{"id":3647,"date":"1997-11-22T12:08:34","date_gmt":"1997-11-22T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/ante-la-pena-de-muerte\/"},"modified":"1997-11-22T12:08:34","modified_gmt":"1997-11-22T12:08:34","slug":"ante-la-pena-de-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3647","title":{"rendered":"Ante la pena de muerte"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">En <\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">forma recurrente, cuando la opini\u00f3n p\u00fablica es sacudida por cr\u00edmenes especialmente aberrantes, como el reciente asesinato de tres mujeres j\u00f3venes en Cipolletti, desde las m\u00e1s altas instancias del Gobierno se proclaman las bondades de la pena de muerte y la posibilidad de su implantaci\u00f3n en la Argentina.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A esta altura, es sorprendente que quienes deben hacerlo no se preocupen por ejercer una necesaria docencia frente a ciertos medios de comunicaci\u00f3n tentados por el sensacionalismo y la malsana explotaci\u00f3n de las reacciones m\u00e1s viscerales de sectores de la sociedad. En efecto, parece olvidarse que la Argentina se inscribi\u00f3 claramente en una posici\u00f3n contraria a la pena de muerte cuando en 1984 el Congreso sancion\u00f3 por unanimidad la ley 23.054 aprobando la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos (Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica). El art. 4, sobre el derecho a la vida, expresamente dice: \u00abNo se restablecer\u00e1 la pena de muerte en los Estados que la han abolido\u00bb. La reforma de 1994 fue m\u00e1s lejos al dar jerarqu\u00eda constitucional a varios tratados de derechos humanos, entre ellos el Pacto. En una palabra, incluir la pena de muerte en el C\u00f3digo Penal requerir\u00eda denunciar previamente el Pacto, lo cual, seg\u00fan el mismo art. 75, inc. 22, s\u00f3lo puede hacerse con el voto de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de cada C\u00e1mara, supuesto poco menos que imposible, adem\u00e1s de lo grave para todo el sistema de protecci\u00f3n de los derechos humanos que significar\u00eda que nuestro pa\u00eds adoptase tal actitud.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Al enfoque constitucional se agrega la necesidad de guardar una coherencia con la defensa de la vida en toda su extensi\u00f3n. La posici\u00f3n argentina contra el aborto, sostenida con energ\u00eda en los foros internacionales, incluso hace muy poco en la Cumbre Iberoamericana de Cartagena, debiera tener su correlato en la convicci\u00f3n de que nadie, ni el Estado, puede quitar la vida, ni siquiera la de quien merezca el m\u00e1s grave castigo y cuya dignidad, que todo ser humano tiene, existe pese a la degradaci\u00f3n en que haya ca\u00eddo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En la enc\u00edclica <i>Evangelium vitae, <\/i>Juan Pablo II reafirm\u00f3 el car\u00e1cter sagrado de la vida humana y el \u00fanico se\u00f1or\u00edo de Dios sobre ella. La \u00fanica justificaci\u00f3n que all\u00ed encuentra a la pena de muerte es \u00abcuando la defensa de la sociedad no sea posible de otro modo\u00bb. Y agrega: \u00abHoy, sin embargo, gracias a la organizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s adecuada de la instituci\u00f3n penal, estos casos son ya muy raros, por no decir pr\u00e1cticamente inexistentes\u00bb (n. 56). La edici\u00f3n \u00abt\u00edpica\u00bb del Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica modific\u00f3 la redacci\u00f3n original, no tan terminante, incorporando el concepto del Papa. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Un eco de ello es la declaraci\u00f3n, que se publica en otro lugar de este n\u00famero, firmada por dirigentes cristianos y no cristianos, en el Encuentro \u00abHombres y Religiones\u00bb organizado por la Comunidad de San Egidio. Con el pedido de una \u00abmoratoria\u00bb en la aplicaci\u00f3n de la \u00faltima pena para el a\u00f1o 2000, se espera que a trav\u00e9s del di\u00e1logo, con el aporte de las religiones, los Estados encaren la abolici\u00f3n de la m\u00e1s antigua forma de ejercer la vindicta p\u00fablica. En ins\u00f3lita compa\u00f1\u00eda, no est\u00e1 de m\u00e1s recordarlo, conservan la pena de muerte pa\u00edses como Estados Unidos, Ir\u00e1n, China, Guatemala y Chile, aunque, en este \u00faltimo caso, los presidentes Aylwin y Frei han conmutado su aplicaci\u00f3n invocando principios de clara raigambre cristiana y humanitaria.