{"id":4081,"date":"2009-11-03T19:54:16","date_gmt":"2009-11-03T22:54:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4081"},"modified":"2009-11-03T19:54:16","modified_gmt":"2009-11-03T22:54:16","slug":"la-iglesia-y-las-villas-en-buenos-aires","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4081","title":{"rendered":"La Iglesia y las villas en Buenos Aires"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-AR\">A partir del debate siempre abierto sobre la realidad social de las villas de <\/span><span lang=\"ES-AR\">emergencia en la ciudad de Buenos Aires y de la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, Criterio <\/span><span lang=\"ES-AR\">solicit\u00f3 a Gustavo Irraz\u00e1bal, docente de Teolog\u00eda Moral, sus reflexiones sobre la \u201ccultura villera\u201d. <!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\">En los \u00faltimos tiempos, la atenci\u00f3n pastoral de las villas de emergencia de Buenos Aires ha ganado amplia presencia en los medios. El motivo: la inesperada repercusi\u00f3n de \u201cLa droga en las Villas: Despenalizada de hecho\u201d, un documento del equipo de sacerdotes que desempe\u00f1an all\u00ed su ministerio, y al que sigui\u00f3 otro m\u00e1s breve, en el cual se cuestion\u00f3 la decisi\u00f3n de la Corte Suprema de la Naci\u00f3n de despenalizar la tenencia de ciertos estupefacientes para consumo personal.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de este tema particular, en sus intervenciones p\u00fablicas los miembros de este equipo pastoral aportan al debate del problema de las villas de emergencia una perspectiva distinta y fundamental, que surge del esfuerzo sincero de ponerse en el lugar de las personas que habitan en ellas. Lo hacen con la autoridad que les confiere el desempe\u00f1o de su ministerio precisamente en ese medio, compartiendo la vida cotidiana de su gente, sus dificultades y sus aspiraciones. Ello les permite comprender en su real dimensi\u00f3n y valorar profundamente el esfuerzo que estos vecinos de la ciudad realizan para abrirse camino en un contexto tan adverso, frente a la discriminaci\u00f3n y la indiferencia social, y a la apat\u00eda del Estado.<\/p>\n<p>Se trata, sin duda, de una experiencia aut\u00e9nticamente evang\u00e9lica. Pero un tema diferente es el modo escogido para traducirla conceptualmente. En \u201cReflexiones sobre la urbanizaci\u00f3n y el respeto por la cultura villera\u201d \u2013el primer documento de este equipo, y el menos conocido para el p\u00fablico en general pero ampliamente difundido entre sacerdotes y agentes pastorales\u2013, declaran: \u201cla cultura villera no es otra cosa que la rica cultura popular de nuestros pueblos latinoamericanos (\u2026) La cultura villera se\u00f1ala valores evang\u00e9licos muy olvidados por la sociedad liberal de la ciudad. Sociedad liberal que se organiza y hace fiesta en torno al poder y a la riqueza, y que es expresi\u00f3n de ideolog\u00edas de derecha a izquierda (\u2026) M\u00e1s que urbanizar nos gusta hablar de integraci\u00f3n urbana, esto es, respetar la idiosincrasia de los pueblos, sus costumbres, su modo de construir, su ingenio para aprovechar tiempo y espacio, respetar su lugar, que tiene su propia historia\u201d.<\/p>\n<p>No se puede menos que aprobar la exhortaci\u00f3n a respetar la dignidad de los vecinos de las villas, darles el lugar que les corresponde como interlocutores, y llevar a cabo la urbanizaci\u00f3n de los lugares que habitan poniendo en el centro su bienestar y sus leg\u00edtimos intereses. Lo mismo cabe decir de la afirmaci\u00f3n de que las soluciones no pueden llegar desde arriba, con una l\u00f3gica burocr\u00e1tica o asistencialista, desconociendo la realidad los destinatarios, y que debe procurarse la igualdad de oportunidades para todos. Pero para plantear este justo reclamo \u00bfes necesario apelar a esquemas de pensamiento y an\u00e1lisis que tienden a simplificar la compleja realidad cultural de una ciudad como Buenos Aires? Me desconcierta la contraposici\u00f3n entre una cultura villera imbuida de piedad popular y una cultura urbana liberal y consumista.<\/p>\n<p>Para relativizar la existencia de una \u201ccultura villera\u201d tan claramente perfilada bastar\u00eda transitar la estaci\u00f3n de Once o de Retiro, ir a San Cayetano un 7 de agosto o acompa\u00f1ar la peregrinaci\u00f3n a Luj\u00e1n. Salvando los casos m\u00e1s extremos, no ser\u00eda f\u00e1cil distinguir all\u00ed qui\u00e9nes viven en la villa y qui\u00e9nes no, sea por el modo de vestir, de hablar, de rezar o de utilizar celulares.