{"id":3694,"date":"1997-10-24T12:08:34","date_gmt":"1997-10-24T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/catolicidad-y-mundializacion\/"},"modified":"1997-10-24T12:08:34","modified_gmt":"1997-10-24T12:08:34","slug":"catolicidad-y-mundializacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3694","title":{"rendered":"Catolicidad y Mundializaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Pronto <\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">se celebrar\u00e1 en Roma la <i>asamblea especial del S\u00ednodo de los Obispos<\/i> <i>para Am\u00e9rica<\/i> con representantes del episcopado cat\u00f3lico americano. Sugerida por el Papa en su Discurso en Santo Domingo en vista a la \u0093solicitud pastoral por las categor\u00edas sociales m\u00e1s desprotegidas\u0094 (DSD 17) fue propuesta en <i>Tertio millennio adveniente<\/i> entre los \u0093S\u00ednodos de car\u00e1cter continental\u0094<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\"> <\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">(TMA 38). Su doble contexto, americano y mundial, atravesado por el conflicto norte-sur, marca a la Iglesia del continente que pronto superar\u00e1 el 50% del catolicismo.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Juan Pablo II le ha se\u00f1alado <i>tres objetivos<\/i>: promover la nueva evangelizaci\u00f3n; incrementar la solidaridad entre las iglesias; iluminar los problemas de la justicia internacional <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">1<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Para cumplirlos la reflexi\u00f3n girar\u00e1 en torno del <i>tema<\/i>: <i>Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversi\u00f3n, la comuni\u00f3n y la solidaridad en Am\u00e9rica<\/i> (L 3; IL 1). Jesucristo es el <i>Camino<\/i> al Padre y a los hermanos, y por eso la v\u00eda a recorrer por la Iglesia para una nueva evangelizaci\u00f3n que promueva la conversi\u00f3n como fuente de comuni\u00f3n y solidaridad. El S\u00ednodo deber\u00e1 articular esas metas alrededor de <i>Cristo-camino<\/i>: la conversi\u00f3n personal y social, la comuni\u00f3n trinitaria y eclesial, la solidaridad social e internacional (IL 2, 68).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Muchos temas se anudan a ese enunciado: desde la b\u00fasqueda de nuevos senderos pastorales hasta el replanteo de la deuda externa, que pertenece a la agenda del Papa (TMA 51) y del S\u00ednodo (IL 65). Tres <i>desaf\u00edos<\/i> no se podr\u00e1n soslayar: <i>religioso<\/i>: anunciar a Cristo en el continente m\u00e1s cristiano del mundo ante el fuego cruzado del secularismo y las sectas; <i>cultural<\/i>: cultivar los valores genuinos y los intercambios rec\u00edprocos entre nuestros pueblos cuando se difunde una cultura global; <i>social<\/i>: globalizar la solidaridad frente a la injusticia nacional e internacional en el marco del conflicto entre norte y sur. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Me concentrar\u00e9 en <i>una cuesti\u00f3n apenas planteada<\/i> en los documentos previos (L 45, 47, 62, 64; IL 12, 36) pero importante para el Pueblo de Dios que peregrina por Am\u00e9rica entre procesos de continentalizaci\u00f3n y de globalizaci\u00f3n, sin referirme a sus aspectos m\u00e1s comentados. Tratar\u00e9 <i>la relaci\u00f3n entre catolicidad y mundialidad<\/i> presentando al \u0093universal cat\u00f3lico\u0094 en su universalidad singular e integradora (1); indicando algunas conexiones entre la catolicidad eclesial y la mundializaci\u00f3n secular (2); y enunciando desaf\u00edos del \u0093Pueblo de Dios que est\u00e1 en Am\u00e9rica\u0094 para favorecer el intercambio de bienes entre iglesias y naciones (3). Lo ofrezco a una revista que, durante 70 a\u00f1os, ha pensado las cuestiones de la fe y la cultura con esp\u00edritu \u0093cat\u00f3lico\u0094 y en un horizonte \u0093mundial\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>1. El \u0093universal cat\u00f3lico\u0094<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Sin analizar el t\u00e9rmino <i>cat\u00f3lico <\/i>como denominaci\u00f3n confesional, considero la catoli&shy;cidad \u0093cualitativa o intensiva\u0094, <i>propiedad esencial<\/i> de la Iglesia que, reunida por la fe en Cristo, \u00fanico Salvador, es un Pueblo universal. Si en el AT el Pueblo de Dios estaba limitado a una \u00fanica naci\u00f3n, el Pueblo de la Nueva Alianza comprende a hombres de todas las naciones. La catolicidad es una unidad universal, con un dinamismo <i>versus unum<\/i>, hacia la unidad de todos. La Iglesia es <i>kath\u0092 h\u00f3lon<\/i>, <i>secundum totum,<\/i> <i>seg\u00fan el todo<\/i>.<i> <\/i>\u0093Cat\u00f3lico\u0094 indica la totalidad como una unidad de plenitud, no totalitaria sino totalizante, y por eso entra\u00f1a una cualidad espiritual y una actitud mental determinada <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">2<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Catolicidad es <i>ortodoxia y universalidad<\/i>. La Iglesia contiene la<i> totalidad de la fe<\/i> y es capaz de alcanzar a la <i>totalidad del hombre<\/i>. En el primer sentido se\u00f1ala la integridad aut\u00e9ntica de la fe que le otorga a la Iglesia su unidad y la plenitud de los medios salv\u00edficos. En el segundo indica la vocaci\u00f3n eclesial de alcanzar a todos los hombres, lo que impele a abrazar a todo el hombre, a asumir todas<i> <\/i>las condiciones humanas y a ce\u00f1ir a<i> <\/i>cada uno con sus peculiaridades. La catolicidad es una \u0093totalidad\u0094 con un centro firme y abierto, capaz de asumir las diferenciaciones. Es una universalidad centrada, como la del Concilio Vaticano II, \u0093<i>centrado<\/i> en el misterio de Cristo y de su Iglesia, y al mismo tiempo <i>abierto<\/i> al mundo\u0094 (TMA 18). Si <i>ortodoxia<\/i> indica la unidad \u00edntima de la verdad cat\u00f3lica entonces <i>universalidad<\/i> significa su fuerza de dilataci\u00f3n universal, en una dial\u00e9ctica de <i>concentraci\u00f3n y expansi\u00f3n<\/i>.