{"id":4693,"date":"2010-05-11T15:53:52","date_gmt":"2010-05-11T18:53:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4693"},"modified":"2010-05-11T15:53:52","modified_gmt":"2010-05-11T18:53:52","slug":"contra-el-celibato-obligatorio-de-los-clerigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4693","title":{"rendered":"Contra el celibato obligatorio de los cl\u00e9rigos"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El esc\u00e1ndalo, o mejor dicho, el drama de los casos de abusos de menores por parte de cl\u00e9rigos y religiosos cat\u00f3licos aconseja reflexionar madura y responsablemente acerca de las condiciones en que se desenvuelven la formaci\u00f3n del clero y la vida sacerdotal, en particular en relaci\u00f3n con instituciones como el celibato obligatorio y los seminarios. <!--more-->Cabe preguntarse si son adecuadas para quienes viven inmersos en un mundo muy diferente del que les dieron luz, la alta Edad Media en el caso del celibato y el siglo XVI en el de los seminarios. En este art\u00edculo voy a recordar brevemente los debates que gener\u00f3 el celibato obligatorio en tiempos de la revoluci\u00f3n francesa, cuando ya se lo advert\u00eda como fuente de des\u00f3rdenes en el plano sexual y en algunos c\u00edrculos letrados se propon\u00eda su abolici\u00f3n. Personalmente creo necesario que la Iglesia d\u00e9 ese paso y me pregunto si no ser\u00eda conveniente, adem\u00e1s, eliminar los seminarios o reformarlos de manera dr\u00e1stica, mucho m\u00e1s de lo que lo han sido desde el Concilio Vaticano II en adelante. No creo que el celibato necesariamente deba generar conductas sexuales agresivas o perversas, pero s\u00ed que su obligatoriedad las favorece, a causa de razones de orden cultural que se\u00f1alar\u00e9 al final del texto.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Hace doscientos a\u00f1os, en un clima cultural impregnado por la sensibilidad ilustrada, llegaba a Buenos Aires el debate europeo en torno al celibato clerical y la castidad religiosa. En Francia, especialmente, el tema hab\u00eda hecho correr r\u00edos de tinta en el siglo XVIII. Basta recordar que en 1764 se hab\u00eda debatido p\u00fablicamente el caso de las religiosas de un monasterio de clausura que hab\u00edan acusado a su abadesa de lascivia en sede judicial. Ese mismo a\u00f1o Voltaire incluy\u00f3 en su D<em>ictionnaire Philosophique <\/em>una entrada sobre el celibato en la que discurr\u00eda con gran erudici\u00f3n sobre las variaciones de la normativa eclesi\u00e1stica en la materia, de \u00e9poca en \u00e9poca y de una a otra confesi\u00f3n cristiana. En 1767 Joseph- Gaspard Dubois-Fontanelle public\u00f3 <em>Ericie ou la Vestale<\/em>, un drama en el que abordaba el tema de la castidad de las religiosas y los enclaustramientos forzosos. En 1781 Jean Gaudin edit\u00f3 en Ginebra su <em>Inconv\u00e9nients du c\u00e9libat des pr\u00eatres<\/em>, de gran difusi\u00f3n en los siguientes decenios. Durante la revoluci\u00f3n el tema fue ampliamente debatido y la convenci\u00f3n controlada por los jacobinos absolvi\u00f3 al clero del celibato. Por \u00faltimo, Napole\u00f3n propuso su abolici\u00f3n en el primer imperio. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En Buenos Aires el Comisario del Santo Oficio secuestr\u00f3 en 1804 un escrito intitulado <em>Memorias contra el Celibato escrita[s] en el Per\u00fa <\/em>en el que se sosten\u00eda que la propuesta de Napole\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda traducirse en <em>\u201cmayor gloria a Dios, mejor servicio \u00e1 la Ig[lesi]a y un imponderable consuelo \u00e1 las almas\u201d<\/em>. Bastaba un m\u00ednimo <em>\u201cconocim[ien]to de lo q[u]e es la miseria y fragilidad humana\u201d<\/em>,<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">dec\u00eda el autor an\u00f3nimo del texto, para comprender que de la abolici\u00f3n del celibato <em>\u201cse seguiria menor precipitaci\u00f3n en los vicios, y mas exacta dedicacion de los sagrados misterios al culto divino\u201d<\/em>. Un sacerdote <em>\u201cimpuro y relaxado\u201d <\/em>era <em>\u201cmalo p[ar]a la Religi\u00f3n, malo p[ar]a su Estado, malo p[ar]a si mismo, y malo p[ar]a todos los fieles\u201d<\/em>. No era de extra\u00f1ar, entonces, que la obligaci\u00f3n del celibato no encontrase