{"id":3976,"date":"2009-10-01T16:34:46","date_gmt":"2009-10-01T19:34:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3976"},"modified":"2009-10-01T16:34:46","modified_gmt":"2009-10-01T19:34:46","slug":"editorial-otras-batallas-perdidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3976","title":{"rendered":"Editorial: Otras batallas perdidas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La ley de medios no es en realidad la \u201cmadre de todas las batallas\u201d, pero lo cierto es que con el frustrado debate se perdi\u00f3 otra oportunidad para fortalecer las instituciones y buscar consensos sociales que nos permitan crecer. El penoso caso del f\u00fatbol, un ingrediente m\u00e1s. Si el Gobierno no se presta al di\u00e1logo, dif\u00edcilmente pueda entender la importancia de una comunicaci\u00f3n libre y plural.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/congreso1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-3977\" title=\"congreso1\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/congreso1-120x120.jpg\" alt=\"congreso1\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Cuando escribimos estas l\u00edneas, la C\u00e1mara de Diputados acaba de aprobar la ley de medios en una controvertida y m\u00e1s que apresurada sesi\u00f3n. Las modificaciones que a \u00faltimo momento incluy\u00f3 el Ejecutivo impiden el ingreso de las telef\u00f3nicas en el negocio de la televisi\u00f3n por cable, pero mantienen serias restricciones a la propiedad, un desmedido crecimiento del Estado en este campo y una cuestionada autoridad de aplicaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">No pretendemos que el Congreso no legisle, todo lo contrario: es su tarea y su responsabilidad. Una nueva ley de medios de comunicaci\u00f3n audiovisual es indispensable, aunque m\u00e1s no sea por el avance tecnol\u00f3gico que reclama nuevos marcos legales. Pero exigimos que se lo haga con competencia, en un clima sereno, con fundamentos y recurriendo a expertos en la materia. Cabe recordar que el C\u00f3digo Civil fue sancionado por el Congreso sin discusi\u00f3n, pero no por irresponsabilidad u oportunismo, sino porque con sabia decisi\u00f3n se le hab\u00eda encomendando el trabajo nada menos que a Dalmacio V\u00e9lez Sarsfield. Al momento de presentar este proyecto, Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner dijo que \u201cconstituye, despu\u00e9s del C\u00f3digo de V\u00e9lez Sarsfield, la primera ley anotada, que significa que establece el origen y las razones por las cuales se dicta la norma\u201d. La comparaci\u00f3n luce temeraria.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Las razones de cada uno<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Hay razones para justificar que parte de la oposici\u00f3n creyera oportuno apoyar esta iniciativa, despu\u00e9s del gesto del Ejecutivo nacional de retroceder en algunas de sus pretensiones. Hay razones tambi\u00e9n para creer en la buena voluntad y en la leg\u00edtima indignaci\u00f3n de otros legisladores opositores, que se retiraron del recinto despu\u00e9s de denunciar irregularidades en el dictamen y en la conformaci\u00f3n del qu\u00f3rum. Menos a\u00fan puede cuestionarse el apoyo de personas y organizaciones que durante a\u00f1os bregaron por una nueva legislaci\u00f3n. Habr\u00e1 tambi\u00e9n algunos diputados oficialistas convencidos de la bondad de esta norma, pero acaso no quepan dudas sobre las verdaderas intenciones del Ejecutivo: una estrategia de acumulaci\u00f3n de poder e intereses econ\u00f3micos, que responde m\u00e1s a apetencias autoritarias y de riquezas que a virtudes democr\u00e1ticas y de austeridad republicana. <span style=\"color: black;\"><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">Por otra parte, algunos legisladores de izquierda impusieron una reforma al proyecto fundada en cierto atraso ideol\u00f3gico y desconocimiento tecnol\u00f3gico. Queriendo ser progresistas, parad\u00f3jicamente, pensaron con mentalidad del pasado, anal\u00f3gica, y por lo