{"id":5478,"date":"2010-12-06T18:31:25","date_gmt":"2010-12-06T21:31:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5478"},"modified":"2010-12-06T18:31:25","modified_gmt":"2010-12-06T21:31:25","slug":"en-torno-del-presupuesto-de-culto-y-sus-raices-historicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5478","title":{"rendered":"En torno del presupuesto de culto y sus ra\u00edces hist\u00f3ricas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El presupuesto de culto no guarda relaci\u00f3n con las expropiaciones del gobierno de Rivadavia sino con un derecho de patronato que se declar\u00f3 extinto cuarenta a\u00f1os atr\u00e1s.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Debatir la laicidad que queremos implica abordar una serie de cuestiones complejas que hacen a las relaciones que entabla el Estado con las religiones en general y con la Iglesia cat\u00f3lica en particular. Entre esas cuestiones se cuenta la de si el Estado debe financiar o no a las religiones, por qu\u00e9 y con qu\u00e9 modalidades y criterios. Pero el \u201cdebe\u201d puede ser le\u00eddo en dos sentidos distintos: el de un acto que se realiza porque se lo juzga conveniente y el de uno que se realiza porque en ello entra en juego una obligaci\u00f3n \u00e9tica. Las preguntas son muchas: \u00bfdebe existir un presupuesto de culto? En caso <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>afirmativo, \u00bfdebe existir porque es conveniente, o porque existe una deuda del Estado hacia la Iglesia cat\u00f3lica? \u00bfEl Estado deber\u00eda financiar s\u00f3lo a la Iglesia cat\u00f3lica o, dada la pluralizaci\u00f3n del campo religioso, tambi\u00e9n a otras confesiones cristianas y a otras religiones? \u00bfCon qu\u00e9 criterios definir a cu\u00e1les? No es el objeto de este art\u00edculo ofrecer respuestas que deber\u00e1n surgir de un amplio debate ciudadano, sino aportar elementos hist\u00f3ricos para la reflexi\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En medios cat\u00f3licos \u2013e incluso en otros\u2013 se suele alegar que la existencia del presupuesto de culto responde a una obligaci\u00f3n del Estado hacia la Iglesia cat\u00f3lica nacional que fue contra\u00edda a ra\u00edz de las incautaciones de bienes eclesi\u00e1sticos que tuvieron lugar durante las reformas rivadavianas de la d\u00e9cada de 1820. El origen de este argumento se encuentra en un libro poco s\u00f3lido que Enrique Udaondo public\u00f3 en 1949 con el t\u00edtulo de <em>Antecedentes del presupuesto de culto en la Rep\u00fablica Argentina<span style=\"font-style: normal;\">.<\/span><\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El razonamiento que despliega all\u00ed Udaondo es a la vez absurdo y err\u00f3neo. Don Enrique calcula el <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>valor que en 1949 habr\u00edan tenido las propiedades que el Gobierno porte\u00f1o expropi\u00f3 a la catedral y a varios conventos de Buenos Aires para concluir que existe una deuda del Estado nacional para con la Iglesia cat\u00f3lica argentina, una deuda que, como la de la C\u00e1ndida Er\u00e9ndira, no podr\u00e1 saldarse jam\u00e1s.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El absurdo deriva de que el Gobierno no expropi\u00f3 a esas instituciones por los valores de 1949, sino por los de 1822. Pero adem\u00e1s el razonamiento es err\u00f3neo porque parte de supuestos falsos: uno es que el gobierno rivadaviano puso fin a la independencia econ\u00f3mica de las instituciones afectadas,<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">cuando en realidad en tiempos coloniales hab\u00edan acudido abundantemente a los socorros del fisco y en 1822 la estaban pasando muy mal \u2013y no en todos los casos a causa de la revoluci\u00f3n\u2013; el segundo es que el presupuesto de culto se encuentra conceptualmente vinculado al acto expropiatorio. En una de sus frases se sintetiza todo el mensaje del libro: \u201cEl origen del Presupuesto de Culto es conocido: la Iglesia ten\u00eda sus bienes y sus recursos propios. Rivadavia ech\u00f3 mano a los bienes ra\u00edces de la Iglesia cuyo valor era muy grande, y el 21 de diciembre de 1822 aboli\u00f3 dichos recursos, los diezmos [\u2026]. Es, pues, el Presupuesto de Culto no una d\u00e1diva sino un deber\u201d (p\u00e1gs. 22-23).