sanci\u00f3n ni <em>\u201cen la ley de la naturaleza, ni en la ley Escrita\u201d<\/em>, y que Jesucristo no la hubiese incluido <em>\u201cen la ley de gracia\u201d<\/em>. La obstinaci\u00f3n con que la Iglesia cat\u00f3lica defend\u00eda el celibato pod\u00eda considerarse un claro indicio de que el fin del mundo estaba en ciernes: en las Sagradas Escrituras la prohibici\u00f3n del matrimonio se presentaba, en efecto, como obra de los hombres sin fe que prevalecer\u00edan en los \u00faltimos tiempos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Luego de 1810 un sector de la elite porte\u00f1a calific\u00f3 al celibato y a la castidad de instituciones antinaturales y los asoci\u00f3 a modalidades desp\u00f3ticas de ejercicio del poder eclesi\u00e1stico a las que la revoluci\u00f3n deb\u00eda poner fin. Se alegaba que el precepto celibatario era fuente de males tanto para la Iglesia como para la sociedad, y un verdadero obst\u00e1culo en la construcci\u00f3n del nuevo orden. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En 1816 se discuti\u00f3 en la tertulia de Melchora Sarratea un libro publicado en Londres que llevaba por t\u00edtulo <em>Observaciones sobre los inconvenientes del celibato de los cl\u00e9rigos<\/em>. Se trataba de una traducci\u00f3n y adaptaci\u00f3n de la obra de Gaudin realizada por el sacerdote aymara Vicente Pazos Silva, traductor a su lengua madre de nuestra declaraci\u00f3n de independencia, que tras el estallido revolucionario comenz\u00f3 a hacerse llamar Pazos Kanki. Vicente hab\u00eda vivido en Londres desde 1812 con Manuel Sarratea, que se encontraba en la capital brit\u00e1nica en misi\u00f3n diplom\u00e1tica, y a su regreso a Buenos Aires en 1816 dej\u00f3 el sacerdocio, contrajo matrimonio y, seg\u00fan Mitre, abraz\u00f3 el protestantismo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em>Observaciones\u2026 <\/em>incluye algunos de los muchos cap\u00edtulos del libro de Gaudin, al que sin embargo no hace la menor referencia, y agrega dos textos salidos, al parecer, de la pluma de Pazos Kanki: un larg\u00edsimo <em>\u201cdiscurso preliminar sobre la libertad cristiana\u201d <\/em>y unas <em>\u201creflexiones sobre el Celibato de los Cl\u00e9rigos en los payses Espa\u00f1oles\u201d<\/em>, ambos del mayor inter\u00e9s para el historiador de la religi\u00f3n. En las \u201creflexiones\u201d se parte de la observaci\u00f3n de que la Iglesia cat\u00f3lica ha tenido la sabidur\u00eda de elevar el matrimonio a la categor\u00eda de sacramento, por lo que <em>\u201cel cl\u00e9rigo casado leg\u00edtimamente no seria indigno, por este hecho, de administrar los santos mysterios\u201d<\/em>. Se dice adem\u00e1s del matrimonio que es <em>\u201cun remedio contra la incontinencia\u201d<\/em>, mal del que nadie est\u00e1 libre, y mucho menos los cl\u00e9rigos. De tal modo, as\u00ed como una enfermedad es m\u00e1s temible para las personas que no toman el <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>correspondiente ant\u00eddoto, la incontinencia lo es para los cl\u00e9rigos c\u00e9libes en mayor medida que para los fieles que no lo son. El resultado es que los misterios de la fe se encuentran m\u00e1s expuestos a la profanaci\u00f3n del pecado en una Iglesia en la que el clero est\u00e1 obligado al celibato. Sin embargo, el libro no propone la abolici\u00f3n del celibato sino la de su car\u00e1cter obligatorio: <em>\u201cc\u00e9libes continuarian los que ahora lo son por amor \u00e1 la continencia, y la iglesia gozaria todo el adorno de sus virtudes, sin aumentar el riesgo de la infamia con que le amenazan los que son c\u00e9libes por fuerza\u201d<\/em>. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En nuestros <em>\u201cpayses espa\u00f1oles\u201d <\/em>cualquiera puede <em>\u201cse\u00f1alar con el dedo \u00e1 varios eclesi\u00e1sticos que, \u00e1 no poderlo dudar, profanan su ministerio por razon del celibato forzado en que viven\u201d<\/em>. Seg\u00fan el <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>texto, de los muchos que ingresan al clero, muy pocos guardan durante toda la vida la abstinencia sexual que conlleva el celibato. La mayor\u00eda se cansa muy pronto <em>\u201cdel estado intolerable de <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>separacion y singularidad en que los pone lo