{"id":4414,"date":"2010-03-04T17:58:10","date_gmt":"2010-03-04T20:58:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4414"},"modified":"2010-03-04T17:58:10","modified_gmt":"2010-03-04T20:58:10","slug":"jd-salinger-un-narrador-oculto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4414","title":{"rendered":"J.D. Salinger. Un narrador oculto"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/salinger.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4415\" title=\"97s\/43\/huty\/8887\/08\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/salinger-120x120.jpg\" alt=\"97s\/43\/huty\/8887\/08\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>El pasado 28 de enero muri\u00f3 el escritor estadounidense J. D. Salinger, a los 91 a\u00f1os. <em>El cazador oculto, <\/em>su primera novela, fue <em>best-seller <\/em>e influy\u00f3 en toda una generaci\u00f3n gracias a su protagonista, un adolescente que hu\u00eda de un internado para abrirse paso, torpemente, en Nueva York.<!--more--><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Al escritor estadounidense J.D. Salinger le bast\u00f3 publicar una obra relativamente breve (alguna novela corta y un pu\u00f1ado de cuentos) para instalarse definitivamente como un autor de culto y un cl\u00e1sico de las letras norteamericanas. Algo an\u00e1logo a lo que pas\u00f3 en la literatura latinoamericana con el mexicano Juan Rulfo, autor de <em>Pedro P\u00e1ramo <\/em>y los relatos de <em>El llano en llamas<\/em>. Los dos narradores, cada uno a su manera, se retiraron muy tempranamente de la escena p\u00fablica y dieron pi\u00e9 a varias leyendas sobre qu\u00e9 nuevas obras tendr\u00edan entre manos en la soledad.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Si bien <em>Nueve cuentos <\/em>(1953) y <em>Fanny y Zooey <\/em>(1961) son referentes obligados e important\u00edsimos para entender al autor, puede decirse que todo Salinger ya est\u00e1 en su peque\u00f1o libro <em>The Catcher in the Rye<\/em>, traducido al castellano como <em>El cazador oculto <\/em>o <em>El guardi\u00e1n entre el centeno. <\/em>La obra fue publicada por primera vez en 1951. En uno de los cap\u00edtulos finales, Holden Caulfield \u2013el adolescente protagonista y narrador\u2013 mientras habla con su hermana menor y recuerda a su hermano muerto, dice que s\u00f3lo algunas cosas lo hacen feliz (a \u00e9l que es un chico melanc\u00f3lico, rebelde e ir\u00f3nico): estar con su hermanita Phoebe, \u201cconversar\u201d con su desaparecido hermano Allie (\u201cno s\u00e9 por qu\u00e9 hay que dejar de querer a una persona s\u00f3lo porque se haya muerto\u201d) \u2026<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">o imaginarse como un guardi\u00e1n que cuida que los chicos que juegan entre el centeno no caigan en el precipicio cercano al campo. De all\u00ed el t\u00edtulo de la obra, que se inspira libremente en una balada del escritor escoc\u00e9s del siglo XVIII, Robert Burns.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Jerome David Salinger hab\u00eda nacido el 1\u00ba de enero de 1919 en Nueva York y acaba de morir a los 91 a\u00f1os, despu\u00e9s de m\u00e1s de medio siglo de empecinado silencio. No conced\u00eda entrevistas ni permit\u00eda ser fotografiado. Era hijo de Sol Salinger, un comerciante hebreo de origen polaco, y de Marie Jillich, de ascendencia escocesa e irlandesa. Al contraer matrimonio, la madre cambi\u00f3 su nombre por el de Miriam y se convirti\u00f3 al juda\u00edsmo. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Salinger fue un frustrado estudiante universitario, soldado voluntario en la Segunda Guerra Mundial y, finalmente, exitoso escritor. Se lo considera el padre de la literatura centrada en la adolescencia. En efecto, su <em>alter ego <\/em>es un adolescente que aborrece el orden establecido, que sufre inseguridades, que no acierta su camino y deambula durante tres d\u00edas por una Nueva York familiar y ajena al mismo tiempo. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por rebeld\u00eda y por debilidad, este a veces insoportable joven termina tratando de adaptarse con fantas\u00eda y cierto histrionismo al contexto de los adultos que dice despreciar. As\u00ed, cuando va a visitar a su ex profesor Spenser y se\u00f1ora, despu\u00e9s de ser expulsado de la escuela por su falta de dedicaci\u00f3n al estudio, les da la raz\u00f3n: \u201cClaro que siento remordimientos. Pero muchos no. Por lo menos todav\u00eda. Creo que aun no lo he asimilado. Tardo mucho en asimilar las cosas. Por ahora s\u00f3lo pienso en que me voy a casa el mi\u00e9rcoles. Soy un tarado\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Su despiste es tan grande como su sinceridad a la hora de cont\u00e1rselo al lector, lo cual hace que sintamos pena por su condici\u00f3n y, por momentos, entra\u00f1able simpat\u00eda. Escribe: \u201cSoy el mentiroso m\u00e1s fant\u00e1stico que puedan imaginarse. Es terrible. Si voy camino del quiosco a comprar una revista y alguien me pregunta que ad\u00f3nde voy, soy capaz de decirle que voy a la \u00f3pera. Es una cosa seria. As\u00ed que eso que le dije a Spencer de que ten\u00eda que ir a recoger mi equipo era pura mentira. Ni siquiera lo dejo en el gimnasio\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El protagonista no ama el cine, a pesar de que su hermano mayor es guionista. Lo suyo es la literatura. Declara su aprecio por el libro <em>Memorias de Africa <\/em>de Isak Dinesen, pseud\u00f3nimo de la exquisita escritora danesa Karen Blixen, que muchos a\u00f1os despu\u00e9s ser\u00eda llevada al cine con el t\u00edtulo de <em>\u00c1frica m\u00eda <\/em>(<em>Out of Africa<\/em>) y magn\u00edficamente interpretada por Meryl Streep. Una paradoja para la sensibilidad de Salinger, probablemente. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">S\u00ed le gusta, en cambio, recordar a Somerset Maugham, a su admirado Herman Melville, o referir el argumento de una pieza teatral de su compatriota Ring Lardner sobre un polic\u00eda interesado en una muchacha: \u201cSe enamora de una chica muy mona \u2013cuenta\u2013 a la que siempre est\u00e1 poni\u00e9ndole multas por pasarse del l\u00edmite de velocidad. S\u00f3lo que el guardia no puede casarse con ella porque ya est\u00e1 casado. Luego la chica tiene un accidente y se mata. Es una historia estupenda\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Son varias las tem\u00e1ticas que afronta el libro desde una sensibilidad adolescente a flor de piel. El cap\u00edtulo del casto encuentro con la joven prostituta es todo un texto dentro del texto. Adem\u00e1s: la violencia entre estudiantes, el lenguaje vulgar en contraste con el acad\u00e9mico, la salud mental, la hipocondr\u00eda\u2026Los temas de Dios y del catolicismo aparecen tratados con \u00e1nimo cr\u00edtico y con conocimiento de causa. Un rico <em>sponsor <\/em>del colegio dice unas palabras en la capilla. Aflora all\u00ed todo la iron\u00eda de Salinger: \u201cNos dijo que deb\u00edamos considerar a Dios como un amigo y que \u00e9l le hablaba todo el tiempo, hasta cuando iba conduciendo\u201d. La an\u00e9cdota termina con la irreverente ocurrencia de un compa\u00f1ero grosero, que hoy suena nada grave pero que para la mentalidad puritana de entonces era una verdadera provocaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Y una noche, ya en la cama: \u201cTen\u00eda ganas de rezar o algo as\u00ed, pero no pude hacerlo. Nunca puedo rezar cuando quiero. En primer lugar porque soy un poco ateo. Jesucristo me cae bien, pero con el resto de la Biblia no puedo\u201d. El chico admira m\u00e1s a los endemoniados que Jes\u00fas sanar\u00e1 que a los disc\u00edpulos. Los enajenados son personajes \u201cg\u00f3ticos\u201d, dignos de atenci\u00f3n; los disc\u00edpulos, algo aburridos. Y, adem\u00e1s, no se portaron bien en vida del Maestro, seg\u00fan el joven Holden.