{"id":4947,"date":"2010-08-05T17:48:49","date_gmt":"2010-08-05T20:48:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4947"},"modified":"2010-08-05T17:48:49","modified_gmt":"2010-08-05T20:48:49","slug":"en-el-doble-centenario-y-su-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=4947","title":{"rendered":"En el doble centenario y su camino"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Dos centenarios, dos Argentinas. Un recorrido por las expectativas y las proyecciones <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">de la Argentina de 1910 y su contrapartida, cien a\u00f1os despu\u00e9s.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En el pasado mes de mayo se festejaron los doscientos a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n de Mayo y los cien a\u00f1os del centenario patrio de 1910. Ese centenario qued\u00f3 ubicado en el punto medio del tiempo transcurrido desde la revoluci\u00f3n de 1810 hasta el presente. Aquella revoluci\u00f3n en un extremo, el bicentenario en el opuesto.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El Centenario habr\u00eda de quedar como un moj\u00f3n con sus dos caras: una mirando al camino recorrido en cien a\u00f1os y la otra al de cien a\u00f1os por delante. En el inicio, los revolucionarios de Mayo; aqu\u00ed: nosotros. Los hombres de 1810 hab\u00edan mirado hacia el futuro, hacia delante en el tiempo, olvid\u00e1ndose del pasado; los de 1910 tuvieron las dos miradas: hacia el pasado y hacia el futuro. Los de Mayo quisieron dejar atr\u00e1s r\u00e1pidamente la \u00e9poca anterior y de este modo, cuando se hizo grande la Argentina, no hab\u00eda conciencia de un pasado previo a la Revoluci\u00f3n de Mayo, aquella \u201coscura \u00e9poca colonial\u201d de hechos desconocidos para ellos. Sin embargo, los estudios de fines del siglo XIX fueron develando y revelando la riqueza cultural e hist\u00f3rica en los a\u00f1os de la dominaci\u00f3n hisp\u00e1nica y en los pueblos ind\u00edgenas que merec\u00eda ser conocida. Los hombres de l910 ya sab\u00edan que hab\u00eda un pasado y se lanzaron a considerarlo y valorarlo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">As\u00ed es que en los riqu\u00edsimos y abundantes estudios y trabajos que se realizaron para 1910 aparece la constante referencia a \u00e9pocas anteriores. Hasta entonces, el deseo de progreso y superaci\u00f3n hab\u00eda hecho que se olvidara inclusive el pasado reciente. Muchos ignoraban lo que hab\u00edan hecho sus abuelos y hasta qui\u00e9nes eran sus bisabuelos, si no se contaba con alguno que hubiera sido c\u00e9lebre por algo. Se comenz\u00f3, entonces, a indagar y a valorar no s\u00f3lo lo espa\u00f1ol sino lo concerniente al gaucho y al indio, tambi\u00e9n al negro, a la montonera, a las tradiciones provincianas y la cultura popular. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La gente del Centenario tuvo conciencia de que el suyo era un momento para hacer un alto y considerar su situaci\u00f3n, cualquiera fuese su actividad, y de este modo hacer balance de lo que ten\u00edan entre manos: cu\u00e1l era su capital. As\u00ed surgieron estudios, inventarios, estad\u00edsticas, res\u00famenes hist\u00f3ricos y apreciaciones de todo tipo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Una bibliograf\u00eda monumental se produjo alrededor de 1910. Hubo ediciones de documentaci\u00f3n hist\u00f3rica \u2013aun en facsimilares\u2013, \u00e1lbumes gr\u00e1ficos, estudios sobre educaci\u00f3n, arte, econom\u00eda, comercio interior y exterior, movimiento inmigratorio, transportes, sanidad en todos sus aspectos, defensa, religi\u00f3n, cultura tradicional y, por cierto, historia. Todo se estudi\u00f3 y en estos documentos puede hallarse la referencia a la situaci\u00f3n en que habr\u00eda de encontrarse al cabo de cien a\u00f1os. Hay un monumento bibliogr\u00e1fico en ese momento, al que se fueron agregando los libros producidos por extranjeros que visitaron el pa\u00eds y quedaron sorprendidos no s\u00f3lo por lo que ve\u00edan y se les mostraba, sino con el ambiente de la calle: el desaf\u00edo de ganarse un futuro de trabajo en el rostro. Ciertamente que en esa \u00e9poca del Centenario primaba un esp\u00edritu mercantil. El inmigrante que llegaba pod\u00eda encontrarse solo ante el desaf\u00edo del medio, si no encontraba la ayuda de alg\u00fan connacional. La ayuda estatal \u2013as\u00ed hubiera incluido el pasaje\u2013 se terminaba en los d\u00edas del Hotel de Inmigrantes, si se acog\u00eda a \u00e9l, y el derecho a partir en un tren de carga al b\u00e1rbaro interior de la Rep\u00fablica. Era todo lo que se le ofrec\u00eda. Puede considerarse hoy escasa asistencia social, pero ven\u00edan de pa\u00edses donde poco se les hab\u00eda dado, a veces ni escuela ni oficio y s\u00f3lo rudimentos de religi\u00f3n. Pero aun con poco bagaje, ven\u00edan a ganarse el futuro. Todo estaba apostado al futuro, el propio y el de sus hijos. Era una lucha a ganar o volverse derrotado sobre sus pasos. El habitante del conventillo o de la pieza de alquiler \u2013primera e ineludible vivienda del reci\u00e9n llegado proletario\u2013, sab\u00eda que habr\u00eda de salir de all\u00ed en poco tiempo, a la casa propia o a su lugar de origen. Peleaba con el abismo del pasado a sus espaldas. El futuro se viv\u00eda todos los d\u00edas, se palpaba en todos los ambientes. Y era un porvenir promisorio, venturoso, como no pod\u00eda ser de otro modo. Nadie en su sano juicio pod\u00eda concebir un futuro pre\u00f1ado de inseguridades, con un gobierno que le quitara sus ahorros \u2013aunque \u00e9l no hubiera tenido la posibilidad de elegirlo\u2013, con falta de trabajo, comida y vestido, porque todo se ofrec\u00eda. Bien pronto pod\u00eda escalar y escalaba los pelda\u00f1os sociales, que entonces los hab\u00eda y se respetaban, y cualquiera pod\u00eda ascenderlos. Si por su cortedad de instrucci\u00f3n o entendimiento no pod\u00eda llegar m\u00e1s que a ser un considerado artesano, respetado oficial de su oficio o acreditado comerciante, su hijo pod\u00eda ser universitario, militar, religioso y hasta llegar a Presidente de la Rep\u00fablica.