{"id":4187,"date":"2009-12-01T18:28:29","date_gmt":"2009-12-01T21:28:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4187"},"modified":"2009-12-01T18:28:29","modified_gmt":"2009-12-01T21:28:29","slug":"itinerario-existencial-de-alice-domon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4187","title":{"rendered":"Itinerario existencial de Alice Domon"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><\/p>\n<div id=\"attachment_4189\" style=\"width: 130px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/lc3a9onie_duquet_y_alice_domon_fotografiadas_en_la_esma_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4189\" class=\"size-thumbnail wp-image-4189\" title=\"lc3a9onie_duquet_y_alice_domon_fotografiadas_en_la_esma_\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/lc3a9onie_duquet_y_alice_domon_fotografiadas_en_la_esma_-120x120.jpg\" alt=\"Duquet y Domon en la ESMA\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-4189\" class=\"wp-caption-text\">Duquet y Domon en la ESMA<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">En el mes de diciembre de hace 32 a\u00f1os fue secuestrada la religiosa Alice Caty Domon (Francia 1937- Argentina 1977). La autora recuerda el testimonio y el \u201cmartirio\u201d de esta activa ap\u00f3stol de un evangelio de justicia.<\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p><\/font><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Comencemos por el momento final de su vida para despu\u00e9s desandar el camino hacia el principio. <!--more-->Pid\u00e1mosle ayuda a Jorge Luis Borges, quien escribe en pocas p\u00e1ginas una biograf\u00eda genial. Se centra en un momento: el instante de iluminaci\u00f3n que devela a Tadeo Isidoro Cruz \u2013tal el nombre del personaje\u2013 la plenitud de su libertad, cuando \u201carroj\u00f3 por tierra el quepis, grit\u00f3 que no iba aconsentir el delito de que se matara a un valiente y se puso a pelear contra los soldados, junto al desertor Mart\u00edn Fierro\u201d (1).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En casos como \u00e9ste, el momento no es necesariamente uno solo. Si bien nos referimos al de la entrega \u00faltima de la vida (2), \u00e9sta es la \u00faltima pero no la \u00fanica. Incluso, solemos hablar de Alice Domon y de L\u00e9onie Duquet, como de las \u201creligiosas francesas desaparecidas\u201d. Pero, as\u00ed como en tantas otras historias de vidas solidarias, en Domon las acciones de amor que despliega su existencia pueden reconocerse a lo largo de todo el itinerario vital. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u201cPara esto he nacido\u201d dir\u00e1 en una de las primeras cartas que hace llegar a su familia desde la Argentina. En los diferentes lugares donde habit\u00f3, Alice ofreci\u00f3 diferentes narrativas de s\u00ed misma, pero tambi\u00e9n la profundizaci\u00f3n de su libertad en un \u00fanico proyecto con m\u00faltiples manifestaciones, ya que uno de sus aspectos m\u00e1s admirables es la coherencia, el desarrollo cada vez m\u00e1s neto, m\u00e1s claro, m\u00e1s comprometido de sus gestos existenciales.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Vayamos ahora al principio de la historia: el nacimiento y los primeros a\u00f1os de la infancia en Charquemont, Francia, donde Alice \u2013cuarta de siete hermanos\u2013 aprendi\u00f3 a responsabilizarse por los dem\u00e1s. El camino de Alicia Ana Mar\u00eda Juana Domon comenz\u00f3 el 23 de septiembre de 1937 y durante su infancia conoci\u00f3 el impacto de la Segunda Guerra Mundial. A los diecis\u00e9is a\u00f1os empez\u00f3 a trabajar en la industria de la relojer\u00eda, t\u00edpica de su zona cercana a Suiza, y a los diecinueve ingres\u00f3 en la congregaci\u00f3n de las <em>Soeurs des Missions Etrang\u00e8res <\/em>en Notre Dame de la Motte, Muret, Haute<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Garonne, tomando en su profesi\u00f3n religiosa el nombre de Mar\u00eda Catalina, que se transform\u00f3 en Caty para sus m\u00e1s cercanos. Del carisma de su congregaci\u00f3n le atrajo especialmente ese \u201chacerse todo a todos\u201d del que habla la primera carta a los Corintios 9,22.