{"id":4289,"date":"2010-01-04T16:56:01","date_gmt":"2010-01-04T19:56:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4289"},"modified":"2010-01-04T16:56:01","modified_gmt":"2010-01-04T19:56:01","slug":"el-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4289","title":{"rendered":"El movimiento"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/100_2519.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4290\" title=\"100_2519\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/100_2519-120x120.jpg\" alt=\"100_2519\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>En el marco de la presentaci\u00f3n del libro <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Las pol\u00edticas de los caminos<\/em>, publicado por Editorial Rioplatense, con ensayos de Laura Estrin, Oscar Blanco y Miguel Vitagliano, la escritora Milita Molina rinde un homenaje a Nicol\u00e1s Rosa y analiza sus huellas.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/100_2528.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4291\" title=\"100_2528\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/100_2528-120x120.jpg\" alt=\"100_2528\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Me invitaron a presentar el libro <em>Las pol\u00edticas de los caminos <\/em>luego de escribir un texto breve en ocasi\u00f3n del tercer aniversario de la muerte de Nicol\u00e1s Rosa, doctor en Literatura Comparada de la Universidad de Montreal, profesor consulto de la UBA y profesor permanente de la Universidad Nacional de Rosario. Lo titul\u00e9 <em>Maestro del irse, <\/em>anotando esas microescenas en las que Nicol\u00e1s intempestivamente se iba: de un caf\u00e9, de una reuni\u00f3n, de una charla despu\u00e9s de sus clases o seminarios. No amenazaba con irse al estilo argentino que escribe Osvaldo Lamborghini de \u201cMir\u00e1 que me voy\u201d: No, simplemente: se iba. Este a\u00f1o me asaltaba particularmente ese aspecto de Rosa, y recordaba el modo que ten\u00eda \u00e9l (puro instinto y sorpresa, nada de psicolog\u00eda) de escabullirse y desaparecer y pensaba: \u201cNicol\u00e1s s\u00ed que sab\u00eda irse\u201d. Todo lo que anot\u00e9 ten\u00eda que ver con que Nicol\u00e1s fue para m\u00ed un maestro del movimiento, una asociaci\u00f3n movimiento y pol\u00edtica que arrastraba mareas de tiempo, como arrastra tiempo su trabajo inmenso sobre el movimiento que se llama <em>Una Teor\u00eda del naufragio<\/em>.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Escucharlo es poder estar ah\u00ed en ese lugar exc\u00e9ntrico (literalmente fuera del centro) donde lo grande y lo peque\u00f1o, el gran movimiento y el peque\u00f1o (la historia, la antropolog\u00eda, el psicoan\u00e1lisis) se iluminan uno a otro y no hay s\u00edntesis sino un tercer movimiento que siempre inspira a seguir o un extra\u00f1o vac\u00edo intermedio.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">De la erudici\u00f3n de Nicol\u00e1s Rosa no tengo nada que decir: est\u00e1 en sus libros y es un milagro para la cr\u00edtica argentina tener un genealogista de la cultura as\u00ed, alucinado lector que, como en la genealog\u00eda de la moral, levanta capas y capas (como ge\u00f3logo, como antrop\u00f3logo, como historiador, como cart\u00f3grafo, como urbanista, como archivista) y cruza series inmensas y mareas de tiempo con la experiencia as\u00ed llamada propia del gran lector y gran viajero del detalle, de la menudencia, de la trivialidad, del chisme, del chiste, del susurro, del bla-bla-bla, de la an\u00e9cdota, de la nader\u00eda, del bodrio, de la mezcla de todo eso. Una erudici\u00f3n tan consistente, abarcativa e inmensa, como insistente y focal y reducida. No le importaba ser el que cuenta el chiste que los dem\u00e1s ya saben y repet\u00eda que no hab\u00eda que tener muchas ideas y que \u00e9l ten\u00eda pocas, una sola, dec\u00eda. Hay un destilado de la influencia de Nicol\u00e1s Rosa en m\u00ed y para \u00e9l la influencia era una cosa f\u00edsica como para Henry James (material); y como escribe Kierkegaard en sus estudios est\u00e9ticos acerca del hombre que quiere aprender a ser pastor (no de ovejas pero podr\u00eda serlo, da igual). La elecci\u00f3n de un maestro tiene que ver con una transformaci\u00f3n radical que no pasa por la \u00e9tica (cumplo en ser el mejor pastor) ni por la est\u00e9tica (soy el m\u00e1s bello pastor, el m\u00e1s amable) sino por el acto, por la transformaci\u00f3n: ser pastor.