{"id":4244,"date":"2010-01-01T17:44:21","date_gmt":"2010-01-01T20:44:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4244"},"modified":"2010-01-01T17:44:21","modified_gmt":"2010-01-01T20:44:21","slug":"editorial-matrimonio-entre-personas-del-mismo-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4244","title":{"rendered":"Editorial: Matrimonio entre personas del mismo sexo"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El debate planteado sobre el \u201cmatrimonio homosexual\u201d debe situarse fundamentalmente en el \u00e1mbito de la \u00e9tica p\u00fablica, del derecho y la pol\u00edtica, cuyo criterio decisivo es el del bien com\u00fan y sus<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>exigencias b\u00e1sicas. Pero a\u00fan as\u00ed, es inevitable que las posiciones en dicho debate reflejen diferentes valoraciones morales sobre la homosexualidad considerada en s\u00ed misma.<!--more--><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/editorial-imagen2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4245\" title=\"editorial-imagen2\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/editorial-imagen2-120x120.jpg\" alt=\"editorial-imagen2\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>En este sentido, es frecuente que tanto quienes <em>creen <\/em>defender la ense\u00f1anza de la Iglesia como quienes <em>creen <\/em>atacarla, partan de una misma idea, confusa e incluso falsa, acerca del contenido de dicha ense\u00f1anza, y que podr\u00edamos formular de la siguiente manera: \u201cLa Iglesia est\u00e1 en contra de los homosexuales porque considera que la homosexualidad es un pecado, ya que no tiene potencialidad reproductiva, y s\u00f3lo puede entenderse como una b\u00fasqueda desordenada de placer, por lo cual es contraria a la naturaleza y a la ley de Dios\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En primer lugar, es importante se\u00f1alar que la Iglesia ya no habla de homosexuales (aunque s\u00ed lo hacen algunos documentos locales recientes redactados con poco cuidado), sino de \u201cpersonas homosexuales\u201d, porque \u201cla persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, no puede ser definida de manera adecuada con una referencia reductiva s\u00f3lo a su orientaci\u00f3n sexual\u201d, seg\u00fan se desprende de la Carta sobre la atenci\u00f3n pastoral de las personas homosexuales, de la Congregaci\u00f3n<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">para la Doctrina de la Fe. Los planteos morales de la Iglesia, por lo tanto, no pueden ser entendidos como agravios dirigidos a las personas, pues ella parte del reconocimiento de que \u201c<em>cualquier <\/em>persona que viva sobre la faz de la tierra tiene problemas y dificultades personales, pero tambi\u00e9n tiene oportunidades de crecimiento, recursos, talentos y dones propios\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En segundo lugar, no se puede calificar sin m\u00e1s a la homosexualidad de pecado. Este error lleva a muchas personas a pensar que la Iglesia las considera pecadoras por su sola condici\u00f3n, que ellas no han elegido. Por el contrario, la ense\u00f1anza de la Iglesia distingue entre la condici\u00f3n, tendencia o inclinaci\u00f3n homosexual, y los actos homosexuales. La primera no es en s\u00ed misma pecado, aunque es \u201cobjetivamente desordenada\u201d en cuanto que contradice el significado de la sexualidad humana. Los actos homosexuales, en cambio, s\u00ed se califican de pecado, aunque s\u00f3lo en la medida en que sean libres (por lo cual es preciso efectuar una cuidadosa evaluaci\u00f3n de la responsabilidad subjetiva).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Otro punto a tener en cuenta es que la dificultad fundamental no es simplemente que la actividad homosexual no tenga capacidad reproductiva, sino que \u201cno expresa <em>una uni\u00f3n complementaria <\/em>capaz de transmitir vida\u201d. La misma estructura del acto homosexual, caracterizada por la ausencia de la diferencia sexual, hace imposible dicha complementariedad. En ella, las personas no pueden sino buscarse a s\u00ed mismas, reforzando as\u00ed la tendencia al ensimismamiento.