{"id":3688,"date":"1997-10-24T12:08:34","date_gmt":"1997-10-24T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/entre-el-desafio-de-la-conversion-y-la-kenosis\/"},"modified":"1997-10-24T12:08:34","modified_gmt":"1997-10-24T12:08:34","slug":"entre-el-desafio-de-la-conversion-y-la-kenosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3688","title":{"rendered":"Entre el desaf\u00edo de la conversi\u00f3n y la k\u00e9nosis"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Si somos fieles a los hechos, y recordamos las fechas que caracterizan una \u00e9poca, debemos recordar que en 1928, P\u00edo XI publicaba su enc\u00edclica <i>Mortalium animos<\/i>. All\u00ed el Papa se\u00f1alaba, en vistas a los intentos de lograr la uni\u00f3n de los cristianos, que por la participaci\u00f3n en esas asambleas de los no-cat\u00f3licos, tanto los cat\u00f3licos como los otros podr\u00edan ser confirmados f\u00e1cilmente en que una religi\u00f3n o Iglesia es tan buena como otra, que los encuentros ecum\u00e9nicos eran negociaciones a trav\u00e9s de un compromiso de la verdad revelada, y que la Iglesia cat\u00f3lica podr\u00eda aceptar t\u00e1citamente algunas de las eclesiolog\u00edas protestantes. Por lo tanto, \u0093<i>claramente se ve que ni la Sede Apost\u00f3lica puede en manera alguna tener parte en dichos Congresos, ni de ning\u00fan modo pueden los cat\u00f3licos favorecer ni cooperar a semejantes intentos; y si lo hicieran, dar\u00edan autoridad a una falsa religi\u00f3n cristiana, totalmente ajena a la \u00fanica y verdadera Iglesia de Cristo<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">1<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. El Papa conclu\u00eda: \u0093<i>Porque la uni\u00f3n de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la \u00fanica y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual desdichadamente se alejaron<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">2<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. \u0093<i>Vuelvan, pues, a la Sede Apost\u00f3lica, asentada en esta ciudad de Roma, que consagraron con su sangre los Pr\u00edncipes de los Ap\u00f3stoles San Pedro y San Pablo, a la Sede ra\u00edz y matriz de la Iglesia cat\u00f3lica; vuelvan los hijos disidentes, no ya con el deseo y la esperanza de que la Iglesia de Dios vivo abdique de la integridad de su fe, y consienta los errores de ellos, sino para someterse al gobierno y al magisterio de ella<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">3<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No es el momento de recordar aqu\u00ed lo que ha sido la <i>conversi\u00f3n<\/i> ecum\u00e9nica de la Iglesia cat\u00f3lica en el Concilio y los principios cat\u00f3licos del ecumenismo elaborados desde la eclesiolog\u00eda conciliar. Ambos fueron preparados en el mismo seno de la Iglesia por otros movimientos de renovaci\u00f3n en los \u00e1mbitos b\u00edblico, patr\u00edstico, lit\u00fargico y eclesiol\u00f3gico. Esa renovaci\u00f3n, al mismo tiempo que permiti\u00f3 a la Iglesia cat\u00f3lica una nueva comprensi\u00f3n de s\u00ed misma, le abri\u00f3 su horizonte para poder contemplar m\u00e1s n\u00edtidamente el misterio de su vocaci\u00f3n. Profundizar en la comprensi\u00f3n de la propia identidad ha sido el modo de crecer en fidelidad a ella.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Debemos se\u00f1alar ahora otra fecha simb\u00f3lica, el otro extremo del ciclo de los setenta a\u00f1os, es decir, nuestro momento hist\u00f3rico. Para esto, podemos recoger algunas afirmaciones de la enc\u00edclica <i>Ut unum sint<\/i>, documento emitido por Juan Pablo II, hace apenas dos a\u00f1os. Respecto del trabajo por la unidad el Papa afirma: \u0093<i>Creer en Cristo significa querer la unidad; querer la unidad significa querer la Iglesia, querer la Iglesia significa querer la comuni\u00f3n de gracia correspondiente al designio del Padre desde toda la eternidad. Tal es el sentido de la oraci\u00f3n de Cristo: ut unum sint<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">4<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Sacando las consecuencias del v\u00ednculo sacramental de la unidad que existe gracias al \u00fanico bautismo Juan Pablo II descarta de su uso ling\u00fc\u00edstico la expresi\u00f3n \u0093hermanos separados\u0094 utilizada por el Concilio; esta