{"id":5198,"date":"2010-10-05T18:40:27","date_gmt":"2010-10-05T21:40:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5198"},"modified":"2010-10-05T18:40:27","modified_gmt":"2010-10-05T21:40:27","slug":"el-concilio-y-los-judios-45-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5198","title":{"rendered":"El Concilio y los jud\u00edos, 45 a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El Concilio Vaticano II aprob\u00f3 la Declaraci\u00f3n Nostra aetate en 1965. Muchos piensan <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">que es un documento dedicado a los jud\u00edos. En realidad, se dirige a las religiones no <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">cristianas en general, como el hindu\u00edsmo, el budismo y el islam, aunque de un modo <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">particular a la religi\u00f3n jud\u00eda.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La Iglesia cat\u00f3lica siente que la fe jud\u00eda est\u00e1 m\u00e1s cerca de la fe cristiana que de las otras religiones. Por eso, la Comisi\u00f3n para las relaciones con el juda\u00edsmo se ubica en el \u00e1mbito del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos y no en el referente al Di\u00e1logo Interreligioso. Podr\u00edamos preguntar a los jud\u00edos si se sienten m\u00e1s cerca del cristianismo que de las otras religiones. Nuestra aceptaci\u00f3n de la Biblia jud\u00eda permite hablar de una cercan\u00eda, pero nuestra fe en la Trinidad ubica quiz\u00e1s a los jud\u00edos en mayor sinton\u00eda con el monote\u00edsmo isl\u00e1mico, del cual se distancian a su vez por otros motivos. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Conversiones hacia arriba<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Llama la atenci\u00f3n la visi\u00f3n positiva que <em>Nostra aetate <\/em>presenta de todas las religiones. Al referirse a la propia Iglesia, el Concilio muestra dos caras, una negativa y otra positiva, ya que es pecadora y santa. Pero a las otras creencias pareciera blanquearlas. En ese sentido no ofrece una visi\u00f3n objetiva, con luces y sombras. La raz\u00f3n es que el Concilio es ante todo pastoral. M\u00e1s que abrir juicios discutibles sobre cada religi\u00f3n, nos muestra valores aut\u00e9nticos en cada una, invit\u00e1ndonos a dialogar para enriquecernos y no para convertirlos, como hac\u00edamos antes. Y podemos afirmar que la fe jud\u00eda actual nos enriquece. Como vemos, <em>Nostra aetate <\/em>se mueve entre dos polos, el de todas las religiones y el de una relaci\u00f3n particular con la fe jud\u00eda. El primer polo se apoya sobre todo en la fenomenolog\u00eda de la religi\u00f3n, mientras que el segundo nace de la historia entrelazada de nuestras dos tradiciones. En general, las religiones que han nacido de otra se basan en el paradigma de una superaci\u00f3n hist\u00f3rica, a partir de un reformador. En los pa\u00edses de mayor\u00eda musulmana se admiten las conversiones hacia adelante, no hacia atr\u00e1s, es decir, del juda\u00edsmo al cristianismo y de \u00e9ste al Islam, pero no a la inversa, porque estar\u00edan en contradicci\u00f3n con el plan de Dios en la historia. Y las leyes civiles se fundan en ese paradigma, dificultando, incluso a veces castigando, tales conversiones<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u201chacia atr\u00e1s\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Los cristianos nos hemos valido de un paradigma similar en relaci\u00f3n al juda\u00edsmo, procurando las conversiones hacia adelante, del Antiguo al Nuevo Testamento. La herencia de dicho paradigma es muy fuerte en nuestro inconsciente colectivo. Ya no promovemos las