{"id":4360,"date":"2010-03-02T18:43:41","date_gmt":"2010-03-02T21:43:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4360"},"modified":"2010-03-02T18:43:41","modified_gmt":"2010-03-02T21:43:41","slug":"debates-la-comunion-a-los-divorciados-vueltos-a-casar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4360","title":{"rendered":"Debates: La comuni\u00f3n a los divorciados vueltos a casar"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-family: Courier New;\">El aumento de los divorciados cat\u00f3licos, vueltos a casar leg\u00edtimamente en el \u00e1mbito civil, dio lugar a numerosas reflexiones sobre un problema dif\u00edcil: su acceso a la comuni\u00f3n eucar\u00edstica.<\/span>\u00a0<br \/>\n<span style=\"font-size: small; font-family: Courier New;\"><em>Un documento de los obispos alemanes del Alto Rhin (1993) propuso un procedimiento, no tenido en cuenta por la Santa Sede (1994), por el S\u00ednodo reunido en Roma (2005) y la exhortaci\u00f3n Sacramentum caritatis de Benedicto XVI (2007). Los lectores pueden dejar aqu\u00ed sus opiniones, una vez le\u00eddo el Debate que publicamos a continuaci\u00f3n:<!--more--><\/em><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em><span style=\"color: black;\">Desde sus or\u00edgenes la Iglesia se preocup\u00f3 por el matrimonio y el divorcio. Los Evangelios, la Tradici\u00f3n y el Magisterio sostuvieron la indisolubilidad del matrimonio ense\u00f1ada por Jes\u00fas, a la vez que buscaron ayudar a las personas que sufren el divorcio. Un gran incremento de los divorciados cat\u00f3licos vueltos a casar leg\u00edtimamente en el \u00e1mbito civil, dio lugar en los \u00faltimos a\u00f1os a numerosas reflexiones pastorales sobre un problema doloroso y dif\u00edcil: el acceso a la comuni\u00f3n eucar\u00edstica de esos fieles. La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <\/span><\/em><span style=\"color: black;\">Familiaris consortio <em>(1981), de Juan Pablo II, no admite la comuni\u00f3n para los divorciados vueltos a casar. Varias regiones, considerando que la disciplica actual muestra cierta falta de comprensi\u00f3n hacia el problema, propusieron nuevos caminos pastorales: sin admitir en forma generalizada la comuni\u00f3n a dichos divorciados, suger\u00edan que se la autorizara en determinados casos.<\/em><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em><span style=\"color: black;\">La Carta Pastoral<\/span><\/em><em><span style=\"color: black;\"> de los obispos alemanes del Alto Rhin (1993), que publicamos a manera de ejemplo, fue desestimada en 1994 por la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, presidida entonces por el cardenal Joseph Ratzinger. Sin embargo, para el caso espec\u00edfico de quienes tienen dudas sobre la validez de su matrimonio, la Congregaci\u00f3n recuerda la existencia de tribunales eclesi\u00e1sticos, que pastoralmente ofrecen nuevos caminos para conocer los vicios jur\u00eddicos y otras causales de nulidad matrimonial. Ciertamente el derecho can\u00f3nico y los tribunales diocesanos est\u00e1n m\u00e1s al d\u00eda en las consideraciones psicol\u00f3gicas y sociales del matrimonio que los reg\u00edmenes civiles sobre nulidades.<\/span><\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em><span style=\"color: black;\">En 2005 el mismo Ratzinger, ahora como Papa, convoc\u00f3 a un S\u00ednodo de obispos en Roma que reflexion\u00f3 sobre el sacramento de la Eucarist\u00eda y aconsej\u00f3 no admitir a la comuni\u00f3n a los divorciados que se casan de nuevo. El Papa, escuchando la voz de los obispos, ratific\u00f3 este camino en la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica postsinodal <\/span><\/em><span style=\"color: black;\">Sacramentum caritatis <em>(2007). Surge la pregunta: \u00bfes adecuada la disciplina actual o debe ser revisada? Quienes deseen participar del di\u00e1logo, en especial los que sufren el problema, pueden hacerlo como Comentario a este art\u00edculo o a las versiones completas en: <\/em><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/documentos\">www.revistacriterio.com.ar\/documentos<\/a><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Arturo Prins<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><strong><span style=\"color: black;\">1993 \/ De los Obispos del Alto Rhin: OSKAR SAIER (Freiburg), KARL LEHMANN (Mainz) y WALTER KASPER (Rottenburg-Stuttgart): <\/span><\/strong><span style=\"color: black;\">(&#8230;) En nuestro pa\u00eds, alrededor de un tercio de los matrimonios acaba en divorcio. En las zonas urbanas la cifra es a\u00fan m\u00e1s elevada. (&#8230;) mucha gente cuyo primer matrimonio se ha quebrado, busca hoy en una segunda uni\u00f3n conyugal, sancionada conforme al derecho civil, un nuevo contenido para su vida. (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Es extremadamente dificil encontrar \u201csoluciones\u201d responsables que tomen en cuenta, por una parte, las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre la indisolubilidad del matrimonio y, por la otra, puedan ayudar en su penosa situaci\u00f3n a las personas involucradas. Despu\u00e9s del Vaticano II, casi todos los s\u00ednodos diocesanos abordaron el problema. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Las orientaciones pastorales que siguen quieren situarse en el marco de la comuni\u00f3n cat\u00f3lica y tienen plenamente en cuenta el lazo fundamental con el Papa, en tanto que centro de unidad, y con la Iglesia entera, pero tambi\u00e9n responden a las angustias descubiertas en muchos lugares a las que es necesario atender. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La alta estima que la Biblia tiene del matrimonio, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, se manifiesta en el hecho de que el matrimonio es presentado como imagen y semejanza de la adhesi\u00f3n de Dios a la creaci\u00f3n y a su pueblo. Lo que se dice sobre la Alianza de Dios con el hombre, se profundiza en la relaci\u00f3n indecible de Jesucristo con su Iglesia (Ef 5, 21-33). Por esta raz\u00f3n, seg\u00fan la tradici\u00f3n, el v\u00ednculo matrimonial del hombre y la mujer, que tiene por modelo la alianza de Dios con el hombre, es un sacramento: signo eficaz de la proximidad permanente de Dios con el hombre, en la situaci\u00f3n de vida concreta que es el matrimonio.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En una \u00e9poca en que la pr\u00e1ctica usual del divorcio se desarrollaba sobre todo en contra de la mujer, Jesucristo restableci\u00f3 la voluntad original de Dios creador y la proclam\u00f3 nuevamente contra todo arbitrio humano, a saber, que el hombre no tiene derecho de disponer a su gusto de un matrimonio contra\u00eddo. \u201cEn el principio de la Creaci\u00f3n, Dios los hizo var\u00f3n y mujer. Por eso el hombre dejar\u00e1 a su padre y su madre y los dos ser\u00e1n una sola carne. Es decir, ya no ser\u00e1n dos sino una sola carne. \u00a1Y bien! Que el hombre no separe lo que Dios ha unido\u201d (Mc 10,6-9).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Haciendo esto, Jes\u00fas ha liberado al matrimonio de sus deformaciones y ha vuelto m\u00e1s claro el proyecto inicial de Dios. Jes\u00fas ve el fundamento de la alteraci\u00f3n de este proyecto en la \u201cdureza de coraz\u00f3n\u201d (Mc 10,5 y 16,4; Mt 19,8). La dureza de coraz\u00f3n expresa la p\u00e9rdida de sensibilidad hacia el ser que se hab\u00eda amado, se cierra al amor verdadero y se vuelve incapaz de acoger el dolor y las penas del otro. Esta insensibilidad desprovista de compasi\u00f3n es el comienzo y fundamento de todos los pecados. El hombre se reh\u00fasa al amor y se encierra sobre s\u00ed mismo; cree incluso que tiene \u201cderecho\u201d a una separaci\u00f3n. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">La Iglesia<\/span><span style=\"color: black;\"> no ha podido impedir que, a pesar de la predicaci\u00f3n del mensaje de Jesucristo, las rupturas se sigan produciendo. Sin embargo, nunca ha autorizado un nuevo casamiento luego de la separaci\u00f3n. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Es verdad que algunos Padres de la Iglesia de primer orden, tanto en Occidente como en Oriente, como por ejemplo Agust\u00edn y Basilio, han propuesto juicios divergentes en casos particulares. Seg\u00fan el testimonio de ciertos Padres, en situaciones particulares y por el \u00fanico motivo de evitar un mal mayor, la Iglesia ha adoptado frente a la nueva uni\u00f3n una actitud de paciencia llena de duda. Pero esta actitud iba junto con una penitencia p\u00fablica y la situaci\u00f3n era muy expresamente designada como contraria a los <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>enunciados de la Sagrada Escritura. As\u00ed, los testimonios relativamente poco numerosos que nos han llegado, se muestran dolorosamente conscientes de esta tensi\u00f3n insoluble, y por eso nunca disocian, aun en casos l\u00edmites particulares, la obligaci\u00f3n propia y \u00fanica, a saber: la fidelidad de por vida. (&#8230;) <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>El n\u00famero de matrimonios que fracasan es hoy incomparablemente m\u00e1s elevado que en otros tiempos. (&#8230;) Las ideas de la psicolog\u00eda y de la sociolog\u00eda modernas, cuando son utilizadas correctamente, no pueden ser barridas con el codo (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Es entonces que en numerosos casos uno se pregunta, con derecho, si estaban dadas las condiciones ps\u00edquicas para contraer un matrimonio v\u00e1lido. Existe aqu\u00ed, indudablemente, una zona ambigua. Retroactivamente, a menudo percibimos hasta qu\u00e9 punto era fr\u00e1gil el \u201cs\u00ed\u201d dicho al compa\u00f1ero. (&#8230;) Sincera y lealmente, el pastor indicar\u00e1 a las personas que se encuentran en estos casos las posibilidades de un proceso matrimonial. (&#8230;) No es el \u00fanico camino, pero no debe ser dejado de lado. (&#8230;) Se puede recurrir a los miembros de los tribunales diocesanos para que aporten su consejo (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Las personas que en su matrimonio han tenido la experiencia de la ruptura y el fracaso, deben encontrar en las comunidades un espacio de comprensi\u00f3n y acogida. Por esta raz\u00f3n, los miembros de las comunidades cristianas deben salir a su encuentro con rapidez y sin prejuicios. (&#8230;) <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>A este respecto quedan muchos puntos por rectificar, ya que en nuestras comunidades existe a\u00fan mucho de dureza e intolerancia (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los divorciados vueltos a casar pueden, como miembros de la Iglesia, aportar tambi\u00e9n un testimonio de importancia cuando, a pesar de las restricciones referidas a la admisi\u00f3n de los sacramentos, colaboran en el seno de la comunidad y, en el marco del di\u00e1logo de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia, dan cuenta -por citar un ejemplodel fracaso de su primer matrimonio, y dan testimonio de su segunda uni\u00f3n que, muy a menudo, se traduce en un mayor \u00e9xito en el plano humano. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Desde hace mucho tiempo la Iglesia autoriza la admisi\u00f3n a la Eucarist\u00eda de los divorciados vueltos a casar cuando, teniendo una estrecha comunidad de vida, viven en la abstinencia como hermanos y hermanas (&#8230;) Muchos miran esta posici\u00f3n como contraria a la naturaleza y a la fe. (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Efectivamente, muchos divorciados vueltos a casar han asumido esta v\u00eda extraordinaria, a veces heroica, con coraje y esp\u00edritu de sacrificio. Ellos merecen respeto y reconocimiento. Evidentemente, tal manera de vivir no es posible, en el largo plazo, para todos los divorciados vueltos a casar, y s\u00f3lo raramente para parejas j\u00f3venes. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em><span style=\"color: black;\">Familiaris consortio <\/span><\/em><span style=\"color: black;\">nos ayuda a dar a\u00fan un paso m\u00e1s. El documento dice que \u201clos pastores, por amor a la verdad, est\u00e1n obligados a discernir bien las situaciones. En efecto, hay diferencia entre los que sinceramente se han esforzado por salvar el primer matrimonio y han sido abandonados del todo injustamente, y los que por culpa grave han destruido un matrimonio can\u00f3nicamente v\u00e1lido. Finalmente est\u00e1n los que han contra\u00eddo una segunda uni\u00f3n en vista a la educaci\u00f3n de los hijos y, a veces, est\u00e1n subjetivamente seguros en conciencia de que el precedente matrimonio, irreparablemente destruido, no hab\u00eda sido nunca v\u00e1lido.\u201d (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Es indispensable tener en cuenta los siguientes criterios: 1) Si en la ruptura del primer matrimonio ha habido una falta grave, la responsabilidad debe ser admitida y mostrar arrepentimiento por ella. 2) Hay que afirmar de manera cre\u00edble que un retorno al primer compa\u00f1ero o compa\u00f1era ya no es verdaderamente posible y que, con la mejor voluntad del mundo, es imposible vivir de nuevo el primer matrimonio. 3) La injusticia perpetrada y los da\u00f1os ocasionados deben, en la medida de lo posible, ser reparados. 4) Esta indemnizaci\u00f3n comprende la puesta en pr\u00e1ctica de las obligaciones que conciernen a la esposa y los hijos del primer matrimonio (<em>C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico, <\/em>can 1071.\u00a7 1,3). 5) Hay que estar atento al hecho de que uno de los miembros ha podido romper su primer matrimonio haciendo ostentaci\u00f3n p\u00fablica y eventualmente causando esc\u00e1ndalo. 6) La segunda uni\u00f3n debe haber sido probada durante un largo per\u00edodo, mostrando una voluntad decidida y p\u00fablicamente reconocible, en vista de una vida en com\u00fan duradera, seg\u00fan el orden del matrimonio y en tanto que realidad moral. 7) Se debe haber dado prueba de que la vinculaci\u00f3n con la pareja y con los hijos de esta segunda uni\u00f3n se ha convertido en un nuevo compromiso moral. 8)\u00a0Debe estar suficientemente establecido -pero en lo visible no m\u00e1s que para los otros cristianos- que los esposos se esfuerzan por vivir realmente de la fe cristiana y a partir de motivaciones sinceras, es decir de fundamentos religiosos aut\u00e9nticos y quieren participar de la vida sacramental de la Iglesia. Lo mismo vale para la educaci\u00f3n de los hijos. (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Es en este contexto que se sit\u00faa la decisi\u00f3n sobre el problema de la participaci\u00f3n en la celebraci\u00f3n de los sacramentos. Como hemos dicho, no puede haber admisi\u00f3n general, formal y administrativa, en raz\u00f3n de que si lo hacemos la fidelidad de la Iglesia frente a la indisolubilidad del matrimonio se ver\u00eda oscurecida.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Menos a\u00fan se puede decidir, en casos particulares, una admisi\u00f3n unilateral bajo la responsabilidad del ministro. En el transcurso de un di\u00e1logo pastoral del miembro de un segundo matrimonio con un sacerdote -di\u00e1logo donde se clarifique a fondo, con sinceridad y objetividad, el conjunto de la situaci\u00f3n- puede ocurrir que los dos esposos (o bien s\u00f3lo uno de los dos) se sientan autorizados por su conciencia a aproximarse a la mesa del Se\u00f1or (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">S\u00f3lo el individuo puede tomar tal decisi\u00f3n, una decisi\u00f3n personal en conciencia. Para tal fin, tendr\u00e1 necesidad de una asistencia que lo esclarezca y del acompa\u00f1amiento sin prejuicios del ministro de la Iglesia, que aviva su conciencia y vela porque las disposiciones fundamentales de la Iglesia sean respetadas. Las personas implicadas deben entonces aceptar ser aconsejadas y acompa\u00f1adas. Cada caso particular debe ser examinado: no admitir indistintamente, no excluir indistintamente. Sin semejante di\u00e1logo espiritual y pastoral, que incluye igualmente los elementos del arrepentimiento y la conversi\u00f3n, no puede haber participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda. La participaci\u00f3n de un sacerdote es necesaria para esta clarificaci\u00f3n porque el acceso a la Eucarist\u00eda es un acto p\u00fablico, un acto de Iglesia. Sin embargo, el sacerdote no pronuncia la admisi\u00f3n administrativa en el sentido formal del t\u00e9rmino.