{"id":3628,"date":"2006-02-15T12:08:34","date_gmt":"2006-02-15T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/lo-esencial-del-cristianismo\/"},"modified":"2006-02-15T12:08:34","modified_gmt":"2006-02-15T12:08:34","slug":"lo-esencial-del-cristianismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3628","title":{"rendered":"Lo esencial del cristianismo"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Deus caritas est<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">, la primera enc\u00edclica del papa Benedicto XVI, publicada el 25 de enero, no es un texto program\u00e1tico, ni doctrinal, ni ligado a un tema de actualidad; por lo tanto, menos a\u00fan moralizante. Con palabras muy bellas trata de decir simplemente lo que para \u00e9l es esencial, el coraz\u00f3n del cristianismo: Dios es amor.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; \u00bfTiene esta primera enc\u00edclica de Benedicto XVI un estilo, un tono nuevo respecto de los papas que lo precedieron?<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; Benedicto XVI nos ha tomado de sorpresa. En esta enc\u00edclica toma mucha distancia con respecto a la imagen que uno se hab\u00eda hecho de \u00e9l, especialista en temas de doctrina, de moral. De modo austero manifiesta un delicado sentido de humildad. Siempre hubo algo de program\u00e1tico y de actualidad en las enc\u00edclicas inaugurales de otros papas, pero no en \u00e9sta. \u00c9l fija su palabra en el mundo actual, pero elige un tema sin actualidad. Se esperaba una enc\u00edclica sobre lo social o sobre el ecumenismo, pero en cambio intenta decir principalmente que el acontecimiento de los acontecimientos es que Dios ofrece al hombre su amor de manera misteriosa y gratuita. Se dirige a los cristianos, pero al mismo tiempo experimenta la necesidad de mostrar la ra\u00edz de ese amor presente en todo amor humano. Se inscribe en la l\u00ednea de los te\u00f3logos (Henri de Lubac, Karl Rahner) que han querido mostrar que entre el hombre y Dios no deja de haber una continuidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; Parece invitar a unir lo que en apariencia est\u00e1 separado: eros (el amor placer) y agape (el amor entrega de s\u00ed)\u0085<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; En efecto, lo hace ante el hombre contempor\u00e1neo que se experimenta como una cosa, tiende a hacer de su cuerpo un instrumento y a separarlo del alma. El Papa marca la unidad de la persona humana: cuerpo y alma. Propone que el <i>agape<\/i> es tan humano como el <i>eros<\/i>; y que en el amor hay siempre <i>eros<\/i> y <i>agape<\/i>. El <i>eros<\/i> es ante todo voluntad consciente pero no debe ser menospreciado, dice el Papa. Existe cierta relaci\u00f3n entre todo forma de amor y el amor divino: el amor promete lo infinito, la eternidad. Aun as\u00ed se necesitan purificaciones y maduraciones. Se pasa del amor \u0093indeterminado\u0094 y \u0093en b\u00fasqueda\u0094, al amor \u0093al otro\u0094. El amor se transforma ahora en cuidado del otro y para el otro.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Estas reflexiones sobre el amor dar\u00e1n que hablar porque conjugan conceptos de la filosof\u00eda y la psicolog\u00eda contempor\u00e1neas. En mi opini\u00f3n aqu\u00ed radica lo m\u00e1s interesante de esta enc\u00edclica: confirma la preocupaci\u00f3n de Benedicto XVI de afirmar que el cristianismo es la religi\u00f3n de la raz\u00f3n (en oposici\u00f3n a las religiones mitol\u00f3gicas). Hay una uni\u00f3n entre fe y raz\u00f3n: mediante la raz\u00f3n el hombre abarca el mundo y se interroga acerca de \u00e9l. Cristo le responde en el terreno de la raz\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; <\/span><\/b><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El Papa utiliza muchas veces la palabra \u0093comunicar\u0094.<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; Establece v\u00ednculos teol\u00f3gicamente muy fuertes entre el amor de Dios y la comunicaci\u00f3n que debemos hacer de \u00e9l. \u0093No se comienza a ser cristiano \u0096escribe el Papa\u0096 por una decisi\u00f3n \u00e9tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientaci\u00f3n decisiva\u0094. Este acontecimiento que penetra toda realidad es el amor. El cristianismo instituye este amor entre los hombres y debe asegurar su comunicaci\u00f3n: \u0093El cristiano sabe cuando es tiempo de hablar de Dios y cuando es oportuno callar sobre \u00c9l, dejando que hable s\u00f3lo el amor. Sabe que Dios es amor (1 Jn 4, 8) y que se hace presente justo en los momentos en que no se hace m\u00e1s que amar\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; Qu\u00e9 aspecto destacar\u00eda de la segunda parte, titulada \u0093Caritas\u0094, la caridad.<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&#8211; Al hablar de caridad el Papa quiz\u00e1 privilegia el gesto caritativo que responde a necesidades inmediatas. Es m\u00e1s sensible a lo que requiere compromiso personal, el de coraz\u00f3n, que a la acci\u00f3n de estructuras. Escribe una frase muy hermosa al respecto: \u0093para que el don no humille al otro, no solamente debo darle algo m\u00edo, sino a m\u00ed mismo; he de ser parte del don como persona\u0094. Pero tambi\u00e9n valora a quienes trabajan para cambiar las estructuras. Ciertamente Benedicto XVI se ocupa mucho del tema de la justicia. Retoma ciertas palabras muy fuertes de san Agust\u00edn: \u0093Un Estado que no se rigiera seg\u00fan la justicia se reducir\u00eda a una gran banda de ladrones\u0094. Afirma que para los cristianos es esencial comprometerse con la justicia en lo pol\u00edtico. Pero hay en \u00e9l un dejo de pesimismo agustiniano: nunca se alcanza plenamente la realizaci\u00f3n de la justicia, es por ello que siempre cuenta la caridad. Dado que, se\u00f1ala bien, la caridad inspira la obra misma de la justicia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Encuentro muy sugestivo lo que el Papa dice a prop\u00f3sito de la Eucarist\u00eda, amor de Cristo donado a nosotros: \u0093Una Eucarist\u00eda que no comporte un ejercicio pr\u00e1ctico del amor es fragmentaria en s\u00ed misma\u0094. Ello me recuerda una frase del padre Arrupe en 1976, en el Congreso eucar\u00edstico internacional: \u0093Si se sufre hambre en alg\u00fan lugar del mundo, nuestra celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda es de alguna manera incompleta\u0094. Esto subraya admirablemente la relaci\u00f3n que existe entre la caridad concreta y la afirmaci\u00f3n de que \u0093Dios es amor\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=NOTAS style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>Texto de la entrevista a J.-Y. Calvez realizada por la revista <i>Croire aujourd\u0092hui.<\/i><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deus caritas est, la primera enc\u00edclica del papa Benedicto XVI, publicada el 25 de enero, no es un texto program\u00e1tico, ni doctrinal, ni ligado a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3628","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Ww","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3628"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3628\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}