<\/p>\n<p>Del mismo modo, la caracterizaci\u00f3n de la \u201ccultura urbana\u201d no s\u00f3lo suena artificial sino tambi\u00e9n injusta. Teniendo en cuenta que los redactores de este documento pertenecen sin excepci\u00f3n a hogares de clase media, y han sido formados pastoralmente en parroquias \u201curbanas\u201d, cabe preguntarse: \u00bfIncluyen en dicha cultura a sus familiares, a sus compa\u00f1eros sacerdotes, a las diferentes comunidades parroquiales donde se han desempe\u00f1ado o a las que podr\u00edan ser enviados en el futuro?<\/p>\n<p>Finalmente, el signo de la catolicidad, es decir, de la universalidad propia del mensaje cristiano consiste en que puede ser difundido y aceptado por todas las personas, cualquiera sea su clase y condici\u00f3n. Sin embargo, para un p\u00e1rroco que trabaja fuera de la villa, difundir este documento en su propia comunidad ser\u00eda un acto temerario. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda defender sin reservas la visi\u00f3n seg\u00fan la cual sus feligreses forman parte de la sociedad liberal \u201cque celebra el poder y la riqueza\u201d, y no de la cultura religiosa latinoamericana? \u00bfY qu\u00e9 dir\u00eda la gente comprensiblemente preocupada por el crecimiento de las villas y los trastornos que acarrea en sus barrios, al saberse considerados como parte de la ciudad que \u201cchilla\u201d (sic) y que est\u00e1 interesada \u00fanicamente por las \u201capariencias\u201d?<\/p>\n<p>Es cierto que el documento hace un llamado al \u201cencuentro de culturas donde urbanizar no sea colonizar, sino m\u00e1s bien una integraci\u00f3n de culturas que dialogan y aprenden entre s\u00ed dando lo m\u00e1s positivo que tienen\u201d. Pero, una vez que ambos modelos culturales han sido definidos en t\u00e9rminos morales, y por lo tanto, de modo tajante y rec\u00edprocamente excluyente, la fecundaci\u00f3n mutua que supone tal encuentro ya no es posible. A pesar de sus buenas intenciones, los autores han cruzado el umbral de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Es esto lo que, a mi juicio, desequilibra innecesariamente el mensaje, y hasta puede llevar a desconocer que la villa es una realidad muy heterog\u00e9nea, que resiste toda simplificaci\u00f3n, de cualquier signo que sea. En ella vive mucha gente atrapada por la necesidad, otros muchos instalados por comodidad o conveniencia, y tambi\u00e9n otros atra\u00eddos por \u201cnegocios\u201d de todo tipo (comenzando por los \u201cinmobiliarios\u201d: construir, alquilar, lotear) fuera del alcance del Estado y su polic\u00eda. Hay vecinos que habitan hace d\u00e9cadas y otros son muy recientes. Hay sectores que se aproximan a la fisonom\u00eda de un barrio obrero t\u00edpico, pero otros muchos insalvablemente s\u00f3rdidos e indignos. Las soluciones deber\u00e1n ser, forzosamente, muy complejas y articuladas, y su aceptaci\u00f3n requerir\u00e1 una delicada tarea de construcci\u00f3n de consenso, en la cual no hallar\u00e1n cabida pretensiones de m\u00e1xima.<\/p>\n<p>En esta tarea, la Iglesia de Buenos Aires, desde su opci\u00f3n por los pobres, puede constituirse en una instancia de mediaci\u00f3n para garantizar el efectivo respeto de los derechos de todos. Mucho se podr\u00e1 lograr en este sentido si la flamante Vicar\u00eda Episcopal para la Pastoral en Villas de Emergencia abre el di\u00e1logo para confrontar las propias ideas con los aportes de especialistas en el tema, e incluso de laicos y sacerdotes que se desempe\u00f1an en otros \u00e1mbitos. Pero si nuestra Iglesia pierde su imparcialidad y su independencia cr\u00edtica, y cede a la tentaci\u00f3n de tomar partido, corre el riesgo de dejar de ser parte de la soluci\u00f3n, para convertirse en parte del problema.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: right;\">El autor es sacerdote de la Arquidi\u00f3cesis de Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir del debate siempre abierto sobre la realidad social de las villas de emergencia en la ciudad de Buenos Aires y de la acci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[11,17,14],"class_list":["post-4081","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-debates","tag-educacion","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-13P","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4081"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4081\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}