{"id":3763,"date":"2009-08-04T18:41:28","date_gmt":"2009-08-04T21:41:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3763"},"modified":"2009-08-04T18:41:28","modified_gmt":"2009-08-04T21:41:28","slug":"el-humanismo-universal-de-caritas-in-veritate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3763","title":{"rendered":"El humanismo universal de \u201cCaritas in veritate\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Nuestra civilizaci\u00f3n ha dado a luz una variedad de humanismos, como el g\u00f3tico y el escol\u00e1stico en la Edad Media, o el renacentista, el barroco y el iluminismo en la Edad Moderna. En la Contempor\u00e1nea, el humanismo cient\u00edfico aport\u00f3 el mito del progreso indefinido. Los humanismos social y liberal llevaron a un duro enfrentamiento entre Oriente y Occidente durante el siglo XX. Los totalitarismos, por su parte, aportaron m\u00e1s inhumanidad que humanismo, como el Holocausto nazi o el Gulag sovi\u00e9tico. <!--more-->Hoy nos preguntamos si la globalizaci\u00f3n puede ser considerada un nuevo humanismo o si es un mero entramado de redes tecnol\u00f3gicas y comerciales.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">M\u00e1s all\u00e1 de nuestro \u201cOccidente\u201d, podr\u00edamos se\u00f1alar una decena de grandes \u00e1reas culturales, en la India, China o Jap\u00f3n, adem\u00e1s de las grandes \u00e1reas religiosas. Es relativamente f\u00e1cil hablar de un humanismo que se identifique con una cultura, como la \u00e1rabe, o con una religi\u00f3n, como el Islam. Pero el paradigma de un humanismo universal, v\u00e1lido para todas las culturas y religiones, presenta dificultades innumerables. Sin embargo, \u00e9sta es la tarea que se ha propuesto el Papa con su nueva enc\u00edclica, <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Caritas in veritate<\/em>, continuando la l\u00ednea abierta por el Concilio Vaticano II.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Hay pensadores menos optimistas que el Papa. Entre el cristianismo y el Islam parecer\u00eda imposible lograr un consenso sobre el lugar de la mujer en la sociedad o el derecho a cambiar de religi\u00f3n. Europa, con 20 millones de musulmanes, dejar\u00eda de ser una sociedad \u201cplural\u201d para convertirse en una sociedad \u201cdual\u201d, con dos culturas y dos religiones. Movidos por este temor, muchos se oponen al ingreso de Turqu\u00eda en la Uni\u00f3n Europea. Sin embargo, a fines de 2008 tuvo lugar un importante encuentro de te\u00f3logos musulmanes y cat\u00f3licos, que fueron recibidos por el Papa, a lo que se suma el reciente viaje de Benedicto XVI a Jordania. M\u00e1s a\u00fan, el famoso discurso en Ratisbona, del que se extrajo indebidamente una cita, se orientaba al ideal de los valores compartidos por las grandes religiones.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00bfUn m\u00ednimo com\u00fan?<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em> (1992) se ordena a profundizar el sentido de nuestra fe. Es m\u00e1s bien para \u201cconsumo interno\u201d. En cambio, el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia<\/em> (2004) es un puente tendido hacia fuera, hacia las otras Iglesias y Religiones, se\u00f1alando todo lo que tenemos en com\u00fan, incluso con los no creyentes. Comienza con una introducci\u00f3n titulada \u201cUn humanismo integral y solidario\u201d, donde afirma que todos los seres humanos somos compa\u00f1eros de viaje, con un destino com\u00fan, una vocaci\u00f3n a la solidaridad y una responsabilidad ecol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Si el Papa hubiera iniciado la enc\u00edclica con una referencia a la Sant\u00edsima Trinidad, el jud\u00edo o el musulm\u00e1n habr\u00edan desistido de seguir. Pero para evitar este conflicto, no hay que ocultar los dogmas y omitir todo lo que nos separa, qued\u00e1ndonos con un m\u00ednimo com\u00fan, base del humanismo universal. Ese m\u00ednimo ser\u00eda tan pobre que lo rechazar\u00edan todas las religiones y no servir\u00eda de fundamento a ninguna cultura. El camino consiste, m\u00e1s bien, en expresar la propia fe con categor\u00edas comprensibles para los no cristianos. Por eso, el Papa afirma, desde el primer p\u00e1rrafo, que Dios es Verdad y Amor. Con esta expresi\u00f3n pueden coincidir los creyentes de todas las religiones. Ahora bien, el dogma de la Trinidad nos recuerda que Dios es la Fuente (1) de la Verdad (2) y del Amor (3). Son tres dimensiones trascendentales, ya que mi Ser tiende a la Verdad con el entendimiento y al Amor con la voluntad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Peregrinos de la Verdad<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Al presentar la Verdad y el Amor como valores fundamentales del humanismo universal, el Papa ha optado por un camino dif\u00edcil, ya que ambos t\u00e9rminos est\u00e1n muy desprestigiados. Cada hombre posee su verdad, su visi\u00f3n de la realidad. Se tratar\u00eda entonces de un valor subjetivo, como la belleza, pero no objetivo y universal. A cada uno le gusta una m\u00fasica en particular, pero no existe un \u201cgusto\u201d universal y objetivo. De modo similar, no existir\u00eda una \u201cverdad\u201d objetiva, con validez universal.