expresi\u00f3n aparece en la enc\u00edclica s\u00f3lo en las citas de textos conciliares o de otros documentos pontificios. Ya no define a los otros cristianos desde el criterio de separaci\u00f3n confesional sino sobre la base de su condici\u00f3n bautismal. De all\u00ed la exigencia imperiosa de caminar hacia la plenitud de la unidad visible. \u0093<i>La ruta ecum\u00e9nica es la ruta de la Iglesia<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">5<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. El ecumenismo es un \u0093<i>deber imperioso<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">6<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\"> <\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">para los cristianos en su \u0093<i>marcha ecum\u00e9nica hacia la unidad<\/i>\u0094, y por lo tanto: \u0093<i>El movimiento por la unidad de los cristianos no es un ap\u00e9ndice cualquiera que se agrega a la actividad tradicional de la Iglesia<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">7<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">De esa convicci\u00f3n profunda, que hace al misterio mismo de la Iglesia, Juan Pablo II saca las necesarias consecuencias, tambi\u00e9n, en lo que se refiere al rol del obispo de Roma, ministro de la unidad de la Iglesia. Todo ello hasta el punto de salir al encuentro de los responsables de las Iglesias y sus te\u00f3logos para entablar un di\u00e1logo fraterno y paciente sobre el ministerio petrino a fin de \u0093<i>buscar juntos las formas en las cuales este ministerio pueda realizar un servicio de fe y de amor reconocido por unos y por otros<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">8<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Evidentemente, el tono, el contenido teol\u00f3gico y la actitud pueden contrastar profundamente con los de 1928. \u00bfPodemos comprender, sin rupturas, y como fidelidad a la misma vocaci\u00f3n cristiana y eclesial, que la Iglesia cat\u00f3lica y Juan Pablo II, siguiendo las huellas trazadas por el Concilio, tengan afirmaciones tan desafiantes sobre el movimiento ecum\u00e9nico, y sobre su propio servicio a la causa de la unidad? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Una clave de lectura para un nuevo momento hist\u00f3rico<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No podemos leer los dos momentos hist\u00f3ricos dial\u00e9cticamente. El Magisterio y la misma experiencia conciliar han hecho patente a la Iglesia cat\u00f3lica su condici\u00f3n de Pueblo de Dios peregrino en la historia. La Tradici\u00f3n de la Iglesia es algo vivo; la fidelidad a ella se funda no s\u00f3lo en la memoria del pasado, sino tambi\u00e9n en la esperanza de alcanzar la plenitud de la verdad en el Reino. De all\u00ed la constataci\u00f3n de Juan Pablo II de que, seg\u00fan la ense\u00f1anza conciliar, hay un nexo claro entre conversi\u00f3n, renovaci\u00f3n y reforma <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">9<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. S\u00f3lo desde esas tres dimensiones podemos comprender el misterio de la Iglesia como comunidad de gracia, en camino hacia la plenitud de la verdad y el amor. Desde esa clave podemos reconocer que la renovaci\u00f3n preconciliar llev\u00f3 a la Iglesia a vivir una experiencia de <i>conversi\u00f3n ecum\u00e9nica <\/i>durante el Concilio. La renovaci\u00f3n y la conversi\u00f3n conciliar, para hacer manifiesto y cre\u00edble lo vivido, se tradujeron en reformas necesarias. Es un proceso que a\u00fan no ha terminado; no puede terminar. Las tres dimensiones de esa din\u00e1mica deben caracterizar cada momento hist\u00f3rico de la Iglesia, como de la vida de cada cristiano, en la b\u00fasqueda siempre de una mayor fidelidad a su vocaci\u00f3n. A medida que nos acercamos a la meta, el amor del Padre que nos atrae hacia la unidad exige de nosotros nuestra respuesta de fidelidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La llamada de Juan Pablo II a una exigencia imperiosa de promover la unidad de los cristianos se sit\u00faa, hist\u00f3ricamente, en el mismo momento en que, despu\u00e9s de grandes pasos dados, se habla de un \u0093cansancio\u0094, de una \u0093incertidumbre\u0094, de un \u0093malestar\u0094 que han caracterizado a la p\u00e9rdida de motivaci\u00f3n y al decaimiento del impulso ecum\u00e9nico. Aparentemente vivimos tiempos de \u0093crisis\u0094. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de trabajo teol\u00f3gico, las Iglesias no manifiestan estar m\u00e1s cerca de la meta. Se cuestiona el m\u00e9todo utilizado y el proceso de recepci\u00f3n de los documentos producidos. Las relaciones intereclesiales han mejorado, pero la vida de las Iglesias como totalidad parece transitar otros caminos que el de la b\u00fasqueda de la unidad visible en un futuro inmediato. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Algunos ven en esa \u0093crisis ecum\u00e9nica\u0094 la consecuencia l\u00f3gica del propio movimiento ecum\u00e9nico o los \u0093dolores del crecimiento del movimiento\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">10<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. \u00bfPor qu\u00e9 podemos decir esto? En su historia el movimiento ecum\u00e9nico ha pasado por diferentes fases. En un primer momento, aun antes de la incorporaci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica al movimiento ecum\u00e9nico, las Iglesias trataron de pasar de una situaci\u00f3n de competencia a la aceptaci\u00f3n mutua y la coexistencia. Se utiliz\u00f3 entonces un m\u00e9todo comparativo: se mostraban las diferentes posturas confesionales, se se\u00f1alaba en qu\u00e9 exist\u00eda un acuerdo y cu\u00e1les eran las diferencias para continuar la discusi\u00f3n. No era un m\u00e9todo que permitiera llegar a\u00fan a la comuni\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En un segundo momento, a partir de la Conferencia de <i>Fe y Constituci\u00f3n<\/i> celebrada en Lund, en 1952, se adopt\u00f3 una nueva metodolog\u00eda: el objetivo era llegar a un consenso. Al mismo tiempo, las Iglesias comenzaron a actuar de modo cooperativo y consensual; trataban de hacer teolog\u00eda juntas a partir de sus riquezas confesionales. El di\u00e1logo se convirti\u00f3, definitivamente, en la metodolog\u00eda proporcionada a la b\u00fasqueda en com\u00fan. As\u00ed se lleg\u00f3, en el seno de <i>Fe y Constituci\u00f3n<\/i>, a un consenso sobre el bautismo, la Eucarist\u00eda y los ministerios. El consenso alcanzado hizo patente una cierta complementariedad entre las Iglesias.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La crisis actual del movimiento ecum\u00e9nico se encuentra en el desaf\u00edo de pasar a un nuevo estadio: c\u00f3mo vivir juntos de acuerdo con los consensos logrados <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">11<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Es el tiempo en el cual las Iglesias deben producir signos cre\u00edbles que confirmen el camino recorrido; la coherencia entre la palabra dada y la realidad vivida. Los hechos se han vuelto necesarios. Desde la din\u00e1mica interna de cada Iglesia, no es f\u00e1cil ver cu\u00e1les deben ser esos pasos. Ante este desaf\u00edo la propuesta de te\u00f3logos y de grupos de di\u00e1logos es que se efect\u00fae el paso de la metodolog\u00eda del consenso a la <i>conversi\u00f3n<\/i>. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El nexo entre identidad y conversi\u00f3n<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En 1990, el <i>Grupo de Dombes<\/i>, grupo privado de te\u00f3logos cat\u00f3licos y reformados de Francia, public\u00f3 su sexto documento titulado \u0093<i>Para la conversi\u00f3n de las Iglesias<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">12<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. All\u00ed se estudia la relaci\u00f3n que existe entre identidad y cambio, y la conversi\u00f3n entendida como marco para el cambio. La primera impresi\u00f3n es pensar que el cambio atenta contra nuestra identidad, porque la identidad supone la diferencia y la continuidad. Sin embargo, el texto mencionado se\u00f1ala que \u0093<i>sin conversi\u00f3n no existe identidad cristiana. La conversi\u00f3n es constitutiva de la Iglesia<\/i>\u0094. En las Iglesias a\u00fan separadas se dan tres niveles de identidad: la identidad cristiana, la identidad eclesial y la identidad confesional. Por eso, en relaci\u00f3n con esto, la conversi\u00f3n debe darse en los tres niveles. Se habla de una conversi\u00f3n cristiana, de una conversi\u00f3n eclesial y de una conversi\u00f3n confesional.