tanto conservadora. La prohibici\u00f3n a las empresas telef\u00f3nicas de dar TV por cable desconoce las posibilidades que brinda la tecnolog\u00eda digital y la funci\u00f3n multiprop\u00f3sito que actualmente tienen las redes de fibra \u00f3ptica. El sesgo ideol\u00f3gico quiso castigar a las telef\u00f3nicas por ser empresas poderosas, sin advertir que de todos modos Telef\u00f3nica estaba restringida para dar ese servicio por la composici\u00f3n de su capital. Finalmente fueron afectadas todas las empresas telef\u00f3nicas peque\u00f1as que han aparecido desde hace a\u00f1os en el mercado; y el precio de venta que tendr\u00e1 Telecom favorece las apetencias de los operadores cercanos al kirchnerismo.<\/span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El tr\u00e1mite del proyecto de ley en Diputados fue sin duda irregular e indigno de una norma de esta trascendencia. El texto sufri\u00f3 decenas de modificaciones que no eran conocidas cuando lleg\u00f3 al recinto. Los diputados no contaron siquiera con la letra impresa de lo que se estaba votando (ni tuvieron tampoco el tiempo m\u00ednimo indispensable que requiere un an\u00e1lisis), por lo que una mayor\u00eda disciplinada vot\u00f3 algo que no conoc\u00eda, mientras una amplia minor\u00eda directamente se retir\u00f3 para no convalidar este modo atropellado de legislar. El mismo apuro se pretende ahora en el Senado. Y el relato de los hechos lo tendr\u00e1 el lector en el correr de estos d\u00edas, posiblemente antes de que lea este comentario.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Una historia con contradicciones<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Es verdad que tanto la democracia recuperada hace un cuarto de siglo como la dirigencia pol\u00edtica y el Congreso en particular estaban en grave deuda en materia de medios y de comunicaci\u00f3n. Tarde y mal se aproximan ahora a la tan repudiada ley 22.285, estigmatizada como \u201cley de la dictadura\u201d, como si eso mismo fuera argumento suficiente. Las modificaciones que se le fueron introduciendo pretend\u00edan adecuarla a la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y a convalidar situaciones de hecho creadas por circunstancias pol\u00edticas o de mercado ya consumadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"font-size: small;\">El proyecto de ley largamente elaborado por el Consejo de Consolidaci\u00f3n de la Democracia fue enviado al Congreso pero nunca se discuti\u00f3; al igual que otros posteriores. En cambio, una gran modificaci\u00f3n, la del art\u00edculo 45, que <\/span><span style=\"font-size: 11.5pt;\">favoreci\u00f3 la privatizaci\u00f3n de la radiodifusi\u00f3n y la concentraci\u00f3n empresarial con la autorizaci\u00f3n que se concedi\u00f3 a empresas gr\u00e1ficas para operar frecuencias radioel\u00e9ctricas, <\/span><span style=\"font-size: small;\">fue aprobada por el Congreso tambi\u00e9n a las apuradas, como parte de la ley de reforma del Estado al comp\u00e1s de la ola privatizadora de Carlos Menem, Roberto Dromi y amigos. Ese mismo art\u00edculo fue luego modificado para permitir que entidades sin fines de lucro accedieran a las licencias de radio y TV, por lo que no hay ahora gran novedad en esa materia, salvo la reserva a su favor de una porci\u00f3n del espectro.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Conviene no perder de vista que la acumulaci\u00f3n de poder actual de algunos multimedios, no se debi\u00f3 a la ley vigente, sino que se hizo incluso a pesar o en contra de ella, obteniendo toda clase de favores de los gobernantes de turno, incluso los actuales. Al mismo tiempo, algunas de las decisiones recientes m\u00e1s relevantes en la materia se tomaron al margen de cualquier ley, como la opci\u00f3n por la norma brasile\u00f1a en materia de TV digital.