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La catolicidad, como la Iglesia, es divina y humana, y se desarrolla seg\u00fan una doble l\u00f3gica que converge en la <i>Plenitud de Cristo<\/i>. \u0093La naturaleza propia de la catolicidad exige reconocerle una fuente desde arriba y otra desde abajo: la Trinidad de Dios y la naturaleza humana\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">3<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. La catolicidad <i>de Trinitate<\/i> se despliega desde su origen divino, misterio de unidad en la distinci\u00f3n, que es el modelo supremo de la Iglesia. La catolicidad <i>ex hominibus<\/i> se abre desde su base humana, misterio de distinci\u00f3n en la unidad, que es la \u0093unipluralidad\u0094 de nuestra naturaleza.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esa l\u00f3gica se despliega en <i>un entramado de dial\u00e9cticas<\/i> que conjugan principios contrarios: unidad y pluralidad, identidad y diversidad, universalidad y particularidad. La catolicidad <i>sintetiza unidad y multiplicidad<\/i>. La <i>Catholica<\/i> es al mismo tiempo rigurosamente una e indefinidamente m\u00faltiple, una Iglesia \u0093en\u0094 muchas realizaciones. Su plenitud procede de Dios, que en su unidad alberga la pluralidad, y del hombre, que en su pluralidad tiende a la unidad. La catolicidad <i>re\u00fane identidad y diversidad<\/i>. La identidad de la verdadera fe, que identifica a la Iglesia universal, se conjuga con la l\u00f3gica de la diferenciaci\u00f3n, multiplicaci\u00f3n y particularizaci\u00f3n que hace de cada persona y de cada comunidad un sujeto diferente que desea ser asumido \u0093a su modo\u0094 en la totalidad. La catolicidad no es expansi\u00f3n cuantitativa de la unidad sino <i>comuni\u00f3n<\/i> enriquecida por las diferencias, que en el Pueblo de Dios se han de respetar salvando la unidad en la fe.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La catolicidad <i>reconcilia lo universal y lo particular<\/i>. La universalidad despliega la identidad y la unidad de la fe teologal mientras que las particularidades concretan la pluralidad y la diversidad humanas. El \u0093universal cat\u00f3lico\u0094 supera la reducci\u00f3n l\u00f3gica de la universalidad con la consecuente antinomia universal-particular. No es una <i>generali&shy;dad abstracta<\/i> que, por un proceso de racionalizaci\u00f3n, se despoja de las particularidades. Tampoco depende de la <i>extensi\u00f3n geogr\u00e1fica<\/i>, pues otras religiones, iglesias e incluso sectas se extienden casi universalmente. La catolici&shy;dad es <i>original<\/i>: una universalidad multiforme y no amorfa ni uniforme, diferen&shy;ciada y no indiferenciada, centrada y no dispersa, integradora y no dominadora. Asume las particularidades evitando que se conviertan en particularismos al trascenderlas hacia lo universal. Y se resiste a los opuestos de una Iglesia \u0093unitaria\u0094 concebida de forma centralizada y de una Iglesia \u0093federal\u0094 vista como una libre asociaci\u00f3n de iglesias aut\u00f3nomas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La <i>plenitud cat\u00f3lica<\/i> liga la <i>unidad id\u00e9ntica y universal<\/i> con la <i>pluralidad diversa y particular<\/i>. Durante la guerra de las Malvinas, en plena tensi\u00f3n entre lo particular y lo universal, el Papa nos record\u00f3 que el Pueblo de Dios \u0093no se limita a los confines forzo&shy;samente estrechos de una naci\u00f3n, raza o cultura, sino que se extiende por todo el universo&#8230; (pero) no ignora ni des&shy;precia las naciones, razas o culturas. Su grandeza y originalidad est\u00e1 precisamente en <i>amalgamar en una unidad viva, org\u00e1nica y din\u00e1mica a las m\u00e1s diversas gentes<\/i>; de tal modo que ni la unidad padece rupturas, ni la diversidad pierde sus riquezas esenciales\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">4<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ante el universalismo que niega las diferencias y el particularismo que rechaza la universalidad emerge la riqueza del \u0093universal cat\u00f3lico\u0094. Su fundamento es Cristo, el <i>Singular concreto y universal<\/i>, que realiza el Uno por todos (<i>pars pro toto<\/i>) y el todos en Uno (<i>totum in parte<\/i>). Tanto <i>universale <\/i>como <i>concretum<\/i> se atribuyen Cristo contra la ley l\u00f3gica que identifica lo universal con lo abstracto y lo concreto con lo particular. Su universalidad no es la de una idea abstracta pero su particularidad no es la de un mero individuo. El Verbo encarnado \u0093concreta\u0094 singularmente la totalidad de Dios y del hombre con un significado salv\u00edfico universal que la Iglesia debe comunicar a todos. Por eso la <i>Catholica<\/i>, simbolizada en <i>Pentecost\u00e9s<\/i> -la unidad de la fe en la diversidad de las lenguas (Hch 2,1-11)- debe realizar la universalidad en la particulari&shy;dad, la unidad en la multiplicidad y la identidad en la diferencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>2. Catolicidad y mundialidad<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Iglesia es<i> cat\u00f3lica y mundial<\/i> porque tiene la vocaci\u00f3n de alcanzar a la <i>totalidad<\/i> del hombre y del mundo. Su universalidad se despliega en el espacio y el tiempo. Es <i>espacial<\/i> en cuanto se encarna en la extensi\u00f3n y la geograf\u00eda procurando llegar \u0093hasta los confines del mundo\u0094 (Hch 1,8), haciendo crecer al Pueblo de Dios en su catolicidad \u0093extensiva o cuantitativa\u0094 y arraig\u00e1ndolo geo&#8209;culturalmente en cada pueblo. Es<i> temporal<\/i> porque asume el movimiento y la sucesi\u00f3n para extenderse \u0093todos los d\u00edas hasta el fin de los tiempos\u0094 (Mt 28,20), incorporando nuevos pueblos que llevan a un <i>crecimiento hist\u00f3rico-cultural de su catolicidad<\/i>. La Iglesia, siendo cat\u00f3lica desde siempre, en el sentido dogm\u00e1tico, al asumir las culturas hist\u00f3ricas se hace m\u00e1s efectiva y plenamente Iglesia mundial.