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Para aportar luz a esta cuesti\u00f3n compleja conviene explicar en qu\u00e9 consist\u00edan las rentas eclesi\u00e1sticas que el Gobierno rivadaviano trastoc\u00f3. Esas rentas eran bastante variadas: la curia episcopal y el <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>cabildo catedralicio percib\u00edan diezmos provenientes de toda la geograf\u00eda de la dilatada di\u00f3cesis, que por entonces comprend\u00eda las actuales provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre R\u00edos, Corrientes, Misiones y la presente Rep\u00fablica Oriental del Uruguay. Los diezmos estaban prescriptos por ley y eran los oficiales reales quienes estaban encargados de eventualmente castigar a quienes no los pagaran. Eran adem\u00e1s un ingreso que la Corona hab\u00eda cedido a las Iglesias, por lo que el rey percib\u00eda una parte y legislaba acerca de su cobro y distribuci\u00f3n. Los p\u00e1rrocos no percib\u00edan diezmos \u2013salvo excepciones insignificantes\u2013, sino que viv\u00edan \u2013en algunos casos sobreviv\u00edan\u2013 de las primicias \u2013los primeros frutos del campo, calculados de manera diferente de acuerdo a la \u201ccostumbre del pays\u201d\u2013 y de los llamados \u201cderechos de estola\u201d que cobraban por la administraci\u00f3n de sacramentos. La catedral y el cabildo eclesi\u00e1stico pose\u00edan adem\u00e1s algunas fincas, sobre todo urbanas, que habitualmente se alquilaban. Los conventos ten\u00edan sus propias rentas, sobre todo de dinero contante y sonante, que prestaban a inter\u00e9s contra la hipoteca de alguna propiedad, adem\u00e1s de algunas fincas urbanas y rurales. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En realidad, las propiedades eclesi\u00e1sticas en el R\u00edo de la Plata eran muy modestas comparadas con las de M\u00e9xico o Per\u00fa. Un solo ejemplo: las rentas de la sola provincia dominica de Oaxaca (M\u00e9xico) superaban en la d\u00e9cada de 1770 a los diezmos de toda la di\u00f3cesis de Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Por otra parte, las instituciones de que hablamos eran muy aut\u00f3nomas entre s\u00ed: las propiedades de un convento no ten\u00edan nada que ver con la curia diocesana y viceversa. El derecho can\u00f3nico de la \u00e9poca permit\u00eda que los conventos comprasen y vendiesen bienes y prestasen dinero sin tener que rendir cuenta alguna al obispo ni a ninguna otra autoridad eclesi\u00e1stica ajena a la orden. Fue el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico de 1917 el que estableci\u00f3 el derecho de control del diocesano sobre los bienes eclesi\u00e1sticos del territorio. Otra aclaraci\u00f3n: los diezmos de toda la di\u00f3cesis iban a parar a la catedral, de modo que salvo una muy peque\u00f1a parte que quedaba en la iglesia cabecera de cada jurisdicci\u00f3n, los p\u00e1rrocos y sus feligreses apenas si ten\u00edan tiempo de saludar a esos recursos antes de que tomasen el camino de Buenos Aires, lo que generaba enojosas situaciones. De tal manera, hablar de <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>propiedades de la Iglesia\u201d instala un problema. Los contempor\u00e1neos hablaban de propiedades de tal o cual convento, o de la catedral, o de tal o cual parroquia o cofrad\u00eda, no de \u201cbienes de la Iglesia\u201d, si se entiende \u201cIglesia\u201d como una instituci\u00f3n. La expresi\u00f3n \u201cbienes de la Iglesia\u201d exist\u00eda, pero se usaba para designar propiedades \u201cespiritualizadas\u201d, es decir, dedicadas al culto y a la pastoral.