{"id":3680,"date":"1997-10-24T12:08:34","date_gmt":"1997-10-24T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/ciencia-y-tecnologia-iquestuna-ideologia-que-crea-su-propia-utopia\/"},"modified":"1997-10-24T12:08:34","modified_gmt":"1997-10-24T12:08:34","slug":"ciencia-y-tecnologia-iquestuna-ideologia-que-crea-su-propia-utopia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3680","title":{"rendered":"Ciencia y tecnolog\u00eda: \u00bfuna ideolog\u00eda que crea su propia utop\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La ciencia crea tecnolog\u00eda y el desarrollo tecnol\u00f3gico ha contribuido al avance de la ciencia, esto \u00faltimo, en especial, con respecto a la creaci\u00f3n de instrumental de mayor precisi\u00f3n, el cual ha permitido la contrastaci\u00f3n m\u00e1s exacta de las teor\u00edas, y en algunos casos ha provocado el surgimiento de nuevos modelos te\u00f3ricos.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hoy hay que pensar a la ciencia y la tecnolog\u00eda en el contexto de la globalizaci\u00f3n, del cual la tecnolog\u00eda es uno de sus soportes. Adem\u00e1s, en tanto son actividades constituidas hist\u00f3ricamente, est\u00e1n atravesadas por demandas econ\u00f3micas, pol\u00edticas, sociales y \u00e9ticas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">J. Habermas en <i>Ciencia y t\u00e9cnica como ideolog\u00eda<\/i> trabaja la tesis de H. Marcuse, para quien \u0093el concepto de raz\u00f3n t\u00e9cnica es \u00e9l mismo ideol\u00f3gico\u0094, en tanto la t\u00e9cnica es ella, desde s\u00ed, un proyecto de dominio sobre la naturaleza y sobre los individuos. Este proceso se inicia con el hombre mismo, ya que desde su origen necesit\u00f3 del saber y de su instrumentalizaci\u00f3n para poder disponer del medio y hacer posible la vida. Apel se\u00f1ala que, en esa carrera instrumentalista, la raz\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnol\u00f3gica ha ido dando saltos cualitativos cada vez m\u00e1s importantes. Desde la conservaci\u00f3n del fuego hasta la energ\u00eda nuclear, el \u00e1mbito de la acci\u00f3n humana se ha ido ampliando, como as\u00ed tambi\u00e9n sus riesgos. \u00bfDesmesura original, para la cual podemos remitirnos a Prometeo? \u00bfIngenuidad del hombre que quiso dominar tard\u00edamente lo que se define como poder de dominio, de control? La misma ingenuidad que pone el acento en el uso y no en lo que es. \u00bfNarcisismo que se goza de la propia imagen desplegada, pero que cuando la quiere atrapar es tragado por ella? Se trata de la l\u00ednea que separa la medicina nuclear de la bomba at\u00f3mica. Esta ambig\u00fcedad de la racionalidad cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica es la misma ambig\u00fcedad del poder que representa, esto es, aquello que los intereses vigentes en la sociedad quieren hacer con la naturaleza y con los hombres. Hoy no se trata de una reedici\u00f3n de la lucha de clases, sino m\u00e1s bien del avance de un principio civilizatorio universal, de la mano de la ciencia y la tecnolog\u00eda, que penetra en las sociedades y las configura a partir de nuevos par\u00e1metros. Este dominio ya no es explotador-opresor sino racional, porque apela al patr\u00f3n de la productividad, con cuyo aumento los individuos lograr\u00e1n una vida cada vez m\u00e1s confortable. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Este atravesamiento ideol\u00f3gico de la ciencia y la tecnolog\u00eda, la tecnocracia, puede manifestarse ahora, en la medida en que ellas crean su propia utop\u00eda: la \u0093Tecn\u00f3polis\u0094. Y, como bien se\u00f1ala Lyotard, se revelan cada vez m\u00e1s como decisivas en la competici\u00f3n mundial de los pa\u00edses por el poder. Ciencia y tecnolog\u00eda se han convertido en los ingredientes indispensables del crecimiento productivo de los Estados, y tambi\u00e9n de los individuos. Por eso se habla hoy de una transformaci\u00f3n de la naturaleza del saber y de las sociedades. Una vez que la racionalidad cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica penetra en las instituciones, \u00e9stas ya no son las mismas. Cae el viejo sistema de ideas en que se sustentaban, y una nueva estructura categorial aparece como respuesta al viraje que se produce en los modos de pensar, de sentir y de actuar. Empiezan a circular t\u00e9rminos como <i>conversi\u00f3n<\/i> -podr\u00edamos decir siguiendo a Kuhn- a un nuevo paradigma, o <i>reconversi\u00f3n<\/i> de los Estados, las instituciones y los individuos, de modo tal de poder permanecer en el sistema; para lo cual m\u00e1s que argumentos l\u00f3gicos, que los hay, intervienen argumentos persuasivos. Casi como un proceso de selecci\u00f3n natural: algunos podr\u00e1n convertirse y otros, en cambio, deber\u00e1n retirarse del juego. Esto crea en muchos un optimismo desbordante, porque visualizan un mundo m\u00e1s din\u00e1mico y creativo, y por cierto m\u00e1s confortable, ya que son los que pueden gozar de los beneficios de \u0093Tecn\u00f3polis\u0094. En muchos otros predomina un pesimismo expectante, porque no pueden verse a s\u00ed mismos representados en este nuevo orden racional; son los que permanecen bajo el cono de sombras que proyecta \u0093Tecn\u00f3polis\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfC\u00f3mo se configuran hoy ideolog\u00eda y utop\u00eda? Porque ni se han muerto ni agonizan, pero s\u00ed, probablemente, estemos asistiendo a su mutaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n es su soporte creador si, como indica Lyotard, el sujeto revolucionario ha muerto? Tal vez ni ideolog\u00eda ni utop\u00eda tengan que ver ya ni con sujetos ni con el tipo de revoluciones que hemos conocido. Sino que, m\u00e1s bien, estar\u00edamos asistiendo a una racionalidad que se despliega desde s\u00ed misma, en el marco de los intereses econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales generados por la globalizaci\u00f3n, cuya interacci\u00f3n va creando significados que los individuos asimilan para poder vivir.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Desde este contexto, y atentos a la figura que va adquiriendo este fin de siglo, o este comienzo del nuevo milenio, es que nos preguntamos, \u00bfser\u00e1n la ciencia y la tecnolog\u00eda, ambas determinadas por el patr\u00f3n de productividad, la nueva ideolog\u00eda para Tecn\u00f3polis, la nueva utop\u00eda? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciencia crea tecnolog\u00eda y el desarrollo tecnol\u00f3gico ha contribuido al avance de la ciencia, esto \u00faltimo, en especial, con respecto a la creaci\u00f3n de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3680","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Xm","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3680\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}