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El mundo se encuentra, desde la irrupci\u00f3n de Am\u00e9rica en la historia y desde el comienzo de la Modernidad, en un proceso de integraci\u00f3n universal. Esta <i>planetarizaci\u00f3n<\/i> marca una nueva conciencia de <i>mundialidad<\/i>. Por primera vez la catolicidad se encuentra ante una Ecumene planetaria, lo que plantea el novedoso \u0093encuentro entre el universalismo cristiano, o la catolicidad de la fe, y el universalismo humano, nacido de la unificaci\u00f3n del mundo\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">5<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Hay que pensar esta desafiante <i>sinton\u00eda<\/i> manteniendo la unidad en la distinci\u00f3n y la distinci\u00f3n en la unidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Los <i>Lineamenta<\/i> advert\u00edan este signo de nuestro tiempo: \u0093Para alcanzar esa meta, que responde al misterioso <i>designio de Dios en Cristo<\/i>, el camino es largo y laborioso. Se trata de un trabajo que implica diversas etapas orientadas a la formaci\u00f3n de comunidades intermedias, de nivel regional, nacional e internacional. <i>La tendencia hist\u00f3rica a formar comunidades de pueblos a nivel nacional, y comunidades de naciones a nivel internacional y continental, es se\u00f1al de esa aspiraci\u00f3n de la humanidad a reconocerse como una grande y \u00fanica familia<\/i>&#8230; Estos y otros son <i>signos<\/i> de una marcha lenta pero grandiosa e imposible de detener, que contribuye a la unidad de la familia humana&#8230; Esta es una grandiosa tarea y un enorme desaf\u00edo que tiene delante de s\u00ed la Iglesia en Am\u00e9rica<i>: trabajar por la comuni\u00f3n mientras se dispone a cruzar el umbral del Tercer Milenio de la era cristiana<\/i>\u0094 (L 47bc).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por esta correspondencia <i>la mundialidad ayuda a comprender y realizar la catolici&shy;dad, y la catolicidad ayuda a comprender y realizar la mundialidad<\/i>. La mayor universalidad secular favorece la realizaci\u00f3n de la catolicidad del Pueblo de Dios y el \u0093sentido cat\u00f3lico\u0094 acompa\u00f1a el camino hacia una comunidad universal de los pueblos. Por eso un t\u00edpico aporte cat\u00f3lico es ayudar a equilibrar la unidad universal y las diversidades particulares. Un pa\u00eds, un continente y el mundo son, cada uno a su modo, una <i>unidad plural<\/i> <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">6<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">, una s\u00edntesis tensa entre unidad y pluralidad. Tambi\u00e9n la Iglesia resulta una unidad plural <i>sui generis<\/i> y, por eso, puede iluminar el devenir de la mundializaci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El universal cat\u00f3lico brilla ante las pretensiones ideol\u00f3gicas del <i>universal&shy;ismo abstracto moderno<\/i> y del <i>particularismo fragmentario posmoderno<\/i>. Por eso debe afirmarse tanto ante la cr\u00edtica ilustrada, que propugna una excluyente universalidad cient\u00edfica e impugna su particularidad hist\u00f3rica, como ante la coexistencia l\u00fadica de fragmentos autosuficientes que rechazan toda universalidad como totalitaria. <i>Ambas posturas alimentan<\/i> <i>el debate acerca de la unidad y la pluralidad de la cultura y de la historia<\/i>. Si en lo f\u00e1ctico<i> <\/i>la historia se hace planetaria, en lo te\u00f3rico disputan cierta posmodernidad desencantada que liquida la posibilidad de una cultura humana y una historia universal sumando \u0093muchas\u0094 historias privadas y cotidianas, y cierta modernidad obstinada que todav\u00eda postula \u0093una\u0094 historia guiada por la ilustraci\u00f3n de la raz\u00f3n y el progreso de la libertad <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">7<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. La realidad muestra procesos opuestos de <i>globalizaci\u00f3n y fragmentaci\u00f3n<\/i> que se fugan hacia el cosmopolitismo y los nacionalismos. La universalidad, dada en potencia para actualizarse hist\u00f3ricamente, debe incorporar y no absorber las particularidades, cuando la humanidad corre una misma suerte y no se diversifica en historias separadas, como se percibi\u00f3 en 1989.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Iglesia, con su secular historia de catolicidad, debe ayudar a fortalecer la \u0093subjetividad\u0094 de todas las comunidades para que la globalizaci\u00f3n no termine fagocitando familias, naciones y culturas. Los pueblos, sujetos de sus culturas e historias, tienen mayor o menor gravitaci\u00f3n mundial. La Iglesia puede darles una visi\u00f3n<i> teol\u00f3gica<\/i> de la historia que conjuga tres niveles. La <i>civilizaci\u00f3n universal<\/i> con los instrumentos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos del desarrollo, cada vez m\u00e1s global, y <i>las culturas particulares<\/i> con su acervo de creencias, s\u00edmbolos, costumbres, ritos y lenguajes. Si el progreso lineal abarca al mundo instrumental en sus logros acumulativos y su difusi\u00f3n televisiva e inform\u00e1tica conformando \u0093una\u0094 historia de la civilizaci\u00f3n, el plano de las culturas, unidades de memoria y de proyecto en base a sentidos, valores y fines, tiene la marca de lo \u0093plural\u0094. <i>La historia es una en su progreso racional y m\u00faltiple en su dram\u00e1tica cultural<\/i>. Junto a \u00e9stos la fe discierne un tercer plano, el<i> \u0093misterio\u0094 de la historia<\/i>, centrada en Cristo, unificada por su fin escatol\u00f3gico, que le da su \u00faltimo sentido y funda la esperanza del Pueblo de Dios peregrino y universal <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">8<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esta mirada \u0093cat\u00f3lica\u0094 a la mundializaci\u00f3n puede enriquecer su desarrollo hacia la unidad universal evitando dos peligros. Por un lado la patolog\u00eda de la<i> globalizaci\u00f3n<\/i> o <i>culto de la identidad<\/i> que integra por exclusi\u00f3n o violencia, confunde unidad con uniformi&shy;dad y propende un universal que es la \u0093universalizaci\u00f3n\u0094 de una forma particular dominante. Otro es la hipertropia de la <i>diversificaci\u00f3n m\u00faltiple<\/i> hasta la<i> fragmentaci\u00f3n<\/i> en variados exclusivismos: desde el individualismo que niega toda comunidad al particularismo que rompe con la universalidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Un estilo \u0093cat\u00f3lico\u0094 sabe conjugar la dial\u00e9ctica entre la parte y el todo como presencia del todo en la parte (<i>totum in parte<\/i>) y como referencia de la parte al todo (<i>pars pro toto<\/i>). Ser cat\u00f3lico es ser, pensar, sentir y obrar <i>seg\u00fan la totalidad<\/i>. La actitud contraria, <i>sectaria<\/i>, niega el ser parte de un todo (<i>esse partem unius totius<\/i>) o el obrar como parte (<i>agere ut pars<\/i>), absolutizando una parcialidad. Que el todo est\u00e9 en la parte signifi&shy;ca que un miembro o comunidad particular del Pueblo de Dios realiza a su modo la catolicidad. Que la parte es para el todo significa que cada uno debe actuar en funci\u00f3n de todos y del todo. A tono con esta concepci\u00f3n, aunque restringida a lo cultural, <i>Puebla<\/i> alert\u00f3 sobre una falsa universalidad \u0093sin\u00f3nimo de nivelaci\u00f3n y uniformidad, que no respeta las diferentes culturas, debilit\u00e1ndolas, absorbi\u00e9ndolas o elimin\u00e1ndolas\u0094 (DP 427).