<span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp; <\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tanto el Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica como la Enc\u00edclica y el Catecismo, cada uno en su \u00e1mbito, incluyen el tema dentro del m\u00e1s amplio del derecho a la vida. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esto desaf\u00eda a la sociedad en que vivimos a respetar la legalidad que ha adoptado y los compromisos internacionales derivados de la convicci\u00f3n de que los derechos humanos no son una mera cuesti\u00f3n interna de los Estados. Pero va m\u00e1s all\u00e1 de no propiciar reformas penales que reimplanten la pena de muerte. El desaf\u00edo es que nadie sea due\u00f1o de la vida ajena: ni los \u00abjusticieros\u00bb, ni las fuerzas de seguridad cuando aplican de hecho el tali\u00f3n a quien ha asesinado a un polic\u00eda o cuando matan a golpes a j\u00f3venes, como ocurre con demasiada frecuencia, ni los internados en las c\u00e1rceles, a quienes se env\u00eda a una muerte segura a trav\u00e9s del SIDA. Se dir\u00e1 que son las respuestas de la indignaci\u00f3n, de una justa ira, del temor, de la rebeld\u00eda contra la impunidad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero las respuestas deben ser otras. \u00abLas c\u00e1rceles deben ser sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos internados en ellas\u00bb (art. 18 de la Constituci\u00f3n, seg\u00fan se lo redactara en 1853, para seguir siendo un anhelo incumplido a fines del siglo XX). El sistema judicial debe ser eficiente en sus componentes y en los medios que se ponen a su alcance para que pueda investigar y fallar. La legislaci\u00f3n no debe temer ser severa, pero sin caer en el facilismo de que todo se resuelve con un aumento de penas. La poblaci\u00f3n debe tener confianza en la polic\u00eda, lo que ocurrir\u00e1 cuando el ejemplo de quienes se sacrifican hasta dar heroicamente su vida en defensa de sus conciudadanos prime sobre los casos en que las fuerzas de seguridad quedan asociadas a los submundos del delito en sus diversas formas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Que la reacci\u00f3n de los gobernantes y de la ciudadan\u00eda frente a la violencia sea la valiente defensa del valor de la vida, de toda vida humana, para contraponer a la cultura de la muerte el evangelio de la vida en el que est\u00e1n convocados a creer todos los hombres de buena voluntad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<\/span><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>No es la primera vez que en CRITERIO se aborda el tema de la pena de muerte. Citamos, por su proximidad, el n. 2.056, del 13\/9\/90, donde se public\u00f3 un <i><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>dossier <\/i>que incluy\u00f3 sendos art\u00edculos de Germ\u00e1n J. Bidart Campos (\u00abLa muerte como pena y la pena de muerte\u00bb) y Norberto E. Spolansky (\u00abLa pena de vivir y el desprestigio de la ley penal\u00bb); y la carta pastoral conjunta de los obispos James Niedergeses, de Nashville, y J. Francis Stafford, de Memphis, Tennessee (\u00abViolencia y pena capital. Una nueva evaluaci\u00f3n\u00bb).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En forma recurrente, cuando la opini\u00f3n p\u00fablica es sacudida por cr\u00edmenes especialmente aberrantes, como el reciente asesinato de tres mujeres j\u00f3venes en Cipolletti, desde las&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3647","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-WP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3647"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3647\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}