{"id":4059,"date":"2009-11-03T18:50:52","date_gmt":"2009-11-03T21:50:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4059"},"modified":"2009-11-03T18:50:52","modified_gmt":"2009-11-03T21:50:52","slug":"plastica-fortunato-lacamera-un-pintor-metafisico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4059","title":{"rendered":"Pl\u00e1stica: Fortunato Lacamera, un pintor metaf\u00edsico"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoBodyText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/plastica-lacamera.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4060\" title=\"plastica-lacamera\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/plastica-lacamera-120x120.jpg\" alt=\"plastica-lacamera\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Estas l\u00edneas sobre la muestra de Lacamera no pretenden agregar nada nuevo al medular op\u00fasculo cr\u00edtico de la curadora Mar\u00eda Teresa Constant\u00edn, que abarca todo lo que puede decirse del artista. Mi deseo es se\u00f1alar c\u00f3mo un pintor de la multiplicidad socio cultural de la que parte Lacamera pudo llegar a una unidad conceptual similar a la de otros que partieron de puntos muy distintos.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Fortunato Lacamera es un basti\u00f3n boquense, pueblerino, de facha clerical, como puede verse en sus autorretratos. Obrero, pintor de brocha gorda, recibi\u00f3 menguadas clases de pintura de Alfredo Lazari y consum\u00f3 la vida en su barrio, casi sin salir de \u00e9l. Al recorrer su obra advertimos que reina la claridad di\u00e1fana y serena, el color siempre contenido y bien elaborado, con sutilezas poco frecuentes en otros de sus compa\u00f1eros de domingueras aventuras pl\u00e1sticas. Pocas veces aparece la figura humana en el paisaje, como luego se tornar\u00e1 gen\u00e9rico en muchos otros autores argentinos que arribaron a su vera.<em><\/em><\/span><\/span><\/p>\n<h2 style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\"><span style=\"font-style: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Ateo por educaci\u00f3n y convencimiento, anarquista de buena ley y mejor cu\u00f1o, necesitaba darse una raz\u00f3n antes de otorgarse un placer. De firmeza cabal en su doctrina y pr\u00e1ctica diaria, como lo hacen muchos m\u00edsticos, sacerdotes, rabinos, monjes u otros fieles. Era un hombre sencillo pero no simple, por eso fue maestro. Supo forjar su propio destino y posicionarse en el contexto hist\u00f3rico en el que deseaba estar. Naci\u00f3, vivi\u00f3 y muri\u00f3 en su barrio; el l\u00edmite m\u00e1ximo de su exploraci\u00f3n geogr\u00e1fica fue, quiz\u00e1, visitar las calles c\u00e9ntricas de Buenos Aires. No pretendi\u00f3 pertenecer al grupo de los vencedores ni gozar de privilegios. Fue siempre fiel a s\u00ed mismo y fervoroso de su estirpe obrera. Su barrio raigal se remonta a los or\u00edgenes de nuestra historia porque fue all\u00ed, durante la colonia, donde comenzaron a repararse los nav\u00edos que llegaban a recoger los cueros y tasajos. Fue anterior al barrio de Barracas, camino obligado para ir a los campos de la vastedad pampeana a trav\u00e9s de la calle Montes de Oca, donde las pulper\u00edas entreveraban a nativos y a l\u00edgures marineros. Contaba historias recogidas de sus padres, heredadas de ancestrales generaciones. <\/span><\/span><\/span><\/h2>\n<h2 style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\"><span style=\"font-style: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Este artista de la cotidianeidad, adem\u00e1s de lo que ve todo hombre adocenado, se empe\u00f1a porque es artista, hombre de esp\u00edritu, en descubrir lo esencial, lo trascendente que alberga en lo cotidiano. <\/span><\/span><\/span><\/h2>\n<h2 style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\"><span style=\"font-style: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">George Steiner sostiene que el cr\u00edtico de arte es el observador m\u00e1s informado del grupo, cuya misi\u00f3n es mostrarle a los dem\u00e1s el valor intr\u00ednseco del artista y por eso debe tener concisi\u00f3n mental y acci\u00f3n consecuente. La diferencia entre un artista y un pintor reside en que el artista hace sentir lo que ve, tiene fuerza pl\u00e1stica en la est\u00e9tica que maneja. Abreviando: pinta de adentro hacia fuera. El pintor en cambio hace prevalecer lo est\u00e9tico en desmedro del fervor creativo.<\/span><\/span><\/span><\/h2>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El cristianismo fue en Occidente el cultor m\u00e1ximo de las artes pl\u00e1sticas que ten\u00eda prohibido el juda\u00edsmo por temor a que la imagen tentara la idolatr\u00eda. La pintura de caballete, como la muralista, fue utilizada para ilustrar y hacer vivenciar las an\u00e9cdotas de los evangelistas en las iglesias.