{"id":5193,"date":"2010-10-05T18:31:06","date_gmt":"2010-10-05T21:31:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5193"},"modified":"2010-10-05T18:31:06","modified_gmt":"2010-10-05T21:31:06","slug":"reflexiones-en-torno-a-paz-e-interculturalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5193","title":{"rendered":"Reflexiones en torno a \u201cPaz e interculturalidad\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/pannikar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-5194\" title=\"pannikar\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/pannikar-120x120.jpg\" alt=\"pannikar\" width=\"98\" height=\"95\" \/><\/a>Las diferencias culturales son fundamentales en la vida de los individuos y, por ende, <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">en la realidad de los pueblos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00ab<\/span><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El absoluto en manos humanas se convierte en relativo\u201d. <\/span><\/span><\/em><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u201cLa verdad es una relaci\u00f3n\u201d. <\/span><\/span><\/em><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Panikkar<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/pannikar-interculturalidad.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-5195\" title=\"pannikar-interculturalidad\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/pannikar-interculturalidad-300x247.jpg\" alt=\"pannikar-interculturalidad\" width=\"300\" height=\"247\" \/><\/a>El 26 de agosto falleci\u00f3, a los 91 a\u00f1os, en su casa de Tavertet, Barcelona, el fil\u00f3sofo y te\u00f3logo indio catal\u00e1n Raimon Panikkar (hijo de padre indio y madre catalana). Tuve oportunidad de conocerlo en <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>el Colegio M\u00e1ximo de San Miguel, al que hab\u00eda sido invitado por el padre Ismael Quiles s.j., para exponer sobre uno de los temas fundamentales de su pensamiento. En su obra <em>Paz e interculturalidad<\/em>1, Panikkar se\u00f1ala la necesidad de superar el car\u00e1cter hegem\u00f3nico del pensamiento europeo. Propone para ello ampliar la noci\u00f3n de filosof\u00eda, situar el pensamiento en su contexto y evitar las abstracciones universalizadoras.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Su riqu\u00edsima formaci\u00f3n acad\u00e9mica, con doctorados en Qu\u00edmica, Filosof\u00eda y Teolog\u00eda; su muy larga trayectoria en el di\u00e1logo intercultural y abundante bibliograf\u00eda dan serio basamento a sus <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>afirmaciones en la b\u00fasqueda de esta superaci\u00f3n: \u201cLa cultura dominante actual, de origen europeo, ha penetrado de una manera tan amplia (\u2026) en la atm\u00f3sfera planetaria que con frecuencia el llamado extranjero es ya una persona colonizada por esta cultura dominante\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La cultura europea se presenta como universal, como \u201cla\u201d cultura, y se impone, silenciando o degradando a otras culturas que pasan a medirse con una sola escala de valoraci\u00f3n, la de la misma cultura europea. Panikkar se\u00f1ala \u201cla necesidad de superar las dicotom\u00edas que el genio clasificador de Occidente parece exigir para aclarar cualquier tipo de problem\u00e1tica\u201d, ya que no existe una \u201cperspectiva\u201d global, pues siempre cualquier perspectiva de por s\u00ed es limitada. Sin embargo, el l\u00edmite que lleva consigo la perspectiva no es algo est\u00e1tico que determine la mirada de modo definitivo. Existe siempre la posibilidad de intercambio y por ende de ampliaci\u00f3n de perspectivas, de miradas m\u00e1s amplias. Es en la valoraci\u00f3n de la perspectiva del otro en la que se da \u201cel comienzo de la superaci\u00f3n de la dicotom\u00eda entre conocimiento y amor\u201d. El amor es presentado como parte necesaria del conocimiento. En efecto, amor y conocimiento no son dos aspectos distintos sino dos caras de una misma realidad: conozco si amo. La dicotom\u00eda entre conocimiento y amor del genio de Occidente, que parecer\u00eda una verdad absoluta, es superada por el pensamiento intercultural de Panikkar, y tiene relaci\u00f3n directa con el complejo tema de la paz.