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El sacerdote respetar\u00e1 el juicio realizado por la persona en cuesti\u00f3n que, despu\u00e9s de un examen de conciencia, ha llegado a la convicci\u00f3n de que puede asumir la responsabilidad frente a Dios de aproximarse a la sagrada Eucarist\u00eda. Pero este respeto de la decisi\u00f3n, comporta seguramente diferentes grados. Puede existir entre las personas implicadas una situaci\u00f3n l\u00edmite muy compleja, en la que el sacerdote no puede prohibir el acceso a la mesa del Se\u00f1or y debe m\u00e1s bien tolerarlo. Pero igualmente puede ocurrir que una persona, a pesar de la existencia de signos objetivos de falta, no se atribuye subjetivamente ninguna falta grave.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Aqu\u00ed el sacerdote, despu\u00e9s de haber evaluado cuidadosamente todas las circunstancias, debe m\u00e1s bien animar a la persona a un examen de conciencia preparatorio. El sacerdote proteger\u00e1 la decisi\u00f3n as\u00ed tomada en conciencia, de las condenas y las sospechas, pero tratar\u00e1 igualmente de no provocar esc\u00e1ndalo en la comunidad. Cuando, despu\u00e9s de un examen de conciencia, no es posible admitir a alguien a la comuni\u00f3n, esto no quiere decir -como ya lo hemos subrayado- que esta persona est\u00e1 pura y simplemente excluida de la comuni\u00f3n de la Iglesia o que la salvaci\u00f3n le sea rehusada. Tales personas no son excluidas del llamado de la gracia y de la fe, de la esperanza y de la caridad, y muy particularmente de la intercesi\u00f3n de los fieles (<em>FC <\/em>84). Para ellas existen siempre otros caminos para participar activamente en la vida de la Iglesia. A\u00fan queda la cuesti\u00f3n de saber si los divorciados vueltos a casar sufren otro tipo de perjuicio dentro de la Iglesia. Para convertirse en padrinos de bautismo o confirmaci\u00f3n, se presupone una manera de vivir que corresponde a la fe y a la funci\u00f3n que se ejerce (<em>CIC, <\/em>can. 872 y 874, 893 \u00a7 1); para las tareas del \u00e1mbito pastoral, por ejemplo, se exigen buenas costumbres (<em>CIC, <\/em>can. 512 \u00a7 3). Los divorciados vueltos a casar no son, sin embargo, excluidos en principio. (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por otra parte, en lo que concierne a los enfermos y a los moribundos, siguiendo en esto la pr\u00e1ctica habitual de la Iglesia, se debe evitar poner exigencias no razonables para la recepci\u00f3n de los sacramentos. En la mayor\u00eda de los casos, se puede renunciar hoy a la prohibici\u00f3n de la sepultura cristiana. (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">La Iglesia<\/span><span style=\"color: black;\"> debe orar por los divorciados vueltos a casar. Esto es igualmente v\u00e1lido en primer lugar para el pastor. Est\u00e1 de todos modos estrictamente prohibido \u201ca todos los pastores por cualquier motivo o pretexto que sea, celebrar en favor de los divorciados que se vuelven a casar, ceremonias de ninguna clase\u201d (<em>FC <\/em>84). Por esta raz\u00f3n, una actividad cultual p\u00fablica, no solamente provocar\u00eda entre numerosos fieles una incomprensi\u00f3n respecto del profundo valor de la indisolubilidad del matrimonio cristiano, sino que introducir\u00eda funciones cultuales cargadas de grave ambig\u00fcedad, porque dar\u00eda la impresi\u00f3n de que todo <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>est\u00e1 en regla. Una oraci\u00f3n en com\u00fan con los esposos que se encuentran en esta situaci\u00f3n, es lo que corresponde a una pastoral diferenciada para aquellos que han visto quebrada su uni\u00f3n. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Del mismo modo, el juicio sobre las uniones a\u00fan no matrimoniales, o sobre las uniones no matrimoniales durables, como los casamientos \u00fanicamente civiles contra\u00eddos por cristianos, deber\u00edan ser objeto de una visi\u00f3n diferenciada. Las condenas en bloque, lo mismo que una ligereza general en la admisi\u00f3n de los sacramentos, est\u00e1n tan fuera de lugar como para el grupo de los divorciados vueltos a casar. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Solamente cuando el coraz\u00f3n de la fe cristiana es fundamentalmente reforzado en la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica del matrimonio, la Iglesia puede comprometerse, sin producir incomprensiones, a favor de personas cuyo matrimonio se ha quebrado, y particularmente a favor de los divorciados vueltos a casar. (&#8230;) La fuerza del Evangelio supera el esfuerzo para tratar de manera justa los casos l\u00edmites. Esto vale particularmente cuando tales casos est\u00e1n en aumento e incluso se multiplican hasta el exceso. (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">El c\u00e9lebre Padre de la Iglesia, Gregorio Nacianzeno, resumi\u00f3 el problema en esta f\u00f3rmula: \u201cNo exagerar en la fuerza, no sublevarse por una flexibilidad marcada de debilidad\u201d. <\/span><strong><em><span style=\"color: #636467;\">(de la Carta Pastoral de los obispos de la provincia eclesi\u00e1stica del Alto Rhin: \u201cDivorciados vueltos a casar: el respeto a la decisi\u00f3n tomada en conciencia.