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El mundo es, concretamente, el mundo de cada pueblo y de todos los pueblos. El Pueblo de Dios realiza su catolicidad al encarnarse en \u0093todos\u0094 los pueblos, siendo <i>Iglesia del pueblo y de los pueblos<\/i>. La teolog\u00eda latinoamericana lo ha pensado al conectar catolicidad y religi\u00f3n popular. El principal valor dado a la religiosidad del pueblo es reconocerla como \u0093expresi\u00f3n de la fe cat\u00f3lica\u0094 (DP 444). Su car\u00e1cter \u0093popular\u0094 expresa la encarnaci\u00f3n del Pueblo de Dios en el mayor\u00eda del pueblo gracias a la fe y al bautismo. La condici\u00f3n eclesial de las multitudes pobres y creyentes es una <i>expresi\u00f3n de la universalidad eclesial<\/i> porque especialmente \u0093en el \u00e1mbito de la piedad popular la Iglesia cumple con su imperativo de universalidad\u0094 (DP 449). As\u00ed popularidad y universalidad se recubren mutuamente cuando la Iglesia se muestra capaz de ser \u0093seg\u00fan la totalidad popular\u0094. Por eso el <i>sentido cat\u00f3lico<\/i> de Pablo VI traz\u00f3 este principio de la pastoral popular: \u0093Sensible a su deber de predicar la salvaci\u00f3n a todos, sabiendo que el mensaje evang\u00e9lico no est\u00e1 reducido a un peque\u00f1o grupo de iniciados, privilegiados o elegidos, sino que est\u00e1 destinado a todos, la Iglesia hace suya la angustia de Cristo ante las multitudes errantes y abandonadas \u0091como ovejas sin pastor\u0092 y repite con frecuencia sus palabras: \u0091Tengo compasi\u00f3n de la muchedum&shy;bre\u0092 (Mt 9,36)\u0094 (EN 57).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>3. El intercambio de dones en Am\u00e9rica<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Entrelazar catolicidad y mundialidad exige profundizar el aporte cat\u00f3lico para confirmar la unidad plural de Am\u00e9rica y del mundo, y para iluminar los movimientos de continentalizaci\u00f3n y globalizaci\u00f3n. En esta l\u00ednea otro posible aporte consiste en <i>promover una cultura de la comuni\u00f3n, la integraci\u00f3n y el intercambio<\/i><\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\"> <b>9<\/b><\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Para eso hay que pasar de la comuni\u00f3n de la Iglesia universal a la comunicaci\u00f3n entre las iglesias particulares porque, seg\u00fan <i>Lumen gentium<\/i>, la catolicidad es un fundamento del intercambio de dones. \u0093En virtud de esta catolicidad cada una de las partes presenta sus propios dones a las restan&shy;tes partes y a toda la Iglesia, de tal modo que<i> <\/i>el todo y cada una de las partes aumentan a causa de todos los que mutuamente se comuni&shy;can y tienden a la plenitud en la unidad\u0094 (LG 13c).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El <i>intercambio de dones entre las iglesias<\/i>, enraizadas en sus culturas, no s\u00f3lo enriquece la catolicidad sino que tambi\u00e9n fomenta la <i>comunicaci\u00f3n entre los pueblos. <\/i>Las iglesias arraigadas en las naciones de Am\u00e9rica est\u00e1n llamadas a acrecentar este intercambio de bienes teologales, humanos y materiales para ser un sacramento de la comuni\u00f3n entre las sociedades del continente. La Iglesia, comuni\u00f3n universal de las iglesias parti&shy;culares presentes en los pueblos, representa y promueve sacramentalmente una uni\u00f3n universal de las culturas en la que cada una ha de aportar al conjunto. Para pensar concretamente este <i>intercambio eclesial y cultural<\/i> distinguir\u00e9 <i>tres horizontes <\/i>y los recorrer\u00e9 de menor a mayor, del latinoamericano al mundial, privilegiando el <i>nivel americano<\/i>.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>A nivel latinoamericano<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Los principales interrogantes acerca de Am\u00e9rica Latina se pueden resumen as\u00ed: es \u00bfuna o plural?, \u00bftradicional o moderna?, \u00bfoccidental o sure\u00f1a? Me centro en la primera cuesti\u00f3n recordando que Puebla acentu\u00f3 la unidad y Santo Domingo la pluralidad. Una v\u00eda media reconoce la <i>unidad plural<\/i> afirmando tanto la comunidad continental como las diversidades de sus pueblos y Estados. Con todas las diferencias regionales, na&shy;cionales o locales existe una \u0093<i>originalidad hist\u00f3rico-cultural<\/i> que llamamos Am\u00e9rica Latina\u0094 (DP 446) desde factores hist\u00f3ricos, ling\u00fc\u00edsticos, culturales y religiosos comunes, que le dan \u0093la unidad espiritual que subsiste pese a la ulterior divisi\u00f3n en diversas naciones\u0094 (DP 412). La<b><i> <\/i><\/b><i>clave<\/i> de la unidad latinoamericana es sobre todo religiosa y cultural, situada en un nivel m\u00e1s hondo que los constituyentes geogr\u00e1ficos, raciales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos y tecnol\u00f3gicos <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">10<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Con todas sus diversidades Am\u00e9rica Latina es <i>una comunidad de pueblos<\/i> con un plexo de valores comunes, un car\u00e1cter af\u00edn, una tradici\u00f3n compartida, un estilo expresivo, y similares necesidades e inquietudes, que forman una misma morada espiritual. Testimonia esta concien&shy;cia <i>el nombre de Am\u00e9rica Latina<\/i>, surgido en el siglo XIX para diferenciarse tanto de la Am\u00e9rica Sajona expansionista como de la Europa latina y que desde el inicio ha intuido el llamado a ser una <i>nacionalidad continental<\/i> <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">11<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Esta