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Nuestra morosa dirigencia pol\u00edtica, de todo color, hubiera debido asumir esta situaci\u00f3n como una oportunidad para demostrar capacidad de consenso amplio y plural. Hubiera debido bregar para que las condiciones que rodean este debate ampararan una b\u00fasqueda honesta, sin aprietes, amenazas y campa\u00f1as velada o abiertamente financiadas con fondos p\u00fablicos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Los representantes del pueblo de las provincias, en el caso de los diputados, poco hicieron por intentar articular una ley m\u00e1s federal. La maniquea f\u00f3rmula propalada por el oficialismo, de que quien se opon\u00eda a la ley estaba a favor de los monopolios medi\u00e1ticos, olvid\u00f3 y descart\u00f3 los medios regionales y provinciales \u2013en algunos casos preexistentes a los nacionales\u2013 que poco pudieron argumentar y decir. Un penoso ejemplo: la convocatoria a audiencia p\u00fablica por parte de la C\u00e1mara de Diputados otorg\u00f3 un exiguo plazo de tres d\u00edas para inscribirse y poder opinar. Los patag\u00f3nicos, norte\u00f1os y misioneros, por poner alg\u00fan ejemplo, dif\u00edcilmente pudieron acceder de manera ordenada a participar del debate.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Esperemos que los senadores, como representantes de las Provincias en el Congreso, asuman el rol que los diputados soslayaron.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Expuesto y presentado como \u201cla madre de todas las batallas\u201d, concebido en contra del grupo Clar\u00edn y otros conjuntos relevantes de medios, impulsado con un discurso democratizante por un gobierno que ha desconocido las m\u00e1s elementales reglas de respeto por la tarea de informar, que ha cancelado los mecanismos de acceso a la informaci\u00f3n y que ha concentrado como nunca las fuentes informativas, el proyecto despierta sospechas, recelos y temores. Adem\u00e1s, otra vez se pone en juego la seguridad jur\u00eddica en nuestro pa\u00eds, afectando gravemente derechos adquiridos. Y sus consecuencias econ\u00f3micas agravan las perspectivas de futuro. Gobernar supone ejercer un dif\u00edcil arte de negociaciones y acuerdos: nunca deber\u00edan admitirse estrategias de prepotencia y patoterismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El texto lleg\u00f3 de la mano del Gobierno (o de un ex presidente, hoy diputado electo en espera de asumir, que pareciera ejercer la conducci\u00f3n del Ejecutivo) que ha eludido el papel mediador de la prensa y menoscabado y agraviado a los periodistas profesionales, al considerarlos a todos meros amanuenses o mercenarios que escriben lo que les dicta quien les paga. Aunque de esta grave acusaci\u00f3n est\u00e9n a salvo los periodistas e \u201cintelectuales\u201d org\u00e1nicos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">M\u00e1s circo, menos pan<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La decisi\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de F\u00fatbol Argentino de dar por terminada la ejecuci\u00f3n del contrato que otorgaba exclusividad a una empresa privada para televisar los partidos de f\u00fatbol, y acordar al mismo tiempo con el Gobierno un nuevo contrato por un monto de 600 millones de pesos \u2013m\u00e1s del doble del vigente\u2013 s\u00f3lo puede entenderse en el contexto m\u00e1s amplio del proyecto oficial de ley de medios y, m\u00e1s espec\u00edficamente, de su empe\u00f1o en quitar mercado y poder al grupo Clar\u00edn, uno de los titulares del convenio suspendido. Fue, en verdad, una decisi\u00f3n acordada. El gobierno se beneficia al aumentar su presencia medi\u00e1tica, no s\u00f3lo porque el f\u00fatbol tiene buen <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">rating<\/em> sino tambi\u00e9n porque los 600 millones se \u201cfinanciar\u00e1n\u201d con publicidad oficial. No habr\u00e1, pues, s\u00f3lo m\u00e1s circo, sino que el gran hermano orwelliano propalar\u00e1 ahora su voz m\u00e1s frecuentemente y con mayor alcance.