\u201d Freiburg-en Brisgau, Mainz, Rottenburg, 10\/7\/93)<\/span><\/em><\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">1994 \/ De la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe \/ Prefecto CARDENAL JOSEPH RATZINGER:<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">(&#8230;) Durante los \u00faltimos a\u00f1os, en varias regiones se han propuesto diversas soluciones pastorales seg\u00fan las cuales ciertamente no ser\u00eda posible una admisi\u00f3n general de los divorciados vueltos a casar a la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica, pero podr\u00edan acceder a ella en determinados casos, cuando seg\u00fan su conciencia se consideraran autorizados a hacerlo. As\u00ed, por ejemplo, cuando hubieran sido abandonados del todo injustamente, a pesar de haberse esforzado sinceramente por salvar el anterior matrimonio, o bien cuando estuvieran convencidos de la nulidad del anterior matrimonio, sin poder demostrarla en el foro externo, o cuando ya hubieran recorrido un largo camino de reflexi\u00f3n y de penitencia, o incluso cuando por motivos moralmente v\u00e1lidos no pudieran satisfacer la obligaci\u00f3n de separarse. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Aunque es sabido que an\u00e1logas soluciones pastorales fueron propuestas por algunos Padres de la Iglesia y entraron en cierta medida incluso en la pr\u00e1ctica, sin embargo nunca obtuvieron el consentimiento de los Padres ni constituyeron en modo alguno la doctrina com\u00fan de la Iglesia, como tampoco determinaron su disciplina. (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por consiguiente, frente a las nuevas propuestas pastorales arriba mencionadas, esta Congregaci\u00f3n siente la obligaci\u00f3n de volver a recordar la doctrina y la disciplina de la Iglesia al respecto. Fiel a la palabra de Jesucristo, la Iglesia afirma que no puede reconocer como v\u00e1lida esta nueva uni\u00f3n, si era v\u00e1lido el anterior matrimonio. Si los divorciados se han vuelto a casar civilmente, se encuentran en una situaci\u00f3n que contradice objetivamente a la ley de Dios y por consiguiente no pueden acceder a la comuni\u00f3n eucar\u00edstica mientras persista esa situaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Esta norma de ninguna manera tiene un car\u00e1cter punitivo o en cualquier modo discriminatorio hacia los divorciados vueltos a casar, sino que expresa m\u00e1s bien una situaci\u00f3n objetiva que de por s\u00ed hace imposible el acceso a la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica: \u201cSon ellos los que no pueden ser admitidos, dado que su estado y situaci\u00f3n de vida contradicen objetivamente la uni\u00f3n de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucarist\u00eda. Hay adem\u00e1s otro motivo pastoral: si se admitieran estas personas a la Eucarist\u00eda los fieles ser\u00edan inducidos a error y confusi\u00f3n acerca de la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio\u201d <em>(Familiaris consortio, <\/em>n.84). (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La doctrina y la disciplina de la Iglesia sobre esta materia han sido ampliamente expuestas en el per\u00edodo postconciliar por la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Familiaris consortio<\/em>. La Exhortaci\u00f3n, entre otras cosas, recuerda a los pastores que, por amor a la verdad, est\u00e1n obligados a discernir bien las diversas situaciones y los exhorta a animar a los divorciados que se han casado otra vez para que participen en diversos momentos de la vida de la Iglesia. Al mismo tiempo, reafirma la praxis constante y universal, \u201cfundada en la Sagrada Escritura, de no admitir a la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica a los divorciados vueltos a casar\u201d (n.84). (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El fiel que est\u00e1 conviviendo habitualmente <em>more uxorio <\/em>con una persona que no es la leg\u00edtima esposa o el leg\u00edtimo marido, no puede acceder a la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica. (&#8230;) <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">Por otra parte, es necesario iluminar a los fieles interesados a fin de que no crean que su participaci\u00f3n en la vida de la Iglesia se reduce exclusivamente a la cuesti\u00f3n de la recepci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. Se debe ayudar a los fieles a profundizar su comprensi\u00f3n del valor de la participaci\u00f3n al sacrificio de Cristo en la misa, de la comuni\u00f3n espiritual, de la oraci\u00f3n, de la meditaci\u00f3n de la palabra de Dios, de las obras de caridad y de justicia. La errada convicci\u00f3n de poder acceder a la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica por parte de un divorciado vuelto a casar, presupone normalmente que se atribuya a la conciencia personal el poder de decidir en \u00faltimo t\u00e9rmino, bas\u00e1ndose en la propia convicci\u00f3n, sobre la existencia o no del anterior matrimonio y sobre el valor de la nueva uni\u00f3n. Sin embargo, dicha atribuci\u00f3n es inadmisible. El