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Claro que, de hecho, esto sucede tambi\u00e9n frecuentemente en las relaciones heterosexuales, pero <em>no por el hecho <\/em>de serlo. Lo anterior no equivale, en modo alguno, a afirmar que las personas homosexuales \u201cno sean a menudo generosas y no se donen a s\u00ed mismas\u201d. Entre personas homosexuales puede haber un amor profundo, lleno de valores humanos. Lo que afirma la Iglesia es que la actividad homosexual, por su propia naturaleza, no es apta para encarnar y expresar dicho amor. Las referencias a la naturaleza y a la ley de Dios no son incorrectas, pero deben ser adecuadamente explicadas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Cuando se califica a los actos homosexuales como \u201ccontrarios a la naturaleza\u201d, no se hace referencia en primer lugar a la naturaleza <em>f\u00edsica<\/em>, a la conformaci\u00f3n y fisiolog\u00eda de los \u00f3rganos sexuales masculinos y femeninos, sino a la naturaleza <em>humana <\/em>y, m\u00e1s precisamente, al sentido humano de la sexualidad. Y en cuanto a la ley de Dios, no se dice que la actividad homosexual es mala porque Dios la proh\u00edbe, sino a la inversa: Dios la proh\u00edbe porque \u201cimpide la propia realizaci\u00f3n y felicidad\u201d; ella no es contraria a un decreto arbitrario de Dios sino a su \u201csabidur\u00eda creadora\u201d, seg\u00fan se lee en la Carta. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por otro lado, la Iglesia no se detiene en el plano de las afirmaciones doctrinales, sino que se preocupa de la dimensi\u00f3n pastoral de este problema: la atenci\u00f3n a las personas concretas implicadas. En primer lugar, \u201clas personas homosexuales, como los dem\u00e1s cristianos, est\u00e1n llamadas a vivir la castidad\u201d, cargando su cruz de cada d\u00eda con confianza, vali\u00e9ndose de la oraci\u00f3n, los sacramentos y la vida de caridad. Pero en el acompa\u00f1amiento de las personas que deben recorrer este dif\u00edcil aunque fecundo camino, la Iglesia tiene presente la <em>ley de la gradualidad<\/em>: la necesidad de ayudar con misericordia y paciencia a las personas que no est\u00e9n actualmente en condiciones de cumplir de modo inmediato y pleno las normas morales, alent\u00e1ndolas a reconocer el orden moral objetivo, a formarse en el dominio de s\u00ed mismas, a perseverar en el esfuerzo constante de conversi\u00f3n, y a poner los medios que est\u00e1n a su alcance para avanzar paso a paso en el camino del pleno cumplimiento de la voluntad de Dios para ellos. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por supuesto que aun la verdadera ense\u00f1anza de la Iglesia sobre este tema, sintetizada en los puntos precedentes, puede ser discutida y rechazada. Pero quien la conozca con precisi\u00f3n, aunque la considere equivocada, dif\u00edcilmente podr\u00e1 acusarla de agraviante, o de caer en un burdo naturalismo o en un r\u00edgido legalismo. Es, por el contrario, una ense\u00f1anza que, desde el amor y el respeto hacia las personas homosexuales, busca ayudarlas a liberarse de falsas ilusiones y a abrazar su situaci\u00f3n con realismo, el cual es un presupuesto indispensable para alcanzar la felicidad, no s\u00f3lo la eterna, sino aquella siempre limitada e imperfecta que puede lograrse en este mundo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Finalmente, y en referencia a las personas creyentes que viven en uniones del mismo sexo, ser\u00eda importante recordarles, as\u00ed como se hace con los divorciados y vueltos a casar, que no est\u00e1n excluidos de la Iglesia, y exhortarlas a la escucha de la Palabra de Dios, a la participaci\u00f3n en la Misa, a perseverar en la oraci\u00f3n y en las obras de caridad y de justicia, \u201cpara implorar de este modo, d\u00eda a d\u00eda, la gracia de Dios\u201d, seg\u00fan palabras de Juan Pablo II en su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Familiaris consortio<\/em>, referidas a los divorciados y vueltos a casar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Las precedentes afirmaciones, aunque pertenecen al plano de la \u00e9tica personal, no dejan de tener relevancia para el debate sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. En efecto, aqu\u00e9llas