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando hablamos de conversi\u00f3n en el movimiento ecum\u00e9nico nos referimos a una especie de transformaci\u00f3n, un cambio de percepci\u00f3n que nos lleva a reinterpretar el pasado y el presente. La conversi\u00f3n se transforma en un llamado a buscar nuevas expresiones de la fe cristiana; una invitaci\u00f3n a que cada Iglesia reconozca la diversidad de expresiones que la Tradici\u00f3n ha adquirido en el tiempo, a lo largo de la historia y en el espacio, en los diferentes contextos culturales, en la propia tradici\u00f3n confesional. Esto lleva, inexorablemente, a aceptar el riesgo de dar pasos reales hacia una comuni\u00f3n visible. Se trata de percibir que no nos encontramos solamente ante factores doctrinales: las Iglesias todav\u00eda separadas recuerdan los sufrimientos ocasionados por la actuaci\u00f3n de otras comunidades que se justificaban teol\u00f3gicamente. Es necesario superar el miedo a los cambios para poder formular una respuesta realista al llamamiento a la conversi\u00f3n; s\u00f3lo a trav\u00e9s de esa experiencia se profundiza en la identidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La experiencia de conversi\u00f3n la han sufrido todas las Iglesias cristianas. A veces, de modo doloroso. Es la pedagog\u00eda de Dios que trabaja en el coraz\u00f3n de la Iglesia, y que le exige un nuevo rostro y un modo de servicio cada vez m\u00e1s evang\u00e9lico. El rostro de una Iglesia servidora de los hombres. En la historia del movimiento ecum\u00e9nico pesa, como una gracia y como una exigencia, que el primer reclamo de lograr la unidad se dio en el seno de la Conferencia Misionera Mundial. El servicio propio a la humanidad exige la unidad de la Iglesia. Esa exigencia ha llevado tambi\u00e9n, hist\u00f3ricamente, a reformular cada ministerio en el seno de la Iglesia. Lo que se proclama debe ser vivido. Esa exigencia ha sido expresada como una constataci\u00f3n hist\u00f3rica por el Patriarca Bartolom\u00e9 I y aplicada en concreto a los ministerios: \u0093<i>Hoy, afortunadamente, con la ayuda de Dios hemos llegado, a trav\u00e9s de muchas aflicciones y tambi\u00e9n humillaciones, a la madurez de la conciencia verdaderamente apost\u00f3lica, es decir, a buscar el primado no entre las personas, sino m\u00e1s bien entre los ministerios de servicio<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">13<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El camino hacia la koin\u00f4nia pasa por la k\u00e9nosis<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">D\u00f3nde buscar el modelo de ese cambio profundo sino en el mismo Cristo, con su humildad, su despojo de s\u00ed mismo, su acogida de los otros, su vulnerabilidad. Es la existencia <i>ken\u00f3tica<\/i> de Cristo la que nos reconcilia con el Padre. En una existencia <i>ken\u00f3tica <\/i>cada cristiano se vuelve vulnerable frente a los otros; es una realidad que produce miedo y aprensi\u00f3n. De acuerdo con la propuesta del <i>Grupo de Dombes<\/i>, no son s\u00f3lo los individuos quienes est\u00e1n llamados al cambio, a una vida de <i>k\u00e9nosis<\/i>. Las comunidades cristianas tambi\u00e9n est\u00e1n llamadas a manifestar esa vida de transformaci\u00f3n que encarna nuestra interdependencia. El di\u00e1logo ecum\u00e9nico ha hecho a cada Iglesia m\u00e1s vulnerable frente a las otras. La b\u00fasqueda y ofrecimiento de la comuni\u00f3n rec\u00edproca entre las Iglesias ha hecho m\u00e1s patente en el interior de cada una de ellas las realidades que no son todav\u00eda plenamente coherentes con esa b\u00fasqueda de unidad. La din\u00e1mica de la comuni\u00f3n, que oscila entre la comuni\u00f3n real pero imperfecta de la que ya gozamos y la plena comuni\u00f3n hacia la que tendemos, exige que toda la vida de las Iglesias sea reformulada desde esa perspectiva. Cada Iglesia es capaz de ofrecer sus dones propios, pero tambi\u00e9n se hace m\u00e1s manifiesto cuando estos mismos dones, en un desarrollo unilateral, pueden convertirse en su debilidad. \u0093<i>Porque las identidades confesionales se convierten en una gracia de Dios para toda la Iglesia, a partir del momento en el cual entran en la b\u00fasqueda com\u00fan de una plenitud de verdad y de fidelidad que las supera<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">14<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. De all\u00ed que todos debamos asumir la responsabilidad que nos cabe en las divisiones de la Iglesia, reconociendo la interdependencia de las Iglesias y compartiendo las preocupaciones de los otros. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La llamada a una <i>k\u00e9nosis <\/i>eclesial comienza a ser algo m\u00e1s vivo en el seno del movimiento ecum\u00e9nico. Con toda claridad la secci\u00f3n I de la V Conferencia Mundial de Fe y Constituci\u00f3n, celebrada en Santiago de Compostela (1993), afirmaba la necesidad de una eclesiolog\u00eda <i>ken\u00f3tica<\/i>:<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093<i>El proceso din\u00e1mico de la <\/i>koin\u00f4nia <i>supone reconocer la complementariedad de los seres humanos. Como individuos y como comunidades nos vemos confrontados a los dem\u00e1s, aceptando su diversidad teol\u00f3gica, \u00e9tnica y cultural. La <\/i>koin\u00f4nia <i>requiere respeto por el pr\u00f3jimo y estar dispuesto a escucharlo y a tratar de comprenderlo. En este di\u00e1logo, en que nos transformamos por el encuentro, cada uno hace suyas las acciones, reacciones y separaciones por las cuales el otro se define frente a nosotros. La b\u00fasqueda de <\/i>koin\u00f4nia<i> implica tambi\u00e9n hacer suyo el dolor y el sufrimiento del otro y, por el proceso de arrepentimiento individual y colectivo, de perd\u00f3n y renovaci\u00f3n, responsabilizarse de tal sufrimiento. La confrontaci\u00f3n con el otro, individual y colectivamente, es un proceso doloroso porque pone en tela de juicio nuestro estilo de vida, convicciones, piedad y forma de pensar. El encuentro con el otro en la b\u00fasqueda de la <\/i>koin\u00f4nia<i>, fundada sobre el don de Dios exige una <\/i>k\u00e9nosis<i>, una autoentrega, un despojo personal. Esta <\/i>k\u00e9nosis <i>produce un miedo a perder la identidad y nos invita a aceptar nuestra vulnerabilidad; no se trata sino de ser fiel al ministerio de Jes\u00fas en su vulnerabilidad y su muerte, al intentar llevar a los seres humanos a la comuni\u00f3n con Dios y unos con otros. \u00c9l es el modelo y el patr\u00f3n de la reconciliaci\u00f3n que conduce a la <\/i>koin\u00f4nia <i>por medio del ministerio de la <\/i>k\u00e9nosis\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">15<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">.&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Palabras muy cercanas a \u00e9stas, tambi\u00e9n se escucharon de labios del Patriarca Bartolom\u00e9 I. Si la reconciliaci\u00f3n de los hombres con Dios, la comuni\u00f3n con Dios, fue restablecida gracias a la <i>k\u00e9nosis <\/i>de Jes\u00fas, s\u00f3lo una actitud <i>ken\u00f3tica <\/i>permitir\u00e1 a la Iglesia ofrecer el servicio de la reconciliaci\u00f3n y la unidad:<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093<i>Si el \u00fanico Se\u00f1or sin pecado, por extremo amor hacia los hombres, lleg\u00f3 a decir al Padre y a nosotros a prop\u00f3sito de sus disc\u00edpulos: \u0093por ellos me santifico a m\u00ed mismo\u0094 (Jn 17, 19), \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s nosotros, miserables, debemos purificarnos y santificarnos incesantemente por medio de nuestra <\/i>k\u00e9nosis <i>en favor del mundo! (&#8230;) Perm\u00edtasenos afirmar que verdaderamente s\u00f3lo cuando el primado del <\/i>ethos ken\u00f3tico <i>prevalezca de modo convincente en la Iglesia hist\u00f3rica, restableceremos f\u00e1cilmente la tan anhelada unidad en la fe, e inmediatamente nos haremos tambi\u00e9n dignos de experimentar todo lo que la revelaci\u00f3n de Dios ha prometido a quienes aman al Se\u00f1or, es decir \u0091una nueva tierra y un nuevo cielo\u0092<\/i> \u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">16<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">&nbsp;<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-tab-count: 1\">&nbsp;&nbsp; <\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>\u00bfUna k\u00e9nosis de la Iglesia cat\u00f3lica?