que se llama vida devota\u201d <\/em>y termina cayendo en el vicio y en la disipaci\u00f3n. As\u00ed, pa\u00edses que apenas est\u00e1n dando sus primeros pasos sufren el nefasto <em>\u201cinfluxo indirecto que necesariamente debe tener este estado de cosas en las costumbres de los pueblos que tienen semejantes pastores\u201d<\/em>. Y m\u00e1s adelante, escribe: <em>\u201cEl medio racional y verdaderamente Cristiano que respira el Evangelio, aquella virtud que se dirige \u00e1 purificar el corazon sin ahogarlo; que dexa al hombre libre para todo lo que no sea injusto, \u00f3 vicioso; que le inspira una devocion habitual, y no de ritos ni formularios \u2013semejante especie de virtud es rarisima en todo pays donde se habla Espa\u00f1ol. La causa de su escasez es que no hay quien la ense\u00f1e; y el origen de esto es, el estado del clero que hemos descrito\u201d.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Los dos remedios que el autor propone son la abolici\u00f3n del celibato obligatorio y de los seminarios. All\u00ed los j\u00f3venes <em>\u201cdestinados \u00e1 la iglesia\u201d <\/em>se impregnan de <em>\u201cun esp\u00edritu no mui raro en semejantes casas\u201d <\/em>que <em>\u201clos inclina \u00e1 burlarse de la severidad de los reglamentos, y \u00e1 evadirlos en quanto est\u00e1 \u00e1 sus alcanzes\u201d<\/em>, y agrega que ese esp\u00edritu en la adultez los inclina a la hipocres\u00eda, la malicia y el vicio. Por eso, para el autor, la eliminaci\u00f3n del celibato obligatorio y de los seminarios, las dos instituciones que separan al clero del laicado, convertir\u00eda a esos j\u00f3venes en ministros santos, como muestra el ejemplo de los pa\u00edses en que se permite el matrimonio de los cl\u00e9rigos (el autor, que tiene a la vista la vida eclesi\u00e1stica inglesa, se jacta de no hacer sino consignar <em>\u201clo que se ve en casi cada pueblo del pays en donde esto se escribe\u201d<\/em>). En esos pa\u00edses <em>\u201cla vida y ocupaciones de un parroco rural, son una escuela de virtud, en que solo un alma absolutamente infame puede desviarse del buen camino\u201d<\/em>. El cl\u00e9rigo casado est\u00e1 libre del \u201cperpetuo combate exterior\u201d al que lo obliga el celibato y puede ejercer plenamente <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>la paternidad espiritual propia de su ministerio. Incluso de su esposa cabe esperar grandes bienes, porque <em>\u201cen vez de ser estorbo \u00e1 sus ocupaciones, es una compa\u00f1era utilisima en ellas\u201d<\/em>. La esposa del sacerdote, <em>\u201ca su lado en la casa del enfermo, del afligido, y de la viuda, libra \u00e1 un tiempo \u00e1 su marido de peligro y de sospecha\u201d <\/em>y se convierte en <em>\u201cla amiga, y consoladora de las personas pobres, \u00f3 afligidas de su sexo: dando consejos \u00e1 las j\u00f3venes, contribuyendo directa \u00f3 indirectamente \u00e1 la educacion de las ni\u00f1as pobres y desvalidas, y ense\u00f1ando \u00e1 la poblacion entera moderacion y decoro con su exemplo\u201d<\/em>. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Dejando de lado su alto voltaje anticlerical, el libro relaciona la obligatoriedad del celibato y la instituci\u00f3n del seminario con trastornos en la vida afectiva de los eclesi\u00e1sticos que se traducen en la abundancia de casos de cl\u00e9rigos concubinarios. Hoy, en un contexto cultural profundamente mutado, la Iglesia cat\u00f3lica enfrenta el drama de los abusos de menores por parte de algunos miembros de su clero. Por cierto, no se trata de sacar conclusiones simplistas. Por cierto, el problema actual no es exclusivo de la Iglesia cat\u00f3lica. No caben dudas, tampoco, de que los casos de abuso por parte de eclesi\u00e1sticos son una peque\u00f1a porci\u00f3n del total de los que lamentablemente se verifican. Tambi\u00e9n es cierto que determinados medios baten el parche con especial sa\u00f1a cuando se trata de incriminar a un sacerdote. Pero el problema existe, como muestran elocuentemente los esc\u00e1ndalos de los Estados Unidos, Irlanda, Alemania, Inglaterra y ahora B\u00e9lgica, y me parece que la obligatoriedad del celibato y las modalidades de la formaci\u00f3n del clero conspiran contra su soluci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El libro editado por Pazos Kanki y