{"id":3640,"date":"2006-02-15T12:08:34","date_gmt":"2006-02-15T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/de-homenajes-y-realidades\/"},"modified":"2006-02-15T12:08:34","modified_gmt":"2006-02-15T12:08:34","slug":"de-homenajes-y-realidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3640","title":{"rendered":"De homenajes y realidades"},"content":{"rendered":"<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Birgit Nilsson, una de las m\u00e1s grandes sopranos del siglo XX, acaba de fallecer. Nacida en Vaesta Karup, Escania, Suecia, en 1918, debut\u00f3 en la \u00d3pera Real de Estocolmo en 1946. Hasta 1984 en que dej\u00f3 los escenarios antes de declinar, para volver a su tierra de origen y a la tranquilidad de la vida familiar, fue una incomparable int\u00e9rprete de Wagner y de Richard Strauss, as\u00ed como de algunas \u00f3peras italianas (<i>Macbeth<\/i> y <i>Turandot<\/i>). Los Festivales de Bauyreuth, el Met de Nueva York, la Scala de Mil\u00e1n, entre otros, fueron hitos de su carrera jalonada tambi\u00e9n por grabaciones, muchas de ellas referencia necesaria para quien hoy se acerca a esas obras.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Buenos Aires la conoci\u00f3 como Isolda en 1955, iniciando una relaci\u00f3n de afecto con el p\u00fablico del Teatro Col\u00f3n. Quien esto escribe la admir\u00f3 un a\u00f1o m\u00e1s tarde, como la Mariscala de <i>El Caballero de la Rosa<\/i>, y en cada una de sus siguientes visitas: la gran Brunilda en las dos integrales de la <i>Tetralog\u00eda<\/i> (1962 y 1967) y nuevamente Isolda, en 1971. Se recuerda al d\u00eda de hoy entre los mayores fastos del Col\u00f3n, cuando en 1965 protagoniz\u00f3 <i>Turandot<\/i>, con nada menos que Montserrat Caball\u00e9 como Li\u00fa, y de ese mismo a\u00f1o su <i>Salom\u00e9<\/i>. All\u00ed, aunque su f\u00edsico no era el que se seleccionar\u00eda en un casting para la hija de Herod\u00edas, con la intensidad de su arte lograba dar toda la sensualidad que el personaje requiere, la danza de los siete velos incluida. La noticia de su muerte, difundida reci\u00e9n despu\u00e9s de las exequias realizadas en su pueblo natal, trae a la memoria momentos imperecederos del Col\u00f3n en la segunda mitad del siglo pasado, y en m\u00e1s de un sentido, felices para quienes la ovacionamos entonces como ahora, con ese fervor que se reserva para los m\u00e1s grandes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">No seremos los \u00fanicos en el mundo que, al rememorar a la soprano sueca, piensen que \u0093todo tiempo pasado fue mejor\u0094. Pero sin entrar en un panorama de la l\u00edrica mundial, cuando cantaba Birgit Nilsson (y Sutherland, Domingo, Cossotto, Bergonzi, Milnes, Windgassen, Hotter, Crespin, Rossi Lemeni, Ghiaurov, Kraus) para el Col\u00f3n fueron a\u00f1os dorados. Cierto es que nuestros padres y abuelos dec\u00edan que nada ser\u00eda igual despu\u00e9s de Caruso, Ruffo, Ninon Vallin, Lily Pons, Gigli\u0085 <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm; TEXT-ALIGN: center\" align=center><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">***<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">La nostalgia tiene su justificaci\u00f3n mientras nos encaminamos al cumplimiento del centenario del Teatro Col\u00f3n, en el que elencos similares a los de entonces son impensables. El de 2005 fue un a\u00f1o cargado de conflictos, que llevaron a su cierre y la suspensi\u00f3n de la temporada. Entre las v\u00edctimas, adem\u00e1s de los abonados por cierto, se contaron dos de los estrenos que con mayor expectativa se aguardaban. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Uno de ellos es <i>Der K\u00f6nig Kandaules<\/i> de Alexander von Zemlinsky, sobre el relato del anillo de Giges de Herodoto, y libro de Andr\u00e9 Gide, que subi\u00f3 a escena pero con funciones para las que la regla era el suspenso: el p\u00fablico aguantaba estoicamente en sus localidades que se apagaran las luces o se enteraba, tarde, mal y nunca, que la funci\u00f3n hab\u00eda sido diferida. La obra, que vali\u00f3 la pena conocer, pertenece a un tipo de repertorio que el Col\u00f3n suele hacer bien. As\u00ed fue esta vez, con una lograda puesta de quien por ese mismo tiempo era designado a cargo de la direcci\u00f3n art\u00edstica del teatro, Marcelo Lombardero, la direcci\u00f3n orquestal de G\u00fcnther<b> <\/b>Neuhold y la participaci\u00f3n de un muy buen grupo de cantantes (entre ellos Nina Warren, que se hab\u00eda lucido en <i>La Walkyria<\/i>). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">En v\u00edsperas del estreno hubo que suspender la otra novedad, <i>Capriccio<\/i>, de Richard Strauss. Con la direcci\u00f3n de Stefan Lano, bienvenida incorporaci\u00f3n al frente de la Orquesta Estable, se la conoci\u00f3 reci\u00e9n sobre el fin de a\u00f1o. El elenco \u00edntegramente local que asumi\u00f3 en reemplazo de los que tuvieron que volverse sin cantar unos meses antes, aunque sumamente meritorio, no pudo estar siempre a la altura de lo que esta \u00f3pera exige. M\u00e1s all\u00e1 de eso, <i>Capriccio<\/i>, nos atrevemos a decirlo, muestra a un gran compositor en el atardecer de la vida y del genio. Tampoco ayuda el libreto, del propio Strauss y del director de orquesta Clemens Krauss, en lo que es una larga conversaci\u00f3n (bastante reiterativa) sobre la primac\u00eda de la palabra o de la m\u00fasica en un ambiente dieciochesco. Algo hay de la Mariscala en la Condesa (muy bien compuesta por Virginia Correa Dupuy), y por momentos Strauss est\u00e1 en todo su esplendor, pero no son los m\u00e1s. Es curioso que esta \u00f3pera se haya escrito en 1942, mientras la guerra sacud\u00eda el mundo y Alemania estaba sujeta a un abominable totalitarismo. Quiz\u00e1s fuera una forma de refugiarse de una realidad demasiado cruel.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>La \u00d3pera de C\u00e1mara del Teatro Col\u00f3n ofreci\u00f3, casi para Navidad, <i>Don Giovanni<\/i>, que Giuseppe Gazzaniga (1743-1818) escribi\u00f3 poco antes que Mozart la suya. El libreto de Giovanni Bertati sirvi\u00f3 a Da Ponte (no falta siquiera el aria del Cat\u00e1logo) pero, seg\u00fan Julio Palacio, no se sabe si Mozart conoci\u00f3 la obra de Gazzaniga, no estrenada en Viena. Las aventuras del burlador de Sevilla han sobrevivido por el aliento del genio de Mozart, relegando la otra al olvido, del que, aunque sin \u00e1nimo de competir, ha sido acertadamente rescatada. Volver\u00e1 en 2006, y quienes desconfiaron por lo ignoto del compositor tendr\u00e1n ocasi\u00f3n de disfrutar de ella, servida por un competente elenco, encabezado por el tenor Enrique Folger. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Para este a\u00f1o las autoridades del Col\u00f3n anunciaron una temporada m\u00e1s breve, porque avanzan las obras de modernizaci\u00f3n y restauraci\u00f3n con las que, esperemos, pueda celebrarse jubilosamente el centenario. Los t\u00edtulos, int\u00e9rpretes y fechas pueden consultarse en la p\u00e1gina web del Teatro, por lo que nos limitaremos a algunos apuntes, confiando, eso s\u00ed, que la programaci\u00f3n se lleve a cabo en la forma prevista. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Si en el lapso de un lustro (1962 y 1967) hubo dos versiones completas de la <i>Tetralog\u00eda<\/i>, se encar\u00f3 m\u00e1s modestamente a partir de 2004 ir de a una por a\u00f1o, plan que lamentablemente fue interrumpido. Habr\u00e1 que dejar crecer a Sigfrido y que Brunilda rodeada por el fuego siga esper\u00e1ndolo dormida, hasta que, quiz\u00e1s para 2008, se reanude la saga del <i>Anillo de los Nibelungos<\/i>. Mozart, de quien se cumplen los juveniles doscientos cincuenta a\u00f1os de su natalicio, ser\u00e1 recordado con <i>Cos\u00ed fan tutte<\/i> (con el tenor argentino de destacada actuaci\u00f3n internacional Ra\u00fal Gim\u00e9nez, como Ferrando). Verdi estar\u00e1 representado con <i>I Vespri Siciliani<\/i> en la que el bajo alem\u00e1n Andrea Papi, uno de los m\u00e1s destacados de su cuerda en la actualidad, cantar\u00e1 a \u0093Palermo, terra adorata\u0094 como el patriota Procida. <i>La Boh\u00e8me<\/i> pucciniana tendr\u00e1 una pareja central interesante con Nancy Gustafson y Massimiliano Pisapia. La gran creaci\u00f3n de Mussorsky, <i>Boris Godunov<\/i>, se anuncia con dos bajos extranjeros que se alternar\u00e1n en el rol del atormentado zar, y un elenco de figuras locales, bajo la direcci\u00f3n de Stefan Lano. De Benjamin Britten volveremos a escuchar <i>Sue\u00f1o de una noche de verano<\/i>, con el contratenor Franco Fagioli, habr\u00e1 un \u0093programa Stravinsky\u0094 (con <i>Les noces, Le rossignol <\/i>y <i>Petrushka<\/i>), y el estreno de <i>Jonny spielt auf<\/i>. Cuando se conoci\u00f3, en 1927, la \u00f3pera de Ernst Krenek, vien\u00e9s, algunos se horrorizaron de que un negro (Jonny) fuera el eje de la trama. Pese al sensacional \u00e9xito de esta \u00f3pera en idioma de jazz, o por ello quiz\u00e1s, el nazismo la catalog\u00f3 de \u0093arte degenerado\u0094. Krenek se radic\u00f3 en los Estados Unidos, donde falleci\u00f3 en 1991. Finalmente, y con la misma soprano, Cynthia Makris, se compensar\u00e1 a los abonados de 2005, adem\u00e1s de funciones extraordinarias, con <i>Turandot<\/i> de Puccini en el Luna Park, ya que para entonces el teatro estar\u00e1 cerrado. Calaf ser\u00e1 Dar\u00edo Volont\u00e9, desconoci\u00e9ndose los nombres del director y del resto de los cantantes. Sobre todo, hay motivos para ser poco optimistas en cuanto a las posibilidades del estadio como lugar apto para la \u00f3pera.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Tanto el Avenida como el Argentino de La Plata exhiben t\u00edtulos atractivos, especialmente en el primero a trav\u00e9s de Juventud Lyrica y Buenos Aires L\u00edrica, instituciones privadas que merecen ser alentadas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Birgit Nilsson, una de las m\u00e1s grandes sopranos del siglo XX, acaba de fallecer. Nacida en Vaesta Karup, Escania, Suecia, en 1918, debut\u00f3 en la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3640","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-WI","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3640\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}