pueden ayudarnos a superar un modo de argumentaci\u00f3n algo abstracto, as\u00ed como un tono y un lenguaje agresivos que trasuntan una falta de sensibilidad hacia las personas de cuyas vidas se est\u00e1 tratando. Nada impide reconocer, por ejemplo, que las personas homosexuales tienen derecho a buscar la felicidad seg\u00fan su conciencia dentro de los l\u00edmites razonables del orden p\u00fablico, aunque tienen el deber correlativo de hacerlo buscando la verdad. La Iglesia, por su parte, tiene el derecho <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">de hacer p\u00fablica su ense\u00f1anza, sin pretender imponerla.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Tambi\u00e9n es posible expresar comprensi\u00f3n hacia aquellas personas que consideran como parte de la felicidad anhelada el acceso al matrimonio, en tanto reconocimiento institucional para un v\u00ednculo personal que muchas veces est\u00e1 animado por afecto sincero, la solidaridad y muchos otros valores humanos. Sin embargo, el fin de las instituciones no se limita a la satisfacci\u00f3n de aspiraciones individuales, por comprensibles que sean. No es razonable pretender que las opciones que uno considera adecuadas para su vida personal sean, s\u00f3lo por ello, normativas para toda la sociedad, al menos en el sentido de que \u00e9sta no pueda preferir y considerar como <em>mod\u00e9lica <\/em>otra forma de sexualidad, por entenderla \u00edntimamente ligada a su continuidad f\u00edsica y espiritual.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Esto \u00faltimo es lo que sucede con la uni\u00f3n heterosexual estable que por su naturaleza (aunque no necesariamente en cada caso concreto) permite la fecundidad y la educaci\u00f3n de los hijos, raz\u00f3n por la cual se le atribuye un estatuto jur\u00eddico propio que llamamos matrimonio. No existen, por el contrario, exigencias del bien com\u00fan que justifiquen tratar del mismo modo otros tipos de uni\u00f3n sexual, sin que ello implique desprecio o discriminaci\u00f3n alguna a las personas involucradas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Ahora bien, dado que la discusi\u00f3n p\u00fablica gira en torno de proyectos de ley y sentencias judiciales, cabe hacer algunas breves consideraciones de tipo jur\u00eddico, sin pretender agotar el tema. La primera tiene que ver con las v\u00edas elegidas: no es lo mismo una decisi\u00f3n tomada por el Congreso luego de un debate amplio y franco, que una decisi\u00f3n inconsulta de un juez en la soledad de su despacho. Un tema de este calibre no deber\u00eda quedar librado a decisiones judiciales sorpresivas, y menos a\u00fan por parte de jueces dudosamente competentes en la materia. En ese sentido, ha sido una grave irresponsabilidad que el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, no cumpliera con su deber de defender la legalidad e impidiera que el fiscal lo hiciera, con el argumento inconsistente de su sensibilidad personal por el amor individual. Pero ni siquiera la Corte Suprema deber\u00eda avanzar en esta materia, dado que es claro que no hay agravio alguno a la Constituci\u00f3n en sostener que el matrimonio es la uni\u00f3n entre un var\u00f3n y una mujer.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los planteos judiciales en curso giran en torno de la supuesta discriminaci\u00f3n que sufrir\u00edan las personas homosexuales al no poder contraer matrimonio. Es falso. Ellos pueden casarse exactamente igual que las personas heterosexuales, as\u00ed como \u00e9stas no pueden hacerlo con personas de su mismo sexo. No hay discriminaci\u00f3n: hay una definici\u00f3n legal seg\u00fan la cual el matrimonio <em>es <\/em>la uni\u00f3n estable entre un var\u00f3n y una mujer. Por otra parte, es funci\u00f3n de la ley establecer l\u00edmites y <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>diferencias, que no implican \u201cdiscriminaci\u00f3n\u201d (en sentido peyorativo) cuando tienen una raz\u00f3n l\u00f3gica. La ley no discrimina a los inquilinos llam\u00e1ndolos as\u00ed y otorg\u00e1ndoles derechos diversos de los que ata\u00f1en a los propietarios, por m\u00e1s que aquellos sientan la vocaci\u00f3n subjetiva de hacerse due\u00f1os de las casas que alquilan. En el \u00e1mbito mismo del matrimonio, no es discriminaci\u00f3n sino una pauta de orden social impedir el incesto o la poligamia.