matrimonio, en efecto, en cuanto imagen de la uni\u00f3n esponsal entre Cristo y su Iglesia as\u00ed como n\u00facleo basilar y factor importante en la vida de la sociedad civil, es esencialmente una realidad p\u00fablica. Es verdad que el juicio sobre las propias disposiciones con miras al acceso a la Eucarist\u00eda debe ser formulado por la conciencia moral adecuadamente formada. Pero es tambi\u00e9n cierto que el consentimiento, sobre el cual se funda el matrimonio, no es una simple decisi\u00f3n privada, ya que crea para cada uno de los c\u00f3nyuges y para la pareja una situaci\u00f3n espec\u00edficamente eclesial y social. (&#8230;) No reconocer este aspecto esencial significar\u00eda negar de hecho que el matrimonio exista como realidad de la Iglesia, es decir, como sacramento. Por otra parte la exhortaci\u00f3n <em>Familiaris consortio, <\/em>cuando invita a los pastores a saber distinguir las diversas situaciones de los divorciados vueltos a casar, recuerda tambi\u00e9n el caso de aquellos que est\u00e1n subjetivamente convencidos en conciencia de que el anterior matrimonio, irreparablemente destruido, jam\u00e1s hab\u00eda sido v\u00e1lido. Ciertamente es necesario discernir a trav\u00e9s de la v\u00eda del fuero externo establecida por la Iglesia, si existe objetivamente esa nulidad matrimonial. La disciplina de la Iglesia, al mismo tiempo que confirma la competencia exclusiva de los tribunales eclesi\u00e1sticos para el examen de la validez del matrimonio de los cat\u00f3licos, ofrece actualmente nuevos caminos para demostrar la nulidad de la anterior uni\u00f3n, con el fin de excluir en cuanto sea posible cualquier diferencia entre la verdad verificable en el proceso y la verdad objetiva conocida por la recta conciencia (&#8230;). <\/span><strong><em><span style=\"color: #636467;\">(de la \u201cCarta a los obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre la recepci\u00f3n de la comuni\u00f3n eucar\u00edstica por parte de los fieles divorciados que se han vuelto a casar\u201d, Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Roma, 14\/9\/94)<\/span><\/em><\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><em><span style=\"color: #636467;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><strong><span style=\"color: black;\">2007 \/ BENEDICTO XVI: <\/span><\/strong><span style=\"color: black;\">(&#8230;) Puesto que la Eucarist\u00eda expresa el amor irreversible de Dios en Cristo por su Iglesia, se entiende por qu\u00e9 ella requiere, en relaci\u00f3n con el sacramento del Matrimonio, esa indisolubilidad a la que aspira todo verdadero amor. Por tanto, est\u00e1 m\u00e1s que justificada la atenci\u00f3n pastoral que el S\u00ednodo ha dedicado a las situaciones dolorosas en que se encuentran no pocos fieles que, despu\u00e9s de haber celebrado el sacramento del Matrimonio, se han divorciado y contra\u00eddo nuevas nupcias. Se trata de un problema pastoral dif\u00edcil y complejo, una verdadera herida en el contexto social actual, que afecta de manera creciente incluso a los ambientes cat\u00f3licos. Los Pastores, por amor a la verdad, est\u00e1n obligados a discernir bien las diversas situaciones, para ayudar espiritualmente de modo adecuado a los fieles implicados.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El S\u00ednodo de los Obispos ha confirmado la praxis de la Iglesia, fundada en la Sagrada Escritura (Mc 10,2- 12), de no admitir a los sacramentos a los divorciados casados de nuevo, porque su estado y su condici\u00f3n de vida contradicen objetivamente esa uni\u00f3n de amor entre Cristo y la Iglesia que se significa y se actualiza en la Eucarist\u00eda. Sin embargo, los divorciados vueltos a casar, a pesar de su situaci\u00f3n, siguen perteneciendo a la Iglesia, que los sigue con especial atenci\u00f3n (&#8230;)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Donde existan dudas leg\u00edtimas sobre la validez del matrimonio sacramental contra\u00eddo, se debe hacer todo lo necesario para averiguar su fundamento. Es preciso tambi\u00e9n asegurar, con pleno respeto del derecho can\u00f3nico, que haya tribunales eclesi\u00e1sticos en el territorio, su car\u00e1cter pastoral, as\u00ed como su correcta y pronta actuaci\u00f3n. En cada di\u00f3cesis ha de haber un n\u00famero suficiente de personas preparadas para el adecuado funcionamiento de los tribunales eclesi\u00e1sticos. Recuerdo que \u201ces una obligaci\u00f3n grave hacer que la actividad institucional de la Iglesia en los tribunales sea cada vez m\u00e1s cercana a los fieles\u201d. Sin embargo, se ha de evitar que la preocupaci\u00f3n pastoral sea interpretada como una contraposici\u00f3n con el derecho. M\u00e1s bien se debe partir del presupuesto de que el amor por la verdad es el punto de encuentro fundamental entre el derecho y la pastoral: en efecto, la verdad nunca es abstracta, sino que \u201cse integra en el itinerario humano y cristiano de cada fiel\u201d. Por esto, cuando no se reconoce la nulidad del v\u00ednculo matrimonial y se dan las condiciones objetivas que hacen la convivencia irreversible de hecho, la Iglesia anima a estos fieles a esforzarse por vivir su relaci\u00f3n seg\u00fan las exigencias de la ley de Dios, como amigos, como hermano y hermana; as\u00ed podr\u00e1n acercarse a la mesa eucar\u00edstica, seg\u00fan las disposiciones previstas por la praxis eclesial. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">Para que semejante camino sea posible y produzca frutos, debe contar con la ayuda de los pastores y con iniciativas eclesiales apropiadas, evitando en todo caso la bendici\u00f3n de estas relaciones, para que no surjan confusiones entre los fieles sobre el valor del matrimonio. <\/span><strong><em><span style=\"color: #636467;\">(de la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica postsinodal <\/span><\/em><span style=\"color: #636467;\">Sacramentum caritatis, <em>22\/2\/07) <\/em><\/span><\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><em><span style=\"color: #636467;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Reflexi\u00f3n final<\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La denegaci\u00f3n del acceso a la comuni\u00f3n a los divorciados y vueltos a casar es vista hasta hoy por la Iglesia como una necesidad insoslayable, pues lo contrario implicar\u00eda, a su juicio, una claudicaci\u00f3n respecto del principio de la indisolubilidad del matrimonio. Dentro de los l\u00edmites impuestos por esta premisa, el Magisterio ha llegado casi tan lejos como es posible: ya no se refiere a las nuevas uniones como \u201cconcubinatos\u201d sino como \u201cnuevas nupcias\u201d; las califica como \u201csituaciones irregulares\u201d y no como \u201csituaciones de pecado\u201d; evita hablar de adulterio y de ad\u00falteros; invita a los fieles que se encuentran en esta situaci\u00f3n a participar activamente de la vida de la Iglesia, y a los pastores, los exhorta a diferenciar situaciones desde el punto de vista pastoral; admite la posibilidad de la comuni\u00f3n para aquellos que \u201cviven como hermanos\u201d, etc.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Sin embargo, la l\u00f3gica que preside este equilibrio entre firmeza y misericordia sigue generando dudas leg\u00edtimas. Cuando una persona ha visto fracasar su matrimonio sin culpa propia, siendo en muchos casos todav\u00eda joven, e incluso con hijos a cargo, \u00bfpuede impon\u00e9rsele el camino de la soledad, que frecuentemente no elige personalmente ni est\u00e1 en condiciones de sobrellevar? \u00bfNo se est\u00e1 subordinando as\u00ed el bien de las personas a una l\u00f3gica puramente institucional?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Tambi\u00e9n reclama una nueva atenci\u00f3n el caso de la persona divorciada y vuelta a casar a la cual ya no le es posible retornar a la primera uni\u00f3n, porque la convivencia ha cesado de modo irreversible, y no puede tampoco desligarse de los deberes familiares que emanan de la segunda uni\u00f3n. Si manifiesta un sincero arrepentimiento por sus culpas en el fracaso del primer matrimonio, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene seguirle negando el acceso a los sacramentos? \u00bfNo es su nueva situaci\u00f3n, vivida cristianamente, la concreta voluntad de Dios para ella? Se puede alegar la posibilidad de que, con el fin de ser readmitidos a la eucarist\u00eda, los nuevos c\u00f3nyuges vivan \u201ccomo hermanos\u201d. Pero esta propuesta, sin restar m\u00e9ritos a quienes la adoptan, \u00bfno estar\u00eda indicando impl\u00edcitamente que el problema no es la nueva uni\u00f3n, sino las relaciones sexuales? Y la recepci\u00f3n de la comuni\u00f3n sacramental en esos casos, \u00bfno puede producir, de todos modos, esc\u00e1ndalo en los dem\u00e1s fieles, que no tienen modo de saber bajo qu\u00e9 modalidad conviven?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los obispos del Norte del Rhin, en su conocida Carta, han dado muestras de un fino sentido pastoral: si bien reconocen que la admisi\u00f3n general a la eucarist\u00eda para todos los divorciados y vueltos a casar no es posible, porque pondr\u00eda en serio peligro la instituci\u00f3n matrimonial, proponen un procedimiento eclesial a trav\u00e9s del cual, tras un discernimiento de cada situaci\u00f3n, se d\u00e9 lugar a una decisi\u00f3n en conciencia de las personas implicadas. Con esta soluci\u00f3n se evitar\u00eda un doble peligro: por un lado, el de dejar librado el tema al arbitrio de la conciencia individual, y por el otro, el de empujar a muchos fieles a la desesperaci\u00f3n imponi\u00e9ndoles una carga superior a sus fuerzas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Gustavo Irraz\u00e1bal<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Te\u00f3logo moral<\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Una respuesta del Papa<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Sabemos todos que \u00e9ste es un problema particularmente doloroso para las personas que viven en situaciones en las que son excluidas de la comuni\u00f3n eucar\u00edstica y naturalmente para los sacerdotes que quieren ayudar a estas personas a amar a la Iglesia, a querer a Cristo. Esto plantea un problema.