{"id":3629,"date":"2006-02-15T12:08:34","date_gmt":"2006-02-15T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/del-setentismo-y-los-setentistas\/"},"modified":"2006-02-15T12:08:34","modified_gmt":"2006-02-15T12:08:34","slug":"del-setentismo-y-los-setentistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3629","title":{"rendered":"Del setentismo y los setentistas"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Se habla tanto del setentismo y los setentistas que quiero decir lo m\u00edo aunque relativo a un rasgo, s\u00f3lo a uno. La figura del setentista, como la de cualquier otra figura humana y pol\u00edtica, es compleja, un entretejido de hilos varios. Lo que aqu\u00ed voy a caracterizar, en consecuencia, no es el personaje entero. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La raz\u00f3n por la que entresaco del conjunto este rasgo es simple: no est\u00e1 lejos de ser el nervio motor mismo de la figura, la causa eficiente de tantas actitudes y comportamientos distintivamente suyos. Lo nombro: es la profunda convicci\u00f3n que posee el setentista de su verdad pol\u00edtica y su superioridad moral, s\u00f3lo parangonada por la del oligarca hecho y derecho. Esto es, su campeonismo en la materia (una sola materia, porque en \u00e9l pol\u00edtica y moral est\u00e1n fusionadas). Ese campeonismo que <i>por sobreentendido lo autoriza y de modo natural lo conduce<\/i> a condenar, sospechar y despreciar, y aun a cubrir de vituperios, a quienquiera encuentre en oposici\u00f3n a sus ideas o creencias respecto de alg\u00fan prop\u00f3sito. Es tambi\u00e9n el mismo que lo faculta para el <i>sorpasso <\/i>de lo que estuviera convenido, las formas acostumbradas o las reglas del juego, las instituciones, y a sacar ventaja de lo que por tanto no se espera, toma de sorpresa y descoloca. A qu\u00e9 tener esas contemplaciones si el otro no las merece y uno est\u00e1 en lo justo y lo cierto, siendo para m\u00e1s que la causa nacional y popular est\u00e1 puesta en la balanza y el imperialismo acecha en alianza con la oligarqu\u00eda y la banda \u00edntegra de los cipayos. Ser\u00eda ingenuo o est\u00fapido. O las dos cosas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Atenci\u00f3n: no digo que a veces el setentista no pueda estar y no est\u00e9 en lo cierto. No niego tampoco que su coraz\u00f3n est\u00e1 con los pobres y los despose\u00eddos. Ni ignoro que m\u00e1s suele que no suele ser un tipo solidario y generoso, incluso abnegado (aunque, por supuesto, en este como en cualquier otro rubro siempre hay de todo). Ni desconozco que vivimos en una sociedad de clases, una sociedad plagada de desigualdades, una sociedad en la que los ricos y el <i>establishment<\/i> combinan poder, relaciones, educaci\u00f3n y destrezas, prejuicios, ma\u00f1as, y hacen invariablemente su negocio o reproducen el estado de cosas peor mientras miran para el lado opuesto de la villa miseria y el conurbano, sea Recoleta, el country, la chacra, Puerto Madero o el Este. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">* * *<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El setentismo, como todo, tiene sus virtudes y sus defectos, pero aun as\u00ed presenta el nervio que he mencionado. Un setentista, por tanto, tambi\u00e9n una setentista, por supuesto, cree, piensa y siente \u00edntimamente, de manera muy honda, muy arraigada, que el campo se divide tajantemente en amigos y enemigos, los malos y los buenos, con \u00e9l o ella del lado pol\u00edtica y moralmente recto. El \u00fanico lado recto. Y s\u00f3lo \u00e9l o ella en el lado recto. Por consiguiente, vistas la historia y la realidad nacionales tan injustas, tan dram\u00e1ticas, tan indignas, las del pueblo y la naci\u00f3n argentinos, pol\u00edtica y moralmente se le impone ser y ser\u00e1 un(a) justiciero(a). En este punto las cosas, las formas, las <i>mores<\/i> o las instituciones son lo de menos. Lo que importa, lo