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Nicol\u00e1s, maestro del movimiento, nunca necesit\u00f3 que lo <em>animaran: <\/em>era \u00e9l mismo un movimiento incesante que encontraba en la repetici\u00f3n siempre lo nuevo: moverse es no cometer <em>aced\u00eda<\/em>. Le gustaba repetir que hab\u00eda sido un pecado capital del que ahora se habla poco: el pecado de la pereza espiritual, de la ceguera, de la apat\u00eda, y de la <em>distracci\u00f3n <\/em>\u2013muy especialmente\u2013 y enfatizaba que la aced\u00eda era <em>una especie de tristeza<\/em>. Hasta lleg\u00f3 a decir que era el pecado de no desear, porque as\u00ed lo entend\u00eda \u00e9l, como un pecado contra el movimiento mismo. La aced\u00eda le importaba mucho, al modo de las cosas que repugnan e intrigan por ser la contracara de nuestra naturaleza y, como lo hizo Kierkegaard con la Melancol\u00eda, Nicol\u00e1s, al insistir con la aced\u00eda, hac\u00eda tambi\u00e9n una descripci\u00f3n feroz de nuestro tiempo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Nicol\u00e1s Rosa amaba el llamado lugar com\u00fan. \u201c\u00bfUsted <em>digiere <\/em>lo que le ense\u00f1an?\u201d<em>, <\/em>sol\u00eda preguntar en sus clases o \u201c\u00bfUsted <em>asimil\u00f3<\/em>?\u201d. El alumno se afectaba \u2013<em>escuchaba por primera vez<\/em>\u2013, y con un pase de manos se le revelaba que las supuestas preguntas cursis de una maestra ciruela pod\u00edan ser algo muy importante si se levanta la l\u00e1pida al lugar com\u00fan. Para experimentar la palabra como nueva, o como propia, Nicol\u00e1s hac\u00eda el <em>recorrido <\/em>de la palabra: le daba un espacio, una m\u00fasica, contaba <em>su <\/em>genealog\u00eda en microescenas con sonsonete, todo para preguntarse \u2013y fue la \u00faltima pregunta que le escuch\u00e9 repetir en sus seminarios\u2013: \u201c\u00bfQu\u00e9 cambia y que persiste?\u201d Sus preguntas no esperaban respuestas. Un enigma deja de serlo si tiene explicaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Pensaba que la comunicaci\u00f3n es indirecta, fallida, desviada, err\u00e1tica y no cre\u00eda en un aprender ligado al progreso. El erudito insist\u00eda en el <em>desaprender <\/em>y se asombraba de las pavadas a las que conducen las sofisticaciones de los doctos. Su alegr\u00eda y su gracia <em>afectaban, <\/em>y \u00e9se era su modo de ense\u00f1ar: <em>elemental <\/em>en la vuelta completa desde la sofisticaci\u00f3n, porque son los elementos los que se afectan: los metales cuando se corroen, los \u00f3rganos cuando se comprometen. Y otra vez, el erudito era el que repet\u00eda: \u201cAprendan a ser estultos\u201d, y lo repet\u00eda paladeando la palabra y reclamando ser escuchado \u201ccomo se escucha a los hechiceros, a los charlatanes, a los magos, con esa exquisita mezcla de <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>estupidez y locura que le dice a los sabios que cometan alguna tonter\u00eda o extravagancia\u201d (Erasmo).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u201cComo dos buenos provincianos nos encontramos en Buenos Aires\u201d escribe Laura Estrin en el ensayo \u201cEl viaje del provinciano\u201d, retocando y dando un salto sobre el comentario de Carriego al padre de Borges: \u201cQu\u00e9 bueno es que dos entrerrianos nos encontremos aqu\u00ed en Buenos Aires\u201d, y precisando m\u00e1s el sentido de lo provinciano, porque es verdad que los provincianos acentuamos nuestras ma\u00f1as en la capital y aprovechamos de ese centro para ser aun m\u00e1s descolocados y for\u00e1neos y extra\u00f1os. La excentricidad y la extranjer\u00eda como locura de doble destierro como en los gauchos jud\u00edos, verdadera exageraci\u00f3n de destierro, como dice Estrin. Extremo, escribe. Esas alucinaciones de distintos tipos y modos y estilos de extranjer\u00eda que Estrin va mostrando en su viaje del provinciano insiste y redobla la apuesta (el disc\u00edpulo sabe traicionar) del Nicol\u00e1s que le dec\u00eda a los alumnos en sus clase \u201cBuenos aires no existe\u201d, contando un viaje que es el propio y es el de la literatura argentina.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Es minucioso el recorrido de Estrin y revela una lectora voraz de la literatura argentina que desliza en un enunciado una s\u00edntesis perfecta que puede tocar a Sarmiento o a los autores contempor\u00e1neos, cuyo viaje sigue y \u00e9sa es otra lecci\u00f3n de Rosa: no rehuir lo vivo. Es importante en la perspectiva del tiempo ver que fue el primero o uno de los primeros (no es un ranking) en escribir sobre N\u00e9stor S\u00e1nchez o sobre Perlongher o sobre Le\u00f3nidas Lamborghini. Laura Estrin sigue ese gesto y se mueve con gran comodidad entre muchos autores argentinos (es consistente tambi\u00e9n en su genealog\u00eda) y todo sin necesidad de argumentaciones tediosas, sino acercando siempre la cita precisa y el adjetivo justo, en una escritura que cuida cada palabra y la valora y la pesa como a las piedras, como le gusta decir. \u201cSe nace en un paisaje no en un pa\u00eds. La idea de localidad es diferente de los conceptos de capital, naci\u00f3n, patria, que corresponden a universos diferentes\u201d, escribe.