<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El camino recorrido por la Iglesia cat\u00f3lica en este siglo, el \u0093siglo de la Iglesia\u0094, es el de una profunda renovaci\u00f3n. La Iglesia ha adquirido una conciencia m\u00e1s profunda de su misterio y de su vocaci\u00f3n. Ha sido un tiempo de abrir horizontes, de volverse a los hermanos cristianos, a todos los hombres, a la creaci\u00f3n. Para algunos ha sido piedra de tropiezo el tener que aceptar ciertos cambios; incluso hubo quienes la consideraron una cierta traici\u00f3n de la Iglesia. Se crey\u00f3 que los errores que se condenaban se hab\u00edan infiltrado en el seno de la Iglesia. El simplismo ve\u00eda all\u00ed una contradicci\u00f3n inadmisible. Sin embargo, no hay juicio m\u00e1s alejado de la verdad evang\u00e9lica sobre la Iglesia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Iglesia se redescubri\u00f3 en su vocaci\u00f3n de ser comuni\u00f3n de gracia, en su condici\u00f3n peregrina hacia la plenitud de la verdad y de la catolicidad, en su misi\u00f3n de ser como un sacramento de unidad. La misma convicci\u00f3n que en el documento magisterial de 1928 llevaba a una actitud defensiva para preservar la identidad y la integridad, se ha convertido, gracias a la conversi\u00f3n conciliar, en la convicci\u00f3n renovada de que la identidad de la Iglesia se expresa en hacer m\u00e1s manifiesta su vocaci\u00f3n de universalidad. La Iglesia abandon\u00f3 los l\u00edmites de un cierto confesionalismo, en el que se hab\u00eda replegado defensivamente, para dejar expandir su vocaci\u00f3n de ser signo de comuni\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Gracias a esa conversi\u00f3n, la din\u00e1mica del repliegue y del retorno se transform\u00f3 en la din\u00e1mica de comuni\u00f3n que sale al encuentro; la gracia como el sumo bien es de suyo difusiva. La actitud de condena se cambi\u00f3 en la mirada transparente del Esp\u00edritu, que permite reconocer la presencia de Cristo en la vida y la obra de los hermanos cristianos. Para la Iglesia cat\u00f3lica \u0093<i>el ecumenismo aut\u00e9ntico es una gracia de verdad<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">17<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Por eso, en este momento del movimiento ecum\u00e9nico, en un camino eclesial que contin\u00faa, debemos nuevamente pensar c\u00f3mo se aplican a la Iglesia las tres dimensiones de conversi\u00f3n, renovaci\u00f3n y reforma. S\u00f3lo desde all\u00ed ofrecer\u00e1 su contribuci\u00f3n a la unidad en este tiempo de \u0093crisis de crecimiento\u0094 del movimiento ecum\u00e9nico. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Juan Pablo II, en <i>Ut unum sint<\/i>, se\u00f1ala reiteradas veces la importancia de la conversi\u00f3n. La conversi\u00f3n es la actitud indispensable para todos los cristianos, sin excepci\u00f3n <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">18<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">, comprendido el mismo Papa, a ejemplo de Pedro <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">19<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">; la primera vez que un Papa en una enc\u00edclica afirma de modo solemne que su confesi\u00f3n de fe, unida a la de Pedro, debe ser puesta en relaci\u00f3n con su conversi\u00f3n. Se trata de la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n que va a la par con la santidad de vida <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">20<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Esta conversi\u00f3n del coraz\u00f3n nace de la oraci\u00f3n <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">21<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Ella surge <i>del<\/i> y es exigida <i>por<\/i> el movimiento ecum\u00e9nico <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">22<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Se traduce por el esp\u00edritu de arrepentimiento <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">23<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\"> <\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">y de escucha de la voluntad del Padre <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">24<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Juan Pablo II habla tambi\u00e9n del \u0093di\u00e1logo de la conversi\u00f3n\u0094 precisando que all\u00ed se sit\u00faa el \u0093<i>fundamento espiritual del di\u00e1logo ecum\u00e9nico<\/i>\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">25<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Si la conversi\u00f3n es tan importante para el movimiento ecum\u00e9nico y para la vida de la Iglesia, \u00bfc\u00f3mo no comprender desde all\u00ed la misma