unidad, limitada y variable, se confirma si se la compara con la que se da en otros conti&shy;nentes, pues hay m\u00e1s unidad cultural entre dos puntos extremos de Am\u00e9rica Latina que entre dos pa\u00edses distantes de Europa, \u00c1frica o Asia, con diferencias ling\u00fc\u00edsticas, hist\u00f3ricas y religiosas enormes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero nuestro subcontinente no ha logrado una <i>efectiva integraci\u00f3n<\/i>. La comparaci\u00f3n con <i>Europa<\/i> sigue siendo \u00fatil al considerar el modo distin&shy;to de constituir las nacionalidades. All\u00ed los Estados se formaron desde ra\u00edces culturales preexistentes mientras que aqu\u00ed la gran unidad hist\u00f3rica de la Am\u00e9rica Hispana fue dividida compulsivamente en una veintena de Estados que tuvieron que forjar naciones. Desde aquellas bases la integraci\u00f3n de la \u0093comunidad europea\u0094 posterior a la segunda guerra avanz\u00f3 en lo econ\u00f3mico y pol\u00edtico, y ahora en&shy;frenta el reto de establecer nuevos v\u00ednculos culturales recreando las bases comunes y respetando la riqu\u00edsima variedad de micro-culturas, cuando se afirman regionalismos y autonom\u00edas. Pues tambi\u00e9n Europa es una <i>unidad de multiplicidad<\/i> <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">12<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Am\u00e9rica Latina<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> necesita una mayor <i>integraci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica<\/i>. El MERCOSUR, a partir del v\u00ednculo entre Argentina y Brasil, con su doble cara atl\u00e1ntica y pac\u00edfica, abre la esperanza a una proyecci\u00f3n a la regi\u00f3n y al con&shy;tinente. Si la integraci\u00f3n es el signo distintivo de la sociedad internacional al fin del milenio, Am\u00e9rica Latina debe lograr articulaciones que hagan posible <i>un destino digno bajo el sol del siglo futuro<\/i>. Si el sentido de <i>Patria Grande<\/i> nos configura desde la memoria hist\u00f3rica, la vocaci\u00f3n de integraci\u00f3n debe urgir la construcci\u00f3n de una <i>Naci\u00f3n de naciones<\/i> en la \u0093aldea global\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La <i>Iglesia latinoamericana<\/i> ha contribuido desarrollando una impresionante din\u00e1mica continental con las conferencias de R\u00edo de Janeiro, Medell\u00edn, Puebla y Santo Domingo. Su <i>fisonom\u00eda<\/i> proviene de estar formada en su mayor\u00eda por un pueblo creyente y pobre, y de estar radicada en un subcontinente uno y m\u00faltiple, tradicional y moderno, occidental y sure\u00f1o. Su identidad se expresa teol\u00f3gicamente en los temas de<b> <\/b><i>pueblo, cultura y liberaci\u00f3n<\/i> y en algunos de sus valores propios, como la riqueza de su piedad popular, el sentido de la liberaci\u00f3n integral, la creatividad pastoral de sus comunidades, el florecimiento de sus vocaciones y ministerios, la fuerza de su opci\u00f3n por los pobres, su din\u00e1mica misionera <i>ad gentes<\/i>, su promesa de esperanza.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El Pueblo de Dios debe seguir siendo <i>sacramento de comuni\u00f3n<\/i> de nuestros pueblos con Dios y entre s\u00ed. Desde su misi\u00f3n debe fortalecer los v\u00ednculos religiosos y culturales para que la comuni\u00f3n teologal sea germen de nuevas formas, justas y eficaces, de integraci\u00f3n secular \u0093en los cuadros respectivos de una<b> <\/b>nacionalidad, de una gran patria latinoamericana y de una integraci\u00f3n universal\u0094 (DP 428). Perseverar en esta <i>animaci\u00f3n de la comuni\u00f3n continental<\/i> ser\u00e1 un signo de fidelidad de la Iglesia latinoamericana a s\u00ed misma, ya que el CELAM y las cuatro Conferencias de nuestro Episcopado, en el \u00faltimo medio siglo, han promovido la unidad de Am\u00e9rica Latina y han generado l\u00edneas pastorales comunes, dando el ejemplo de reu&shy;niones eclesiales que ahora se organizan en otros continentes como asambleas sinodales. Nuestra Iglesia, <i>experta en latinoamericaneidad<\/i>, cultiv\u00f3 este sentido de pertenencia en varias generaciones con sus documentos, santuarios y s\u00edmbolos. De all\u00ed su responsabilidad en fomentar <i>una cultura de la comuni\u00f3n<\/i>.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Al ampliarse al nivel americano el S\u00ednodo deber\u00e1 asumir y profundizar el <i>camino com\u00fan<\/i> hecho por nuestras iglesias que llegan a la asamblea con una experiencia distinta respecto de las iglesias norte\u00f1as. Un avance del <i>Instrumentum laboris<\/i> sobre el anterior, que s\u00f3lo citaba textos del magisterio universal (salvo 53a), es que, manteniendo esa fuente principal, asume aportes de los documentos del episcopado latinoamericano (IL 10, 14, 18, 23, 24, 48, 49, 57, 63, 64) e incluso de un trabajo com\u00fan entre el CELAM y los obispos de los Estados Unidos (IL 41).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo20 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>A nivel americano<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La <i>novedad<\/i> del S\u00ednodo es plantear los problemas de la fe y la justicia en <i>perspectiva americana<\/i>. Pero <i>pensar a Am\u00e9rica en su conjunto<\/i> es una tarea dif\u00edcil para los que estamos en el cono sur y para los que, en Roma, elaboraron los documentos previos. Un punto deficiente de los <i>Lineamenta<\/i> fue caracterizar a Am\u00e9rica b\u00e1sicamente con un criterio geogr\u00e1fico, como dec\u00eda su <i>Nota<\/i> previa. Eso conduc\u00eda a una visi\u00f3n simplificada sea que se la viera como <i>una <\/i>realidad continental sea que se la viera a partir de sus <i>cuatro <\/i>regiones: Norte, Centro, Caribe y Sur. En tal cuadro, \u00bfc\u00f3mo considerar, por ejemplo, a M\u00e9xico, ubicado geogr\u00e1ficamente en el Norte pero que pertenece hist\u00f3rica, social y culturalmente al Sur? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El<i> Instrumentum laboris<\/i> ha asumido esta observaci\u00f3n cr\u00edtica (IL 3a), ha marcado determinaciones m\u00e1s cualitativas y ha dado cuenta tanto de las realidades comunes como de los factores diversos y hasta contrarios. En lo<i> religioso<\/i> presenta \u0093una identidad cristiana de Am\u00e9rica\u0094 que tiene la marca de <i>una Iglesia joven<\/i>, pues en el norte y en el sur apenas tiene 500 a\u00f1os (IL 3-4); en lo <i>cultural <\/i>sintetiza corrientes globalizadas y caracter\u00edsticas comunes (IL 12) pero analiza los desaf\u00edos al Evangelio por parte de sus m\u00faltiples culturas (IL 13-21, en la l\u00ednea de L 45b); en lo <i>socioecon\u00f3mico <\/i>se hace eco de las diferencias cada vez mayores entre ricos y pobres (IL 60) entre el norte y el sur (IL 36, 63) y en el mismo norte (IL 61). Asumiendo este marco general quiero enunciar, al menos, algunos desaf\u00edos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Nuestras naciones deben <i>redefinir su pertenencia americana<\/i>. En Am\u00e9rica Latina debemos <i>repensar<\/i> <i>nuestro espacio continental<\/i> ante los cambios posteriores a la ca\u00edda del muro, la mundializaci\u00f3n de las finanzas, el comercio, la ecolog\u00eda y la seguridad, el monopolio trasnacional de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, los nuevos bloques como el ALCAN-NAFTA y el MERCOSUR, y nuestros procesos de democratizaci\u00f3n pol\u00edtica en los &#8217;80 y de transformaci\u00f3n econ\u00f3mica en los &#8217;90. Pero tambi\u00e9n los Estados Unidos de Am\u00e9rica deben hacerlo, habida cuenta de la crisis de los modelos unidireccionales que impuso sin grandeza hist\u00f3rica durante el siglo XX. Primero el <i>panamericanismo <\/i>(1889-1945) seg\u00fan la declaraci\u00f3n Monroe \u0093Am\u00e9rica para los americanos\u0094 y luego el <i>sistema interamericano<\/i> montado sobre el TIAR (1947) y la OEA (1948) en el post-Yalta, bajo la sentencia de Truman \u0093un hemisferio cerrado en un mundo abierto\u0094. Este modelo intracontinental se ha agotado quedando, \u00faltimamente, la \u0093interde&shy;pendencia asim\u00e9trica\u0094 de la deuda externa, dentro de \u0093la persistencia y el alargamiento del abismo entre las \u00e1reas del Norte desarrollado y del Sur en v\u00edas de desarrollo\u0094 (SRS 14).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Muchos signos de este tiempo, entre ellos el mismo S\u00ednodo y sus textos previos (L 2, 28, 59, 64; IL 12, 34-36, 53, 60, 65), reclaman <i>una nueva vinculaci\u00f3n entre el norte y el sur de Am\u00e9rica<\/i>. Potenciarla requiere la grandeza del visionario en los pol\u00edticos y en los pastores. Aqu\u00ed se juega la<i> responsabilidad episcopal<\/i> por el posible aporte latinoamericano para lograr <i>un continente americano m\u00e1s justo e integrado<\/i> y, en ese marco, ayudar a que Am\u00e9rica Latina encuentre su lugar en el mundo. As\u00ed no ser\u00e1n un destino fatal las palabras de G. Papini: \u0093desde el punto de vista de la cultura universal&#8230; Am\u00e9rica Latina es prescindible\u0094, ni la respuesta de H. Kissinger a G. Vald\u00e9s: \u0093Usted nos habla de Am\u00e9rica Latina. No es importante. Nada importante puede venir del Sur. No es el Sur el que hace la historia\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">13<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Nuestra Iglesia es y debe ser la <i>Iglesia de los pobres<\/i> porque une en la mayor\u00eda de su pueblo la fe y la pobreza. El 11\/9\/1962 Juan XXIII dijo: \u0093Ante los pa\u00edses subdesarrollados la Iglesia es y quiere ser la Iglesia de todos, en particular la Iglesia de los po&shy;bres\u0094 (IL<i> <\/i>62). <i>El Pueblo de Dios llega a ser \u00abIglesia de todos\u00bb cuando es \u00abIglesia de los pobres\u00bb. <\/i>Ser \u0093cat\u00f3lico\u0094 significa alcanzar a<i> <\/i>todos, especialmente a <i>los \u00faltimos<\/i>, a los pobres de los pueblos y a los pueblos pobres. As\u00ed la Iglesia es efectivamente cat\u00f3lica, como ense\u00f1a la segunda instrucci\u00f3n sobre la liberaci\u00f3n: \u0093La opci\u00f3n preferencial por los pobres, lejos de ser un particularismo y sectarismo, manifiesta la universalidad del ser y de la misi\u00f3n de la Iglesia\u0094 (LC 68). La catolicidad se revela en el <i>amor especial por los m\u00e1s peque\u00f1os<\/i>, en esa opci\u00f3n tan latinoamericana en la que se ha comprometido reiteradamente el Papa con la Iglesia universal.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Asumir esta opci\u00f3n, cuando la desaparici\u00f3n del con&shy;flicto este-oeste deja al desnudo el abismo norte-sur, debe llevar a la Iglesia a dar testimonio p\u00fablico de que <i>el Sur tambi\u00e9n existe<\/i>. La Iglesia latinoamericana, que alberga al 43 % del catolicismo, tiene esa responsabilidad por ser <i>americana y sure\u00f1a<\/i>: es \u0093cristiana\u0094 al pertenecer a Am\u00e9rica, y es pobre al compartir la suerte de los pueblos del Sur, donde vivir\u00e1n el 70 % de los cat\u00f3licos en el s. XXI. Como Iglesia de los pobres ha de reflejar una universalidad concreta en la encrucijada de los continentes. Para eso se debe profundizar la solidaridad econ\u00f3mica, que viene d\u00e1ndose, entre iglesias del Norte y del Sur, y buscar nuevos caminos para que las naciones colaboren a superar una injusta distribuci\u00f3n de los bienes que contradice su destino universal (IL 63). Urge <i>globalizar la solidaridad<\/i> para que el desarrollo llegue realmente a todos los hombres <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">14<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El documento de trabajo plantea el ideal de la unidad sin callar los conflictos al decir que, en el S\u00ednodo, se encuentran obispos de iglesias \u0093que pertenecen a <i>dos partes del Continente ciertamente significativas: el norte y el sur<\/i>. En efecto, en estas dos \u00e1reas -no s\u00f3lo geogr\u00e1ficas sino tambi\u00e9n socioculturales- se manifiesta <i>la gran divisi\u00f3n<\/i> que caracteriza la situaci\u00f3n del mundo en el final del segundo milenio, es decir, <i>la tensi\u00f3n entre los hemisferios norte y sur<\/i>. A la luz de una eclesiolog\u00eda de la comuni\u00f3n parece claro que la asamblea sinodal puede ser <i>signo e instrumento de uni\u00f3n<\/i> de todos los miembros del Pueblo de Dios y de las iglesias locales del Continente en comuni\u00f3n con el Pastor universal y, al mismo tiempo, <i>un v\u00e1lido testimonio de unidad y solidaridad para la sociedad civil en Am\u00e9rica y para el mundo entero<\/i>\u0094 (IL 36).