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Ninguno de nosotros tiene una receta, en parte porque las situaciones son siempre diferentes. Dir\u00eda que es particularmente dolorosa la situaci\u00f3n de los que se casaron por la Iglesia, pero no eran realmente creyentes y lo hicieron por tradici\u00f3n, y luego, encontr\u00e1ndose en una nueva boda no v\u00e1lida se convierten, encuentran la fe y se sienten excluidos por el sacramento. \u00c9ste realmente es un sufrimiento grande y cuando era prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe invit\u00e9 a muchas Conferencias episcopales y especialistas a estudiar este problema: un sacramento celebrado sin fe. No me atrevo a decir si realmente se pueda encontrar aqu\u00ed un motivo de invalidez porque en el sacramento falt\u00f3 una dimensi\u00f3n fundamental. Personalmente yo lo pens\u00e9, pero con las discusiones que hemos tenido he comprendido que el problema es muy dif\u00edcil y que todav\u00eda hay que profundizar en \u00e9l. Ahora bien, dada la situaci\u00f3n de sufrimiento de estas personas, es necesario reflexionar. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No me atrevo a dar ahora una respuesta; en cualquier caso me parecen muy importantes dos aspectos. El primero: aunque no puedan recibir la comuni\u00f3n sacramental no est\u00e1n excluidos del amor de la Iglesia y del amor de Cristo. Una Eucarist\u00eda sin la comuni\u00f3n sacramental inmediata ciertamente no es completa, falta algo esencial. Sin embargo tambi\u00e9n es verdad que participar en la Eucarist\u00eda sin comuni\u00f3n eucar\u00edstica no es igual a nada; implica estar siempre relacionados con el misterio de la Cruz y la resurrecci\u00f3n de Cristo. Siempre es participaci\u00f3n en el gran sacramento, en su dimensi\u00f3n espiritual ypneum\u00e1tica; tambi\u00e9n en su dimensi\u00f3n eclesial, aunque no estrictamente sacramental. Y puesto que es el Sacramento de la Pasi\u00f3n de Cristo, el Cristo doliente abraza de modo particular a estas personas y se comunica con ellas de otro modo; pueden sentirse as\u00ed abrazadas por el Se\u00f1or crucificado que cae a tierra y muere y sufre por ellos, con ellos. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Hace falta, pues, dar a entender que aunque desafortunadamente falta una dimensi\u00f3n fundamental, no est\u00e1n excluidos del gran misterio de la Eucarist\u00eda, del amor de Cristo aqu\u00ed presente. Esto me parece importante, como es importante que el p\u00e1rroco y la comunidad parroquial hagan experimentar a estas personas que, por una parte, tenemos que respetar el car\u00e1cter indivisible del sacramento y, por la otra, queremos a estas personas que tambi\u00e9n sufren por nosotros. Y tenemos que sufrir con ellos, porque dan un testimonio importante, porque sabemos que en el momento en que se cede por amor, se comete una falta contra el mismo sacramento y entonces la indisolubilidad aparece cada vez menos verdadera. Conocemos no s\u00f3lo el problema de las comunidades protestantes sino tambi\u00e9n de las Iglesias ortodoxas, presentadas a menudo como modelo en el cual est\u00e1 la posibilidad de volver a casarse. Pero s\u00f3lo la primera boda es sacramental: tambi\u00e9n ellos reconocen que los otros matrimonios no son sacramento, son matrimonios en modo reducido, redimensionados en una situaci\u00f3n penitencial; en cierto sentido pueden ir a la comuni\u00f3n pero sabiendo que \u00e9sta es concedida \u201cen econom\u00eda\u201d -como dicen- por un acto de misericordia que, sin embargo, no quita el hecho de que su boda no es un sacramento. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Otro punto que afecta a las Iglesias orientales sobre estos matrimonios, es que han concedido la posibilidad del divorcio con gran ligereza y, por lo tanto, el principio de la indisolubilidad, verdadera sacramentalidad del matrimonio, queda gravemente herido. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por una parte, pues, est\u00e1n el bien de la comunidad y el del sacramento que tenemos que respetar; y por la otra, el sufrimiento de las personas a las que tenemos que ayudar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El segundo punto que debemos ense\u00f1ar y tambi\u00e9n hacer cre\u00edble para nuestra misma vida, es que el sufrimiento forma parte necesariamente de nuestra vida, en muchas formas. Y \u00e9ste es un sufrimiento noble, dir\u00eda yo. De nuevo hace falta hacer entender que el placer no lo es todo. El cristianismo nos da alegr\u00eda, como el amor da alegr\u00eda. Pero el amor tambi\u00e9n es siempre renuncia a s\u00ed mismo. El mismo Dios nos ha dado la f\u00f3rmula de qu\u00e9 es amor: quien se pierde a s\u00ed mismo se encuentra; quien asegura su vida se pierde. Siempre es un \u00e9xodo y por lo tanto tambi\u00e9n un sufrimiento. El gozo verdadero es una cosa diferente del placer; la alegr\u00eda crece, madura siempre con el sufrimiento en comuni\u00f3n con la Cruz de Cristo. S\u00f3lo aqu\u00ed nace el gozo verdadero de la fe, de la que tampoco est\u00e1n excluidos los divorciados si aprenden a aceptar su sufrimiento en comuni\u00f3n con el de Cristo. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El aumento de los divorciados cat\u00f3licos, vueltos a casar leg\u00edtimamente en el \u00e1mbito civil, dio lugar a numerosas reflexiones sobre un problema dif\u00edcil: su acceso&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[30,6],"tags":[11,67,14],"class_list":["post-4360","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-debates","category-nota-tapa","tag-debates","tag-divorcio","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-18k","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4360"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4360\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}