conversiones de jud\u00edos pero mantenemos la expectativa de que alg\u00fan d\u00eda den el paso hacia adelante. Pensamos que mientras no lo den, aunque no sean culpables de nada, carecer\u00e1n de la riqueza que sobreabunda en el cristianismo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Ahora bien, <em>Nostra aetate <\/em>nos ayuda a superar esos presupuestos, buscando conversiones hacia arriba, hacia una mayor fidelidad a la Alianza, de la que fluyen enriquecimientos inesperados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00bfSon hermanos mayores?<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En una ocasi\u00f3n un jud\u00edo me dijo que lo desconcertaba el que nos refiri\u00e9ramos a ellos como \u201chermanos mayores\u201d. En primer lugar, porque no los hemos tratado como \u201chermanos\u201d durante dos milenios; y luego, porque lo de \u201cmayores\u201d suena a \u201cancianos\u201d, acorde con nuestra idea de que se quedaron en el Antiguo Testamento. Como vemos, el di\u00e1logo entre jud\u00edos y cristianos no es s\u00f3lo entre dos comunidades de creyentes sino entre dos historias bimilenarias. Las expulsiones de jud\u00edos, las conversiones forzadas, los guetos, el Holocausto no son cuestiones que podamos dejar a los historiadores, como objetos de estudio. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Pesan fuertemente en la conciencia jud\u00eda actual, aunque levemente en la conciencia cristiana general. Y no s\u00f3lo est\u00e1n en el presente sino tambi\u00e9n en el futuro. \u00bfCu\u00e1ndo y c\u00f3mo se llegar\u00e1 a un acuerdo entre el Estado de Israel y el pueblo palestino? El anti-semitismo de ayer va siendo reemplazado por el anti-sionismo de ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En este delicado contexto, <em>Nostra aetate <\/em>realiza afirmaciones que no son v\u00e1lidas s\u00f3lo para el a\u00f1o 1965 sino para nuestros dos milenios comunes. La primera es que estamos espiritualmente unidos al pueblo jud\u00edo. En la Fe de Abraham y en la Ley de Mois\u00e9s encontramos nuestras ra\u00edces. A veces se ha contrapuesto la fe de Abraham, quien esper\u00f3 contra toda esperanza cuando deb\u00eda sacrificar a su hijo Isaac, con la ley de Mois\u00e9s y las obras que el creyente debe realizar. Pero conviene recordar que Mois\u00e9s hablaba con Dios \u201ccara a cara\u201d, como Abraham. Ambos disfrutaban de la amistad divina. Mois\u00e9s es presentado como el gran profeta. Es legislador en cuanto profeta. Los Diez Mandamientos, antes que normas que deb\u00edan ser cumplidas, eran y contin\u00faan siendo signos de esperanza para llegar a la Tierra Prometida.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Otra afirmaci\u00f3n positiva de <em>Nostra aetate <\/em>es que Jes\u00fas y su familia, los ap\u00f3stoles y la primitiva comunidad de Jerusal\u00e9n, eran jud\u00edos que asist\u00edan piadosamente al Templo, bajo el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n, y segu\u00edan las tradiciones de sus mayores. Con frecuencia se ha presentado la destrucci\u00f3n del Templo, realizada por las legiones romanas en el a\u00f1o 70, como un castigo de Dios por no creer en Jes\u00fas. Pero la verdad es que esa cat\u00e1strofe fue muy traum\u00e1tica tanto para los jud\u00edos como para los cristianos. La tesis del castigo surgir\u00e1 despu\u00e9s, al aumentar los roces entre cristianos y jud\u00edos. Esa desgracia, en el fondo, fue providencial para ambas religiones, ya que les permiti\u00f3 superar el apego al templo material y orientarse m\u00e1s hacia el templo espiritual, que es la comunidad creyente. <em>Nostra aetate <\/em>pondera el gran \u201cpatrimonio espiritual com\u00fan\u201d