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El Papa es consciente de esta problem\u00e1tica pero est\u00e1 convencido de que la Verdad y el Amor son los polos del eje en torno al cual gira el humanismo universal. Para llegar a esta evidencia, comencemos por un paso previo: todos deseamos conocer la verdad, es decir la realidad, lo que nos lleva a exigir un INDEC confiable. En segundo lugar, coincidimos todos en que se requiere un gran esfuerzo para acercarnos a la verdad, como el que realizan los economistas para comprender la presente crisis financiera. Y en tercer lugar, la b\u00fasqueda de la verdad no es una tarea individual, como escribir una novela, sino un trabajo conjunto. Sin los formidables equipos de investigaci\u00f3n actuales, la ciencia no podr\u00eda continuar avanzando.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La Iglesia no se presenta como \u201cdue\u00f1a\u201d de la verdad sino como peregrina hacia la Verdad, caminando con todo el g\u00e9nero humano. Con cada paso que damos, comprendemos que la Verdad est\u00e1 m\u00e1s lejos de lo que imagin\u00e1bamos. En realidad est\u00e1 m\u00e1s cerca, pero es inefable y desbordante. En una ocasi\u00f3n Benedicto XVI mencion\u00f3 dos documentos que indican la buena orientaci\u00f3n del peregrinar de la humanidad: la Convenci\u00f3n de Ginebra (1864-1977) y la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos (1948). Ambos pasos se\u00f1alan un camino recorrido con gran esfuerzo y al mismo tiempo abren nuevos horizontes hacia los derechos del ni\u00f1o, la mujer, los migrantes, los pueblos aut\u00f3ctonos, etc. Somos tambi\u00e9n conscientes del riesgo de tomar atajos equivocados, como el aborto o la clonaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los cinco principios<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La Iglesia se mantiene fiel al mensaje del Evangelio. La expresi\u00f3n tradicional de esta fidelidad es que es infalible, afirmaci\u00f3n nada f\u00e1cil de compaginar con tantos errores hist\u00f3ricos. Juan Pablo II ha pedido perd\u00f3n por la persecuci\u00f3n de los herejes con la Inquisici\u00f3n, o la aprobaci\u00f3n de la esclavitud de los africanos, por ejemplo. Por eso conviene hacer una distinci\u00f3n: la Iglesia mantiene un amor fiel a Jes\u00fas, hasta el martirio, pero puede equivocarse en las aplicaciones de su Mensaje. M\u00e1s a\u00fan, la milenaria experiencia que posee la adquiri\u00f3, en gran parte, mediante aciertos y desaciertos, como todas las religiones y culturas conforman su sabidur\u00eda ancestral. Durante los tres primeros siglos la Iglesia vivi\u00f3 con las confesiones de fe. Desde 325 hasta 1950 adopt\u00f3 la pedagog\u00eda de las definiciones dogm\u00e1ticas. Hoy est\u00e1 buscando otra pedagog\u00eda. Es inherente al hombre el experimento, para comprobar si la realidad corresponde a sus intuiciones. La Iglesia tambi\u00e9n debe experimentar para aprender. Dios le garantiza el deseo de buscar la Verdad, pero no le facilita el camino. Si le suprimiera la b\u00fasqueda, la deshumanizar\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En el terreno de la doctrina social, la fidelidad al Evangelio se manifiesta en la adhesi\u00f3n a los cinco principios sociales, nacidos de la dignidad de la persona: el bien com\u00fan, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la participaci\u00f3n y la solidaridad. En las aplicaciones, podemos equivocarnos si nos quedamos, por ejemplo, en una solidaridad asistencial y no promocional. Como leemos en la enc\u00edclica, a la verdad \u201cla Iglesia la busca, la anuncia incansablemente y la reconoce all\u00ed donde se manifieste\u201d (n\u00ba 9). Los pacifistas, entre otros, ayudaron a la Iglesia a comprender mejor la \u201cobjeci\u00f3n de conciencia\u201d. En este sentido, el humanismo universal no es una t\u00e1ctica medi\u00e1tica para llegar a m\u00e1s gente sino una necesidad para la Iglesia misma. La Verdad es el Logos, t\u00e9rmino que nos conduce, como se\u00f1ala el Papa, al di\u00e1-logo, en este caso con las otras religiones y culturas (Cfr. n\u00ba 4).