{"id":4535,"date":"2010-04-06T19:19:46","date_gmt":"2010-04-06T22:19:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4535"},"modified":"2010-04-06T19:19:46","modified_gmt":"2010-04-06T22:19:46","slug":"bernardo-koremblit-humorista-de-la-lucidez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4535","title":{"rendered":"Bernardo Koremblit, humorista de la lucidez"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Escritor y periodista, muri\u00f3 a los 93 a\u00f1os cuando a\u00fan trabajaba en el diario La Prensa, <\/span><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">pero ya hab\u00eda demostrado su fina astucia en La Naci\u00f3n, El Mundo, Clar\u00edn y La Raz\u00f3n.<!--more--><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La muerte de Bernardo Koremblit enluta el aporte jud\u00edo a la cultura argentina, su obra as\u00ed lo atestigua. Vivi\u00f3 sin medrar, vertical y firme como si fuera un aviador de tormentas. Durante los a\u00f1os que antecedieron a la Segunda Guerra Mundial, Hitler ya estaba en el poder, la Bauhaus se hac\u00eda a\u00f1icos, la noche de los cristales presagiaba la pr\u00f3xima tragedia, y en nuestro pa\u00eds la germanofilia sumaba adeptos. Bernardo Koremblit lo dej\u00f3 escrito en sus libros, en los peri\u00f3dicos, en los di\u00e1logos entre amigos o en sus conferencias. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Pas\u00f3 el turbi\u00f3n; lleg\u00f3 la paz tras un largo y penoso avatar. La democracia triunf\u00f3 sobre los idealismos totalitarios y Koremblit continu\u00f3, como entonces, usando la paradoja, la iron\u00eda y el humor jud\u00edo en su vida y en su obra.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Porque vivi\u00f3 viviendo lo que dej\u00f3 escrito en sus libros, en los peri\u00f3dicos, en los di\u00e1logos entre amigos o en sus graciosas y sesudas conferencias, que prodig\u00f3 quiz\u00e1 en exceso. No dud\u00f3; \u00e9sta fue su b\u00fasqueda, o el clamor de su dolor y soledad existencial. Madurando sus a\u00f1os continu\u00f3 con su af\u00e1n de nutrirse permanentemente con lecturas, soliloquios y autocr\u00edticas, conservando siempre su juventud mental y la necesidad de encontrar en cada paso a un amigo para dialogar con \u00e9l sobre lo nuevo, lo novedoso, y enriquecerse acendrando lo que am\u00f3 a lo largo del tiempo: la cultura. Despu\u00e9s de su viudez, atenu\u00f3 su soledad en las c\u00f3mplices sonrisas de mujeres monas e inteligentes, \u00e1vidas de su ingente conocimiento, que cultiv\u00f3 con ah\u00ednco desde sus a\u00f1os adolescentes hasta que dej\u00f3 el mundo a trav\u00e9s de la lectura de cl\u00e1sicos y modernos, muy bien analizados y mejor digeridos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Su bonhom\u00eda lo llev\u00f3 a conciliar, a trav\u00e9s de la paradoja, el humor y la graciosa broma, la disparidad que surge entre las dos vertientes del ser humano: la raz\u00f3n, por un lado, y las efervescentes verdades m\u00e1s apasionadas del sentimiento. Estos dones que Dios le dej\u00f3 en su predio fueron esparcidos como quien a mano llena siembra y olvida la vida que derrama en la tierra. Mientras tanto, cant\u00f3 melod\u00edas tan sonantes como las de la Verbena de la Paloma y as\u00ed pasaron sus hermosos d\u00edas, meses, a\u00f1os\u2026 la vida.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La semilla jud\u00eda es tener presente y vivo el monote\u00edsmo \u00e9tico y el Tikum Olam, que es buscar la libertad del oprimido, no como en Sartre, sino siendo pr\u00f3jimo, sea \u00e9l de cualquier religi\u00f3n, color o lugar del mundo. La raz\u00f3n que nos obliga a luchar con denuedo por este encomiable reto es agradecerle a \u00c9l el habernos salvado milagrosamente del Egipto: \u201cMe liber\u00f3 milagrosamente\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">No por revoluci\u00f3n ni evoluci\u00f3n, sino por milagro. En Sastre el tema es la nada. Como consta en las escrituras. Esta verdad reverente puede ser dudada por mi hermano, pero ambos o todos sabemos lo que propag\u00f3 un rabino perdido en nuestra historia y en el tiempo: \u201cBendita la yesca que encendi\u00f3 el p\u00e1bulo. Bendita la vela que encendi\u00f3 el coraz\u00f3n&#8230; Bendito el coraz\u00f3n de mi pr\u00f3jimo que encendi\u00f3 el m\u00edo.\u201d <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Bendita la cultura que mantiene esa fe. Por el razonamiento llegamos al mismo destino. Todos tenemos las mismas obligaciones para obtener los mismos derechos. Con Ezequiel, a quien conoc\u00ed en mi juventud en el club Hebraica, disfrut\u00e9 del conocimiento que le brind\u00f3 la noche porte\u00f1a en su bohemia period\u00edstica, su saber palmo a palmo de la vida de la angosta calle Corrientes y sus andanzas con los autores de entonces, caminantes solitarios como Baldomero Fern\u00e1ndez Moreno y Samuel Eichelbaum. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Los cen\u00e1culos alrededor de Roberto Arlt, de Jos\u00e9 Ingenieros, An\u00edbal Ponce, el entonces socialista don Leopoldo Lugones, el l\u00facido y brillante Alberto Gerchunoff, el Tortoni, la vida nocturna en Avenida de Mayo, los bodegones espa\u00f1oles con los artistas, actores, pintores, m\u00fasicos y escritores que llegaron pr\u00f3fugos de la guerra espa\u00f1ola como la peque\u00f1a y graciosa Maruja Mallo, Luis Seoane, Pompeyo Audivert y los catalanes Batlle Planas y su t\u00edo Planas Casas, y P\u00e9rez de Ayala, don Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna, Rafael Alberti, don Soiza Reilly, las visitas de Margarita Xirgu y su compa\u00f1\u00eda de actores, Jacinto Benavente y su brillante int\u00e9rprete, do\u00f1a Lola Membrives. Confieso que muchas noches abandon\u00e9 mi pesada y sistem\u00e1tica lectura de los enjundiosos libros de medicina para <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>zambullirme en los prodigios de aquellos encuentros memorables.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Quiz\u00e1 lo que m\u00e1s me fascin\u00f3 de \u00e9l fue el manejo del idioma espa\u00f1ol, muy bien reflejado en sus libros, y los conocimientos del mundo arrabalero, como su devoci\u00f3n por la pl\u00e9yade de autores de los tangos, los cultores de su m\u00fasica y las an\u00e9cdotas chispeantes y graciosas de la vida del cabaret. No menos sabrosas eran sus an\u00e9cdotas sobre el entorno de Alberto Vaccarezza, el conventillo, su pintoresquismo reflejado en sus sainetes de imborrable recuerdo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Su sensatez le llevaba a frenar y combatir a trav\u00e9s de la iron\u00eda a toda pasi\u00f3n que se despertaba en aquellos encuentros, imponiendo el respeto a la intolerancia, el di\u00e1logo a la violencia, evaporizando rencores, odios y sufrimientos, considerando lo humano como virtudes y defectos del ser creado. Hac\u00eda irrumpir la paradoja para mostrar lo mucho que nos une sobre lo tanto que nos diferencia y acortar a trav\u00e9s del di\u00e1logo el desorden creado por la pasi\u00f3n afectiva que se excede en el encuentro de las diferencias. Ezequiel mostr\u00f3 siempre su buena crianza y los principios sagrados de su religi\u00f3n; a pesar de no ser ritualista transform\u00f3 su religiosidad en cultura de acci\u00f3n. Su revista <em>Davar <\/em>es una prueba viviente de cuanto manifiesto. Antepuso los intereses permanentes sobre cualquier otro particular. Los juegos paradojales que cultiv\u00f3 en vida le permitieron flexibilizar su mente y encontrar alternativas contra al fanatismo que evitaran enfrentamientos. Fue este el <em>quid <\/em>de que todos lo quisieran, los diestros y siniestros de todos los partidismos que con sabidur\u00eda supo dirimir.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Jam\u00e1s se sustrajo a ning\u00fan dilema, siempre busc\u00f3 la colaboraci\u00f3n con los mejores y supo apartarse con tino de los veleidosos mesi\u00e1nicos que entorpecen toda direcci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En los duros per\u00edodos en que los grupos de la Alianza Libertadora Nacionalista nos esperaban para golpearnos al salir de la Hebraica, \u00e9l jam\u00e1s abandon\u00f3 su lugar entre nosotros, defendiendo nuestro basti\u00f3n con la fortaleza heroica de los justos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Jorge Luis Borges sent\u00eda mucha consideraci\u00f3n y respeto por Ezequiel Koremblit, cuyos libros le divert\u00edan, y mantuvieron una relaci\u00f3n fluida y fecunda. Public\u00f3 en <em>Davar <\/em>muchos de sus cuentos y poes\u00edas. Un d\u00eda, en la mesa de mi casa, cont\u00f3 que escribi\u00f3 una poes\u00eda dedicada a Israel: \u201cCreo que me sali\u00f3 bien porque no sent\u00ed deseos de corregirla y se <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>la entregu\u00e9 a Koremblit para que la publicara en <em>Davar<\/em>\u201d. Apareci\u00f3 luego entre otras dedicadas a Israel en su libro <em>El Oro de los Tigres<\/em>. Cuando el fil\u00e1ntropo don Natalio Wengrower dispuso editar <em>El Aleph <\/em>en hebreo, Koremblit me convoc\u00f3 junto al rabino Marshall Meyer, Marcos Aguinis, Gregorio Klimovsky, Alberto Girri y a tantos otros para homenajearlo en la Hebraica. As\u00ed lo hicimos. El uso de la paradoja signa su obra. Ezequiel extrajo ese recurso del largo m\u00e9todo de los di\u00e1logos talm\u00fadicos entre rabinos exegetistas del Pentateuco y los testimonios que dejaron los profetas. Es el m\u00e9todo dial\u00f3gico extendido por siglos que inspir\u00f3 a Martin Buber con claridad extrema en su libro <em>Yo y T\u00fa<\/em>, y que fue la matriz o la savia nutriente que us\u00f3 Koremblit en su vida diaria y en su obra escrita. Abierto a todo, a lo tradicional ortodoxo y riguroso y a lo nuevo, al juda\u00edsmo reformista pasando por las viejas lecciones del Ba\u2018al Shem Tov, Gershom Scholem y tantos otros, introdujo la metodolog\u00eda del di\u00e1logo talm\u00fadico en su literatura, que tanto ilustra como divierte en su \u00e1gil lectura. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escritor y periodista, muri\u00f3 a los 93 a\u00f1os cuando a\u00fan trabajaba en el diario La Prensa, pero ya hab\u00eda demostrado su fina astucia en La&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-4535","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1b9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4535"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4535\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}