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Con los sacerdotes es particularmente severo: \u201cSi quieren que les diga la verdad, no aguanto a los curas. Todos los capellanes de los colegios donde he estudiado sacaban unas vocecitas de lo m\u00e1s hip\u00f3critas cuando nos echaban un serm\u00f3n. No veo por qu\u00e9 no pueden predicar con una voz corriente y normal. Suena de lo m\u00e1s falso\u201d. Pero, curiosamente, resulta conmovedor y aut\u00e9ntico su encuentro con dos monjas en el caf\u00e9 de la estaci\u00f3n de trenes, una ma\u00f1ana: \u201cComo les iba diciendo, las dos monjas se sentaron a desayunar en la barra y charlamos un rato\u201d. A una le pregunta si est\u00e1n haciendo una colecta para alguna causa, pero ella le aclara que simplemente est\u00e1n cambiando de colegio. Las describe con cierta distancia pero inmediatamente advierte que son sinceras y le caen simp\u00e1ticas, para colmo una es profesora de letras y la otra de historia. Conversan de buena gana y coinciden en autores y libros. El insiste en ofrecer una colaboraci\u00f3n de diez d\u00f3lares y ellas le dicen que no, que es demasiado. Finalmente aceptan y quedan muy agradecidas. Cuando una se despide y le comenta que<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">ha pasado un rato muy agradable, \u00e9l se emociona un poco: \u201cLe contest\u00e9 que yo tambi\u00e9n lo hab\u00eda pasado muy bien y era verdad. Y lo habr\u00eda pasado mucho mejor si no hubiera estado temiendo todo el rato que de pronto me preguntaran si era cat\u00f3lico. Los cat\u00f3licos siempre quieren enterarse de si los dem\u00e1s lo son tambi\u00e9n o no. No crean que los critico. Estoy casi seguro de que si yo fuera cat\u00f3lico har\u00eda exactamente lo mismo\u201d. Las religiosas no le preguntan nada de eso y se despiden con una sonrisa. \u00c9l, el adolescente inquieto y bohemio, el que quiere demostrarse adulto y autosuficiente, se abatata un poco: \u201cCuando las dos monjas se levantaron, hice algo muy est\u00fapido que despu\u00e9s me dio verg\u00fcenza. Como estaba fumando, me confund\u00ed y les ech\u00e9 el humo en la cara. No fue a prop\u00f3sito, claro, pero el caso es que lo hice. Me disculp\u00e9 muchas veces y ellas estuvieron simpatiqu\u00edsimas, pero a\u00fan as\u00ed no se imaginan la verg\u00fcenza que pas\u00e9\u201d. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Hay ciertas inquietudes recurrentes en el muchacho. Una es la pregunta que se hace sobre los patos del Central Park: \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n durante el invierno?, \u00bfemigran o mueren de fr\u00edo? Eso lo preocupa. Al respecto, nadie lo entiende. Como tambi\u00e9n lo preocupan los ni\u00f1os, por los que siente ternura y una especial responsibilidad: \u201cPas\u00e9 por un rinc\u00f3n del parque en el que hab\u00eda juegos para ni\u00f1os\u2026\u201d. Se detiene a mirar a dos en un subibaja. Uno es gordo y el otro peque\u00f1o.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Quiere ayudarlos a equilibrar el peso, pero finalmente \u201ccomo not\u00e9 que nos les hac\u00eda ninguna gracia, me fui y los dej\u00e9 en paz\u201d. Una vez m\u00e1s, el adolescente queda en rid\u00edculo. El tono de la narraci\u00f3n de Salinger es el de una anticipada rebeld\u00eda de los a\u00f1os posteriores a la Segunda Guerra Mundial \u2013tan traum\u00e1tica para \u00e9l que hab\u00eda participado del desembarco en Normand\u00eda y visto morir a millares de soldados\u2013 por considerar hip\u00f3crita a la sociedad burguesa <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>estadounidense.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Para algunos cr\u00edticos, el personaje es un enfermo y un ego\u00edsta (lo cual quedar\u00eda confirmado con la internaci\u00f3n final); para otros, todo lo contrario. Sin embargo, el libro es un cl\u00e1sico que sigue siendo admirado y amado por diferentes generaciones. Lo cierto es que en esta estupenda novela conviven momentos de exasperaci\u00f3n y agudo pesimismo con una marcada y aut\u00e9ntica bondad. El vagabundo y susceptible adolescente de Nueva York sabe odiar y amar con intensidad, aunque al final termine, de alguna manera, perdonando a todos con el recuerdo y cierta a\u00f1oranza. En efecto, concluye rememorando al portero de hotel y proxeneta que lo hab\u00eda golpeado brutalmente: \u201cCreo que hasta al cerdo de Maurice lo extra\u00f1o un poco\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 28 de enero muri\u00f3 el escritor estadounidense J. D. Salinger, a los 91 a\u00f1os. 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