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Aquella definici\u00f3n legal tampoco es imposici\u00f3n de un dogma religioso, como se alega erradamente. De hecho, el concepto de matrimonio en cuesti\u00f3n es previo al cristianismo. En la antig\u00fcedad existi\u00f3 la homosexualidad, pero a nadie se le ocurri\u00f3 llamar matrimonio a una uni\u00f3n homosexual. La convicci\u00f3n de que la heterosexualidad es un requisito esencial de la uni\u00f3n matrimonial, es, adem\u00e1s, compartida por otras iglesias y religiones, que muchas veces son bastante menos amables que la Iglesia Cat\u00f3lica en relaci\u00f3n a las personas homosexuales.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La definici\u00f3n que contiene el art\u00edculo 172 del C\u00f3digo Civil, seg\u00fan la cual es indispensable para la existencia de un matrimonio el consentimiento pleno y libre prestado por var\u00f3n y mujer, fue as\u00ed explicitada en 1987 por la ley 23.515, al pasar su proyecto por el Senado (porque la sanci\u00f3n original de la C\u00e1mara de Diputados, que luego aprob\u00f3 la del Senado, s\u00f3lo mencionaba a \u201clos contrayentes\u201d). Fue por lo tanto una decisi\u00f3n deliberada del legislador democr\u00e1tico, que quiso explicitar lo que estaba impl\u00edcito en toda la legislaci\u00f3n anterior.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Ese requisito fluye adem\u00e1s con toda claridad de los tratados internacionales de derechos humanos, que tienen jerarqu\u00eda constitucional. En ellos, cuando se habla del derecho a contraer matrimonio, o de las obligaciones y derechos que derivan de \u00e9l, siempre se habla de \u201chombres y mujeres\u201d. Todos los dem\u00e1s derechos que all\u00ed se enumeran son reconocidos a \u201clas personas\u201d, gen\u00e9ricamente. La menci\u00f3n diferenciada, que se da \u00fanicamente en relaci\u00f3n al matrimonio, tiene el claro y evidente sentido de requerir la heterosexualidad para esa uni\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Lo visto y o\u00eddo semanas atr\u00e1s muestra patentemente que lo que algunos activistas buscan no es ni siquiera garantizarse determinados derechos, sino afirmar una reivindicaci\u00f3n que iguale lo que es notoriamente distinto: las relaciones heterosexuales a las homosexuales. Los derechos de orden patrimonial o asistencial que reclaman pueden alcanzarse sin necesidad de denominar matrimonio a las uniones homosexuales. La cuesti\u00f3n no es meramente sem\u00e1ntica.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Volviendo al comienzo de estas p\u00e1ginas, tiene que ver con lo que se considere el \u201cbien com\u00fan\u201d. Lo que la Constituci\u00f3n, los tratados internacionales, las leyes y, en \u00faltima instancia, ese bien com\u00fan mandan proteger, promover y tutelar, es la familia. Tiene sentido que se promueva el matrimonio, entendido como uni\u00f3n estable y fecunda entre un hombre y una mujer. Tiene menos sentido que se quiera equiparar otras uniones a esa relaci\u00f3n fundante, m\u00e1s all\u00e1 del valor subjetivo que pueda tener para sus integrantes. No todo v\u00ednculo, aun valioso (como la amistad) debe ser dotado de efectos jur\u00eddicos. No hay inter\u00e9s p\u00fablico en ese sentido, como tampoco lo hay en las relaciones sexuales homo o h\u00e9tero que se desarrollan en la intimidad para la satisfacci\u00f3n de deseos subjetivos individuales.<\/span><\/span><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El debate planteado sobre el \u201cmatrimonio homosexual\u201d debe situarse fundamentalmente en el \u00e1mbito de la \u00e9tica p\u00fablica, del derecho y la pol\u00edtica, cuyo criterio decisivo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[53],"class_list":["post-4244","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-homosexualidad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-16s","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4244"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4244\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}