegure el seguimiento de las recomendaciones sinodales que resulten aprobadas por el Santo Padre. Respecto de las <i>sectas<\/i>, por un lado se puso de relieve el car\u00e1cter hostil de algunas de ellas respecto de la Iglesia, pero por otra parte no dej\u00f3 de se\u00f1alarse que no pocos adherentes provienen de la Iglesia cat\u00f3lica, lo que denota falencias que urge contemplar en cuanto a la cordialidad, por ejemplo. Asimismo se se\u00f1al\u00f3 la inconveniencia de continuar recurriendo al t\u00e9rmino \u00absecta\u00bb para describir indiscriminadamente a todas las manifestaciones de religiosidad que proliferan. En cuanto a la <i>globalizaci\u00f3n<\/i>, muchos padres se refirieron a ella poniendo de relieve las notas contradictorias que la distinguen y su car\u00e1cter nocivo o potencialmente beneficioso para la evangelizaci\u00f3n. Finalmente, en cuanto a la <i>estructura<\/i> que pudiera recomendarse erigir para coordinar las tareas de la Iglesia en Am\u00e9rica, se pronunciaron opiniones favorables y adversas. Por regla general, las contrarias contaban con una fundamentaci\u00f3n m\u00e1s desarrollada, mientras que las primeras se limitaban a proponer su constituci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">El primer domingo de adviento, 30 de noviembre, dio comienzo el segundo a\u00f1o de preparaci\u00f3n inmediata al jubileo: es el a\u00f1o del Esp\u00edritu Santo. Juan Pablo II presidi\u00f3 la Eucarist\u00eda en San Pedro, con la participaci\u00f3n de las parroquias romanas. A partir del lunes 1\u00b0 de diciembre, los padres sinodales se reun\u00edan en los grupos de trabajo llamados <i>circuli minores<\/i>, integrados predominantemente seg\u00fan criterio ling\u00fc\u00edstico. Cada grupo ha elegido ya a sus moderadores y relatores y luego habr\u00eda de procederse a la elecci\u00f3n de los integrantes del Consejo postsinodal. En estos <i>circuli minores<\/i> se desarrollar\u00e1 la mayor parte de las tareas de la fase final de S\u00ednodo, mediante la presentaci\u00f3n, discusi\u00f3n y votaci\u00f3n de las proposiciones y sugerencias que los obispos formulen. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">El Santo Padre ha convocado a la Iglesia en Am\u00e9rica a realizar conjuntamente un formidable esfuerzo de reflexi\u00f3n y di\u00e1logo, con vistas a la evangelizaci\u00f3n desde una perspectiva hist\u00f3rica y una prospectiva de largo plazo. Sin embargo, hay tambi\u00e9n dos acontecimientos cercanos de gran importancia: el primero de ellos, la anunciada visita de Juan Pablo II a Cuba, en el mes de enero de 1998. El Papa ir\u00e1 a Cuba con el respaldo potente de un S\u00ednodo continental. No hay instituci\u00f3n, fuera de la Iglesia, que pueda convocar a un evento de trascendencia an\u00e1loga en la regi\u00f3n. Luego suceder\u00e1 la cumbre hemisf\u00e9rica que se celebrar\u00e1 en Santiago de Chile, en el mes de abril. No es de excluir que muchas de las preocupaciones reflejadas en las intervenciones en el S\u00ednodo, encuentren la forma de llegar hasta los jefes de Estado reunidos en esa oportunidad.<\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3autor style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" align=right><span><em>Roma, 30 de noviembre de 1997<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando este n\u00famero de CRITERIO llegue al lector, ya se habr\u00e1 dado a conocer en Roma el mensaje de los padres sinodales al finalizar sus&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Wq","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3622"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3622\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}