que poseemos. Algunos reducen lo com\u00fan a nuestro Antiguo Testamento. Pero el Nuevo Testamento, aunque escrito en griego, no puede ser comprendido si no es en el contexto de la fe y la cultura jud\u00edas. El \u201cPadre Nuestro\u201d se encuentra, frase por frase, en textos hebreos. Las \u201cBienaventuranzas\u201d y las \u201cPar\u00e1bolas\u201d son categor\u00edas b\u00edblicas tradicionales. Las primeras comunidades cristianas estaban dirigidas por \u201cpresb\u00edteros\u201d, que eran los \u201cancianos\u201d del pueblo jud\u00edo. Nuestra <em>C\u00e1ritas <\/em>actual comenz\u00f3 con el servicio de las mesas. En s\u00edntesis, el patrimonio com\u00fan no corresponde a una etapa ya superada, la del \u201cAntiguo\u201d Testamento, sino que es actual y est\u00e1 abierto a un crecimiento mayor. En este sentido los jud\u00edos merecen el t\u00edtulo de hermanos mayores, en cuanto maestros permanentes de la Alianza.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La culpabilidad hist\u00f3rica<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Hay muchas cuestiones candentes, posteriores a <em>Nostra aetate<\/em>, como el llamado \u201csilencio de P\u00edo XII\u201d durante la Sho\u00e1; las canonizaciones de jud\u00edos convertidos, como Edith Stein; la oraci\u00f3n permitida a los lefebvristas, que parece implorar la conversi\u00f3n de los jud\u00edos; etc\u00e9tera. Pero prescindamos por un momento de los interrogantes posteriores, para concentrarnos en los que a\u00fan plantea el propio texto conciliar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Un punto que no satisface plenamente a los jud\u00edos de hoy es el de la culpabilidad por la muerte de Jes\u00fas. <em>Nostra aetate <\/em>exculpa a todos los jud\u00edos que vivieron despu\u00e9s de \u00e9l. Esto es obvio y lo hace cualquier historiador. Pero conven\u00eda resaltarlo porque durante siglos perdur\u00f3 la tesis de la culpabilidad hist\u00f3rica del pueblo jud\u00edo, ya que los responsables juraron ante Pilato: \u201cQue su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos\u201d (Mt 27,25). El Concilio exculpa adem\u00e1s a gran parte de los jud\u00edos de entonces, lo cual tambi\u00e9n es obvio porque muchos, comenzando por los de la Di\u00e1spora, ni se enteraron de lo ocurrido, no estuvieron presentes durante el proceso o no aprobaron la sentencia. Pero tambi\u00e9n conven\u00eda reafirmar esto en raz\u00f3n de la tesis de la culpabilidad colectiva de los pueblos, seg\u00fan la cual toda Alemania, todo Jap\u00f3n, fueron responsables de los delitos cometidos durante la guerra y pagaron, de hecho, por esa supuesta culpabilidad. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Jes\u00fas fue ejecutado por orden del Procurador romano, Poncio Pilato, pero a instigaci\u00f3n de un grupo influyente. Al respecto <em>Nostra aetate <\/em>dice: \u201cLas autoridades de los jud\u00edos con sus seguidores reclamaron la muerte de Cristo\u201d. Ahora bien, creo que deber\u00edamos aclarar que eran autoridades de facto, no <em>de iure<\/em>. Los reyes eran ileg\u00edtimos. Herodes el Grande, el de los infantes de Bel\u00e9n, no era del trono de David. Era idumeo, no jud\u00edo. Fue entronizado como rey por los romanos por la ayuda prestada y reconstruy\u00f3 el Templo para congraciarse con los jud\u00edos. Uno de sus hijos, el rey Herodes Antipas, ejecut\u00f3 a Juan el Bautista y tuvo la intenci\u00f3n de matar a Jes\u00fas (Lc 13,31), aunque al final lo \u201cindult\u00f3\u201d para amigarse con Pilato. Unos doce a\u00f1os despu\u00e9s, otro rey Herodes, sobrino de este \u00faltimo, mand\u00f3 ejecutar al ap\u00f3stol Santiago. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Muchos profetas fueron perseguidos y muertos por los reyes, con el apoyo de sacerdotes. Pero no hacemos pasar la historia del pueblo elegido por esos reyes sino por los profetas. La clase sacerdotal del tiempo de Jes\u00fas estaba manejada por el poder pol\u00edtico. Ante Pilato juraron: \u201cNo tenemos otro rey que el C\u00e9sar\u201d (Jn 19,15). Pero a\u00fan en este sector, \u201cmuchos sacerdotes abrazaban la fe\u201d (Hechos 6,7). Actualmente, los pa\u00edses que fueron ocupados por la Alemania nazi no dicen que adoptaron tal o cual resoluci\u00f3n firmada por sus gobernantes de facto. Fueron determinaciones del gobierno de Vichy o de otros gobiernos t\u00edteres. De modo similar, no dejemos la impresi\u00f3n de que el pueblo jud\u00edo adopt\u00f3 medidas impuestas por gobernantes de facto, manipulados o condicionados por la ocupaci\u00f3n extranjera. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No aceptaron el Evangelio<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Otra frase dura de <em>Nostra aetate <\/em>es: \u201cGran parte de los jud\u00edos no aceptaron<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>el Evangelio\u201d. Pero, \u00bfconstituy\u00f3 eso una falta? \u00bfFue un rechazo formal del Evangelio? Hoy vemos que el 99,99 por ciento de los musulmanes no se hacen cristianos, a\u00fan viviendo en pa\u00edses de mayor\u00eda cristiana, donde oyen con frecuencia la invitaci\u00f3n a bautizarse. Pero no decimos que rechazan el Evangelio. Lo normal, de acuerdo a la Providencia divina, es que los hijos sean educados en la religi\u00f3n de sus padres, lo cual no implica un rechazo a la religi\u00f3n de otras familias. Y el cambiar de religi\u00f3n, mediante una conversi\u00f3n, es un paso que debe ser dado s\u00f3lo cuando se siente ese llamado en la conciencia. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En aquella \u00e9poca, la sociedad jud\u00eda se estructuraba sobre un cierto pluralismo de tendencias. Junto a los fariseos, los saduceos, los esenios y otros, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas fueron aceptados como un grupo respetable. En los Hechos se dice que \u201cel pueblo hablaba muy bien de ellos\u201d (5,13). Esa diversidad produc\u00eda un delicado equilibrio. El ap\u00f3stol Pablo, en el Sanedr\u00edn, fue acusado por los saduceos, pero defendido por los fariseos (Hechos 23,7). La expresi\u00f3n de <em>Nostra aetate <\/em>podr\u00eda entonces ser explicada as\u00ed: gran parte de los jud\u00edos mantuvieron su fidelidad tradicional a la Alianza, respetando la pluralidad de tendencias, en las dif\u00edciles circunstancias de aquel tiempo. En otro extremo del mundo, podr\u00edamos decir tambi\u00e9n que los chinos no aceptaron el Evangelio, hace tres siglos. Los misioneros jesuitas, con la benevolencia del emperador y siguiendo el rumbo abierto por el padre Matteo Ricci, hab\u00edan armonizado la fe cristiana con la moral de Confucio, pilar de la familia y de la sociedad. Propon\u00edan una liturgia celebrada en chino, no en lat\u00edn, y aceptaban la veneraci\u00f3n de Confucio y los antepasados, como tradiciones sociales. Eran los llamados \u201critos chinos\u201d. Pero en Roma, despu\u00e9s de muchas vacilaciones, el Papa los prohibi\u00f3, en 1704. P\u00edo XII levant\u00f3 esa prohibici\u00f3n, en 1939. La sociedad china, que estaba al borde de hacerse cristiana, comenzando por<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">la clase dirigente de los mandarines, continu\u00f3 entonces como antes, al sentirse incomprendida por <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>los europeos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En