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Iglesia ser\u00e1 un <i>sacramento de comuni\u00f3n y solidaridad<\/i> en la medida en que las iglesias particulares vivan una <i>comunicaci\u00f3n ejemplar de bienes<\/i> <i>eclesiales y culturales<\/i>. Deben multiplicarse <i>iglesias hermanas<\/i> del norte y del sur que se intercambien agentes, experiencias, servicios y ayudas, y que lleguen a colaborar con vocaciones <i>ad gentes<\/i> en una Am\u00e9rica Misionera. Para esto nuestras iglesias, que forman \u0093el Pueblo de Dios que est\u00e1 en Am\u00e9rica\u0094, han de conocerse, aceptarse, valorarse, donarse y recibirse cada vez m\u00e1s, actualizando la catolicidad americana. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Se\u00f1alo <i>tres ejemplos<\/i> que requieren una acci\u00f3n mancomunada. Las iglesias del sur deben prestar su ayuda ante el <i>flujo migratorio<\/i> hacia el norte que introduce en los EUA y en Canad\u00e1 formas populares de la cultura latina y la religi\u00f3n cat\u00f3lica (IL 16)<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\"> <b>15<\/b><\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. Las iglesias del norte deben actuar ante los poderes mundiales frente a la estrategia norteamericana de proliferaci\u00f3n de <i>sectas y nuevos movimientos<\/i> que invaden Am\u00e9rica central, caribe\u00f1a y sure\u00f1a (IL 46). Todas las comunidades deben asumir las diversidades de los pueblos sajones y latinos que las configuran culturalmente, para delinear el <i>perfil<\/i> de las distintas iglesias particulares (IL 34-36) y para buscar las nuevas formas de <i>inculturaci\u00f3n<\/i> (IL 11-12). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por la compenetraci\u00f3n entre la Iglesia y los pueblos el intercambio <i>ad intra<\/i>, fundado en una eclesiolog\u00eda de la comuni\u00f3n cat\u00f3lica, sirve <i>ad extra<\/i> al di\u00e1logo intercultural e internacional. \u0093En Am\u00e9rica existen expresiones culturales heterog\u00e9neas &#8230; Cada uno de estos grupos humanos posee un patrimonio cultural reconocible en sus expresiones art\u00edsticas, en su religiosidad y en su sensibilidad<i>,<\/i> que<i> constituyen un don precioso para el Continente y para el mundo<\/i>\u0094 (L 62b).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo20 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>A nivel mundial<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En plena crisis de la modernidad posmoderna el di\u00e1logo entre la Iglesia y la cultura se centra en el <i>hombre<\/i>. Hoy se abre el espacio cultural para que la Iglesia proponga el <i>humanismo cristiano<\/i> (DP 448), que surge de su fe trinitaria y cristol\u00f3gica, y as\u00ed colabore con los hombres de buena voluntad para forjar un <i>nuevo humanismo<\/i> (GS 55). \u00bfQu\u00e9 rol le cabe a la Iglesia del Nuevo Mundo en el di\u00e1logo intercultural sobre el futuro del Hombre? \u00bfPuede dar una genuina contribuci\u00f3n a la base antropol\u00f3gica y \u00e9tica que requiere una \u0093casa humana com\u00fan\u0094? \u00bfPodemos, desde nuestra fe cristiana y nuestra pertenencia americana, aportar a un <i>humanismo plane&shy;tario<\/i>?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La sabidur\u00eda del Pueblo de Dios puede contribuir a un humanismo integral y trascendente, racional y cordial, universal y particular. La Iglesia americana, sobre todo la que habita nuestro sur, debe escuchar el llamado conciliar: \u0093nuestra \u00e9poca, m\u00e1s que ninguna otra, tiene necesidad de esta sabidur\u00eda para humanizar todos los nuevos descubri&shy;mientos de la humanidad&#8230; <i>muchas naciones econ\u00f3micamente pobres pero ricas en esta sabidur\u00eda pueden ofrecer a los dem\u00e1s una extraordinaria aportaci\u00f3n<\/i>\u0094 (GS 15). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El Pueblo de Dios que est\u00e1 en Am\u00e9rica tendr\u00e1 un rol decisivo en<i> la suerte del cristianismo y del catolicismo<\/i> en el mapa de los continentes y las religiones del tercer milenio. El S\u00ednodo no deber\u00e1 prescindir del aporte que la catolicidad ofrece a la globalizaci\u00f3n, cuyo valor viene tanto de la unidad de origen, naturaleza y destino de la familia humana como del misterio de la Iglesia y de su misi\u00f3n en el plan de Dios. \u0093Los actuales esfuerzos en diversas partes del mundo por formar comunidades de naciones en los campos de la econom\u00eda y de la cultura&#8230; son como teselas con las que se va formando <i>el mosaico de una gran comunidad de naciones<\/i>&#8230; <i>La Iglesia misma<\/i>&#8230; cat\u00f3lica en la universalidad de sus miembros y de sus comunidades con sus respectivas culturas, <i>es ya<\/i> <i>una anticipaci\u00f3n del \u00fanico pueblo y de la \u00fanica familia querida por Dios desde el alba de la creaci\u00f3n<\/i>\u0094 (L 64).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La tarea es buscar los caminos que impulsen la <i>civilizaci\u00f3n del amor<\/i> en el continente y el mundo para realizar <i>el universalismo de la caridad evang\u00e9lica<\/i> seg\u00fan la l\u00f3gica del Amor trinitario y pascual, pues \u0093s\u00f3lo un universal del Don pertenece a todos\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">16<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. El amor universal de Cristo funda el amor a Cristo en todos y en cada hombre. Es el amor \u0093cat\u00f3lico\u0094 del Buen Samaritano (Lc 10,25&#8209;37), universal y concreto, que se abre a todos y se aproxima a cada uno, hasta convertir en sin\u00f3nimos <i>caritas<\/i> y <i>catholicitas<\/i>.