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En 1961 Alice lleg\u00f3 a Pau, una localidad del sur de Francia, donde su congregaci\u00f3n acog\u00eda a mujeres de edad avanzada y en buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Ella las atend\u00eda pero tambi\u00e9n trabajaba con los gitanos cercanos a la comunidad. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, la superiora general, H. Th\u00e9r\u00e8se Logerot, envi\u00f3 a Alice a la di\u00f3cesis de Mor\u00f3n, en el oeste de la provincia de Buenos Aires, donde la hermana Gabrielle Etchebarne estaba trabajando brillantemente en la catequesis especial y L\u00e9onie Duquet en la Casa de la Catequesis. Alice Domon lleg\u00f3 a la Argentina unos meses despu\u00e9s del golpe de Estado del 28 de junio de 1966, que derroca al presidente Arturo Illia y lleva al gobierno al general Juan Carlos Ongan\u00eda. No hab\u00eda recibido espec\u00edficamente formaci\u00f3n pol\u00edtica pero comenzar\u00e1 a vivir en un ambiente donde lo pol\u00edtico ocupar\u00e1 cada vez m\u00e1s el primer plano de la vida de los argentinos. En ella, dos factores ser\u00e1n los m\u00e1s relevantes a partir de ese momento: la organizaci\u00f3n popular y el accionar de los movimientos guerrilleros, por un lado, y la concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico y la sucesi\u00f3n de gobiernos militares, por otro. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En 1968, las desigualdades sociales existentes en la Argentina se profundizaban con el plan econ\u00f3mico de Adalberto Krieger Vasena. En ese contexto de empobrecimiento surgi\u00f3 el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y uno de sus fundadores, H\u00e9ctor Bot\u00e1n, trabajaba en una villa de emergencia \u2013la n\u00famero 20\u2013 ubicada en el sur de la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Villa Lugano. Una compa\u00f1era de Caty, la hermana Montserrat Bert\u00e1n, hab\u00eda dejado Mor\u00f3n para instalarse en una precaria vivienda de la villa y en 1969 Alice Domon se uni\u00f3 a ella.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El 11 de marzo de 1973, H\u00e9ctor J. C\u00e1mpora, que hab\u00eda sufrido la c\u00e1rcel despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n que derroc\u00f3 a Per\u00f3n, gana las elecciones presidenciales. Luego de un tiempo en Lugano, Caty viaj\u00f3 a una zona a\u00fan m\u00e1s necesitada en el interior de la Argentina: Perugorr\u00eda (Corrientes) donde ya hab\u00eda una comunidad de hermanas misioneras \u2013entre ellas, Yvonne Pierron\u2013 y all\u00ed vivi\u00f3 desde diciembre de 1973 hasta junio de 1977. Los campesinos del Noreste argentino, antes pertenecientes al Movimiento Rural, hab\u00edan comenzado a reunirse multitudinariamente en las Ligas Agrarias y a reclamar con energ\u00eda y decisi\u00f3n sus derechos (3). Caty iba a misionar a una zona especialmente<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">conflictiva por los intereses tabacaleros, el accionar del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP) y la posterior represi\u00f3n. Algunos j\u00f3venes que trabajaban con ella en las Ligas Agrarias hab\u00edan sido secuestrados. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En el ambiente eclesial, el Concilio Vaticano II hab\u00eda recomendado a las congregaciones y \u00f3rdenes religiosas volver a las fuentes fundacionales. En el caso de las <em>Soeurs des Missions Etrang\u00e8res <\/em>fue la interpretaci\u00f3n de la misi\u00f3n lo que se puso en tela de juicio y la crisis termin\u00f3 con la dimisi\u00f3n de veinte religiosas, entre ellas, Cathy, que hab\u00eda asistido como la representante de las comunidades de la Argentina al Cap\u00edtulo General de 1975 en la casa central de Francia. As\u00ed, la soledad se acrecent\u00f3, ya sin el cobijo institucional; si bien los lazos de afecto y hermandad continuaron vivos en ambas partes y su congregaci\u00f3n reclamar\u00e1 valientemente por ella en el momento de su<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">desaparici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El 24 de marzo de 1976 un nuevo golpe militar tom\u00f3 el poder en la Argentina encabezado por el general Jorge Rafael Videla. Caty fue obligada a abandonar Perugorr\u00eda bajo la presi\u00f3n del intendente local. Los \u00faltimos d\u00edas all\u00ed fueron terribles: sus amigos campesinos hab\u00edan sido amenazados de tortura y muerte si le permit\u00edan vivir en sus tierras. Entonces, Domon decidi\u00f3 viajar a Buenos Aires donde trabaj\u00f3 como secretaria en el Movimiento Ecum\u00e9nico por los Derechos Humanos y en la pastoral con mujeres en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n, mientras no dejaba de acompa\u00f1ar en sus tr\u00e1mites a los familiares de sus amigos desaparecidos en Corrientes. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Esto la llev\u00f3 a conocer a quienes despu\u00e9s ser\u00edan las \u201cMadres de Plaza de Mayo\u201d y a ser detenida con ellas en octubre de 1977. Las Madres reclamaban por sus hijos y Alice fue especialmente sensible a esa situaci\u00f3n desesperante. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Finalmente, el 8 de diciembre de 1977, Alice Domon fue secuestrada junto con \u00c1ngela Aguad de Genov\u00e9s, Esther Ballestrino de Careaga, Remo Berardo, Raquel Bulit, Horacio Elbert, Jos\u00e9 Julio Fondevilla, Gabriel Eduardo Horanne, Patricia Oviedo, Mar\u00eda Eugenia Ponce de Bianco y, dos d\u00edas despu\u00e9s, Azucena Villaflor de Devicenti y L\u00e9onie Duquet. A partir de aqu\u00ed, especialmente, sus acciones de proximidad se hicieron padecimiento; sus palabras, silencio; sus silencios, testimonio; sus testimonios, revelaci\u00f3n de la grandeza de lo humano. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La autora es profesora de Filosof\u00eda y licenciada en Teolog\u00eda por la Universidad del Salvador. Se desempe\u00f1a como profesora de Filosof\u00eda en la UBA. <\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: 10pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em><span style=\"font-size: 10pt;\">1. Borges, Jorge Luis: \u201cBiograf\u00eda de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)\u201d, <\/span><\/em><span style=\"font-size: 10pt;\">El Aleph<em>.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: 10pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">2. En cuanto al concepto de m\u00e1rtir hay una ampliaci\u00f3n en la elaboraci\u00f3n teol\u00f3gica actual, al reconocer esta cualidad a personas que se enfrentan hasta la entrega de su vida con el rechazo de un Dios de justicia, aunque no haya expl\u00edcitamente odium fidei. \u201cLa muerte violenta de muchos cristianos y cristianas, sobre todo en el Tercer Mundo, ha hecho repensar la noci\u00f3n de martirio. M\u00e1rtir es fundamentalmente aquel y aquella que, en lo sustancial,<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em><span style=\"font-size: 10pt;\">siguen a Jes\u00fas, viven dedicados a la causa de Jes\u00fas y mueren por las mismas razones que Jes\u00fas. Son los \u2018m\u00e1rtires jesu\u00e1nicos\u2019\u201d. J. Sobrino, \u201cLos m\u00e1rtires jesu\u00e1nicos en el Tercer Mundo\u201d, <\/span><\/em><span style=\"font-size: 10pt;\">Revista Latinoamericana de Teolog\u00eda <em>48 (1999), 237-255, 241.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em><span style=\"font-size: 10pt;\">3. \u201cNo debemos olvidar que la mayor\u00eda de ellos eran aparceros o arrendatarios, por lo tanto deb\u00edan pagar un elevado tributo a los due\u00f1os de los campos, y por otra parte, eran esquilmados permanentemente por las grandes empresas tabacaleras de capitales for\u00e1neos, que clasificaban discrecionalmente el tabaco en siete clases y comet\u00edan grandes injusticias, a las que no eran ajenos los acopiadores\u201d. G. M. Marcon de Di Gregorio (2009), <\/span><\/em><span style=\"font-size: 10pt;\">Dictadura, memoria y verdad. Educaci\u00f3n y represi\u00f3n en la ciudad de Goya, Librer\u00eda de la Paz, Goya. <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el mes de diciembre de hace 32 a\u00f1os fue secuestrada la religiosa Alice Caty Domon (Francia 1937- Argentina 1977). La autora recuerda el testimonio&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[50,51],"class_list":["post-4187","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-dictadura","tag-domon"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-15x","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4187"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4187\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}