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Con estas caracter\u00edsticas el Centenario fue un alto para la reflexi\u00f3n. Aun los empresarios e industriales lo hicieron. Muchos dieron a publicidad sus propias historias comerciales, siempre proyectadas hacia el futuro, participando en los concursos, exposiciones y toda demostraci\u00f3n de capacidad industrial y comercial. En los festejos del Centenario hubo poca presencia oficial no obstante una comisi\u00f3n estuvo sesionando durante cuatro a\u00f1os y hab\u00eda una ley nacional de festejos, con su presupuesto votado por las c\u00e1maras y rendici\u00f3n de cuentas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Ese esp\u00edritu p\u00fablico, m\u00e1s la interminable serie de homenajes, actos acad\u00e9micos, exposiciones y congresos nacionales e internacionales, cert\u00e1menes, concursos de todo tenor, inauguraciones de edificios, parques y plazas, piedras fundamentales de los monumentos m\u00e1s importantes que hoy existen en Buenos Aires y en algunas capitales de provincias; ediciones especiales de todo tipo, composiciones musicales, estrenos de obras, conciertos, reuniones y manifestaciones populares patri\u00f3ticas, a lo largo de todo 1910, determinaron que fuera un a\u00f1o muy especial. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Pero tanto accionar no pod\u00eda finalizar all\u00ed y como siempre se ten\u00eda presente el devenir, fueron m\u00faltiples las acciones trascendentes que quedaron para el futuro del pa\u00eds.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">De all\u00ed en m\u00e1s se fueron produciendo procesos que cambiaron la naci\u00f3n. La ascensi\u00f3n al poder de un gobierno nacionalista y populista es consecuencia directa del Centenario, con una ley nacional que lo posibilit\u00f3. La b\u00fasqueda de las ra\u00edces culturales fue resultado de los estudios realizados entonces; la tem\u00e1tica nacional en la escuela consecuencia de lo anterior; la valoraci\u00f3n de lo propio, luego de a\u00f1os de tener en cuenta s\u00f3lo lo extranjero, fue respuesta ante la evidencia de los logros obtenidos; el patriotismo declamado, que antes no exist\u00eda, con la veneraci\u00f3n de los s\u00edmbolos nacionales que <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>llegar\u00eda hasta el exceso, el orgullo nacional y la conciencia de unidad, result\u00f3 de las propias fiestas; y en fin, la seguridad en un futuro venturoso para la Argentina, impulso de lo logrado hasta entonces.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El Centenario fue una \u00e9poca culmine no s\u00f3lo por estar ocupando el pa\u00eds uno de los primeros puestos en el concierto de las naciones y respetado como tal \u2013antes no lo hab\u00eda tenido y despu\u00e9s lo perdi\u00f3\u2013 sino por la fe que el habitante ten\u00eda en el pa\u00eds, en sus instituciones, en su futuro, en su gente y en sus dirigentes. Poder apreciar que exist\u00eda una clase dirigente ilustrada, patri\u00f3tica, honesta, que si buscaba su propio inter\u00e9s tambi\u00e9n buscaba el bien del pa\u00eds y del pueblo, con el que ten\u00eda contacto diario porque la democracia exig\u00eda que todos viajaran en tranv\u00eda y caminaran por la calle yendo de su casa al trabajo \u2013as\u00ed fueran obreros, empresarios, ministros o presidentes\u2013, habla de una \u00e9poca que hoy s\u00f3lo puede verse como maravillosa, irremisiblemente perdida. Llegado el 2010 s\u00f3lo miramos hacia el pasado, que algunos interpretan con manipuleos para no reconocer una realidad de decadencia \u2013es actitud del ignorante creer que su corto momento es el mejor que ha existido. Los festejos del bicentenario quedaron reducidos a una masa de pueblo en las calles, curioseando aquello que se le ofrec\u00eda para su entretenimiento, motivada por la propaganda de cosas extraordinarias en verse, sin m\u00e1s participaci\u00f3n que su presencia y su aplauso, si aplaud\u00eda. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Ni congresos, ni concursos internacionales, ni actos acad\u00e9micos, ni estudios profundos y amplios sobre la naci\u00f3n. Nadie haciendo balances para proyectar acciones de futuro. Con la realidad de un pa\u00eds que ya nada tiene que ofrecerle al extranjero y poco al nativo. Con un futuro pre\u00f1ado de inseguridades. El balance que pudo hacerse en el centenario de 2010 es que no s\u00f3lo perdimos el futuro y la fe en \u00e9l, sino, por errar el camino, parte del pasado. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><em>El autor es investigador del Conicet en el \u00e1rea de historia de la cultura<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos centenarios, dos Argentinas. 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