que cuenta, lo que vale, es ni m\u00e1s ni menos que \u0093lo que Dios manda\u0094, que se haga la justicia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Hacer la justicia; hacer justicia no es empero nada sencillo en este mundo. Las personas son como son, la gente es lo que es, las cosas son como son y como est\u00e1n, y la historia, y los poderes, y los dirigentes, y los recursos. Etc\u00e9tera. Se ha dicho ya por distintas bocas o plumas que, por tanto, lo posible, aquello de que se trata, es ir haciendo justicia con lo que hay, lo que se tiene, como se tiene, y como se puede o pueda; o sea, con las manos sucias, como quer\u00eda Sartre, ese \u00eddolo de los precursores sesenta. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Con todo, \u00e9sa no es ninguna dificultad o complicaci\u00f3n moral para el o la setentista, sino y s\u00f3lo pr\u00e1ctica. No s\u00f3lo la pol\u00edtica es filosof\u00eda pr\u00e1ctica, recu\u00e9rdese, y as\u00ed se estudia en la Facultad, sino que el o la setentista son por naturaleza, como ya vimos, menos formales que expeditivos, o m\u00e1s bien pragm\u00e1ticos que institucionalistas. Y justicieros, sobre todo justicieros.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Buenos Aires, enero de 2006<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">* * *<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Ap\u00e9ndice<\/span><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Adivino las objeciones o cr\u00edticas y hasta el disgusto de los setentistas con lo previo, por lo que creo importante dejar aqu\u00ed la siguiente constancia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Diez a\u00f1os antes de los setenta estuvieron los sesenta. La d\u00e9cada m\u00e1s convulsionada y \u0093loca\u0094 del siglo veinte, detenerse en ella ser\u00eda aqu\u00ed ocioso. Mencionemos, tan solo: la guerra de Vietnam, los hippies, los Beatles, Luther King y los negros, el mayo franc\u00e9s, la contra-cultura, entre nosotros el Di Tella, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera. Pienso especialmente en la Argentina pol\u00edtica, o en lo que fue, sencillamente, el tiempo de la revisi\u00f3n, la nueva mirada sobre el peronismo y el gorilismo, y de la creaci\u00f3n de la ideolog\u00eda pol\u00edtica de la que luego surgi\u00f3 y a partir de la cual se redonde\u00f3 el setentismo, esto tras el golpe de Ongan\u00eda, el Cordobazo, la formaci\u00f3n de la JP, la Tendencia, Montoneros, el ERP, las \u0093ejecuciones\u0094 de Aramburu, Mor Roig, Rucci, Vandor, Alonso.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Perm\u00edtame el lector este p\u00e1rrafo de memorias personales, pero es inevitable para lo que estoy exponiendo. En 1960, poco menos que de casualidad, cay\u00f3 en m\u00ed la organizaci\u00f3n y direcci\u00f3n <i>de facto<\/i> de un semanario, la revista <i>El Popular<\/i>, que lleg\u00f3 a ser la segunda en ventas detr\u00e1s de la inalcanzable y famosa <i>Radiolandia<\/i>. Para entonces, aparte de mi militancia universitaria m\u00e1s o menos destacada dentro del Reformismo, en el MUR de Derecho (de la FUBA), ya hab\u00eda publicado dos libros que compilaban las opiniones \u0096sobre la base de cuestionarios\u0096 de una n\u00f3mina de figuras pol\u00edticas de derecha a izquierda sumamente representativas, que reun\u00ed tres veces en el Sal\u00f3n de Actos de la Facultad ante una concurrencia masiva, en un caso, y de l\u00edderes prominentes de todas las distintas izquierdas del pa\u00eds, en el otro; respectivamente, <i>Tres revoluciones<\/i> y <i>Las izquierdas en el proceso pol\u00edtico argentino<\/i>, dos libros que tuvieron mucho impacto. En <i>El Popular<\/i>, entonces, con esos antecedentes, pude convocar como columnistas estables a Arturo Jauretche, Ismael Vi\u00f1as y Rodolfo Walsh, con Jorge Cooke como mi mano derecha, el hermano de John William. Nos junt\u00e1bamos todos m\u00e1s que