{"id":5551,"date":"2011-01-01T17:57:11","date_gmt":"2011-01-01T20:57:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5551"},"modified":"2011-01-01T17:57:11","modified_gmt":"2011-01-01T20:57:11","slug":"a-favor-de-una-argentina-menos-agitada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5551","title":{"rendered":"A favor de una Argentina menos agitada"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Ante la visible declinaci\u00f3n de la Argentina en los \u00faltimos decenios, una m\u00ednima reversi\u00f3n inicial podr\u00eda bastar para insuflarnos un soplo de esperanza en nuestro futuro.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Basta bordear los Andes, desde Salta hasta R\u00edo Gallegos por la m\u00edtica ruta 40 para advertir que la Rep\u00fablica Argentina es un pa\u00eds maravilloso y con enorme potencial. Carga empero sobre sus hombros un pesado lastre: una ineficaz administraci\u00f3n p\u00fablica nacional, provincial y municipal, y en los tres poderes. Una y otra vez me pregunto por qu\u00e9 los argentinos no nos manifestamos ocupados por el presente y a\u00fan menos por el futuro del pa\u00eds. Hemos estado entretenidos con discusiones acerca de nuestro pasado, reescribiendo regularmente nuestra historia, distra\u00eddos de una tarea fundamental: incrementar nuestra producci\u00f3n, desde lo econ\u00f3mico hasta lo cultural, desaf\u00edo que hoy como nunca antes parece estar al alcance de nuestras manos. Somos 40 millones de habitantes, escasos en comparaci\u00f3n con pa\u00edses mucho m\u00e1s extensos y densamente poblados y donde sus habitantes conviven relativamente integrados y hasta orgullosos, como sucede en China, India, Rusia, Brasil y los Estados Unidos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00bfPor qu\u00e9 no encaramos de una vez por todas, con seriedad y responsabilidad, nuestro porvenir? No existe pa\u00eds que avance si no aumenta su producci\u00f3n ni mejora su calidad educativa y cultural. Lo contrario es limitarse a redistribuir la producci\u00f3n existente en un tira y afloje que no hace m\u00e1s que agitar el tejido social.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Bloqueo a la uni\u00f3n y ambici\u00f3n nacional<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La pol\u00edtica argentina ha padecido siempre un sesgo violento que ha bloqueado su uni\u00f3n y su estar en el mundo. La ciudadan\u00eda, desde la m\u00e1s encumbrada hasta la m\u00e1s humilde, no llega a reaccionar ante esta permanente laceraci\u00f3n estatal: una diaria ineptitud de gesti\u00f3n que venimos sufriendo desde la independencia. Y en particular la sociedad pol\u00edtica pareciera no encontrar las fuerzas y la ambici\u00f3n para revertir la creciente decadencia. A menos que se piense \u2013y ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s grave\u2013 que las sucesivas administraciones p\u00fablicas no son otra cosa que el reflejo, en el \u00faltimo medio siglo, de una sociedad declinante con respecto a los valores b\u00e1sicos: la moral, la dedicaci\u00f3n al trabajo y al estudio, y el respeto a las instituciones p\u00fablicas, que son las \u00fanicas que vigorizan una sociedad adulta.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Volver a estas nociones de convivencia demandar\u00e1 tiempo y esfuerzo. Ser\u00e1 una tarea cicl\u00f3pea, pero al mismo tiempo imprescindible. Una mirada alentadora debe invitarnos a ser m\u00e1s optimistas: ante la visible declinaci\u00f3n de la Argentina en los \u00faltimos decenios, una m\u00ednima reversi\u00f3n inicial bastar\u00eda para insuflarnos un soplo de esperanza en nuestro futuro. Ser\u00e1 suficiente abocarnos desde el primer d\u00eda a resolver unas pocas carencias b\u00e1sicas para percibir la estrella que nos guiar\u00e1 hacia una progresiva recuperaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Las carencias fundamentales<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La falta de respeto por las instituciones, los vergonzosos bolsones de pobreza en el pa\u00eds del trigo y la carne, la inflaci\u00f3n galopante en diversos momentos, un proceso educativo en franca declinaci\u00f3n y la deshonestidad que nos ha corro\u00eddo por a\u00f1os y a\u00f1os son algunas de nuestras debilidades. Lejos est\u00e1 de nosotros creer que con anterioridad no existieron penurias. Pero es dable se\u00f1alar que en los \u00faltimos decenios algunos pa\u00edses exitosos han dise\u00f1ado e implementado pol\u00edticas encaminadas a resolver esas carencias que antes citamos, que les han significado verdaderos saltos cualitativos. Basta inspirarnos en ellas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Pertenezco a una generaci\u00f3n bien entrada en a\u00f1os que siempre ha mirado a la Argentina con preocupaci\u00f3n, dir\u00eda que hasta con dolor. Los atropellos institucionales de 1930 y 1943 y los acosos posteriores al estado de derecho evidenciaron hacia adentro y hacia fuera nuestra endeblez institucional, lo cual mucho nos ha afectado y a todas luces corresponde fortificar.