{"id":4394,"date":"2010-03-04T17:12:15","date_gmt":"2010-03-04T20:12:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4394"},"modified":"2010-03-04T17:12:15","modified_gmt":"2010-03-04T20:12:15","slug":"hector-delfor-mandrioni-la-conviccion-y-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4394","title":{"rendered":"H\u00e9ctor Delfor Mandrioni, la convicci\u00f3n y la vida"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Hace ya tiempo que la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica ha advertido que para ella finalmente no se trata de tales o cuales objetos y sus \u201cpartes\u201d \u2212mundo de las cosas que nos rodean, el hombre, la cultura, los saberes, Dios\u2026\u2212, sino del acontecer total de cuanto como un \u00fanico <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>fen\u00f3meno acontece, aunque el paso a paso del pensamiento deba ocuparse cada vez de una u otra cosa. <!--more-->Y el centro en torno al cual en principio gravita todo cuanto es, sin perder lo suyo propio, el hombre: aqu\u00ed est\u00e1 el centro de la reflexi\u00f3n en nuestro tiempo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Mandrioni ha sido un claro representante de esta edad de la raz\u00f3n; y entre nosotros, un adelantado de tal momento hist\u00f3rico del pensamiento. Precisamente ello le signific\u00f3, a veces, no pocas incomprensiones; pero en mayor medida el amplio reconocimiento<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">de nuestra comunidad intelectual, reconocimiento que se ha prolongado en sus numerosos amigos y ex alumnos. Y aqu\u00ed importa se\u00f1alar algo poco com\u00fan: Mandrioni no quiso nunca ser seguido como un pensador cuya ex\u00e9gesis fuera tarea de quienes lo escuchaban o le\u00edan su abundante bibliograf\u00eda. Siempre pens\u00f3 \u2212y quien escribe estas l\u00edneas lo escuch\u00f3 de su boca\u2212 que lo mejor para cada uno era, habiendo visto algo a trav\u00e9s de \u00e9l \u2212no a \u00e9l\u2212, que emprendiera desde all\u00ed su propio camino. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Si goz\u00f3 permanentemente de la compa\u00f1\u00eda de colegas y ex alumnos, ello se debi\u00f3, precisamente, a que esa libertad que siempre alent\u00f3 hac\u00eda que cada persona lo sintiera<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">cercano, sin ser por ello su seguidor o imitador; y ello fundaba, justamente, una profunda amistad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Mandrioni entend\u00eda que para el hombre, para cada hombre, ser, existir era hacerse cargo de s\u00ed y a la vez de todo cuanto es y sin lo cual no somos: los otros, las cosas\u2026 Supo tambi\u00e9n que as\u00ed, nada de todo cuanto es nos es ajeno, y esto significa que nada es sin llegar a nosotros, sin afectarnos, sin \u201ctocarnos\u201d, antes de que pronunciemos palabra te\u00f3rica alguna, cient\u00edfica o filos\u00f3fica, interior o exterior. As\u00ed, en su discurso hablado y escrito no pod\u00eda estar ausente el arte en general y la poes\u00eda en modo especial\u00edsimo. Basta pensar para ello en sus libros <em>Rilke y la b\u00fasqueda del fundamento<\/em>, <em>Hombre y poes\u00eda. <\/em>Su discurso fue de este modo el fecund\u00edsimo discurso mixto, en vaiv\u00e9n interminable, propio del hombre como tal: raigalmente po\u00e9tico y, a la vez, en inevitable aspiraci\u00f3n especulativa. Sus inspiradores en esta tarea de verdadera madurez espiritual fueron, entre otros: <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>Kierkegaard, Husserl, Scheler, Marcel, Heidegger, Gadamer, L\u00e9vinas, M. Ponty, M. Henry; los grandes escritores y poetas: Dostoievski, Kafka, Claudel, Rimbaud, Baudelaide, H\u00f6lderlin, St. George, Rilke\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Precisamente en este \u00e1mbito y en esta atm\u00f3sfera de despliegue espiritual hubo algo que Mandrioni logr\u00f3 de modo admirable: nunca olvid\u00f3 el di\u00e1logo con la gran tradici\u00f3n de pensamiento filos\u00f3fico y teol\u00f3gico occidental judeo-cristiano. Logr\u00f3 \u00e9l tambi\u00e9n aquello que Ricoeur practic\u00f3 incesantemente: desplegar, en el encuentro con el otro y tambi\u00e9n con lo otro: lo no filos\u00f3fico, lo suyo propio all\u00ed presente impl\u00edcitamente; y desplegar en s\u00ed mismo, esto es, en su l\u00ednea de pensamiento reci\u00e9n se\u00f1alada, lo que, dado en la otra parte de modo expl\u00edcito, descubr\u00eda como presente impl\u00edcitamente en \u00e9l mismo. Tal es el verdadero di\u00e1logo: el encontrarse con el otro en la explicitaci\u00f3n de un sentido que, ya dado de manera latente, convoca misteriosamente a que se le de palabra y as\u00ed se<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">lo despliegue en la historia. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Pero la generosidad de Mandrioni en el hacer ver, su prudente retirarse para que el otro crezca, su di\u00e1logo espiritual incesante proven\u00eda de un coraz\u00f3n sacerdotal sostenido antes <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">desde m\u00e1s all\u00e1 de todo pensamiento humano y de toda palabra. Eso era en realidad lo que lo alcanzaba, lo que afectaba a Mandrioni: la vida del hombre-Dios desplegada en Jes\u00fas, hecha su vida personal. Quien tuvo la fortuna de vivir muy cerca de \u00e9l sabe bien de esto.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Esa Vida que era su vida siempre asomaba; pero precisamente asomaba, no alzaba la voz, no se apresuraba a cortar con autoridad el discurso humano. Mandrioni viv\u00eda con<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">lucidez esa vida y por ello sab\u00eda que ella era don de Alguien que lo da a quien lo quiere porque, al menos, y a\u00fan sin saberlo, lo espera. De all\u00ed el pudor de Mandrioni para hablar de su Dios: s\u00f3lo dejaba que el o\u00eddo de quien lo escuchaba quedara eventualmente abierto para o\u00edr \u2212o\u00edr, vale decir, ser afectado el propio coraz\u00f3n\u2212 algo que viene de m\u00e1s lejos. El pudor de Mandrioni era as\u00ed respeto por el otro.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Este pudor estaba presente en otro<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>sentido, aunque emparentado con el anterior, en sus homil\u00edas. Mandrioni sab\u00eda que hoy una fe madura no soporta ya las f\u00e1ciles palabras que se han vuelto monedas sin relieve. Sab\u00eda que hoy hablar de las cosas de Dios no puede prescindir de hablar de las cosas del hombre, de nuestro hombre de hoy y en el lenguaje que manifiesta a ese hombre de hoy: ese hablar debe dejar que resuene en lo humano, en la desde siempre impl\u00edcita divinidad humana, la humanidad de Dios. En esto fue Mandrioni fiel al hombre de nuestro tiempo y fiel al Dios que quiere ser hombre en cada distinto tiempo hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Como no pod\u00eda ser de otra manera, para quien piensa lo m\u00e1s propiamente humano, esto es: el amor y la muerte, los extremos m\u00e1s misteriosos y a la vez m\u00e1s prometedores de la<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">existencia fueron temas amados de Mandrioni. All\u00ed, donde todo excede a la palabra filos\u00f3fica, especialmente a la que ve s\u00f3lo objetos a analizar, es donde mejor se puede apreciar el centro y la \u201cotra manera\u201d de pensar \u2212y de esperar\u2212 de nuestro fil\u00f3sofo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En ese pensar esperanzado \u2212y gozoso para quien como \u00e9l vivi\u00f3 la vida de Cristo\u2212 la palabra filos\u00f3fica es superada y curada por el decir po\u00e9tico b\u00edblico que se supera <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>finalmente a s\u00ed mismo en alabanza, como una flecha que nunca alcanza de lleno un <\/span><\/span><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">blanco que no deja de atraerla como el principio de su movimiento. Tal fue la convicci\u00f3n y la vida de H\u00e9ctor D. Mandrioni.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace ya tiempo que la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica ha advertido que para ella finalmente no se trata de tales o cuales objetos y sus \u201cpartes\u201d \u2212mundo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[],"class_list":["post-4394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-18S","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4394\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}