frecuentemente en la redacci\u00f3n de la revista, a dos cuadras del Congreso; Walsh escrib\u00eda lo suyo a menudo all\u00ed mismo, pipa en boca, mientras Jauretche peroraba al lado con su gracia de siempre, aunque sin descanso, hasta agotarnos; y a la salida march\u00e1bamos a\u00fan frecuentemente con don Arturo hacia galer\u00edas y remates de pintura argentina. Entre los j\u00f3venes de mi generaci\u00f3n llam\u00e9 adem\u00e1s a colaborar a mis amigos Rodolfo Ortega Pe\u00f1a (llegamos a poner juntos un estudio jur\u00eddico; a\u00f1os m\u00e1s tarde fue acribillado a muerte por la Triple A) y Jos\u00e9 Nun, entre otros que eran independientes o peronistas o marxistas o nacionalistas. Publicaron all\u00ed, tambi\u00e9n, desde Ernesto Sabato, para entonces autor de <i>El otro rostro del peronismo<\/i>, hasta Jorge Abelardo Ramos, en esa \u00e9poca tan mentado e influyente por sus libros y como el V\u00edctor Almagro que hab\u00eda sido del diario <i>Democracia<\/i> antes del \u009155, as\u00ed como reporteamos a J.J. Hern\u00e1ndez Arregui y comentamos su obra tan de ese tiempo, tambi\u00e9n <i>inter alia<\/i>. Desde luego, trat\u00e9 y conoc\u00ed bastante bien a todos los citados, como tambi\u00e9n a Rodolfo Puiggr\u00f3s. La nuestra era, dec\u00edan, y eso hab\u00eda buscado yo, aparte el perfil ideol\u00f3gico propio de cada colaborador, la revista de la denominada Izquierda Nacional (tanto que el partido Comunista nos incluy\u00f3 especialmente en su ataque a \u00e9sta en el n\u00famero 50, extraordinario, de su \u00f3rgano te\u00f3rico <i>Cuadernos de Cultura<\/i>, con los art\u00edculos salientes firmados por Rodolfo Ghioldi, H\u00e9ctor P. Agosti, Ernesto Giudice y Juan C. Portantiero, antes de su expulsi\u00f3n, claro). Silvia Sigal y Oscar Ter\u00e1n han recordado a la revista en sus conocidos libros sobre la \u00e9poca; y creo que tambi\u00e9n Carlos Altamirano, aunque no tengo presente d\u00f3nde.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Lo que quiero asentar, en suma, es que mi sesentismo, ese progenitor del setentismo, est\u00e1 fuera de duda. \u00c9ste se torn\u00f3 de armas llevar y no fue tan s\u00f3lo contestatario, como en general hab\u00eda sido el primero. Fuera de duda geogr\u00e1fica incluso: a fines de 1966 dej\u00e9 mi profesi\u00f3n de abogado y me fui del pa\u00eds a estudiar ciencia pol\u00edtica en la dorada Berkeley de los sesenta, de donde volv\u00ed s\u00f3lo durante 1971 para, al poco tiempo, irme a trabajar en lo m\u00edo a Bariloche, la Fundaci\u00f3n Bariloche (aquel centro excelente de investigaci\u00f3n y docencia de posgrado \u0096abarcaba desde la matem\u00e1tica y la biolog\u00eda hasta las ciencias sociales y la Camerata\u0096 que luego destruy\u00f3 el Proceso), realmente muy lejos de todo lo m\u00e1s importante que fue transcurriendo en el pa\u00eds para ese tiempo. Y en rigor yo ya hab\u00eda migrado, bajo la influencia de mi maestro Sheldon Wolin, de la Izquierda Nacional de la Argentina a la Filosof\u00eda Pol\u00edtica y de la Ciencia del universo. De pol\u00edtico hab\u00eda pasado a polit\u00f3logo. En definitiva: s\u00e9 bastante de lo que escrib\u00ed <i>supra<\/i>. Si nunca fui nada pr\u00f3ximo al montonerismo, la JP y dem\u00e1s, que en todo caso vinieron despu\u00e9s, lo cierto es que conoc\u00ed el pa\u00f1o de cerca. Esa es parte de mi biograf\u00eda. Tal vez me otorgue la \u0093autoridad\u0094 del caso.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se habla tanto del setentismo y los setentistas que quiero decir lo m\u00edo aunque relativo a un rasgo, s\u00f3lo a uno. La figura del setentista,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[],"class_list":["post-3629","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Wx","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3629"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3629\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}