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Dentro de estos artistas primitivos, Giotto, Cimabue y Fra Angelico son los m\u00e1s importantes para explicar el valor de la pl\u00e1stica de entonces. La luz es, en Fra Angelico, lo que le da a la imagen valor num\u00e9nico llev\u00e1ndola a lo epif\u00e1nico. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Grecia tuvo a Homero y a Fidias como pilares de la cultura occidental. Roma quiso tener historia propia, raz\u00f3n por la cual el Cesar le pidi\u00f3 a Virgilio que escribiera La Eneida.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Durante el renacimiento, aquel g\u00fcelfo entre los gibelinos y gibelino entre los g\u00fcelfos que fue Dante, escribi\u00f3 en letra de uso popular <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">La Divina Comedia<\/em>. Y se hizo acompa\u00f1ar por Virgilio para recorrer el temido infierno. En la pl\u00e1stica florentina de entonces, los renacentistas se ufanaron por haber alcanzado lo epif\u00e1nico. Revelaci\u00f3n que llev\u00f3 a Lord Byron a nombrar a Florencia la Etruria Helena. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Esta digresi\u00f3n sirve para se\u00f1alar que la luz propia de cada artista, como en el Renacimiento Fra Angelico, lleva al observador al descubrimiento de lo num\u00e9nico, de la esencialidad que esconde toda realidad. As\u00ed Lacamera, en el encierro mon\u00e1stico de su estudio, filosofando entre bocanadas de humo de su pipa y la lectura de los peri\u00f3dicos anarquistas y alg\u00fan libro, logr\u00f3 lo propio. Y lo hizo desconociendo los aportes que desde Husserl, pasando por Jaspers y continuando con Hidegger hasta llegar a George Steiner, como los existencialistas franceses Sartre, Merleau-Ponty, Camus y otros, que marcaron el rumbo que sigui\u00f3 sin conocerlos: al despojar la forma, el color, el claro oscuro\u2026 Para crear su luz e iluminar su pl\u00e1stica, realiz\u00f3 el proceso que Husserl llama \u201cintuici\u00f3n vac\u00eda\u201d, sin contenido preciso, que conduce a una revelaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">No lejos de Lacamera, C\u00fansolo en La Boca hizo lo propio. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Fray Guillermo Butler (1879-1961), pintor esplendente aun no bien estudiado, por el camino religioso llega al mismo rumbo. Por su parte, Horacio Butler (1897-1983), pintor del Tigre, capta la luz del follaje del Delta. Giambiagi<strong><span style=\"color: black;\">,<\/span><\/strong> que visitaba frecuentemente a Lacamera, al pintar nuestra selva misionera capt\u00f3 lo esencial de ella. Gertrudis Chale, que me cupo rescatar del anonimato, en sus paisajes de nuestra vastedad andina logr\u00f3 testimoniar su luz con frenes\u00ed posesorio. Y el pulido y refinado Roberto Aisemberg, por otro sendero, lleg\u00f3 al mismo destino, convirti\u00e9ndose en un m\u00edstico jud\u00edo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Las ideolog\u00edas mesi\u00e1nicas del siglo pasado buscaron a trav\u00e9s de lo pol\u00edtico llegar a la fraternidad humana que enunci\u00f3 Hillel, el sabio contempor\u00e1neo a Jes\u00fas de Nazaret, cuando se le pidi\u00f3 que resumiera la Biblia entera en s\u00edntesis extrema dijo: \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La psicopat\u00eda de Robespierre, que fulgur\u00f3 la revoluci\u00f3n francesa, enunci\u00f3 para el mundo los tres postulados: fraternidad, igualdad y libertad. Ideario que Napole\u00f3n, en su sue\u00f1o imperial, esparci\u00f3 por todas las tierras que conquist\u00f3, al sembrar en Occidente en forma laica la esencia misma de toda la cultura judeo-cristiana, con independencia de los dictados de la Iglesia Cat\u00f3lica Apost\u00f3lica Romana. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"mso-bidi-font-weight: bold;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Fortunato Lacamera 1887-1951 itinerario hacia la esencialidad pl\u00e1stica<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"mso-bidi-font-weight: bold;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Museo Quinquela Mart\u00edn, Pedro de Mendoza 1835, La Boca<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"mso-bidi-font-weight: bold;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Fundaci\u00f3n OSDE<\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas l\u00edneas sobre la muestra de Lacamera no pretenden agregar nada nuevo al medular op\u00fasculo cr\u00edtico de la curadora Mar\u00eda Teresa Constant\u00edn, que abarca todo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[45],"class_list":["post-4059","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-lacamera"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-13t","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4059\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}