{"id":5342,"date":"2010-11-04T17:44:55","date_gmt":"2010-11-04T20:44:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5342"},"modified":"2010-11-04T17:44:55","modified_gmt":"2010-11-04T20:44:55","slug":"un-realismo-de-vanguardia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5342","title":{"rendered":"Un realismo de vanguardia"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El premio Nobel concedido a Mario Vargas Llosa puede ser una buena ocasi\u00f3n <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">para revisar una obra fundamental en la literatura latinoamericana. Aqu\u00ed nos <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">detendremos en Conversaci\u00f3n en La Catedral, la novela que se se\u00f1ala como la cima de su trabajo.<!--more--><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Mario Vargas Llosa elige abrir <em>Conversaci\u00f3n en La Catedral <\/em>con un ep\u00edgrafe de Balzac: <em>Il faut avoir fouill\u00e9 toute la vie sociale pour \u00eatre un vrai romancier, vu que le roman est l\u2019historie priv\u00e9e des nations<\/em>1. La cita tomada del autor de la <em>Comedia Humana<\/em><em> <\/em>es significativa. Hay en este libro alg\u00fan eco del af\u00e1n balzaciano de aprehender la totalidad de lo social. Como ha se\u00f1alado C\u00e9sar Aira, \u201c<em>Conversaci\u00f3n en La Catedral <\/em>es uno de los ejemplos m\u00e1s cabales de la \u2018novela fresco\u2019 de una sociedad\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">A trav\u00e9s de las trayectorias de Santiago Zavala, un ni\u00f1o bien que reniega de su clase, y de Ambrosio, un zambo de origen humilde, entrecruzadas con una pl\u00e9tora de personajes secundarios, Vargas Llosa logra plasmar un panorama de la vida social del Per\u00fa de mediados del siglo XX, que incluye desde la corrupci\u00f3n pol\u00edtica y la militancia universitaria hasta las estructuras familiares y las pr\u00e1cticas sexuales. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Sin embargo, el autor pone al servicio de este proyecto realista \u201cdecimon\u00f3nico\u201d un repertorio de t\u00e9cnicas de vanguardia. La linealidad temporal se rompe, el relato se fragmenta en m\u00faltiples voces y perspectivas. En el primer cap\u00edtulo, narrado en presente, Zavalita y Ambrosio se reencuentran y conversan en un bar \u201cde pobres\u201d. Asistimos a los preliminares y el desenlace de ese encuentro, incluso al regreso a casa de Santiago. Pero la materia de este di\u00e1logo s\u00f3lo se nos ir\u00e1 revelando a lo largo de los sucesivos cap\u00edtulos. En estos, las historias de los personajes se despliegan y entrecruzan, escandidas por l\u00edneas de di\u00e1logo que intempestivamente nos devuelven al momento de la conversaci\u00f3n en La Catedral. La narraci\u00f3n del pasado est\u00e1 as\u00ed atravesada por las reflexiones desde el presente y las voces de los interlocutores se interrumpen y superponen. De este modo, el ritmo de la novela est\u00e1 dado por el fluir digresivo y rizom\u00e1tico del discurso coloquial. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Uno de los grandes m\u00e9ritos de Vargas Llosa es que esta arriesgada apuesta formal no da como resultado un libro ininteligible. La estructura es impecable y est\u00e1 trabajada con precisi\u00f3n de relojer\u00eda. Es en esta novela en donde el autor ha alcanzado, a nuestro juicio, el mejor equilibrio entre la experimentaci\u00f3n t\u00e9cnica y la fluidez narrativa. Quiz\u00e1s est\u00e1 s\u00edntesis entre vanguardismo y realismo sea lo que mejor caracteriza al Vargas Llosa de los a\u00f1os sesenta y setenta. Si la novela es, en la conocida definici\u00f3n de Stendhal, el espejo en medio del camino, <em>Conversaci\u00f3n\u2026 <\/em>es un espejo astillado y deformante, que busca un lector activo, capaz de reconstituir el todo desde los fragmentos<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Las ilusiones perdidas <\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La ya famosa pregunta que formula Santiago Zavala en las primeras l\u00edneas, \u201c\u00bfEn qu\u00e9 momento se hab\u00eda jodido el Per\u00fa?\u201d puede leerse como una cifra de toda la obra. La cr\u00edtica social tiene aqu\u00ed profundas implicancias personales. Dicho de otro modo: adem\u00e1s de un retrato de la corrupci\u00f3n del pa\u00eds durante la dictadura del general Manuel Odr\u00eda (1948-1956), el texto es una interrogaci\u00f3n acerca de la p\u00e9rdida o el fracaso de los ideales de juventud. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La trayectoria de Zavalita, m\u00e1s all\u00e1 de ciertas referencias veladamente autobiogr\u00e1ficas (la Universidad de San Marcos, el matrimonio a espaldas de la familia, la dedicaci\u00f3n al periodismo para ganarse la vida), puede tener resonancias en muchos de los lectores de Vargas Llosa. El ingreso a la universidad y el deslumbramiento con un mundo nuevo, las charlas interminables en los caf\u00e9s, la lectura apasionada de ciertos libros, los primeros amores, las discusiones pol\u00edticas, la esperanza de una revoluci\u00f3n\u2026 pero despu\u00e9s la desilusi\u00f3n, el desencanto de un presente c\u00ednico y sin ideales. \u00bfC\u00f3mo, cu\u00e1ndo, por qu\u00e9 se ech\u00f3 todo a perder?, se interroga obsesivamente Zavalita. Repasa su vida buscando la respuesta, en una conversaci\u00f3n en un bar de mala muerte, con un zambo que hace a\u00f1os que no ve y que apenas conoc\u00eda. Pero entre los litros de cerveza, el humo y el olor a encierro de La Catedral (el nombre no deja de ser ir\u00f3nicamente significativo) no lo aguarda ninguna revelaci\u00f3n. No hay epifan\u00eda para Zavalita, que termina viendo caer desde \u201cun retazo de cielo casi oscuro [\u2026] la miserable gar\u00faa de siempre\u201d. <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>Santiago no encuentra su lugar porque no consigue creer en nada, no acepta <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>dogmatismos religiosos ni pol\u00edticos. Eso lo aleja primero de su familia y de \u201clos curas\u201d, y luego de sus compa\u00f1eros de militancia. Sin embargo, en un momento parece insinuarse una salida. Mientras Zavalita se lamenta de su falta de fe, uno de sus amigos le reprocha: \u201cDebiste dedicarte a la literatura y no a la revoluci\u00f3n\u201d. La literatura entonces aparece como el espacio de las interrogaciones, del pensamiento<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">cr\u00edtico, como el lugar de los que no tienen certezas absolutas. Pero tambi\u00e9n como un horizonte posible de sentido, algo a que \u201cdedicar\u201d la vida. Zavalita no eligi\u00f3 ese camino. Para fortuna de todos sus lectores, m\u00e1s all\u00e1 de alguna fallida candidatura presidencial, Vargas Llosa s\u00ed. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Una novela larga<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Este texto quiere ser ante todo una invitaci\u00f3n a la lectura del libro, valga entonces una \u00faltima anotaci\u00f3n. <em>Conversaci\u00f3n en La Catedral <\/em>trabaja sobre la \u201clarga duraci\u00f3n\u201d, en m\u00e1s de un sentido. No s\u00f3lo porque su autor ha proclamado que le tom\u00f3 a\u00f1os concluirla y por el amplio arco temporal que abarcan los hechos narrados. M\u00e1s concreta y materialmente, porque se trata de una novela voluminosa (son cerca de 700 p\u00e1ginas, lo que llev\u00f3 a dividirla en dos vol\u00famenes en su primera edici\u00f3n). Entendemos que hay aqu\u00ed una apuesta est\u00e9tica. Los cuentos breves y los poemas requieren del lector un m\u00e1ximo de concentraci\u00f3n, durante un per\u00edodo acotado. Una novela extensa exige un tipo de lectura muy distinta, la cual es ilustrada magistralmente por Julio Cort\u00e1zar en \u201cContinuidad de los parques\u201d. <em>Conversaci\u00f3n en La Catedral <\/em>nos obliga a convivir largo tiempo con sus personajes, a irnos interesando gradualmente por sus destinos, a acostumbrarnos al peculiar ritmo de la narraci\u00f3n y, quiz\u00e1s, a permitir que algunas de las preguntas de Zavalita irrumpan s\u00fabitamente en nuestra propia vida y nos sacudan mientras leemos recostados c\u00f3modamente en el sill\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">1.\u201cEs necesario haber explorado toda la vida social para ser un verdadero novelista, ya que la novela es la historia privada de las naciones\u201d<\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor es profesor en letras por la UBA.<\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El premio Nobel concedido a Mario Vargas Llosa puede ser una buena ocasi\u00f3n para revisar una obra fundamental en la literatura latinoamericana. 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