invitaci\u00f3n de Juan Pablo II a considerar junto con los otros cristianos el modo de ejercicio del primado para que \u00e9ste pueda ser realizado como un ministerio de unidad reconocible por todos? El ministerio de unidad del obispo de Roma busca, en su vocaci\u00f3n \u00fanica y original que es don de Dios para la unidad visible de la Iglesia, renovar su imagen para ser reconocido en este momento hist\u00f3rico en su identidad m\u00e1s profunda. La claridad de intenci\u00f3n de un rejuvenecimiento evang\u00e9lico es manifiesta. La posibilidad de una mirada sobre la historia de la Iglesia para descubrir diferentes modos de ejercicios es algo inexorable. \u00bfC\u00f3mo funcionar\u00e1 en este caso, en este momento hist\u00f3rico, la relaci\u00f3n de las dimensiones de conversi\u00f3n, renovaci\u00f3n y reforma? Porque, indudablemente, si hay conversi\u00f3n y renovaci\u00f3n, ellas deber\u00e1n traducirse visiblemente en reformas. Ser\u00e1 tal vez un momento <i>ken\u00f3tico<\/i> en el camino eclesial hacia la unidad. No podemos predecirlo. Pero, a modo de conclusi\u00f3n, s\u00ed podemos vislumbrar dos aspectos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En primer lugar, con la experiencia del camino ecum\u00e9nico recorrido en estos setenta a\u00f1os podemos constatar c\u00f3mo el di\u00e1logo y el encuentro con los otros nos vuelven vulnerables. No podemos salir al encuentro de los otros sin cuestionarnos a nosotros mismos. No podemos dialogar con otros sobre dimensiones esenciales de nuestra Iglesia, si esas mismas dimensiones no son objeto de di\u00e1logo en el seno mismo de la Iglesia <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">26<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. El encuentro con el otro me exige coherencia y profundizaci\u00f3n en la propia identidad. Ese di\u00e1logo de conversi\u00f3n tambi\u00e9n es un proceso que trabaja en el interior de las Iglesias. Es parte de la gracia de verdad del ecumenismo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En segundo lugar, tomando palabras del documento del <i>Grupo des Dombes<\/i>, <i>\u0093Ninguna conversi\u00f3n se puede programar de entrada. Si es urgente que cada confesi\u00f3n cristiana escuche este llamado a la conversi\u00f3n, \u00e9ste llegar\u00e1 como un evento inesperado. En rigor del t\u00e9rmino uno no \u0093se\u0094 convierte, se recibe la conversi\u00f3n como una gracia\u0094<\/i><\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\"> <b>27<\/b><\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. La plenitud de la unidad visible es un don. Nosotros debemos hacer la experiencia de la conversi\u00f3n para acceder plenamente a \u00e9l. Si la conversi\u00f3n es real ser\u00e1 el Esp\u00edritu quien se\u00f1alar\u00e1 los caminos a recorrer. Como la gloria de la Resurrecci\u00f3n es un don del Padre luego de la <i>k\u00e9nosis <\/i>de Jes\u00fas, de la misma manera, el modo en que accederemos a la plenitud de la unidad visible no es programado; ser\u00e1 un don del Padre, luego de la experiencia de conversi\u00f3n que pasa por la <i>k\u00e9nosis <\/i>eclesial. En el modelo de <i>k\u00e9nosis <\/i>de Jes\u00fas encontraremos la libertad y la capacidad de autoentrega que abre el camino de la reconciliaci\u00f3n de los hombres con Dios y de los hombres entre s\u00ed.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"TEXT-TRANSFORM: none; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong><em><\/p>\n<hr \/>\n<p>Notas<o:p><\/o:p><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><span><strong>1<\/strong>. MA, 10.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">2<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. MA, 16.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">3<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. MA, 18.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">4<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. UUS, 9.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">5<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. UUS, 7-14.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">6<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. UUS, 15a.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">7<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. UUS, 20a.