Sarratea propon\u00eda dos soluciones que no me parecen <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>descabelladas tampoco: la abolici\u00f3n del celibato clerical obligatorio y la de introducir cambios en la formaci\u00f3n del clero eliminando los seminarios. El celibato, como se sabe, se extendi\u00f3 a la totalidad del clero y se defini\u00f3 como impedimento dirimente para el matrimonio a partir del siglo XII; los seminarios fueron creados por el Concilio de Trento en el siglo XVI. Ambas instituciones est\u00e1n, a mi juicio, perimidas. El celibato fue pensado para hombres con una esperanza de vida de menos de cuarenta a\u00f1os que viv\u00edan en una sociedad en la que el sexo ocupaba un lugar muy diferente del que le ha otorgado la nuestra. Los tab\u00faes cambian, explicaba en un ya cl\u00e1sico libro Philippe Ari\u00e8s: mientras en las sociedades antiguas la muerte era un hecho cotidiano y se viv\u00eda con naturalidad, pero el sexo constitu\u00eda una suerte de tab\u00fa, en las nuestras se esconde la muerte, pero hay alusiones al sexo por todas partes. Nos guste o no, nuestra relaci\u00f3n con el sexo es otra, y nuestra esperanza de vida m\u00e1s que se duplic\u00f3 en los \u00faltimos doscientos a\u00f1os. El psicoan\u00e1lisis, adem\u00e1s, nos ha explicado muchas cosas que ignoraban los hombres de los siglos XII y XVI acerca de las pulsiones sexuales y su manejo o represi\u00f3n. No existe \u201cel hombre\u201d, as\u00ed, en t\u00e9rminos intemporales; existe el hombre en la historia y en la cultura, el hombre impregnado de valores, armado de formas de ver y de concepciones que cambian. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Imponer el celibato de por vida a hombres y mujeres de menos de 30 a\u00f1os que viven bombardeados de manera constante por una infinitud de est\u00edmulos sexuales y que pueden razonablemente suponer que van a vivir m\u00e1s de 80, resulta cuanto menos temerario; como lo es encerrar en un seminario a adolescentes o j\u00f3venes en la plenitud de su vida sexual \u2013que cronol\u00f3gicamente no coincide con la madurez psicol\u00f3gica y afectiva\u2013. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Despu\u00e9s de todo, nuestra propia experiencia hist\u00f3rica y las de otras Iglesias cristianas demuestran que se puede vivir sin celibato y sin seminarios; los cl\u00e9rigos pueden compatibilizar perfectamente el matrimonio con el ministerio, los aspirantes al sacerdocio pueden formarse en las disciplinas que necesitan conocer sin que ello implique compartir el hecho. La formaci\u00f3n espiritual tampoco lo requiere necesariamente. El n\u00famero de quienes sienten vocaci\u00f3n por la vida c\u00e9libe no coincide con el de quienes se sienten atra\u00eddos por la vida sacerdotal. La Iglesia cat\u00f3lica podr\u00eda poner remedio al d\u00e9ficit de clero que experimenta de manera cada vez m\u00e1s evidente si quitara la obligatoriedad del celibato, como demuestran los much\u00edsimos casos de deserci\u00f3n de sacerdotes motivados por el deseo de conformar una familia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt; font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;\">Por lo que hace a los casos de abuso, no basta con pedir disculpas y pagar indemnizaciones <em>post factum<\/em>. Si la Iglesia cat\u00f3lica ha declarado la \u201ctolerancia cero\u201d hacia ellos, lo que es sin dudas muy loable, debe adem\u00e1s acompa\u00f1ar los discursos con medidas eficaces que permitan prevenirlos. El desprestigio del clero cat\u00f3lico es un dato menor frente a un fen\u00f3meno delictivo que est\u00e1 arrojando, como dram\u00e1tico fruto, un tendal de vidas destrozadas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El esc\u00e1ndalo, o mejor dicho, el drama de los casos de abusos de menores por parte de cl\u00e9rigos y religiosos cat\u00f3licos aconseja reflexionar madura y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[74,19,13,14],"class_list":["post-4693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-abusos","tag-benedicto-xvi","tag-conflictos","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1dH","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4693"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4693\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}