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Hermano universal<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El otro polo elegido por el Papa para hacer girar el humanismo, el del Amor, aparece tan desprestigiado como el de la Verdad (Cfr. n\u00ba 3). El amor parece ser enteramente subjetivo. Quiz\u00e1s las personas se atraen por simples reacciones qu\u00edmicas. No podr\u00eda entonces ser un fundamento objetivo. Sin embargo, hay una realidad universal, el amor de los padres por sus hijos. Ellos son el signo m\u00e1s tierno de Dios, nuestro Padre y nuestra Madre. Les regalan todo a sus hijos, sin hacerles firmar ning\u00fan documento. Son trabajadores voluntarios, capaces de grandes sacrificios para que el hijo pueda comer. Este es un valor objetivo incuestionable. El Amor sigue moviendo al mundo. Hasta nos parece superfluo el Mandamiento de que los padres amen a sus hijos, como si hubiera otro que nos obligara a dormir cada noche.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La religi\u00f3n y la filosof\u00eda se enriquecen mutuamente. El no creyente acepta como evidente el amor de los pap\u00e1s por sus hijos. El creyente lee, en ese amor, el signo del gran Amor de Dios por la familia humana. Es el aporte de la fe a la filosof\u00eda. Y, a la inversa, la revalorizaci\u00f3n de la mujer, en las ciencias y en la filosof\u00eda moderna, ha sido un aporte para la fe. El <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Catecismo<\/em> nos invita a buscar en Dios lo mejor del pap\u00e1 y de la mam\u00e1. Otro hecho evidente, aunque algo menor que el del amor por los hijos, es que todos los seres humanos somos hermanos. Algunos pondr\u00e1n el acento en que formamos una sola especie o que habitamos un mismo planeta o que somos semejantes por la inteligencia. Los creyentes reforzamos esos argumentos con la convicci\u00f3n de que todos somos hijos de Dios. Jes\u00fas es nuestro hermano universal.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Creyentes y no creyentes<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El Papa afirma que el principio de subsidiariedad, expresi\u00f3n de la inalienable libertad humana, es un \u201ccriterio gu\u00eda para la colaboraci\u00f3n fraterna de creyentes y no creyentes\u201d (n\u00ba 57). Lamentablemente este p\u00e1rrafo fue omitido en la versi\u00f3n espa\u00f1ola de Internet, el d\u00eda de la presentaci\u00f3n, por lo cual envi\u00e9 una nota a la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Tres d\u00edas despu\u00e9s apareci\u00f3 el p\u00e1rrafo omitido, aunque las ediciones en papel arrastran el error. Ahora bien, hay otros textos en la enc\u00edclica que parecieran excluir del humanismo a los no creyentes (Cfr. n\u00ba 11 y n\u00ba 79). Digamos entonces que hay dos clases de no creyentes. Una es la de los agn\u00f3sticos, con variedad de matices. Con ellos, si est\u00e1n abiertos a una b\u00fasqueda del sentido de la existencia, es posible compartir un humanismo basado en valores \u00e9ticos. En cambio, con los ateos \u201cmilitantes\u201d, que combaten a la religi\u00f3n y no admiten el derecho a la libertad religiosa, es dif\u00edcil encontrar un terreno com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En la China de Mao era ilusorio hablar de un humanismo universal. En la China actual, en cambio, el terreno com\u00fan es muy amplio. En junio se present\u00f3 en Roma un documental sobre el jesuita Matteo Ricci, por los 400 a\u00f1os de su muerte. Este italiano supo compenetrarse de la sabidur\u00eda china y fue un verdadero puente entre culturas. Lo notable es que en el acto estuvo presente el embajador de China ante Italia, quien habl\u00f3 con entusiasmo del misionero y confirm\u00f3 que \u201cChina est\u00e1 trabajando por la normalizaci\u00f3n de las relaciones diplom\u00e1ticas con el Vaticano\u201d. Es otro signo de que el humanismo universal, propuesto por el Papa, es posible.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra civilizaci\u00f3n ha dado a luz una variedad de humanismos, como el g\u00f3tico y el escol\u00e1stico en la Edad Media, o el renacentista, el barroco&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[19,14],"class_list":["post-3763","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-benedicto-xvi","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-YH","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3763","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3763"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3763\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3763"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3763"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3763"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}