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">8<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. UUS, 95a.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">9<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cfr. UUS, 16.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">10<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. A. D. Falconer, <i>Informe del Director<\/i>, Comisi\u00f3n de Fe y Constituci\u00f3n, Encuentro de la Comisi\u00f3n Plenaria, Moshi (Tanzania), 1996, texto policopiado.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">11<\/span><\/b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">. Cf. J. Hotchkin, The Ecumenical Movement\u0092s Third Stage, en <i>Origins<\/i> 25 (1995), 354-361. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">12<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Groupe des Dombes, <i>Pour la conversion des Eglises, <\/i>Centurion, Paris, 1991.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">13<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Patriarca Bartolom\u00e9 I, Palabras durante la Misa de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, en Roma el 29 de junio de 1995, en <i>L\u0092Osservatore Romano<\/i>, 7 de julio de 1995, p. 6.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">14<\/span><\/b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">. Cf. Groupe des Dombes, <i>op. cit., <\/i>46.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">15<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Quinta Conferencia Mundial de Fe y Constituci\u00f3n, Relaci\u00f3n de la Secci\u00f3n I, 20, en <i>Di\u00e1logo Ecum\u00e9nico<\/i> (1993), 397.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">16<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Patriarca Bartolom\u00e9 I, <i>op.cit.<\/i><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">17<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. UUS, 38c; \u00ab<i>dar testimonio de la verdad, es servir a la unidad<\/i>\u00bb, 94b.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">18<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. UUS, 2c; 15.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">19<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. UUS, 4.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">20<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. UUS, 21.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">21<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. UUS, 26 c.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">22<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. UUS, 17.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">23<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. UUS, 7; 82..<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">24<\/span><\/b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">. Cf. UUS, 82b.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">25<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. UUS, 82.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">26<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Esto ha sido claro respecto de la invitaci\u00f3n de Juan Pablo II a dialogar sobre el tema del primado: la invitaci\u00f3n al di\u00e1logo ecum\u00e9nico fue recogido en el mismo seno del colegio episcopal, baste recordar en estas mismas p\u00e1ginas, J. Quinn, Acerca del Papado, <i>CRITERIO<\/i>, n\u00ba 2182, 474-479; n\u00ba 2183, 511-517. Y una respuesta: E. D\u0092Arcy, Respuesta a John R. Quinn, <i>CRITERIO<\/i>, n\u00ba 2190, 13-18. Y luego J. O\u0092Connor, R\u00e9flexions sur le gouvernement de l\u0092\u00c9glise, <i>Documentation Catholique<\/i>, n\u00ba 2151 (1997), 38-44.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 4.5pt\">&nbsp;<\/span><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">27<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">. Groupe des Dombes, <i>op. cit.<\/i>, 50.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si somos fieles a los hechos, y recordamos las fechas que caracterizan una \u00e9poca, debemos recordar que en 1928, P\u00edo XI publicaba su enc\u00edclica Mortalium&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3688","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Xu","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3688\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}