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El conocimiento hegem\u00f3nico, al silenciar, no apreciar y en cambio s\u00ed imponer lo que en realidad es un punto de vista de la vida como un absoluto, siendo siempre relativo, es imposici\u00f3n violenta porque vulnera la posibilidad de expresi\u00f3n de valores, pensamientos, creencias y experiencias profundas de pueblos y culturas diferentes.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En el tema de la paz no basta la buena voluntad, afirma Panikkar. Es necesario \u201cvalorar positivamente\u201d el punto de vista del otro; y esto no puede llevarse a cabo sin el conocimiento de su cultura, que lo enmarca y lo nutre. Tampoco se puede conocer la cultura ajena si no se la ama, si se<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">la considera inferior desde la primera aproximaci\u00f3n, si se la \u201cobjetiva\u201d desde una determinada mirada; si, en definitiva, se la cosifica. Con la superaci\u00f3n de este \u201cc\u00edrculo vicioso\u201d, c\u00edrculo cerrado sobre s\u00ed que reproduce lo mismo siempre, se da lo que Panikkar llama el \u201cc\u00edrculo vital\u201d. El c\u00edrculo vicioso seca, mata la creatividad, impide que fluya la vida diferente y empobrece la propia, evitando los riesgos necesarios del propio vivir.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La vida es riesgo y coraje; y no se rige por la l\u00f3gica nacida de una cultura determinada. Adem\u00e1s, junto al \u201clogos\u201d existe tambi\u00e9n el \u201cesp\u00edritu\u201d, que no est\u00e1 subordinado a \u00e9l. Por eso en todas las culturas se insiste de diversas maneras en la \u201cpureza del coraz\u00f3n que lleva al hombre a una acci\u00f3n justa\u201d. Para conocer al otro, para trabajar la paz, son necesarios el logos y el esp\u00edritu juntos, y superar el punto de partida del conocimiento que siempre ser\u00e1 s\u00f3lo un punto, como lo se\u00f1ala Leonardo Boff. La comprensi\u00f3n del otro es indispensable para la paz. \u201cLa paz, dice Panikkar, <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>requiere algo m\u00e1s que buena voluntad; requiere tambi\u00e9n comprensi\u00f3n del otro, lo cual no es posible sin trascender el propio punto de vista, sin interculturalidad\u201d. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La comprensi\u00f3n no es algo dado, ni objetivo. Es camino, a veces dif\u00edcil pero necesario, que como dice el poeta Antonio Machado, \u201cse hace al andar\u201d. Supone amor y conocimiento, riesgo y comunicaci\u00f3n. Para comprender se requiere un alma grande, <em>mahatma. <\/em>El hombre es persona y no s\u00f3lo individuo, lo cual supone \u201cun nudo de relaciones que se extienden hasta los l\u00edmites alcanzables por su alma\u201d. En efecto, la paz no es s\u00f3lo buena voluntad: \u201cLa paz es interrelaci\u00f3n arm\u00f3nica en la cual el alma del hombre juega un papel capital (\u2026) Cada uno es una persona, es decir, un nudo \u00fanico en la red de relaciones que constituye la realidad. Cuando ese nudo se rompe (\u2026) nace el individualismo que perturba la armon\u00eda y lleva a la muerte de la persona haci\u00e9ndole perder su identidad que s\u00f3lo es relacional\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Ante la independencia de una concepci\u00f3n individualista, Panikkar propone lo que llama la <em>inter-in-dependencia <\/em>entre nudo y nudo que es la persona, manojo de relaciones constituyentes. Cuando se rompe esta armon\u00eda nace el individualismo que lleva a su muerte, haci\u00e9ndole perder su identidad, que es relacional. He aqu\u00ed su concepci\u00f3n antropol\u00f3gica de la persona humana, superadora del individualismo occidental moderno, basado en el <em>cogito<\/em>, en el individuo \u201cindiviso en s\u00ed y dividido de todo lo dem\u00e1s\u201d. Esta concepci\u00f3n abre posibilidades enormes para la paz.