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Estos ingredientes bastar\u00edan para cuestionar el acuerdo, pero lamentablemente hay mucho m\u00e1s, y peor. Por decisi\u00f3n de este Gobierno, el Estado \u2013que es de todos\u2013 subsidiar\u00e1 ahora con generosidad a una organizaci\u00f3n de la sociedad civil que es paradigma de lo indeseable. En efecto, su presidente se ha perpetuado indecorosamente treinta a\u00f1os en el cargo; la gran mayor\u00eda de clubes que la integran han sido econ\u00f3micamente vaciados por dirigentes que, en muchos casos, fueron los principales beneficiarios de ese vaciamiento; los clubes tambi\u00e9n se han caracterizado por una evasi\u00f3n impositiva y previsional sistem\u00e1tica y contumaz, ante la pasividad de la AFIP, y se han beneficiado de jubileos peri\u00f3dicos de sus delitos. En fin, tambi\u00e9n son muchos los clubes que met\u00f3dicamente han transformado a las apasionadas hinchadas de otrora en \u201cbarras bravas\u201d, asociaciones para delinquir y, eso s\u00ed, servir de modo sol\u00edcito los designios de los dirigentes de turno y tambi\u00e9n de pol\u00edticos necesitados de sus servicios. Todo esto es coronado ahora con un contrato in\u00e9ditamente generoso, que premia a quienes deber\u00edan ser castigados. La existencia de algunos clubes de f\u00fatbol de distintas divisiones que han hecho todo lo contrario, gobernando honestamente, administrando bien sus finanzas, no promoviendo patotas violentas y, al mismo tiempo, obteniendo logros deportivos, muestra con claridad que otros caminos, civilizados, son posibles. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El hecho es penoso y su gravedad se acent\u00faa porque no estamos en un contexto de abundancia <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">para todos<\/em>; revela adem\u00e1s los extremos de cinismo e hipocres\u00eda que ahora se alcanzan. La realidad nos muestra que los recursos fiscales escasean por doquier, y que la indigencia alcanza al 10 por ciento de la poblaci\u00f3n argentina. La suma dilapidada podr\u00eda haberse utilizado, por ejemplo, para otorgar la asignaci\u00f3n familiar por hijo a 370 mil chicos por a\u00f1o o para financiar la contrataci\u00f3n de maestros que permitieran a 230 mil chicos de 1200 escuelas acceder al conocimiento y la pr\u00e1ctica de las tecnolog\u00edas, los deportes, el arte y una segunda lengua. En fin, otra dolorosa batalla perdida. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">***<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En un pa\u00eds como el nuestro, con una aguda crisis de representaci\u00f3n, necesitado de reconstruir su desprestigiado sistema pol\u00edtico, luego de una elecci\u00f3n legislativa de medio t\u00e9rmino que claramente urgi\u00f3 a su dirigencia a cambiar y a emprender un camino m\u00e1s honesto y de acuerdos patri\u00f3ticos, el debate por una nueva ley de medios de comunicaci\u00f3n ofrec\u00eda una gran oportunidad que hemos desaprovechado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La cuesti\u00f3n sobre democracia y comunicaci\u00f3n en tiempos de revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, de nuevos medios, de cambios de paradigmas, es central. Pero deb\u00eda ser rescatada del ring coyuntural y de la mera disputa de poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">De todas maneras, conviene no enga\u00f1arse: mucho de lo que sucede es, lamentablemente, producto de una cultura pol\u00edtica que excede al Gobierno y nos abarca a todos como sociedad. Todo cambio sustancial deber\u00eda ser un cambio cultural y \u00e9tico que parte de la conducta y la decisi\u00f3n de todos los ciudadanos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ley de medios no es en realidad la \u201cmadre de todas las batallas\u201d, pero lo cierto es que con el frustrado debate se perdi\u00f3&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[37,22,13,40,12],"class_list":["post-3976","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-anadir-etiqueta-nueva","tag-bicentenario","tag-conflictos","tag-ley-de-medios","tag-votos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-128","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}