vez de \u201cChina no acept\u00f3 el Evangelio\u201d, digamos \u201cChina continu\u00f3 en la fidelidad a sus tradiciones, no percibiendo el cristianismo como un llamado de Dios\u201d. Otra frase de <em>Nostra aetate <\/em>suena a dura reprimenda: \u201cJerusal\u00e9n no conoci\u00f3 el tiempo de su visita\u201d. Es como si afirmara que la ciudad santa rechaz\u00f3 al Se\u00f1or y cometi\u00f3 un grave pecado colectivo. Pero conviene interpretar esta expresi\u00f3n con la categor\u00eda b\u00edblica de las \u201cvisitas\u201d del Se\u00f1or a su pueblo. En el Evangelio de Lucas, por ejemplo, leemos que el \u00e1ngel Gabriel le anunci\u00f3 al piadoso Zacar\u00edas que tendr\u00eda un hijo, Juan el Bautista. Esto le pareci\u00f3 imposible al sorprendido sacerdote, porque \u00e9l y su mujer ya eran ancianos. No reconoci\u00f3 la visita del Se\u00f1or y por eso qued\u00f3 mudo hasta que naci\u00f3 el ni\u00f1o y fue circuncidado con el nombre de Juan. Zacar\u00edas es recordado por la Iglesia como un santo. Peregrin\u00f3 en la fe, como todo creyente, alentado por visitas sucesivas del Se\u00f1or. Por otro lado, al predecir la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y llorar sobre ella, Jes\u00fas se vali\u00f3 de categor\u00edas apocal\u00edpticas, extra\u00f1as para nosotros, que presentan como destrucci\u00f3n o fin del mundo lo que hoy denominamos renovaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00bfSiguen en la Antigua Alianza?<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Las frases que hemos analizado, perfectibles en su redacci\u00f3n, adquieren todo su sentido de fraternidad y amistad en el contexto del esp\u00edritu conciliar. El pueblo jud\u00edo mantiene encendida la l\u00e1mpara de la fe. El Viernes Santo pedimos que contin\u00faen creciendo en la fidelidad a la Alianza. En <em>Nostra aetate <\/em>la Iglesia \u201cespera el d\u00eda, que s\u00f3lo Dios conoce, en que todos los pueblos invocar\u00e1n al Se\u00f1or con una sola voz\u201d. No le pedimos a nadie que abandone su fe sino que aprendamos a cantar todos \u201ccon una sola voz\u201d. El argentino Daniel Barenboim, con su orquesta de israel\u00edes y palestinos, nos muestra que la m\u00e1s bella m\u00fasica puede nacer en las encrucijadas de los pueblos. Concluyo con una reflexi\u00f3n que no se encuentra en <em>Nostra aetate <\/em>pero se inspira en ella. La \u00fanica Alianza de Dios con la humanidad se ha manifestado en tres dimensiones de la fe: la Original (con Ad\u00e1n), la Universal (con No\u00e9) y la Final (con Abraham). Todos miramos hacia adelante, hacia las estrellas del cielo, como Abraham, atra\u00eddos por la luz mesi\u00e1nica. El pueblo jud\u00edo no se qued\u00f3 en la \u201cAntigua\u201d Alianza. Vive en la Nueva, la del Amor, peregrinando como nosotros en la esperanza y llevados todos de la mano de Dios. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor es jesuita, profesor de Teolog\u00eda y colaborador de la Comisi\u00f3n Episcopal de Ecumenismo, relaciones con el Juda\u00edsmo, el Islam y las Religiones.<\/span><\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Concilio Vaticano II aprob\u00f3 la Declaraci\u00f3n Nostra aetate en 1965. Muchos piensan que es un documento dedicado a los jud\u00edos. En realidad, se dirige&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[19,36,11,14,23],"class_list":["post-5198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-benedicto-xvi","tag-critica-historica","tag-debates","tag-iglesia","tag-revolucion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1lQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5198\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}