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En este contexto, las diferencias humanas no s\u00f3lo son \u201cidiosincr\u00e1ticas\u201d sino tambi\u00e9n \u201cculturales\u201d, lo que se hace efectivo en distintos modos de vida y formas de pensar y de vivir, creando una \u201ccosmovisi\u00f3n en un tiempo y un espacio determinados\u201d. Por eso las diferencias culturales son mucho m\u00e1s que accidentes y aspectos superficiales de los hombres, son un elemento fundamental en la realidad humana y, por ende, de la realidad de los pueblos. La cultura, de este modo, incide sobre la naturaleza humana y las diferencias culturales son as\u00ed <em>diferencias humanas<\/em>, a secas. Por ello, cuando se tratan los problemas humanos, principalmente lo de la paz en lo macro y en lo micro, <em>ad intra <\/em>y <em>ad extra <\/em>de las culturas, y en los procesos educativos, no se pueden dejar de lado<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">estas diferencias. No reconocerlo ni practicarlo lleva a una profunda violencia que no por silenciosa deja de ser tal con may\u00fascula, aunque en apariencia se mantenga cierta paz (\u00bfla de los cementerios?). Su permanencia se debe a la fuerza y a la naturalizaci\u00f3n de un tipo de raz\u00f3n \u2013no de \u201cla\u201d raz\u00f3n\u2013 y de cultura hegem\u00f3nicas. Instaurar un \u201cpensamiento \u00fanico\u201d o una \u201ccivilizaci\u00f3n \u00fanica\u201d2 es un pecado de lesa humanidad que deriva en la confusi\u00f3n de identificar pensamiento con abstracci\u00f3n, dice el autor. Los esfuerzos b\u00e9licos sin precedentes de comienzos del siglo XXI por parte de Occidente para instaurar la democracia \u201cabstracta\u201d en pa\u00edses de otras culturas es un pecado de lesa humanidad; m\u00e1s grave que los intereses petroleros ocultos, agrego en primera persona. El concepto de hombre no agota lo que el hombre \u201ces\u201d, y pretender hacerlo deriva en violencia fundamentada en una <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>abstracci\u00f3n. Lo mismo podr\u00edamos decir con respecto a los conceptos de democracia, de libertad, y tantos otros. Las diferencias entre culturas son tambi\u00e9n diferencias antropol\u00f3gicas, y por eso la exigencia de respeto a toda cultura tendr\u00e1 que ver con el respeto a hombres y mujeres concretos, en su historia real y concreta, porque \u201cexisten <em>invariantes humanos<\/em>, pero no existen <em>universales culturales<\/em>\u201d. Por otra parte, la interculturalidad no significa relativismo cultural, multiculturalismo o fragmentaci\u00f3n de la naturaleza humana. Es fundamentalmente una propuesta de <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">respeto, de conocimiento y amor que permite la comprensi\u00f3n y la valoraci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Promueve tambi\u00e9n el crecimiento de todas las culturas en la ampliaci\u00f3n de la mirada, de la <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>perspectiva de la que se parte, dejando de lado la tentaci\u00f3n tan com\u00fan de poner la propia cultura como modelo, con valores y costumbres, y as\u00ed juzgar y condenar, reducir y hasta asesinar, asent\u00e1ndose en la fuerza. Aunque suene parad\u00f3jico, la interculturalidad tambi\u00e9n es crecimiento para la cultura hegem\u00f3nica, que se enriquece con las otras. Porque <em>\u201c<\/em>la cultura dominante (\u2026) no carece tanto de buena voluntad como de conocimiento\u201d. Para Panikkar, \u201cla paz de la humanidad depende de la paz de las culturas\u201d. Nada m\u00e1s ni nada menos. El lenguaje de la paz, en la interculturalidad y en el trabajo para una paz profunda, no puede reducirse s\u00f3lo a <em>una <\/em>forma de pensamiento <em>y <\/em>\u201cnecesariamente debe ser comprensible en la lengua que se usa para comunicar\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Interculturalidad y paz no son cuestiones solamente morales. Son mucho m\u00e1s profundas; son antropol\u00f3gicas, metaf\u00edsicas y tambi\u00e9n religiosas dado que religi\u00f3n y cultura no son divisibles si se tiene en cuenta una amplia mirada sobre los tipos de experiencia humana de los pueblos. Una de las ideas de Panikkar, fecunda para el tema de la paz, es lo que llama el \u201cdi\u00e1logo dialogal\u201d. El escuchar y comprender, preguntar y no imponer, implica una trascendencia del propio yo que ofrece un terreno com\u00fan para el di\u00e1logo, a partir del cual hace una distinci\u00f3n importante entre el \u201cdi\u00e1logo dial\u00e9ctico\u201d y el \u201cdi\u00e1logo dialogal\u201d. Diferentes radicalmente, tienen consecuencias en la vida de las culturas y de los pueblos. Y serias implicancias para la construcci\u00f3n