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los a\u00f1os 30 <\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En la adolescencia y junto a tantos otros me encolumn\u00e9 a favor de una Argentina m\u00e1s madura y previsible, m\u00e1s confiable en el tiempo y menos descorazonada. Conviv\u00ed entonces con las preocupadas visiones del pa\u00eds de Ezequiel Mart\u00ednez Estrada, Leopoldo Marechal, Ra\u00fal Scalabrini Ortiz, Eduardo Mallea y Julio Cort\u00e1zar (en pleno desaliento abandon\u00f3 la Argentina en 1951), y el propio Jos\u00e9 Ortega y Gasset hablando de los argentinos y sus desencuentros, en medio de un pa\u00eds influenciado por la crisis de 1929, de las \u201collas populares\u201d, castigadas nuestras materias primas de exportaci\u00f3n por precios en baja, la falta de trabajo y los pobres golpeando a las puertas de las casas pidiendo un pedazo de pan. Sin embargo, eran a\u00f1os en los que la Argentina pose\u00eda alto nivel educativo, voluntad de trabajo, estilo de vida austero, m\u00e1s honestidad y responsabilidad, caracter\u00edsticas en franca disminuci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Sin olvidar la progresiva declinaci\u00f3n del pa\u00eds, el actual inter\u00e9s internacional por nuestra producci\u00f3n invita al optimismo, siempre y cuando dejemos atr\u00e1s nuestras carencias y brindemos a propios y extra\u00f1os alguna evidencia duradera de nuestros prop\u00f3sitos de cambio. El gran salto demandar\u00eda un par de a\u00f1os, no m\u00e1s. Ser\u00eda suficiente acordar con el sector agropecuario una progresiva o total eliminaci\u00f3n de las retenciones en proporci\u00f3n a un aumento vigoroso de la producci\u00f3n (existen algunas provincias con infinitas extensiones de tierras sin cultivar); eliminar decenas y decenas de cl\u00e1usulas que hoy atentan fuertemente contra nuestra competitividad industrial (m\u00e1s all\u00e1 del crecimiento del sector automotriz); y brindar mayores est\u00edmulos al sector de servicios. Estas<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">y otras medidas a adoptar estimular\u00edan el crecimiento de la producci\u00f3n nacional tanto para consumo local como para las exportaciones, que son pieza clave del crecimiento de los pa\u00edses exitosos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En ese sentido, es necesario contar con un tipo de cambio fluctuante, estable y previsible. A mayor producci\u00f3n, mayores ingresos fiscales, lo cual compensar\u00e1 con creces la no existencia de retenciones. Se demandar\u00eda m\u00e1s mano de obra, que ser\u00eda mejor remunerada y, por ende, se promover\u00eda un mayor poder adquisitivo. Si a la vez se hace carne en los inversores un tipo de cambio confiable, el lento pero progresivo regreso de los capitales argentinos que actualmente se encuentran en el exterior, particularmente en estos tiempos de mercados burs\u00e1tiles mundiales deprimidos, ir\u00eda compensando progresivamente la salida de capitales a lo largo de las \u00faltimas<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">d\u00e9cadas. La declinaci\u00f3n productiva ha sido tan fuerte que un cambio de rumbo no es un objetivo tan dif\u00edcil de alcanzar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Dos pa\u00edses, una sola regi\u00f3n<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Una propuesta entre otras posibles es concretar la integraci\u00f3n de la Argentina con Chile, decisi\u00f3n favorable a ambos. De esta manera los dos pa\u00edses tendr\u00edan acceso a dos oc\u00e9anos, el Pac\u00edfico y el Atl\u00e1ntico, lo cual les facilitar\u00eda ampliar notablemente sus exportaciones. Esta posibilidad requerir\u00eda la eliminaci\u00f3n de las tarifas aduaneras, una coordinaci\u00f3n macroecon\u00f3mica confiable y durable en el tiempo, cruces monta\u00f1osos libres y de tr\u00e1nsito \u00e1gil, un documento \u00fanico similar al existente en la Uni\u00f3n Europea, cuyo origen fue el acuerdo de Schengen de 1985, que aboli\u00f3 todo control aduanero.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El propuesto t\u00fanel argentino-chileno, si bien demandar\u00e1 su tiempo, esuna decisi\u00f3n en la buena direcci\u00f3n. Si a ello se le suma la exportaci\u00f3n de productos primarios previamente industrializados por mano de obra especializada, como la producci\u00f3n agropecuaria argentina y el cobre chileno desintegrado, los costos de los fletes y viajes disminuir\u00edan.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El arte del buen gobernar<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Para implementar estos prop\u00f3sitos y resolver las carencias se necesitan gobernantes confiables, alejados de intereses sectoriales, que posean a su vez firmeza y capacidad de conducci\u00f3n. Gobernar es poseer car\u00e1cter y a la vez saber delegar, estar dispuesto a escuchar a los que m\u00e1s saben y son transparentes en su actuar. Gobernar es saber trazar las pol\u00edticas adecuadas; la gesti\u00f3n e implementaci\u00f3n eficaz estar\u00e1 en manos de los especialistas que conocen sus oficios y que el gobernante debe saber elegir. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La Argentina cuenta con hombres p\u00fablicos. Bastar\u00e1 acertar en su elecci\u00f3n y hacer respetar las instituciones republicanas, forjadas a lo largo de nuestra historia, si bien el respeto hacia ellas est\u00e1 en retirada. Vivir mejor, sin grandes sobresaltos, pareciera ser un objetivo al alcance de la mano. Para ello, debemos tener una profunda fe y la voluntad de avanzar. Construir la Argentina que so\u00f1amos y por la que nos esforzamos a diario no es tarea para pusil\u00e1nimes. Debemos caminar juntos, en uni\u00f3n y libertad. <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante la visible declinaci\u00f3n de la Argentina en los \u00faltimos decenios, una m\u00ednima reversi\u00f3n inicial podr\u00eda bastar para insuflarnos un soplo de esperanza en nuestro&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[25,13,75,36,26,21,86],"class_list":["post-5551","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-colonia","tag-conflictos","tag-crisis","tag-critica-historica","tag-independencia","tag-liberalismo","tag-pobreza"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1rx","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5551"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5551\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}