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Para hacer local a Buenos Aires, muestra a un Correas barrializando Buenos Aires o a Ricardo Zelaray\u00e1n (provinciano de muchas provincias) que no entiende el tiempo de los porte\u00f1os como no lo entiende ning\u00fan provinciano. Hay una concentraci\u00f3n, un estirar el tiempo y darle espesura, un abrir el tiempo en el tiempo que es ocioso, feliz, gratuito y tambi\u00e9n arrastra el vac\u00edo del tiempo en su goce. \u201cLo provincial es la obsesi\u00f3n del espacio, en la irrevocable, infinita ca\u00edda del tiempo\u201d \u2013escribe Estrin sobre Zelaray\u00e1n\u2013. \u201cComo un retorcijo, el tiempo en las provincias se hace espacio en ese modo lento en que se alargan las respuestas de los hombres que charlan en el norte con las coyas\u201d. Y de ah\u00ed a una teor\u00eda de la lengua no menos local \u201cuna lengua corta para el porte\u00f1o que no piensa con formas regionales sino nacionales, es decir capitalinas\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">Cuando dec\u00eda que en todo viaje hay un naufragio, Rosa no se refer\u00eda en principio a un <em>crack up <\/em>existencial sino a que la gente antes se mor\u00eda de naufragio,<\/span><span style=\"color: red;\"> <\/span><span style=\"color: black;\">idea que Vitagliano, citando a Virilio, despliega prolongando a las im\u00e1genes del tren y el descarrilamiento y al estrellarse del avi\u00f3n para detenerse en esa figura particular del avi\u00f3n,<\/span><span style=\"color: red;\"> <\/span><span style=\"color: black;\">en un recorte en que el avi\u00f3n es despegue y modernidad y fugacidad y sue\u00f1o de Per\u00f3n, pero tambi\u00e9n es el avi\u00f3n negro, el que trajo a Per\u00f3n y la masacre de Ezeiza y mucho m\u00e1s.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Oscar Blanco es disc\u00edpulo de la literalidad y tambi\u00e9n de la extranjer\u00eda y lo descolocado. Cuando dice que el viaje de Groussac a Norteam\u00e9rica es un viaje <em>invertido <\/em>respecto del de Sarmiento no hace met\u00e1fora sino que hace decisivo que ese viaje empiece por el oeste y no por el este: \u201cEntrar a Estados Unidos por M\u00e9xico y el paso del norte y en tren, adem\u00e1s, no s\u00f3lo es la inversi\u00f3n de la entrada triunfal de Sarmiento por la costa este, por Nueva York, sino que es entrar por los suburbios, por la puerta trasera, el costado anexado, el flanco latino, la futura ruta de los \u201cespaldas mojadas\u201d. Tanto lo repite que casi se podr\u00eda decir que hace de la geograf\u00eda un destino: \u201cLa naturaleza, el paisaje es clave de lectura de lo hist\u00f3rico social\u201d, se\u00f1alando el m\u00e9todo de Groussac que hace propio con citas alucinadas como el Groussac que en la cordillera <em>invierte <\/em>la fama de las cumbres y los logros para escribir: \u201cPero la cumbre no es m\u00e1s que un pelda\u00f1o final, el menos interesante de todos\u201d. \u201cAs\u00ed en lo f\u00edsico como en lo moral, el \u00faltimo paso ni conmueve ni sorprende\u201d, y Blanco sigue la geograf\u00eda de ese viaje repitiendo y describiendo, disociando, descolocando m\u00e1s que interpretando, tal como hac\u00eda Rosa, enumerando, siguiendo, insistiendo, machacando frasecitas como la repugnancia de Groussac por \u201cla democracia niveladora\u201d o se\u00f1alando detalles como Groussac <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">asqueado de Hispanoam\u00e9rica, \u201cde est\u00f3mago delicado\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Tanto Oscar Blanco como Laura Estrin aprendieron algo fundamental de Nicol\u00e1s Rosa, algo que hoy est\u00e1 muy perdido y es eso de pensar <em>con <\/em>la literatura. Hoy la gente piensa todo <em>espectacularizado<\/em>, mediado, ya formateado por los peri\u00f3dicos, por los ensayos de opini\u00f3n, por los cr\u00edticos, por la teor\u00eda: no se piensa <em>con <\/em>la literatura sino <em>sobre <\/em>la literatura que no es para nada lo mismo.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco de la presentaci\u00f3n del libro Las pol\u00edticas de los caminos, publicado por Editorial Rioplatense, con ensayos de Laura Estrin, Oscar Blanco y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[17,31],"class_list":["post-4289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-educacion","tag-libros"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-17b","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}