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por la globalizaci\u00f3n televisiva hemos contemplado la <i>universalidad concreta de la caridad<\/i> en Teresa de Calcuta. Con un <i>amor tan universal<\/i> que llega a los \u0093murientes\u0094 que yacen en las calles de \u0093la ciudad de la alegr\u00eda\u0094 con una ternura que \u0093alza de la basura al pobre\u0094. Tan <i>evang\u00e9lico<\/i> que contempla a Jes\u00fas, el Pobre, en sus hermanos m\u00e1s peque\u00f1os (Mt 25,31). Tan <i>cristiano<\/i> que expresa una universalidad <i>centrada<\/i> en Cristo y vivida desde una identidad religiosa transparente. Tan <i>cat\u00f3lico<\/i> que realiza una universalidad <i>abierta<\/i> a todos sin acepci\u00f3n de credos: socorr\u00eda a todos los miserables; aceptaba a todos como voluntarios; y fue reconocida por todos en la India y en el mundo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Iglesia peregrina por Am\u00e9rica, que se sentar\u00e1 a la mesa del di\u00e1logo sinodal, est\u00e1 llamada a brillar por su amor evang\u00e9lico, concreto y universal. Que la <i>Virgen de Guadalupe<\/i>, que ha sido reconocida con audacia por el Santo Padre en la oraci\u00f3n preparatoria al S\u00ednodo como \u0093<i>Patrona de toda Am\u00e9rica<\/i> y Estrella de la primera y de la nueva evangelizaci\u00f3n\u0094, nos ayude a estar a la altura de esta responsabilidad hist\u00f3rica, americana y mundial, mientras cruzamos el umbral de la esperanza hacia el nuevo milenio.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"TEXT-TRANSFORM: none; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong><em><\/p>\n<hr \/>\n<p>Notas<o:p><\/o:p><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><span><strong>1<\/strong>. S\u00ednodo de Obispos &#8211; Asamblea especial para Am\u00e9rica, <i>Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversi\u00f3n, la comuni\u00f3n y la solidaridad en Am\u00e9rica.<\/i> Lineamenta (L), Ciudad del Vaticano, 1996, ns. 2, 65; \u00cdd., <i>Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversi\u00f3n, la comuni\u00f3n y la solidaridad en Am\u00e9rica.<\/i> Instrumentum Laboris (IL), Ciudad del Vaticano, 1997, ns. 1-2. Desde ahora cito en el texto L e IL.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">2<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. H. U. von Balthasar, <i>Cattolico<\/i>, Jaca Book, Milano 1978, 15.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">3<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Y. Congar, <i>Propiedades esenciales de la Iglesia<\/i>, en J. Feiner &#8211; M. L\u00f6hrer, <i>Mysterium Salutis. Manual de teolog\u00eda como histo&shy;ria de la salvaci\u00f3n<\/i>, IV\/1, Cristiandad, Madrid 1973, 501.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">4<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Juan Pablo II, <i>Discurso a los obispos argentinos <\/i>(12\/6\/82) n. 3, en <i>Juan Pablo II en la Argentina<\/i>, Paulinas, Buenos Aires, 1982, 62.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">5<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. A. Dondeyne, <i>Rencontre des Cultures: Vrai et Fausse Universalisme<\/i>, <i>Justice dans le monde<\/i> 3 (1962) 38.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">6<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. P. J. Labarri\u00e8re, <i>L\u0092unit\u00e9 plurielle<\/i>, Aubier, Paris, 1975, 64 y 72.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">7<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Para ver ambas posiciones cf. G. Vattimo, <i>El fin de la modernidad<\/i>, Gedisa, Barcelona, 9-20, y J. J. Sebreli, <i>El asedio a la modernidad<\/i>, Sudamericana, Buenos Aires, 1991, 333-349.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">8<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. P. Ricoeur,<b> <\/b><i>Civilizaci\u00f3n universal y culturas nacionales<\/i>, en <i>\u00c9tica y Cultura<\/i>, Docencia, Buenos Aires, 1986 43-56<i>; El cristianismo y el sentido de la historia<\/i>, en <i>Pol\u00edtica, sociedad e historicidad<\/i>, Docencia, Buenos Aires, 1986, 99-114.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">9<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. C. Galli, <i>La l\u00f3gica del don y del intercambio. Di\u00e1logo entre Tom\u00e1s de Aquino y Claude Bruaire<\/i>, <i>Communio<\/i> 2\/2 (1995) 35-49.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">10<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. H. Mandrioni, <i>Latinoam\u00e9rica en busca de s\u00ed misma<\/i>, en AA. VV., <i>Lateinamerika im Dialog. <\/i><\/span><i><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">Peter H\u00fcnermann zum 60. <\/span><\/i><i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">Gebutstag<\/span><\/i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">, Rottenburg, 1989, 24-25.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">11<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. A. Ardao, <i>Nuestra Am\u00e9rica Latina<\/i>, Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1986, 54.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">12<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. E. Morin, <i>Il problema dell identit\u00e1 europea<\/i>, en <i>L\u0092identit\u00e1 culturale europea tra germanesimo e latinit\u00e1<\/i>, J. Book, Milano, 1987, 35 y 38. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">13<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Citados en J. L. de Imaz,<i> Sobre la identidad iberoamericana<\/i>, Sudamericana, Buenos Aires, 1983, 7; y A. Rouqui\u00e9<i>, Extremo Occidente. Introducci\u00f3n a Am\u00e9rica Latina,<\/i> Emec\u00e9, Buenos Aires, 1990, 353.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">14<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. A. Angulo,<i> La solidariet\u00e0: una necessit\u00e0 per la mondializzazione<\/i>, <i>La Civilt\u00e0 Cattolica<\/i> 3530 (1997) 130-141.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">15<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Sobre los hispanos en la Iglesia de los EUA cf. R. Gonz\u00e1lez &#8211; M. La Velle, <i>The Hispanic Catholic in the United States: A socio-cultural and religious profile<\/i>, Northeast Catholic Pastoral Center for Hispanics, N. York, 1985; J. L. Moyano, <i>Latinos en Estados Unidos. Una Iglesia y un pa\u00eds que no cono&shy;cemos<\/i>, CIAS 395 (1990) 361-374.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">16<\/span><\/b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">. P. Eyt, <i>Universel rationnel et universel catholique<\/i>, en C. Geffr\u00e9, <i>Th\u00e9ologie et choc des cultures<\/i>, Cerf, Paris, 1984, 174.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pronto se celebrar\u00e1 en Roma la asamblea especial del S\u00ednodo de los Obispos para Am\u00e9rica con representantes del episcopado cat\u00f3lico americano. 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