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La revoluci\u00f3n trastoc\u00f3 las rentas eclesi\u00e1sticas y la geograf\u00eda diocesana. La guerra con el artiguismo signific\u00f3 tempranamente la p\u00e9rdida para Buenos Aires de todas las dem\u00e1s jurisdicciones, que obviamente fueron dejando de pagar los diezmos a su enemigo. La ca\u00edda del Directorio en 1820 termin\u00f3 de desestructurar el territorio y cada provincia pas\u00f3 a gobernarse de manera aut\u00f3noma. En noviembre de 1820 la Junta Superior de Diezmos se\u00f1alaba \u201cla rebaja considerable que ha sufrido la gruesa de diezmos despu\u00e9s de la separaci\u00f3n de los diferentes partidos que antes eran dependientes de la Capital\u201d. Ese a\u00f1o los $ 109.212 recaudados en 1805 \u2013el m\u00e1ximo hist\u00f3rico\u2013 se hab\u00edan reducido a apenas $ 53.608, mientras los miembros del cabildo eclesi\u00e1stico y del clero catedralicio que los percib\u00edan hab\u00edan crecido en n\u00famero.1 De tal manera, cuando la reforma aboli\u00f3 los diezmos, los can\u00f3nigos hac\u00eda tiempo que se quejaban de la cortedad de sus rentas, derivadas principalmente de un ingreso incierto \u2013los diezmos depend\u00edan de las cosechas, del clima, de las plagas\u2026\u2013 y en los \u00faltimos a\u00f1os muy venido a menos. As\u00ed, no es extra\u00f1o que hayan descorchado botellas para celebrar el sueldo fijo \u2013y bastante sustancioso\u2013 que les asign\u00f3 el Gobierno. Las rentas de los conventos tambi\u00e9n se hab\u00edan venido abajo, desde antes de la revoluci\u00f3n. Mientras en 1775 las tres \u00f3rdenes de franciscanos, dominicos y mercedarios pose\u00edan $ 801.741 decapitales de capellan\u00edas, en 1822 les quedaban $ 153.882.2 La reforma en este caso fue mucho m\u00e1s dr\u00e1stica: suprimi\u00f3 todos los conventos menos el franciscano y los bienes muebles e inmuebles de los conventos clausurados pasaron a la hacienda p\u00fablica y en parte a la curia, que como sabemos nunca hab\u00eda tenido la menor participaci\u00f3n en las propiedades conventuales. Por \u00faltimo, el clero parroquial sigui\u00f3 viviendo \u2013o sobreviviendo\u2013 de las primicias y los derechos de estola, que de acuerdo a la parroquia pod\u00edan significar ingresos abundantes o mis\u00e9rrimos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Recapitulando, podemos decir que: <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">1. La reforma rivadaviana no afect\u00f3 a \u201cla Iglesia argentina\u201d \u2013que no exist\u00eda\u2013, sino s\u00f3lo a la Iglesia de Buenos Aires \u2013para ser precisos, a algunas instituciones eclesi\u00e1sticas porte\u00f1as\u2013, mientras las dem\u00e1s <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>provincias de la di\u00f3cesis y las que pertenec\u00edan a otros obispados siguieron su propio camino.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">2. La reforma no afect\u00f3 de igual manera al clero catedralicio, al clero parroquial y a las \u00f3rdenes religiosas. Algunos sectores se beneficiaron, mientras otros se perjudicaron. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">3. Las instituciones que sufrieron confiscaciones no eran independientes en t\u00e9rminos financieros, como afirma Udaondo. Basta, para comprobarlo, echar una r\u00e1pida mirada a la multitud de solicitudes de ayuda econ\u00f3mica que esas instituciones dirig\u00edan al rey primero y a los gobiernos patrios despu\u00e9s, as\u00ed como a los muchos pedidos de autorizaci\u00f3n para pedir limosna. Lo hac\u00edan, justamente, porque nunca se solventaron econ\u00f3micamente con sus propiedades. En este sentido, es imposible justificar buenamente a Udaondo cuando afirma que hasta la reforma lo que \u00e9l llama \u201cel Estado\u201d no contribuy\u00f3 \u201cen nada\u201d al sost\u00e9n del culto (p\u00e1g. 18). Se le pasaron por alto toneladas de documentos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">De tal manera, la reforma rivadaviana no puede considerarse origen del presupuesto de culto <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>nacional. No es cierto, como dice Udaondo, que el Gobierno porte\u00f1o se haya comprometido a financiar a la Iglesia como compensaci\u00f3n por los bienes incautados. Afirmar tal cosa es desconocer por completo el pensamiento de Rivadavia, que consideraba esos bienes de la sociedad, no de la Iglesia, como afirm\u00f3 en multitud de oportunidades. Omito citar documentos, que sobran, por falta de espacio, pero estoy dispuesto a ofrec\u00e9rselos a quien me lo solicite. \u00bfCu\u00e1les son, entonces, las ra\u00edces hist\u00f3ricas del presupuesto? En realidad, su existencia est\u00e1 vinculada indisolublemente a la vigencia del derecho de patronato. El que ejerc\u00edan los reyes se basaba, en buena medida, en el hecho \u2013en parte cierto y en parte ficticio\u2013 de que hab\u00edan fundado y financiado desde la conquista las Iglesias americanas. En la \u00e9poca de la reforma rivadaviana a casi nadie se le pasaba por la cabeza la idea de poner fin al patronato separando la Iglesia del Estado e interrumpiendo el sost\u00e9n econ\u00f3mico estatal. Es decir, el presupuesto de culto se relaciona con el patronato, no con las confiscaciones ni con la abolici\u00f3n del diezmo. Hasta tal punto es as\u00ed, que en las provincias de la Confederaci\u00f3n Argentina el presupuesto de culto se cre\u00f3 en 1853 sin que hubiese habido reforma ni mediado importantes incautaciones de bienes, a las que nadie hizo referencia en los debates de la Constituyente. Tambi\u00e9n en la <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>confederaci\u00f3n los diezmos y los dem\u00e1s ingresos eclesi\u00e1sticos estaban lejos de bastar para el sost\u00e9n del culto.3 Y las autoridades eclesi\u00e1sticas, como otrora las porte\u00f1as frente a la reforma de Rivadavia, lejos de lamentar la supresi\u00f3n del gravamen manifestaron su benepl\u00e1cito y enseguida elevaron sus pedidos de ayuda. En otras palabras, si en la Confederaci\u00f3n \u2013y luego en el pa\u00eds todo\u2013 hubo presupuesto de culto, fue porque la Constituci\u00f3n establec\u00eda el deber del Estado de sostener al culto cat\u00f3lico como contrapartida del ejercicio del derecho de patronato. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Recapitulando, la idea de que el Estado debe \u2013en el sentido de que tiene la obligaci\u00f3n de\u2013 sostener econ\u00f3micamente a la Iglesia cat\u00f3lica porque incaut\u00f3 sus bienes carece de cualquier asidero hist\u00f3rico. Adem\u00e1s, de reconocerse ese deber la beneficiaria no deber\u00eda ser la Iglesia cat\u00f3lica argentina, sino las instituciones que se vieron afectadas \u2013las \u00f3rdenes de franciscanos, dominicos y mercedarios y la catedral porte\u00f1a\u2013. Por otro lado, con el mismo criterio habr\u00eda que resarcir a toda otra v\u00edctima de pasadas expropiaciones, empezando por las comunidades ind\u00edgenas, a las que se les incaut\u00f3 nada <\/span><\/span><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">menos que la