de la paz. El di\u00e1logo al que estamos acostumbrados en la cultura occidental moderna es el dial\u00e9ctico<em>. <\/em>Presupone la racionalidad de una l\u00f3gica aceptada rec\u00edprocamente como juez del di\u00e1logo, y que debe estar por encima de las partes implicadas. La diosa Raz\u00f3n es la gran jueza inapelable. Este tipo de di\u00e1logo significa la confrontaci\u00f3n de razones, de los <em>logoi<\/em>. Sin embargo, hay otra alternativa, no ya de confrontaci\u00f3n sino de encuentro, de <em>legein<\/em>, de dialogantes que se escuchan rec\u00edprocamente y lo hacen procurando entender, comprender lo que el otro dice. Este es el di\u00e1logo dialogal<em>. <\/em><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En el encuentro, en el di\u00e1logo, existen fronteras, l\u00edmites, y de dos tipos: las fronteras horizontales<em>, <\/em>que son propias de las culturas; y las verticales, que no est\u00e1n establecidas por los otros sino que provienen de la propia condici\u00f3n humana. Por eso es necesario el respeto de la frontera vertical, de donde surgir\u00e1 la verdadera posibilidad de di\u00e1logo dialogal, y no la derrota del otro ante el tribunal inapelable de la raz\u00f3n. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Para la interculturalidad, entenderse con el otro o con la otra cultura no tiene que ver con una traducci\u00f3n sino con la comunicaci\u00f3n y la fecundaci\u00f3n mutua y sorpresiva. La comunicaci\u00f3n \u201cno es un lenguaje en una sola direcci\u00f3n\u201d sino un permanente ida y vuelta de enriquecimiento mutuo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La propuesta de Panikkar, desde la filosof\u00eda intercultural, que no es ni pretende ser una doctrina sino un camino, da un paso m\u00e1s a lo que estamos acostumbrados cuando se habla de educaci\u00f3n para la paz, ya sea a trav\u00e9s de la superaci\u00f3n del conflicto por t\u00e9cnicas de \u201cresoluci\u00f3n alternativa de conflictos\u201d o el reconocimiento del otro desde la propia cultura o desde la ciencia. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No se trata de lograr la paz superando la violencia, ni de alcanzar cierto grado de armon\u00eda <em>ad intra, <\/em>o de la previsi\u00f3n de los problemas. Se trata de crecer humanamente, de enriquecimiento en el di\u00e1logo dial\u00f3gico, primero de personas y luego de culturas. As\u00ed, todas las partes crecer\u00e1n enriqueci\u00e9ndose y, a la vez, estar\u00e1n echando fundamentos para una paz duradera. Es una ardua tarea; habr\u00e1 que trabajar siempre. Este enfoque es de suma importancia para pensar una ciudadan\u00eda inclusiva, una democracia con \u201calma grande\u201d, para una \u201cciudadan\u00eda con justicia, igualdad y democracia\u201d. No se nos escapan las dificultades. En primer lugar porque es complejo y llevar\u00e1 mucho tiempo. Pero adem\u00e1s porque nunca es definitivo: no basta \u201cense\u00f1ar\u201d, ni los aprendices son solamente los alumnos. Por eso, quiz\u00e1s, m\u00e1s que hablar de la educaci\u00f3n para la paz tendr\u00edamos que hablar del aprendizaje para la paz, e incluirnos todos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">1. Raimon Panikkar (2006), Paz e interculturalidad. Una reflexi\u00f3n filos\u00f3fica. Barcelona. Herder.<\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">2. Siempre hay resistencias que conservan, aunque escondida, la diferencia. Pensemos en el extraordinario biling\u00fcismo de nuestros hermanos paraguayos, a pesar de tanto tiempo de descalificaci\u00f3n del guaran\u00ed.<\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor es licenciado en Filosof\u00eda. <\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las diferencias culturales son fundamentales en la vida de los individuos y, por ende, en la realidad de los pueblos. \u00a0\u00abEl absoluto en manos humanas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[101,102,17],"class_list":["post-5193","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-dialogo","tag-dialogo-interreligioso","tag-educacion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1lL","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5193"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5193\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}