totalidad del territorio nacional\u2026<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Si el presupuesto de culto no guarda relaci\u00f3n con las expropiaciones rivadavianas sino con un derecho de patronato que se declar\u00f3 extinto hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, \u00bftiene sentido entonces que exista un presupuesto de culto para el sost\u00e9n econ\u00f3mico de la Iglesia cat\u00f3lica? Los obispos argentinos m\u00e1s de una vez han declarado su intenci\u00f3n de renunciar a la financiaci\u00f3n estatal, lo que sin dudas constituir\u00eda un gesto de grandeza valorado un\u00e1nimemente (sobre todo en un pa\u00eds en el que la grandeza es un bien tan, pero tan escaso\u2026), \u00bfvan a hacerlo? \u00bfY el Estado? \u00bfDebe suprimir el presupuesto? \u00bfO debe financiar no s\u00f3lo a la Iglesia cat\u00f3lica sino tambi\u00e9n a otras confesiones cristianas y a otras religiones que contribuyen a la vida nacional? Si a la hora de encarar este debate creemos necesario remitimos a la historia, evitemos incurrir en lugares comunes que mal resisten un riguroso an\u00e1lisis. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">1. R. Di Stefano, \u201cDinero, poder y religi\u00f3n: el problema de la distribuci\u00f3n de los diezmos en la di\u00f3cesis de Buenos Aires <\/span><\/span><\/em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em>(1776-1820)\u201d, <\/em>Quinto Sol<em>, N\u00famero 4 (2000), p\u00e1gs. 87-115\u00a0 <\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><\/span><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">2. R. Di Stefano y J. Peire: \u201cDe la sociedad barroca a la ilustrada: aspectos econ\u00f3micos del proceso de secularizaci\u00f3n en el R\u00edo de<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em>la Plata<\/em><em>\u201d, <\/em>Andes. Antropolog\u00eda e Historia <em>N\u00ba 15 (2004), p\u00e1gs. 117-150. <\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em>3. Cfr. N. T. Auza, \u201cLos recursos econ\u00f3micos de la Iglesia hasta 1853. Antecedentes del presupuesto de culto\u201d, <\/em>Revista Hist\u00f3rica<em>, <\/em><\/span><\/span><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">N\u00ba 8 (1981), p\u00e1g. 5, donde afirma que las di\u00f3cesis casi no pose\u00edan bienes inmuebles propios y p\u00e1g. 10, en la que consigna que <\/span><\/span><\/em><em><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">en todas las provincias de la Confederaci\u00f3n \u201cla contribuci\u00f3n por v\u00eda de los diezmos permit\u00eda satisfacer en m\u00ednima parte al clero y gastos del culto\u201d. Digamos de paso que cuando el Dr. Auza se refiere a un pasado de \u201cesplendor y\u00a0holganza\u201d no especifica si se refiere a los conventos o a las di\u00f3cesis, que llevaban contabilidades completamente distintas. Adem\u00e1s, los archivos coloniales est\u00e1n abarrotados de pedidos de ayuda econ\u00f3mica al rey por parte de \u00f3rdenes como de obispos y cabildos catedralicios.<\/span><\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presupuesto de culto no guarda relaci\u00f3n con las expropiaciones del gobierno de Rivadavia sino con un derecho de patronato que se declar\u00f3 extinto cuarenta&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[36,11,102,20,14,86,118],"class_list":["post-5478","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","tag-critica-historica","tag-debates","tag-dialogo-interreligioso","tag-discusion","tag-iglesia","tag-pobreza","tag-presupuesto"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1qm","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5478"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5478\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}